Ladies and Gentlemen!
¡Así es! Hoy estoy de buenas (no es cierto) y decidí escribir y subir una historia sobre mi anime/manga/historia favorita. Fairy Tail nunca morirá para mi, ya lo he dicho con anterioridad, las ideas seguirán apareciendo y las mejores historias como las más divertidas, hermosas y tal vez un poco tristes, serán para nuestro favorito. Esta vez, decidí escribir y subir algo por lo que ayer estaba hablando con una amiga. Estábamos hablando cobre otra categoría para otro fanfic y de un momento a otro, llegue en la conclusión de que debía escribir algo para Fairy Tail. Tenía ganas de escribirlo y porque realmente, la historia quedaba con nuestros personajes favoritos y principales. Tal vez fue un poco difícil en pensar en cada uno y para cortar el rollo, decidí no escribir en todos pero, pude lograr escribir una historia que realmente me encantara y que fuera bella. ¡Demasiada azúcar que les provocara diabetes! Estoy segura de ello. ¡Vamos a leer esta larga pero divertida y a la vez romántica historia que el día de hoy decidí escribir!
It's showtime!
Aclaración: Fairy Tail no me pertenece. Es propiedad de Hiro Mashima. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.
Era muy bien sabido, gracias a los conocimientos de Levy y su gran manía de coleccionar libros de todo tipo y entre ellos se encuentran algunos que ya son un poco antiguos y se pueda encontrar información un poco confusa sobre ellos, que los Dragon Slayer tienen un gran olfato, muy superior al de los perros que son capaces de detectar miles de aromas pero puede a llegar a ser muy sensible con algunos otros aromas. Aunque en parte, esta información no solo es porque a Levy se le ocurrió preguntar a los únicos Asesinos de dragones que se encuentran en su gremio, en parte también, es por las diferentes reacciones que tanto Natsu, Gajeel y hasta la pequeña Wendy muestran, que hasta es imposible de ignorar en el momento que alzan un poco el mentón para oler el ambiente, arrugar cuando se encuentre un aroma horrible o cuando aparece una pequeña sonrisa en su rostro cuando encuentran algo agradable. Saben el momento exacto en que un enemigo se acerca o hasta un compañero de su gremio como de los demás gremios. Son capaces de estar listos para atacar en cuestión de segundos como para poder relajarse al saber que estaban en una situación segura.
Pero como se había dicho desde un principio, como es una gran nariz capaz de detectar miles de aromas que pueden asociar con las personas o con algunos sentimientos de los mismos, incluso eran capaces de oler la muerte, algo realmente terrible y de lo que preferían ignorar llenando sus fosas nasales con mejores y aromas tranquilos para evitar el sentirse nerviosos hasta un poco molestos. La única desventaja de sus poderosas narices de sabuesos o mejor dicho, de dragones, eran sus mareos. Aquellos estúpidos mareos que sentían al momento que en el vehículo donde viajaban empezaba a moverse y era ahí cuando podían despedirse del mundo porque tenían que dormir o de lo contrario, eso implicaba que alguien se tenía que hacer cargo de su desastre como del muy asegurado vomito que estos podrían llegar a soltar, algo realmente asqueroso y de lo que preferían evitar. Era demasiado sensible en ese momento que solo podía llegar a confundirlos, que les hacia doler la nariz y este era el único sentido que se intensificaba más porque uno no podía estar seguro de lo que estuviera pasando a su alrededor hasta que llegaban a confundirse y era ahí cuando llegaban los mareos.
Tal vez era ese la explicación más fácil que se les puede ocurrir. Algo que era muy en común con todos los asesinos de dragones del reino, como también fue Acnologia aunque fuera un humano transformado en dragón, eso no implicaba que estuviera fuera del tema. Aunque no solo el olfato era lo que tenían más desarrollado, algo como la vista y el odio, eran cosas que los hacían verse como unos súper humanos, aunque en parte lo eran por los tantos entrenamientos que habían tenido con sus dragones padres que estaban acostumbrados a todos estos sentidos más desarrollados. Tal pareciera que ser un Dragon Slayer era una bendición al momento de la hora del ataque pero era una maldición en el momento que subían algún transporte y era en ese momento que empezaban a maldecir el porqué eran así mientras lloraban de alguna forma patética y avergonzada hasta que los demás se hartan y con un pequeño, por así decirlo, golpe en el estomago, era que caían dormidos. Pobres de las pequeñas criaturitas que tenían que sufrir de esa manera.
