Ser un Loud no es nada fácil, lidiar con los rumores que albergaban la extraña familia, las constantes relaciones ´´intrafamiliares´´, y a una determinada edad, la condenada pubertad adolescente. El problema para Lulu Loud, es su condición mutante. Ser la última Loud de la segunda generación en llegar a la pubertad sería fácil, sus hermanas pasaron por la misma etapa, pero su cuerpo le jugó una mala pasada al manifestar sus mutaciones junto con un estado emocional temperamental.

Claro, era divertido ganarle las ultimas barras de chocolate a la irritante de Leia o hacer que la inexpresiva Lupa demostrara miedo ante el más leve gruñido de su parte, pero sentir como su entrepierna palpitaba como el corazón de un caballo al rozar su mano con la del chico fornido de la clase y terminar expulsando feromonas por accidente, generando una orgia que termino en una unión entre nerds y populares, góticos y deportistas, hombre eso si era malo. Por suerte estaban en la clase de química y convencerían a los alumnos que los químicos mal mezclados causarían la más excitante alucinación de sus vidas. El director McBride fue muy benevolente con ella con respecto a su castigo, no la expulsaría, sabía quién era su madre y por el momento que atravesaba, pero tendría que hallar una solución a su ´´necesidad´´ para evitar futuros altercados.

´´Es algo simple hija mía, tu cuerpo superior entra en estado de pubertad, en un ser más desarrollado como tú, es una etapa de apareamiento y experimentación´´

Esas palabras de su madre realmente la enojaron. ´´Eres un animal en celo´´ eso interpreto. Por primera vez en su vida, Lulu discutió con su madre, una discusión que llevo a la chica a pegar a su progenitora a la pared. Incluso retenida por las viscosas telas orgánicas, Lisa continuaba la acalorada discusión que finalizo con un ´´Vete a la mierda´´ de parte de Lulu.

Lincoln no sabía que hacer, la más pequeña de sus hijas y su científica esposa no parecían querer arreglar las cosas, la pubertad era una etapa natural de la vida, pero en una mutante como Lulu las cosas cambian. Ver como su hija miraba con enojo e ira a su madre le destrozaba. Y en un plan de emergencia, inicio el protocolo ´´Pelea Madre/Hija´´. Constaba en enviar a Lulu por unos dias a la casa de uno de sus hermanos o hermanas.

Las respuestas negativas de todas sus hijas debido a sus trabajos o problemas personales lo acorralaban a tratar con sus hijos, no tenía nada en contra de ellos, pero una adolescente con la´´necesidad Loud´´ viviendo en la casa de un hombre Loud. Él sabe cómo terminaría.

Bobby no podía albergarla, estaba lidiando con el embarazo de Loan y el estrés de ser padre.

Lyle le respondió con un NO rotundo. No lo culparía, el que Lulu a la edad de 5 años se halla comido el cabello del chico como fideos dejo un trauma en el pobre.

Dejando como última opción al mayor de sus hijos, Lemy. Lincoln se tomó todo el tiempo del mundo al explicarle a su hijo todo lo ocurrido, rezando en su mente que el castaño aceptara el cuidar a su hermanita por un tiempo. Pero la preocupación del albino, era la situación de su hijo.

De sus 3 hijos, Lemy fue el que más hijos tuvo. Pero su camino de musico y lutier era muy diferente al de sus esposas. Lyra y Lina siguieron sus propios caminos como músicos profesionales. Lupa vivía su vida artística como tatuadora en el centro de la ciudad, viajando de convención en convención. Y Laika y Lacy entrenaban a los atletas y deportistas para las olimpiadas en otro estado. Dejando a Lemy solo con sus hijas. Aunque cuando vuelven a la ciudad para verlas, se toman 1 semana para estar a ´´solas´´ con Lemy. Durante esa semana, Lincoln y sus hermanas cuidan de sus nietas.

-Ok pa, no tengo problema- la voz madura de su hijo lo saca de sus pensamientos.

-En serio? Digo... estarás bien hijo?-

-Si, tengo una habitación libre y las niñas estarán felices en tener a su tía en casa. Además me hace falta una niñera-

-Si te falta dinero yo puedo...-

-No te preocupes, la tienda va bien y las ventas del último disco fueron buenas, puedo cuidarla tranquilamente-

-Ok, muchas gracias hijo-

-De nada pa, saludos a mamá-

Lincoln dio un suspiro de alivio mientras se sentaba en su silla en su estudio. Sabe que Lemy cuidaría a Lulu, además de que sus enérgicas nietas aliviarían esta etapa de cambio en ella.

-Si...todo ira bien- se dijo a si mismo.


Luego de desempacar su ropa, Lulu observaba la habitación que Lemy le presto. ´´No es grande, pero tampoco es mediocre, con un par de tus toques femeninos sera un perfecto nido para ti´´ bromeo su hermano. Da un largo suspiro y se deja caer sobre la cama. Reflexiona sobre todo lo que le esta pasando, el incidente en la secundaria, sus cambios hormonales, su cuerpo mutante, la necesidad...y el miedo a...

