Disclaimer applied.

Nota: Si escuchan Break my heart de fondo estaría cool y aprovecho para decir que su letra no me pertenece.

Esta viñeta se desarrolla en Drumheller (capítulo 23).


Corazón roto


Oh no, I was doin' better alone
But when you said, "Hello"

I knew that was the end of it all
I should've stayed at home

'cause now there ain't no letting you go
Am I falling in love with the one that could break my heart?

Break my heart-Dua Lipa

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Los ganadores como tú no se enamoran, ¿lo recuerdas?

O al menos es lo que te has repetido frente al espejo desde que José te restregó en la cara que enamorarse es de débiles y sumisos. Él solía llevar una chica diferente a la casa, cosa que tus padres no permitirían, y tenías que guardar silencio y escuchar esos sonidos extraños desde la habitación de tu hermano.

El sexo sabe bien. Aprendiste de José, sin ninguna responsabilidad afectiva porque… ¿es necesario? Basta sonreír y decirle a las mujeres algunas cálidas palabras en español para que se acerquen a ti como abejas a la miel.

Lo estás, estabas, haciendo bien solo. Respira profundo y olvida lo que ocurrió en primera clase.

Lo errático de su respiración, el calor de sus palmas recorriendo tu torso, tus manos apretando su trasero y tú besándola un poco en el cuello.

También deberías olvidar su rostro afligido pidiéndote que no la dejaras bajo esa roca, su sonrisa asegurándote que llegarían juntos a los 3 finalistas y, por salud mental por Dios, 3 pasaportes quemándose con tu cara en ellos. Tres, tres, tres. Sus labios te dijeron al oído que no votaría por ti. Te mintió y aun así tus ojos se posan sobre el lugar donde ella está acurrucándose para vencer el frío del desierto.

Es imposiblemente hermosa.

No eres tonto, sabes que en ambos se está llevando a cabo un juego peligroso donde cabe tanto la guerra como la atracción, sin embargo, tus sentimientos distan bastante de los que una chica de fin de semana te ha hecho pasar antes y estás preocupándote.

Amor no es, amor no puede ser, amor no es.

Cediste ante ella de manera casi irrisoria, ya puedes imaginarte a tu hermano burlándose de ti ante el televisor y a tus padres disgustados. Aun cuando todos tus pensamientos racionales te recuerdan en dónde estás y a dónde quieres llegar, hay uno que se escapa de tu control. ¿Le estará pasando lo mismo a Heather? Seguro que no, está durmiendo sin que nada le atormente, sin recordar que traicionó al hombre con quien no hace menos de un día había fajado en la bodega del avión.

Ni un mísero beso se dieron, debiste de haberlo sabido justo en el instante que ella desvió su rostro y prefirió besarte en la clavícula.

Siempre has sido el primero en decir adiós. ¿Por qué tus ojos están ardiendo? ¿Por qué esa opresión en el pecho se ha clavado como una estaca ante su traición? ¿Por qué continúas preguntándose si ella piensa en ti tanto como tú lo haces?

Lo estabas haciendo bien pero ella tuvo que desafiarte, irónicamente sus ojos te miraban con desdén e interés, y una parte de ti supo que era el fin de todo.

Oh no. ¿Te estás enamorando de la única que podría romper tu corazón?

No en cualquiera habrías puesto la confianza suficiente para armar una estrategia. No habrías ayudado a cualquiera que estuviera atorado en una estúpida roca. No… sonreirías a cualquiera involuntariamente ni a cualquiera defenderías con tu cuerpo de una explosión.

Dos personas pueden jugar, seguro, pero Heather te está ganando. Te tiene.

Te estás enamorando de la única que te ha roto el corazón, porque no hay "podría", ya lo hizo, sentiste dolor cuando la vista quemar esos pasaportes. ¿Sabrá ya que puede obtener lo que sea de ti?

Sí, por eso funcionó lo que sus labios mentirosos te dijeron.

Abres los ojos, reúnes la valentía para mirarte al ya casi roto espejo del confesionario, deberías saber que tus ojos verdes lucen más brillantes que de costumbre, quizá por eso tus mejillas están húmedas.

Quizá debiste quedarte en casa porque ahora sientes que ya no puedes dejarla ir.

Ella susurrando tu nombre haciéndote estremecer, sus dedos haciéndote piojitos y de pronto un semblante serio urgiéndote a dejarla sola.

Estás asustado por todo lo que esto te podría hacer. Los ganadores no se enamoran pero tú estás perdiendo. Suspiras. Esta noche te lamentarás pero al día siguiente no tendrás piedad.

Al menos ese millón de dólares no podría traicionarte.