¿Cómo porque estamos hablando de esto?
Tal vez era porque Natsu no dejaba de observar desde una de las mesas del gremio a toda su familia, soltaba alguna pequeña carcajada por alguna de las tonterías que sus compañeros siempre se metían como también, alzaba su jarra de cerveza al momento que alguno de los ancianos se le ocurría alzar un poco la voz para brindar por algún tonto festejo o porque realmente ya estaban demasiado ebrios como para tener un poco de cordura ante un avergonzado Romeo que prefería golpearse la frente y miraba a otro lado, como si el teatro que hacia Macao, no fuera suficiente y como todo borracho que en ese momento era, se soltaba a llorar porque su hijo era un rebelde sin remedio y ahora prefería ignorar a su viejo padre en lugar de aprender a festejar a su lado con un tarro de cerveza, una muy mala iniciación a ese adictivo pero también, horrible sabor.
Como sea. Natsu no pudo evitar alzar el rostro y oler los diferentes aromas y perfumes que se podían sentir en el gremio. Miro en el momento que aquel aroma a menta fresca, fresas y cerezas entraban en ese momento. El aroma de la pequeña Wendy era tranquilo y relajante como la menta y como la niña misma que siempre estaba tan alegre que nunca podrías llegar a tener discusión alguna con ella, de alguna manera la veía como su pequeña hermana porque seguía aprendiendo de sus instintos y de vez en cuando, es que le preguntaba a él sobre algunas cosas que quería saber. Las cerezas que siempre Charle olía desde el momento que conocieron a la exceed ahora convertida en humana, no entendía cómo es que Happy, que olía demasiado a pescado, no se daba cuenta que ese era el aroma menos preferido de la exceed de pelaje blanco, realmente le deseaba buena suerte a su compañero azulado. Y por último, del aroma de fresas por parte de Erza, siempre se pregunto el porqué y la única posible respuesta que se le podía ocurrir en ese momento, era porque siempre se encontraba a Titania, comiendo rebanadas de fresas desde que la conoció y hasta la fecha, aunque de alguna u otra manera, podía sentir otro aroma de Erza y él ya sabía quién podría ser, el roma tan inconfundible de Jellal, no sabría describirlo, tal vez este utilizaba algún aroma falso para que fuera difícil de detectar.
Arrugo un poco la nariz en el momento que paso a su lado Macao y Wakaba, ambos mejores amigos borrachos, después de mucho tiempo, apestaban. El primero a alcohol y el segundo a cigarrillo. Natsu movió su cabeza de un lado a otro para evitar ese aroma, incluso Cana que siempre se mantenía a su lado, podía tener dos aromas, entre la cerveza que es hecha a partir de salvado de trigo como del vino que siempre cargaba como si de un hijo se tratase. El maestro Makarov olía a Sake, demasiados olores fuertes como de las pastillas y medicinas que solía tomar como de los aromas alcohólicos. Prefirió seguir buscando.
El aroma de libros viejos de Levy, a veces le causaba un poco de estornudos cuando se acercaba a ella y normalmente era porque su pequeña amiga siempre estuvo en contacto con los mismo o por su gran colección en casa pero también, solía gustarle cuando era un niño y la menor siempre le contaba una pequeña historia y él siempre atento a su lado mientras escuchaba cada una de las aventuras en las que se metía ese héroe. Al lado de Levy, se podía encontrar siempre a Gajeel, el estúpido aroma a metal, no le gustaba pero lo soportaba, si no fuera así ya tendría igual o más peleas que solo ha tenido con Gray. En el momento que tanto la mirada de Gajeel como la de Natsu se encontraron, prefirieron alejarlas, aún estaba el hecho de que Natsu siempre encuentra dos aromas distintos en Levy, no era idiota, sabía lo que significaba. Hablando de la estúpida nevera, el aroma más característico de este, era el aroma a frio, al hielo que se queda por mucho tiempo en un refrigerador, no por nada siempre le decía que apestaba. Con Juvia que en estos momentos se encontraba con un plato de comida para Gray después de tantas horas que lo estuvo cocinando. Era el aroma de la tierra mojada, un aroma tranquilo y equilibrado.