Antes de sumergirse en uno de sus temores, siente como si la observaran, levanta la vista hacia la puerta y ve como sus sobrinas la miran con curiosidad y emoción.

-Que me miran? -

Al instante, sus rostros cambian a una sonrisa traviesa. Esto alerto a la castaña.

-AAAAAL AATAQUEEEEEE!- grita Alice

Desde la hija mayor Alice hasta la menor Alynn saltaron sobre su tia, esta por instinto las atrapa a todas con varias de sus garras y apéndices. Lulu un poco molesta las envuelve y levanta colgándolas cabeza abajo o desde la cintura. Las niñas sin embargo solo responden con carcajadas y risas.

-Malditas alimañas, me las comeré- dice bromeando la castaña mientras sus colmillos inferiores se replegaban fuera de su boca, como un Depredador, pero en su rostro se veía una sonrisa.

-Ejem-

El grupo de chicas dirigen su mirada hacia la puerta de la habitación, allí se encontraba un hombre castaño, con cabello atado y barba bien formada. Con una leve sonrisa, pero con una mirada reprochadora.

-Les dije que no molestaran a su tía mientras desempacaba-

-La tía Lulu ya desempaco! - grita la pequeña Ariel

-Si! Además se veía triste, por eso vinimos a jugar con ella!- reprocha con un puchero Amy

-Prrrff- protesta la bebe Alynn sacandole la lengua a su padre

-Muy bien, muy bien, no se la agarren conmigo. Supongo que el programa de Dino puede esperar para más tarde-

-…...-

En cuestión de segundos, las 5 niñas corren hacia el living a ver su programa de T.V favorito. Dejando a ambos castaños a solas.

-Que rápido me reemplazaron por un dinosaurio tonto-

-Oye tu y Lizy eran igual de fanáticas que ellas a su edad-

-Solo hasta los 8, luego me parecio muy tonto-

-Claro, aunque aun me rio de como intentaste comerte al sujeto disfrazado de Dino en el 5to cumpleaños de Lizy-

-El se lo busco, no me quería dar mi porción de torta de chocolate-

Ambos largan una carcajada larga, al calmar el ambiente, Lemy se sienta en la cama. Toma una postura serena y madura mientras la llama a Lulu para sentarse a su lado.

-Como lo llevas?-

-Bien, supongo. Se que pude haber exagerado en la discusión...pero...-

-Pero?...-

-Tu sabes... ella no sabe nada-

-Yo no diría que Lisa Loud no sabe nada-

-No me refiero a el saber científico! Me refiero a que no sabe cómo me siento, lo difícil que es para mí esto-

-Creo que lo sabe, todas las madres saben lo que sufren sus hijos, solo que ella te transmite ese apoyo por el método que ella más conoce-

-Pero no es el que necesito-

-Bueno...allí tienes un punto, pero...-

-…...-

-Creo que no estas siendo sincera con lo que sientes-

-A que te refieres? -

-Veamos, según por lo que me conto papá, lo que ocurrió en tu secundaria fue un problema-

-Decir problema a una jodida orgia entre compañeros de clases, te quedas bastante corto-

-De acuerdo, es un problema grande. Pero no noto molestia en ti sobre eso-

-A qué quieres llegar? -

-Esta necesidad que tienes, la pasamos todos, y...no veo que tu trates de...-

-Aliviarla? - con un tono enojado le da la espalda –No creo que tu debas saber si follo o me masturbo lo necesario para calmar mi pubertad-

-No es lo que quise decir...sé que eres diferente y que tu cuerpo es complejo. Pero siento que ocultas algo hermana, y tienes miedo de hablarlo-

-Como sea- responde mientras se tira sobre su cama y se tapa el rostro con la almohada

-Vamos hermanita no seas así conmigo- dice Lemy mientras coloca su mano en su hombro

El leve contacto de piel le dio una descarga a la joven. La misma que sintió aquella vez en la clase de química.

-Déjame sola!- grita con la almohada ahogando su voz, evitando que el castaño escuchara los leves gemidos.

-Ok- responde Lemy con resignación mientras se levanta y camina hacia la puerta –Si necesitas algo, solo llámame, de acuerdo? - y se marcha de la habitación.

Lulu con total rapidez se levanta de la cama y cierra la puerta sin hacer un ruido. Apoya su espalda contra la puerta mientras su jadeante pecho subía y bajaba. Podía sentir como su entrepierna palpitaba de nuevo.

-Nadie puede entenderme- se dijo a si misma mientras se recuesta de vuelta en la cama.

Un leve recuerdo de lo sucedido en la clase la golpea, el rostro de aquel chico que toco su mano, con una expresión de terror grabada en su rostro.

