Amo a Ranma ½ pero no me pertenecen son la creación de Rumiko Takahashi.
Espero les guste esta pequeña historia. Escribo por gusto, para los fans de la serie igual que yo y sin ningún fin de lucro.
Dulces sueños Ranma
Akane había salido de fin de semana a Tokio a un congreso de entrenadores deportivos que había esperado por meses; era la primera vez que salía sola por más de dos años.
Después de su boda, ella y su ahora esposo hacia todos juntos. Así que no era fácil para el azabache sobrellevar el día solo con las clases en el dojo, el aseo de la casa, la comida y otros menesteres hogareños.
Era obvio que necesitaba refuerzos y Nodoka siempre estaba dispuesta a ayudar, así que no fue tan difícil conseguir su ayuda.
Como todos los días él había iniciado su rutina desde las 5:00 a.m. y ya pasaban de las nueve de la noche; recién había terminado sus clases y apenas había tenido tiempo de comer y llamar a su esposa por la tarde antes de su segunda jornada de clases, para saber cómo llevaba ella su día.
Después de limpiar el dojo, se dirigió a la casa para tomar un buen y merecido baño, subió las escaleras y al llegar al rellano escucho la dulce voz de su madre dentro de lo que fuera el antiguo cuarto de su esposa.
Sigiloso caminó hacia la entrada de la misma y se asomó con cuidado para observar a su madre en una hermosa escena que grabaría por siempre en su memoria.
Nodoka sostenía en brazos a su pequeño nieto de poco menos de un año y le cantaba una dulce canción de cuna…
"… podremos vernos en nuestros sueños.
Si te sientes triste y solitario,
Y por eso no has podido dormir,
Recuerda que no importa que suceda,
Siempre nuestros corazones,
Permanecerán cerca uno del otro.
Duerme ya, y que tengas buenas noches
Te veo en mis sueños,
Duerme ya, con esta dulce canción,
Te estaré observando con ternura…"*
Ranma observaba en silencio a su madre arrullar a su hijo y no pudo evitar pensar que de esa misma forma su madre lo sostenía en brazos, lo acunaba contra su pecho y le cantaba la misma canción cuando él era tan solo un pequeño bebé.
Momentos así, hacen que hasta el hombre más viril se quiebre.
Cerró la puerta tratando de no hacer ruido y se dirigió al baño a tomar una ducha rápida; estando en la intimidad del baño, entre el vapor y el agua tibia podía disolver el nudo que se la había formado en la garganta y esas lágrimas que brotaban de sus ojos como si se desbordara el azul de su mar, porque la escena antes vista le había llegado a estrujar el alma.
Minutos después limpio y cambiado, se presentó en la habitación de su pequeño hijo; abrió la puerta con cuidado para no hacer ruido deduciendo que el pequeño ya estuviera dormido; la encontró con la luz tenue de la lámpara de noche y a su bebé profundamente dormido, bien arropado en su cuna en medio de la habitación.
Se acercó con cuidado para mirarlo dormir por unos instantes, para después besar su pequeña frente y salir del mismo modo en el que había entrado.
Bajó las escaleras rumbo a la cocina donde encontró a su madre calentando la cena.
-Ya es tarde mi amor, te recomiendo que cenes y te vayas a descansar; no te preocupes por el bebé yo lo cuidaré durante la noche por si despierta con hambre, tu padre tiene comida de sobra en casa no me extrañará hasta que se la termine…
Ranma no escuchaba todo el parloteo de su madre, la observaba con ternura y admiración.
¿Cómo una mujer como ella, con tanto amor que dar había podido pasar tanto tiempo alejada de su único hijo?
¿Cómo una mujer como ella, había aguantado la tortura de no ver crecer a su hijo?
Desde que se había convertido padre y esposo no imaginaba su vida lejos de su pequeña familia.
Y desde que su madre había reaparecido en la suya ya no se sentía incompleto; sí… era un hombre con mucha suerte.
Ambos cenaron, platicaron de lo bien que le haría el viaje a Akane, de lo mucho que ella los extrañaba, las clases y de lo grato que era para su madre pasar tiempo con su nieto.
A la hora de dormir y estando ya acostado en la cama, la escena de su madre arrullando a su pequeño le rondaba en la cabeza al azabache y le llenaba el pecho de una sensación indescriptible.
Pensaba en ello cuando un leve toque en a puerta lo sacó de concentración.
-Ranma? Sigues despierto? –sin dudarlo saltó de la cama para abrir la puerta y averiguar a razón por la cual su madre lo había ido a buscar.
-madre, que sucede?
- nada grave hijo, solo olvide darte las buenas noches –se acercó un paso a él, poso su mano en su rostro y beso tiernamente su mejilla – Dulces sueños Ranma.
- Buenas noches mamá. –Ranma poso sus manos en los hombros de la mujer y besó su frente, Nodoka sonrió y regresó a la habitación del bebé.
Fin.
Como les va! Espero les haya gustado, ya saben que me encanta saber sus opiniones y amo leerlos!
Saludos y nos estamos leyendo!
* Para los que les interese escuchar la canción completa acá les dejo el link. "Canción de cuna en japonés" watch?v=at9gdjCwVs8