Lisanna, Mira y Elfman, tres hermanos que ninguno de ellos compartía aroma alguno. Por alguna extraña razón, Mira olía a lavanda, no sabía el porqué pero así había sido desde el momento que la conoció, aunque siendo sincero, de amable si se lo pasaba pero de tranquila, realmente aún seguía teniendo miedo de ella. Prefería nunca decirlo, prefería morir antes de hacer aquello vergonzoso y que fuera molestado más. Elfman era un aroma más como el jengibre, tal vez por eso es que era "hombre" y por último, Lisanna, era un aroma frutal, entre guayaba como con mango, incluso podría decir más nombres de frutas pero no encontraría alguna que se le pareciera.
Alzack, Bisca y la pequeña Azuka, los diferencia por el aroma a pólvora. Aunque las balas de sus armas, por así decirlo, eran hechas por magia, no quitaba el hecho de que siempre los relacionaba con este aroma. El equipo de Laxus. Bickslow olía a madera, Freed olía a cuero y a libros, Evergreen, olía a muchos productos de belleza pero podía oler la suave fragancia de las rosas. Laxus olía a roble.
Así se la podía pasar todo el tiempo, oliendo y descifrando el aroma de cada integrante de gremio como externo que llegaba. Así había sido desde niño y desde el momento que llego a casa. Desde en un principio se había mareado un poco pero después de tantos años de convivencia, tuvo que aprender y no sentirse mal en el momento. Suspiro un poco, era triste que en sus momentos de niñez, no pudiera saber a que olía su madre ni su padre, era realmente tarde para saber aquello. Igneel olía a fuego y cenizas, un aroma que le tranquilizaba y que de algún momento a otro, había querido volver a olfatear. Necesitaba a sus padres como para poder sentirse completo.
-Arius, Mio -Susurro Natsu. El simple recuerdo de su hermano Zeref, le hizo sentir un tanto conflictivo, había sido su hermano y al final de comprender todo, lo perdono y lo perdió. Ahora que regreso y que pareciera que el mundo les otorgaba una segunda oportunidad, no lo dejaría ir, no esta vez.- Mora azul con Arius y Frambuesa con Mio, definitivamente siguen siendo esos aromas
Solo había un momento en el que era capaz de olvidar todos los aromas a su alrededor y poder enfocarse en solo uno. Alzo la vista al mismo tiempo que recargaba su mentón en su mano y miraba a la puerta del gremio mientras aspiraba con un poquito más, aquel aroma a vainilla y flores frescas. Sus ojos inmediatamente la ubicaron, inmediatamente abrió sus ojos y pudo sentir como su cuerpo se relajaba y soltaba un pequeño suspiro antes de querer convertirse en loco al ver que se había tardado demasiado en llegar. Lucy Heartfilia era la dueña de aquel dulce y relajante aroma. Era muy bien sabido que Natsu odiaba el aroma a dulce, era demasiado empalagoso para sí e incluso, muchas veces le causaba mareos pero era otra cosa diferente cuando se trataba de Lucy. Aquel suave aroma a vainilla no era dulce como se creía que era. Aquel aroma a flores frescas, era lo que siempre le gustaba guardar en su memoria y en su piel cuando se colaba a su cuarto y dormían abrazados. Le encantaba el aroma de Lucy así como a Gajeel le gustaba el aroma de Levy, así de intenso era ese gustar aunque nunca lo admitirá.
-¿Sucede algo Natsu? -Lucy pregunto en el momento que llego hasta su mesa y se sentó delante de él.