-Como puedo estar con alguien, si cuando me ven excitada se aterran de mí?-

Resignada se deja llevar por los brazos de Morfeo. Para luego ser despertada por sus sobrinas avisándole que ya está lista la cena. Con migraña en sus ojos se une a la mesa, vio como una enorme olla humeante despedía un olor a estofado de pollo. Durante toda la cena, la castaña estaba rodeada de sus sobrinas, mientras que Lemy le daba de comer a una inquieta Alynn.

-Vamos hija, es pure de papas con calabaza. Es tu favorito-

La pequeña recibe el bocado y se pone a jugar con Amy, Lulu miraba el caos de la mesa, el ruido de una manada de inquietas niñas, luego mira la cara serena y seria de su hermano. Pero notaba cansancio en sus ojeras, además de ver de reojo lo fornido que estaba. Tener 2 mujeres estrictas en el ámbito de estar en forma, lo habian llevado a ser el semental que es ahora. Lulu sentía como su corazón palpitaba loco por un hombre así.

-Lulu?-

-Eh?...si que sucede Lem?-

-Puedes lavar mas tarde los platos? Luego de cenar tengo que hacer una llamada-

-Si no tengo problema...oye Lemy-

-Si?-

-Como haces todo esto solo?-

-Oh...bueno, generalmente compro el pollo fresco, no me gusta el pollo congelado que suelen vender en...-

-No! No me refiero a eso. Hablo de cuidar a las niñas tu solo-

-Bueno no estoy solo, sus madres envían dinero de vez en cuando para sus gastos en la escuela y materiales de estudio-

-Si pero eres tu quien las cuida la mayor parte del tiempo. No crees que ellas también deberían ser responsables como madres? -

-Bueno si pero sus carreras las mantiene ocupadas, pero no es como si no estuvieran cuando ellas las necesitan-

-Igual así, creo que son demasiado idiotas para dejar a sus hijas por un trabajo-

Lemy noto rencor en la voz de su hermana. Pero lo que más llamo su atención fueron los rostros de sus pequeñas. Había un poco de verdad en las palabras de la castaña, las niñas extrañaban a sus madres. Y una visita cada 3 semanas es muy poco para apaciguar la necesidad materna.

-Tratemos de no hablar de estos temas en la cena, de acuerdo Lulu?-

La castaña solo responde con un bufido. El resto de la cena, un aire de tenso rodeaba a ambos hermanos, las pequeñas notaban esto y para calmar el ambiente vuelven a generar el caos familiar al que están acostumbras a hacer. Ya terminando la cena, las pequeñas con cansancio en sus ojos van en fila hacia el baño para prepararse para dormir mientras que Lulu lavaba los platos. Al terminar se disponía a irse a su habitación, cuando paso por la puerta del cuarto de Amy y Ariel, no pudo evitar escuchar la conversación entre estas y su padre.

-Papi, nuestras mamas no nos quieren? -

-No! Sus madres las aman con todo su corazón amor, no pienses lo contrario-

-Entonces por que no están con nosotras?-

-Sus madres están en sus respectivos trabajos, además no están solas. La tía Terry esta tocando música con mama Lina y la tía Marla acompaña a mama Laika y Lacy-

-Aun así, quisiera que vinieran mas seguido- responde la pequeña pelirroja mientras se da vuelta y se dispone a dormir.

Lemy comienza a preocuparse, lo último que quería es que sus niñas guarden rencor a sus madres. Rápidamente idea la agenda del día siguiente.

-Que les parece si mañana vamos a por un helado y más tarde visitamos al tio Lyle y a sus primas? -

-Podemos estar todo el dia?-

-Si su tío acepta, pueden tener una pijamada con sus primas-

Un chillido de emoción mejoro sus ánimos y rápidamente se dejaron llevar por el sueño. Del otro lado de la pared, una culpable Lulu se respaldaba contra el muro, con una mano en el pecho. No quería que sus sobrinas se sintieran mal, tal vez lo que dijo en la mesa era algo que no debía decir frente a ellas.

-Otra vez me deje llevar-

Se maldecía a ella misma mientras caminaba hacia su habitación. Al tomar el picaporte, ve que Lemy sale de la habitación de sus hijas y camina hacia ella.

-Lulu tenemos que hablar- decía serio

-Tal vez mañana- respondió rápidamente mientras le cerraba la puerta en su cara.

-Hija de...- protesto el castaño masajeándose su nariz golpeada por la puerta.


Ya al día siguiente Lule se despertó con la casa vacía, al mirar el reloj en el living se dio cuenta que durmió hasta el medio día. Sobre la mesada de la cocina ve que Lemy le dejo el desayuno listo junto con una nota.

Lulu: Fuimos a la casa de Lyle a pasar el día, se que no estas de humor para salir así que solo te deje dormir. Pero si vuelves a cerrarme la puerta en la cara habrá problemas.

PD: Tienes una barra de chocolate en el fondo de la alacena.

Mientras asaltaba rápidamente el mueble en búsqueda de aquel manjar, observaba lo amplio que es la casa. Recuerda como Lemy compro aquel lugar durante el embarazo de Lyra, y en un par de meses con ayuda de Lyle y Bobby, acondiciono la casa para su familia. Aunque viendo la cantidad de dormitorios vacíos, contaba con que sus esposas se quedaran en casa, tal como lo hicieron su madre y tías con Lincoln.

-Ya basta. Tengo la casa sola y con comida, vamos a relajarnos- se decía a ella misma mientras se sentaba en el sofá a mirar televisión junto con el desayuno.

Durante todo el día se dedicó a disfrutar su soledad, entre ver series y comer cereal desde la caja. Su glotonería se detuvo en seco cuando en aquella serie que veía, los adolescentes comenzaron a besarse con pasión, la castaña deja la caja de cereal a un lado mientras toma un cojín y se aferra a él con fuerza. Cada caricia y rose de los personajes aceleraban el pulso de Lulu, sus ojos verdes brillaban con fuerza al ver como la chica jadeaba ante los besos apasionados de su pareja. Guiándose por sus instintos, lentamente llevaba su mano izquierda a su entrepierna mientras veía aquella escena, a la vez que aumentaba la lujuria en los personajes, también lo hacia ella. Ella sabía que, si no se detenía, haría un desastre. Pero hace tiempo que se contenía, la casa Loud no era un lugar para dejarse llevar sin que nadie lo notara, creció escuchando los gemidos de su madre, tias y hermanas. Se daría este gusto sin importar que, luego limpiaría el desastre.

Llevo su mano libre a su pecho, arrancándose el sostén adaptable que su madre diseño para ella, se quita sus jogging junto con sus bragas y usando de apoyo la pequeña mesa del living, levanta sus piernas y las abre lo más amplio posible, su temperatura aumenta, comienza a secretar un extraño fluido transparente brilloso, un pequeño apéndice sale de su mano izquierda y entra en su intimidad mientras masajea su clítoris, abre su boca, sus colmillos inferiores se repliegan a la vez que su larga lengua baja y envuelve su otro pecho.

Sus jadeos acompañan su ritmo, ya ni le importaba la serie, quería llegar a su clímax, quería apagar ese fuego en su interior, su cara cambia a una de placer y felicidad. Sentía como su espalda de erguía, su tan esperado orgasmo estaba llegando y …... la puerta de entrada se abre.

-LULU! Estoy en ca...sa-

Lemy queda helado al ver la escena frente a él, su garganta solo pudo tragar saliva cuando Lulu puso sus ojos en él. La castaña solo se detuvo, su mirada penetrante en el hombre detuvo todo pensamiento racional e instintivo en ella. Esconde rápidamente su apéndice, lengua y colmillos mientras se tapa con un cojín.

-Yo.. Lo siento debí haber avisado que venía temprano y...- decía el castaño mientras miraba a otro lado, el nerviosismo en su voz representaba la vergüenza que sentía al ver a su hermanita en tal acto bizarro.

Aunque tal sentimiento desapareció al instante cuando escucho gruñir a Lulu. Allí su mente se inundó de pánico, durante toda su vida, desde que nació Lulu, sabía que escucharla gruñir era una mala señal. Muchas veces vio como desastres acompañaban a aquel ruido que emitía su hermana, y a las víctimas que dejaba.

-Lulu, vamos a tranquilizarnos de acuerdo, esto fue un accidente. No es necesario que hagamos una escena…- decía con tranquilidad, ocultando el hecho que su corazón quería salir corriendo de allí –solo tranquilízate, me iré del living así te podrás vestir de...-

-GGRRRRRRR-

Aquel gruñido empeoro, garras comenzaron a cortar aquel cojín como si fuera manteca. Cuando Lemy estaba por saltar hacia la puerta para escapar...

-Sniff-

-Eh?-

Lulu levanta su vista para verlo a los ojos, había lagrimas cayendo de sus mejillas. Lemy se sorprende por la cara de dolor de su hermana. La castaña se arrincona al borde el sofá y se tapa con varios cojines, flexiona sus rodillas y tapa su rostro en ellas mientras llora. Lemy la mira con pena, sabía que la había cagado a pesar de que no lo hizo intencionalmente. Pero el saber la dura etapa que esta atravesando Lulu, solo impulso su lado paterno.

Mientras dejaba caer sus lágrimas junto con sus lamentos y vergüenzas, Lulu escuchaba todo a su alrededor. Los pasos alejándose de su hermano la incentivaron a salir de su escondite, solo para sentir como una manta la cubría desde su espalda. Su hermano volvió con abrigo para su desnudez. Solo por esta vez se dejó arropar por Lemy, lo que no esperaba era que se sentara a su lado con un semblante serio en su rostro.