-Solo te esperaba -Decía la verdad, solo la esperaba a ella, a ese tranquilo y tan adictivo aroma que era capaz de encontrar entre los tantos que se pudiera llegar a encontrar.- Tenemos una gran misión, tenemos que partir esta tarde tu y yo como los viejos tiempos
-¿La paga es generosa? -Pregunto Lucy con aquel brillo en sus ojos, Natsu solo sonrió antes de soltarse a reír y pasarle el papel de la misión que hasta esa mañana que llego al gremio, vio y acepto.
-Es más de lo que puedes imaginar Lushy
Lucy sonrió al momento de ver el papel. Agradeció a Natsu y ambos salieron del gremio para empezar a empacar sus cosas por llevar. Se verían en el tren, a pesar de las insistencias de Natsu de no querer ir, al final tuvo que aceptar su destino aunque poco le importaba en realidad cuando la verdad podía ser otra y poder descansar en el regazo de Lucy era la manera tan generosa en que la chica siempre le agradecía por siempre pensar en ella como en agradecimiento de que le salve ese bonito trasero de alguna tontería que llegaran a pasar. Era así como Lucy agradecía a tener a Lucy de su lado, agradecía que aquel suave aroma lo tranquilizara como si de una suave y tierna nana se tratase y aspiraba profundo para dejarse llevar.
Entre todo ese mar de gente, sería capaz de encontrar a Lucy por su aroma como un sabueso o como el temible dragón que se supone que fue entrenado. Entre tantos aromas y perfumes siempre sería capaz de encontrarla.
Bonus
Cuando Natsu despertó por un gran golpe a su rostro, sabía que aquellos dos mocosos habían arruinado su mañana, habían arruinado su sueño. ¿Qué acaso sus propios hijos no podían comprender lo que era ir a trabajar y dormir hasta tarde porque estaba realmente molido? En ese momento recordó que se trataba de sus propios hijos y se le olvido todo. Ahora con un dolor de espalda y de cara, podía comprender todo lo que los adultos mayores del gremio tuvieron que sobrevivir por su culpa, después se iría a disculpar con ellos. Abrió los ojos adolorido mientras sobada su nariz golpeada y lo primero que vio fue un pie. Otra vez Ignea estaba durmiendo como un remolino. Alzo la mirada y no pudo evitar inflar sus mejillas como si de un pequeño niño se tratase y ver que alguien más ya le había ganado su lugar. Nanshi dormía plácidamente abrazada a Lucy mientras esta solo le abrazaba y le acercaba más a su pecho. Miro a un lado y miro a otro, una pequeña y perversa sonrisa apareció en Natsu como para mover a sus propios hijos y ser él a quien Lucy abrace entre sueños.
No dudo en acercarse a ella y aspirar ese delicioso aroma. Aquella calidez que ahora lo cobijaba como la suave piel que ahora podía tocar. Sintió un pequeño golpe en su estomago, bajo un poco su mano para acariciar aquel abultado vientre y brindarle calor a esa pequeña criatura que se movía. Trataba por todas sus fuerzas que Lucy no despertara y no viera lo que hizo como alejar a sus propios hijos de ella pero solo escucho un pequeño suspiro venir de ella y supo que ya no tenía escapatoria.
-¿Dónde están Ignea y Nanshi? -Pregunto la rubia con un susurro.
-Dormidos en mi lado de la cama -Natsu respondió sin importancia.- Que se golpeen y pateen todo lo que quieran, yo solo quiero que Lucy duerma bien y sin ningún problema de esos mocosos
-Vamos, también son tus hijos -Le regaño Lucy pero estando cansada y sintiendo aquel calorcito de Natsu, prefirió ya no regañarlo, al contrario, lo pego más a sí.- O me vas a volver a decir que mi aroma estaba demasiado lejos de ti y que me extrañabas
Un pequeño silencio se formo. Bajo el rostro para ver un poco en la oscuridad, el rostro un tanto rojo de Natsu mientras hacia un pequeño puchero y evitaba alzar la mirada. Lo había atrapado. Lucy soltó una risita mientras lo volvía abrazar. Desde hace algunos años que Natsu le había contado que era buen dragón con un súper olfato y era capaz de encontrarla en cualquier multitud donde se encontraran. Aunque también le había dicho que su aroma era el único que lo relajaba, tal vez fue desde ese mismo momento en el que decidió dejar de utilizar aquellos productos de belleza como perfumes, lociones o algún shampoo o jabón con aroma para que su compañero de fuego y justo ahora, esposo, se sintiera más cómodo.