-No me voy a mover y tú tampoco lo harás, hasta que me digas que es lo que te está pasando, y tu razón para llorar-

-No...sniff..no es nada- respondía mientras se secaba sus lagrimas

-Tu no lloras por nada-

-Llore porque me viste desnuda-

-Te he cambiado los pañales cuando eras una beba, te he visto pasear en ropa interior en la fila del baño cuando tenías 13. La Lulu que conozco no hubiera llorado por verla masturbándose desnuda, esa Lulu me hubiera pegado a la pared y o al techo, o me hubiera amenazado con sus garras si volvía sin avisar- se cruza de brazos y la mira a los ojos –A ti te paso algo, y tiene que ver con ´´eso´´ verdad? -

-...yo...-

-Lulu si no nos dices que te pasa, jamás podremos ayudarte-

-…...recuerdas el incidente en la secundaria que provoqué?-

-Si-

-Lo ocasione porque mi cuerpo reacciono al tocar un chico lindo...el chico que me gusta-

-Oh...-

-Si, y así como me viste, mi mutación se salió de control, yo estaba...yo quería tener...sexo con el y..., vi su rostro asustado de mi cuerpo, mis apéndices, mi boca y lengua. Tenía miedo de mi Lemy...- decía mientras comenzaba a llorar de vuelta.

-Como puedo enamorarme como ustedes, como nuestras hermanas, como nuestros padres, ¡¿si doy miedo cuando mi cuerpo se descontrola al excitarme?!- decía mientras volvía a taparse el rosto con un cojín

-Tienes razón, no podemos entenderte, no pasamos por lo mismo que estas pasando tu-

-…...-

-Tampoco papá paso por lo que pasamos Lyle, Bobby y yo-

-Eh?-

-Je, ni siquiera la vivaz tía Lola pudo con la pubertad de Leia, literalmente se arrancó un mechón de cabello por las rabietas de nuestra hermana-

-No entiendo...a que quieres llegar?-

-Cada uno tiene su propia forma de pasar esta etapa, es diferente de cada uno sufrirla y superarla. Podrás ser una mutante con extraños dones, pero lo que sientes es una inseguridad hacia tu cuerpo-

-…...-

-No me crees? Veamos, tienes 17 años, yo a tu edad renegaba sobre cualquier autoridad y me la pasaba peleando con todos por que odiaba el hecho de que nos trataban mal solo por ser Louds, además del extraño amor intrafamiliar que la acompaña y ahora mírame, soy padre de 5 hermosas niñas y trabajo de lo que amo hacer. Mi punto es, lo superaras, tu cuerpo no sera siempre asi, tu buscaras el control sobre el. Y si te preocupa con quien estarás en el futuro, ya encontraras alguien a quien le agrade tu cuerpo-

-Sniff-

-Y si te insultan por eso, solo dímelo y me encargare de esos idiotas- decía mientras acariciaba con una sonrisa la cabeza de su hermana.

Lulu lo miraba a los ojos, veía aquel hermano mayor que cuidaba de ella, veía todo el amor familiar en sus ojos. Ella nunca fue de ser parte de ese extraño amor incestuoso. El solo observar a sus hermanas pelear por el amor de sus hermanos, el ver a su madre y tías pelear por el de su padre, le daba el motivo suficiente para alejarse de esas costumbres. El toque de Lemy, su preocupación sobre ella, genero dudas en su mente. Su corazón latía fuerte por que un macho entro en contacto con ella?, estando en ´´celo´´, o por que ansiaba tener a alguien igual a Lemy como pareja? Miro a su alrededor, la puerta de entrada cerrada, sus sobrinas estaban en la casa de Lyle, y sus hermanas, las esposas de Lemy no estaban allí hace tiempo. Decidió que esta vez, se dejaría llevar por su sangre.

-Grrrrrr- volvía a gruñir, rápidamente Lemy saca la mano de la cabeza de su hermana.

-Espera! ¿Dije algo malo? Yo no quería...-

En un solo movimiento, Lulu se sienta sobre la cintura de Lemy, toma sus brazos y los atrapa contra el respaldar del sofá. Sus gruñidos se volvieron más fuertes, a la vez que varios de sus apéndices y tentáculos comenzaban a salir del cuerpo de su hermana. La desesperación del castaño llego al límite cuando su hermana abrió su boca dejando salir sus colmillos y larga lengua.

-ESPERA LULU! PUEDES CONTROLARTE!? ¡SOY TU HERMANO! NO DEBES….-

Su mente se apagó al sentir que los dedos de su hermana se unían al de el, y que sus tentáculos desgarraban su camisa y comenzaban a rodear su torso musculoso casi como caricias.

-Qué demonios? - decía mientras miraba su torso.

Quedo totalmente rígido cuando sintió una humedad en su entrepierna, veía como la cintura de su hermana se fregaba contra el con lentitud como si se tratase un animal, lentamente levanto su mirada hacia su hermana, su rostro sonrojado junto con unos ojos hambrientos le devolvían la mirada. El pánico de ser atacado paso a ser nerviosismo al escuchar como aquellos gruñidos cambiaron a ligeros ronroneos.

-Sabes, no eh podido sacarme de la cabeza lo fornido que estas Lem-

-Lu, hermana, sé que esto de estar caliente todo el tiempo te abruma, pero no creo que sea lo correcto lo que estás haciendo- respondía mientras miraba como comenzaba a ser rodeado por los tentáculos y brazos de su hermana.

-Ooohh? El hombre que tuvo hijas con sus hermanas...perdón media hermanas y/o primas, se siente rodeado como un pequeño ratón?-

-E...espera, no te gustaba aquel chico de tu clase, tal vez si hablas tranquilamente con el podrás...-

-Naaa, me gustaba porque era lindo y en parte algo musculoso. Pero es débil, apenas tendría una leve erección al ver mi cuerpo mutante-

La castaña acerca su boca hacia el oído del hombre mientras más lo dejaba a su merced.

-Pero tu no eres de tenerme miedo, no Lemy?- decía con seducción mientras mordisqueaba la oreja del hombre –Y cierto bulto que siento allí abajo me dice que no te disgusto del todo, verdad?-

-Yo.. Yo no...-

-Oh pobre hermanito, hace cuanto que no liberas tensión eh? La última visita de nuestras hermanas fue hace 1 mes verdad?-

Varios tentáculos comenzaron a aflojar el cinturón y quitar los jeans del castaño liberando un olor que invade las fosas nasales de la chica, sus instintos se vuelven más fuertes, lo que ansía hace tiempo está debajo de aquellos bóxer. Los quita con prisa dejando salir un enorme miembro semi erecto

-Vaya, es más grande de lo que pensé, estas seguro que no eres mutante como yo?-

Lemy solo cerraba los ojos con enojo junto con un leve sonrojo. Lulu toma el miembro y comienza a subir y bajar con lentitud, los jadeos del castaño le indicaban que lo hacia bien. Con su otra mano comienza a masturbarse ella también, Lemy dejándose llevar por el momento, toma uno de los pechos de Lulu y lo lame con delicadeza.

-Siiii...son todo tuyos- respondía mientras se mordía el labio inferior.

Ambos jadeantes se dejan llevar por sus impulsos, por su sangre y por su amor fraternal. Una idea cruza por la mente de la chica, cuando su cuerpo retorna al momento que estaba antes de que llegara su hermano a casa, lo suelta y se para frente a él. Sequita de encima la manta revelando su total desnudez junto con ese fluido transparente que cubre su cuerpo.

-Que es esa baba? -

-Según mi madre, es como mi sudor. Mi cuerpo lo secreta para enfriar la temperatura acelerada mia-

-Oh, se ve viscoso-

-Sip, lo es...y se puede usar para esto!-

Usando aquella baba entre sus pechos, aprisiona el pene del castaño. Con rapidez, frota firmemente arriba y abajo dejando el glande descubierto, enrosca su larga lengua alrededor y con la punta besa la uretra. Lemy apenas se podía mover, se aferraba con fuerza del sofá mientras gemía de desesperación, esta experiencia era nueva para ambos, la primera vez de Lulu, la primera vez de Lemy con una mujer mutante. La chica observaba cada gemido, cada espasmo del hombre, analizando de qué manera hacerlo gemir de placer, es poder sobre el, someterlo de tal manera... LE ENCANTABA.

-Lu...uff, estoy por llegar-

Al oír eso, deja de hacer aquel placentero masaje y deja al palpitante miembro erecto y cubierto de sudor viscoso. Recuperando el aliento, y recobrando un poco de su cordura, Lemy levanta su vista y logra ver como la castaña vuelve a tomar prisionero su pene, solo que esta vez lo enrolla en su larga lengua. Una vez firmemente sujetado, ambos se miran, Lemy sin saber que pensaba su hermana, Lulu con una sonrisa de mejilla a mejilla mete hasta el fondo de su garganta aquel miembro viril.

-OOUHAAAA- grito el castaño al sentir la garganta de la castaña en su glande. Rápidamente la mira esperando que no se haya lastimado, solo recibe una risita ahogada –Ok..uff es más elástica de lo que parece- pensaba

La castaña comienza a lamer desde dentro de su boca, cada cm del pene, cada parte cubierta por una mezcla de saliva y viscosidad. No pudo evitar llevarse ambas manos a su entrepierna mientras le practicaba sexo oral a su hermano. Ya dejándose llevar por el ritmo, Lemy la toma desde detrás de la cabeza y comienza a acelerar aquel acto, ella con gusto lo volvía más rápido dentro de su boca. Y cuando el castaño no pudo aguantar más, una descarga lleno la boca de la chica, incluso llego a pasar su garganta por la presión que ejercía a la vez que Lulu llegaba también a un clímax al sentir como se llenaba de esperma. El fuerte olor tapaba su nariz y un sabor agridulce deleitaba su lengua. De a poco retiraba el miembro de su boca, sin desperdiciar ni un poco de semilla.