Un pequeño bostezo se escucho. Vieron como Nanshi se sentaba en cama mientras rascaba su ojito y miraba a ambos adultos con enojo.
-Papá, me quitaste de los brazos de mamá, eres cruel -Se quejo la menor.- No es justo que solo quieras a mamá solo para ti -Le enseño la lengua.
-Es mía y ustedes unos mocosos, ya vuelve a dormir -Le regaño Natsu.
-No es justo, hueles horrible y aun así abrazas a mamá, hueles a anciano -Se quejo Ignea un poco adormilado.
-Maldito mocoso
¿Qué era mejor que un dragon slayer? Claro, dos pequeños niños más. Nanshi como Ignea habían heredado aquel fuerte olfato y que cada día practicaban y como ahora Lucy podía verlo, los niños estaban tan acostumbrados a su aroma que Natsu sentía que ya no le pertenecía.
-Vamos niños -Regaño un poco Lucy.- Sabían que papá regresaría hoy a casa, por una noche pueden permitirle a papá que se quede con migo
-¿Una noche? -Pregunto molesto Natsu.- Pero Lushy
Los niños discutieron y Natsu les siguió como un pequeño más. Lucy soltó una risita. Así siempre sería su familia pero no podía quejarse. Ya sabía cómo poder controlar a todo ellos. Solo fue cuestión de acostarse en cama mientras ellos discutían, palmear suavemente su lado de la cama y ver como sus pequeños niños se dormían cerca de ella. Como al final, Natsu soltaba un suspiro resignado y dormía un tanto alejado de ella. Pudo cubrir a su familia con una cobija y sintiendo el brazo de Natsu que los protegía. Los tres niños pudieron soltar un pequeño suspiro de satisfacción mientras volvían a cerrar sus ojos y volvían a dormir tranquilos. Era bueno saber cuál era su debilidad. Y al igual que ellos y estando cansada, decidió cerrar los ojos y dormir ante aquella calidez que sus dragones soltaban solo para ella.
No todo era malo como parecía.
¡Muchas gracias por leer!
Agradezco a mi amiga por darme la idea de escribir esto. Fue realmente una inspiración que espero que realmente les gustara. Iba a pensar en más olores un poco más extraños y locos pero decidí que esos eran más que suficiente. Aquí viene el dato curioso: Yo soy una persona que me mareo en el transporte público, automóvil personal y así como también el metro. (No soy un dragon slayer que yo sepa) Entonces, en esos momentos, soy demasiado sensible en cuestión de olfato, nunca he vomitado pero si soy de marearse. Decidí poner una pequeña explicación de lo que me pasa en esta historia. (se puede decir que son datos reales) Normalmente me quito el mareo, ya sea leyendo, escuchando música, durmiendo y hasta comiendo un pequeño dulce que me hace distraer mi sensible nariz y me hace que me concentre en mi camino. Es curioso, ¿No lo creen? Me pregunto si habrá alguien más a quien le pase esto y cuál es su manera para poder tranquilizar todos estos síntomas. ¡Los estaré leyendo!
No olviden seguirme en mi página de Facebook : Anzuzu Dragneel.
El Link de mi página, como el demás redes sociales, la encuentran en mi perfil de fanfiction.
Por cada comentario el escritor desvelado tendrá una gran sonrisa en su rostro y más energías al seguir escribiendo.
Nota importante: El sitio de Wattpad, es usado como medida de precaución ante el anterior robo de historias que se sufre. Por favor, de apoyar a su escritor favorito, nunca intenten copiar las historias en otros sitios y usarlos como suyos, recibirán grandes sanciones por parte de la comunidad como la falta de respeto que se podrían ganar. Solo obligan a que nosotros como escritores, ya no confiar en ustedes, dejar de escribir y en caso mucho más grave, eliminar nuestras historias.
¡Nos vemos a la próxima!
Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Domingo 5 de Abril de 2020