-Wow, no esperaba tanta cantidad, supongo que los hombres Loud son...todos...asi?-

Lemy se para frente a la arrodillada castaña, un rostro serio y penetrante le daba en respuesta a todo el jugueteo de su hermana.

-Quieres jugar eh?- una erección aún más fuerte se alza sobre el rosto de la castaña, tapando casi la mitad de su rostro –Juguemos-

Lulu sonríe ante el desafío, da un salto y se aferra con sus piernas al torso de Lemy, dejando la punta del miembro besando la entrada a su vagina.

-Hey! Ve despacio, te podrás lastimar- dijo Lemy sin moverse por el salto de su hermana

-Muy bien...Lem-Lem-

Lemy le responde a aquel apodo con una sonrisa junto con un agarre fuerte al trasero de la castaña. Esta gime por el apretón mientras le desata el cabello, dejando la larga melena libre. Un poco de nostalgia le invade, abrazando con fuerza la cabeza del castaño, recordaba cuando dormía sobre su abultado cabello. Lemy por otro lado buscaba una forma de respirar ya que el agarre fuerte de su hermana lo asfixiaba con sus pechos.

-Ehhhm, estas bien?-

-Si solo me gusta lo suave de tu cabello. Pero bueno retomemos el rumbo te parece?-

-Espera-

Agarrándola desde la cintura, se mueve con ella encima hacia su habitación, al entrar Lulu ve la cama matrimonial, junto con un vestidor y un pequeño baño personal. Lemy se sube a la cama y se acomoda contra el respaldar para más comodidad para ambos. Le da a un interruptor y la luz se vuelve un poco más tenue, dejando un ambiente romántico.

-Ohhhh? Así que eres del tipo romantic...-

Lemy la calla con un beso sorpresivo, incluso teniendo una lengua más larga que lo normal, Lemy ganaba terreno en su boca. Poco a poco, Lulu perdía ante aquel beso, cuando Lemy corto aquel beso, la chica jadeante y sonrojada solo se queda mirándolo a los ojos deseando por más.

-Estas lista?-

-S...si-

Levanta de a poco las caderas y coloca la punta del miembro devuelta en su vagina, Lemy toma sus caderas con delicadeza y ayudándola a bajar lentamente.

-JODER!JODER! JODEEEERRR!- grita la chica por el dolor de su vientre al expandirse por el miembro.

-Ve de a poco, si sientes mucho dolor solo detente, no es necesario hacerte daño-

-Yo puedo! Yo puedo...AAAHHhhhh- suspiro al sentir como el ultimo cm del miembro estaba dentro de ella. Lemy podia ver como un pequeño hilo de sangre salía de su vagina.

-Uhhg, estas...bastante apretada-

-Je...Es muy tarde para echarse atrás-

Usando sus piernas, se alza y vuelve a bajar, cada sentón que daba hacia desaparecer el dolor remplazándolo con placer, lo que tanto ansiaba, lo que tanto pedía su cuerpo, por fin sentía los placeres de ser una mujer, bueno... una mujer mutante. Lemy la acompaña rodeando con un brazo su cintura y guiándola con un leve ritmo, mientras que con su mano libre masajea uno de sus senos y lame el otro.

El ritmo aumenta, los calores de ambos se fusionan en un placer mundano e incestuoso, un placer que su sangre comparte gracias a sus padres. Lulu complacía aquel placer carnal que la agobiaba, Lemy por otro lado quería apaciguar el dolor y el fuego que su hermana sufría y tal vez, también calmar el suyo.

-Lemy! Yo...-

-Yo también, solo déjate llevar Lu-

Un ritmo más acelerado sacude aquella cama, los gemidos pasaron a ser gritos de ansiedad y placer, la saliva del hombre se mezcla con aquel sudor haciendo una capa de lubricante sobre la chica. En un último sentón, ambos colapsan. Lulu sentía como su interior se llenaba de algo caliente que le daba espasmos a su cerebro. Lemy sentía como si el interior de la castaña lo apretara cada vez más, negándose a desperdiciar cada gota de su semen. En pleno orgasmo no pudieron evitar abrazarse y besarse con pasión. Al quedarse sin aliento, las piernas de la chica fallan y se suelta del torso de su hermano, Lemy para evitar que caiga sobre la cama, la abraza con más fuerza.

-Eso...fue genial Lemy-

-Si...uff lo fue Lu-

-Parece que te contenías hace mucho eh?-

-Con 5 niñas en casa para cuidar? Ni siquiera puedo masturbarme en mi propio cuarto-

-Uhhhg si que la tienes difícil-

-Jeje volvi antes a casa por que las niñas se quedaron a dormir en la casa de Lyle y pensaba aprovechar para...bueno ya sabes-

La castaña recupera la movilidad de sus piernas y se levanta, dejando libre el pene del hombre, lentamente el fluido blanco cae de su vagina. Lemy al ver eso comienza a preocuparse, se dejó llevar por su entrepierna y pudo haber embarazado a una de sus hermanas...otra vez.

-Tranquilo, tomo anticonceptivos-

-En serio? Pero no se supone que debes tener relaciones periódicamente para tomarlas? -

-Si, pero mi madre las hizo por seguridad luego de lo ocurrido en la escuela-

-Eso es bueno, no quisiera embarazarte por accidente a tan temprana ed... WHOA!-

Varios apéndices y garras lo toman y lo acuestan sobre la cama, rodean cada parte de su cuerpo limitando su movimiento.

-LULU! QUE ESTAS HACIENDO?!-

-Limitando tus movimientos, me gusto tu toque delicado y tranquilo. Pero ahora yo domino hermano mayor. Y ahora me perteneces como mi presa-

Une las manos del castaño con un extraño pegote de tela araña y las pega a su espalda dejando libre el torso torneado y su entrepierna semi erecta.

-Lulu! Deten..te ahora mis...mismo...-

Algo andaba mal, su corazón latía loco, su cuerpo ardía como metal fundido, no podía pensar claramente, pero noto algo más. Su pene, su miembro viril estaba rojo y totalmente erecto, sus testículos le dolían, ese dolor que solo ocurre cuando tiene una erección fuerte y no eyacula, el dolor de las ´´Bolas Azules´´.

-Ya está haciendo efecto- dijo Lulu mientras se recostaba sobre el pecho de Lemy y con su lengua lamia cada cm de piel –Sabes, esas feromonas que largo tiene otras propiedades además de excitar-

-Que?-

-Aumenta el ritmo cardiaco de las personas, vuelve totalmente sensible las zonas erógenas y aumenta la producción de esperma en los hombres-

Lemy la miraba atónito a aquellos datos, su hermana acaba de drogarlo con sus propias feromonas. Ni siquiera podía formar palabra alguna. Lulu se sube sobre su estómago y le da una mirada con sus ojos verdes encendidos como luces de neón.

-Como estoy bajo control natal, no nos contengamos. De acuerdo hermanito? - decía mientras replegaba su larga lengua de su boca.


Semanas más tarde, una gran reunión se hace en la casa Loud. Un gran almuerzo reúne a sus miembros a pasar el domingo en familia. Mientras los más jóvenes corrían de un lado a otro en el patio, varias mujeres Loud preparaban la mesa mientras que Liena cocinaba dentro de la casa y Lemy hacia la carne asada afuera. Luego de aquella larga semana Lulu volvió a la casa de sus padres. Al llegar solo se limitó a abrazar a su madre con fuerza, pidiéndole perdón por la fuerte discusión que tuvieron. Lisa dejando caer unas lágrimas también se disculpa, le prometió a su hija ser más sensible con respecto a su madurez adolescente. Lemy por otro lado agradece que su hermana no haya dicho nada solo lo que hicieron aquel día...y lo que siguieron haciendo el resto de la semana a escondidas de sus hijas.

-Como vas hijo? - se acercaba Lincoln al castaño con una lata de cerveza en cada mano, ofreciéndole una.

-Bien pa, la carne ya va a estar en unos minutos- responde mientras toma con gusto la lata

-Hijo...quería agradecerte de vuelta por ayudarme con tu hermana. Tu tia Lisa estuvo bastante deprimida luego de que discutieran y...-

-E..esta bien, para algo son los hermanos no? Je- decía con un tono algo nervioso mientras abría la lata

-Si, realmente me alegro las decisiones que está tomando tu hermana ahora. Parece que pasar tiempo con sus sobrinas la volvió algo madura- decía mientras veía a Lulu ayudar con la comida.

-Oh? Y que es eso?-

-Dijo que, al terminar la secundaria en unos meses, entraría a la universidad y para evitar alquilar algo para poder vivir. Viviría contigo y tus hijas-

Lemy escupió con fuerza la cerveza mientras tosía, Lincoln preocupado golpea su espalda para aliviarlo.

-LEMY! Estas bien? Que paso?-

-ELLA ..COFF.. COFF... QUIERE QUE?!-

-Se mudará contigo, ya hablo con tus hermanas y dijeron que sí. Lisa y Luna también aceptaron, además dijo que te ayudaría con la casa y...-

La voz de su padre se apagaba lentamente hasta no oír nada, solamente sus propios latidos. Mientras el albino hablaba, Lemy alzaba su vista y la fijaba en la ventana de la cocina. Alli estaba Lulu mirándolo con una sonrisa mientras se mordía el labio inferior y sus ojos destellaban el mismo verde neón de aquel día.

A pesar de que él estaba fuera de la casa y su hermana estaba dentro, a pesar del ruido que hacen la familia Loud en cada reunión familiar. Lemy juraba oír un ligero ronroneo.