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EL CAMINO DE LA MARIPOSA

Capítulo 1: Camino

La selva de Ajan Kloss estallaba en vitores de alegría, gritos de júbilo, abrazos y lágrimas. Al fin, después de tanto tiempo no había más preocupaciones, no había más órdenes que cumplir, la guerra había terminado y la resistencia, los pocos que quedaban de ella, se regocijaba por eso.

Rey yacía en medio de aquella atmósfera de gozo, exhausta. Después de abrazar a Poe y Finn por un largo rato y recibir miles de felicitaciones, palmadas y otros tantos abrazos de los demás, se había sentado sobre una caja que contenía repuestos mecánicos que Rose usaba para reparar las naves, y observaba un tanto fuera de sí a lo que quedaba de la resistencia. Su mente parecía divagar por otro lugar de la galaxia, mientras su corazón aún se sentía estrujado. Tenía mucho sueño, estaba cansada, su cara estaba manchada de tierra y estaba segura que su cabello era un desastre, pero no sentía la fuerza para levantarse y cambiar su aspecto y tampoco lo creía necesario.

— ¿Estás bien? —la voz de Finn la sacó de sus pensamientos. Le dedicó una triste sonrisa y asintió. Fin no quiso insistir porque no sentía que fuera el momento, pero se prometió internamente tener una plática seria con su amiga en cuanto tuvieran tiempo.

— ¿Ahora qué sigue? —le preguntó ella—. ¿A dónde iremos?

— Muchos regresarán a sus planetas natales, los que aún tienen hogares o familia… pero nosotros, bueno, me atrevo a decir que los tres podríamos ir juntos a… —Rey lo miró curiosa—, bueno no tenemos un plan, pero si estamos juntos será genial —admitió visiblemente entusiasmado.

— Yo… aún no sé exactamente qué quiero hacer de mi vida —se sinceró, porque era la verdad. Le había pasado por la mente quizás con quién quería estar, durante la batalla en Exegol, pero el destino había hecho su jugada y el vago plan que Rey había podido tener, se había esfumado para siempre—. Es como si antes de esto no hubiera tenido una vida, aunque de hecho eso es casi cierto. Pero, no sé a dónde tengo que ir, no sé qué debo hacer o esperar de mi… —El ex stormtrooper no pasó por alto la tristeza que se reflejaba en el semblante de Rey, pero cuando estuvo a punto de preguntarle, su entusiasta amigo Poe Dameron los interrumpió.

— ¿Qué hacen aquí? Es hora de irnos de este lugar —declaró el piloto con una sonrisa.

— ¿A dónde...? —preguntó Rey poniéndose de pie, pero en el acto se mareó un poco y cayó sentada nuevamente en la caja.

— Rey, vas a descansar durante el viaje, no es una petición, es una orden. Iremos a Nueva Alderaan. Creí que sería correcto ir al lugar natal de Leia, bueno, lo que queda él, ya saben la historia de Alderaan. Nos van a recibir ahí, podremos asentarnos un par de días y pensar acerca de lo que queremos hacer, además de que le harán un homenaje a Leia.

— No sé si a ella le hubiera gustado que la elogiaran después de una guerra así —comentó Rey, pensando en su maestra con tristeza.

— Evidentemente no le hubiera gustado, pero no lo hacen para eso. Quieren honrar su vida y lo que su lucha significó para la galaxia.

— Suena bien —dijo Finn algo animado, aunque triste ante el recuerdo de Leia.

— Bien entonces, ¿qué dicen si me ayudan a recoger este desastre y nos vamos?


Rey se levantó de sopetón. Le tomó unos segundos recordar que se encontraba en el halcón milenario. Se incorporó lentamente de la cama y se sintió un poco más renovada. Era la primera vez que dormía después de la batalla y había pensado que soñaría con los eventos recientes o con Ben, pero extrañamente ningún sueño la alcanzó y eso la hizo sentir un poco más triste. Instintivamente, buscó en su conexión con la fuerza pero el vínculo ya no estaba, porque él se había ido y tenía que acostumbrarse a ello, aunque no quería hacerlo.

— Haz dormido unas cinco horas —dijo Finn que se encontraba acostado en la cama contigua, viendo al techo—. Sentí envidia, porque yo sólo pude dormir un par de horas y un sueño bastante extraño me despertó.

— ¿Qué soñaste? —preguntó curiosa.

— No recuerdo con mucha exactitud. Era un planeta, un lugar que no conozco, las llanuras estaban repletas de pasto alto, era un lugar bonito… y una voz hablaba y decía algo como: "Que siga el camino…" y lo repetía una y otra vez y después de eso me desperté y no pude volver a pegar el ojo, pero qué bueno que tu si has podido.

— Eso es extraño, tendrías que haber dormido por el cansancio así que creo que es otra cosa ¿qué es lo que te preocupa? —le preguntó Rey, sentándose en aquella angosta cama. Finn la imitó y la miró a los ojos.

— Tú me preocupas y no pongas esa cara —le advirtió cuando Rey estaba empezando a hacer una mueca de confusión—. Quiero saber qué pasó, qué te tiene así.

— Finn, yo… es que…

— Entiendo que no quieras contarme, está bien, si necesitas espacio y tiempo lo entiendo, es sólo que, Rey, es como si estuvieras en otro lado. Te noto triste y no sé qué hacer para ayudarte.

— Pasaron muchas cosas Finn, muchas. Ni si quiera sé en dónde empezar… —las lágrimas comenzaron a derramarse por las mejillas pálidas de Rey. Finn se levantó de la cama y fue hasta la cama de ella para reconfortarla en un abrazo. Había algo en la fuerza que él sentía acerca de Rey, pero pronunciarlo le daba miedo.

— Eso que te está atorando la garganta… lo puedo sentir… yo, descubrí hace poco que soy sensible a la fuerza, aunque no lo entiendo del todo.

— ¿Es lo que tratabas de decirme? —le preguntó ella ahora cambiando su semblante a uno asombrado. Finn asintió.

— No encontré el momento adecuado, pero sí —Finn le sobaba el hombro con su mano en un acto de consolarla. Ambos se quedaron callados por unos minutos, hasta que Rey decidió hablar.

— ¿Recuerdas que cuando llegaste por mí al Supremacy, estaba hablando con Kylo? —el general asintió—. Él me reveló mi origen en ese momento y no es algo que comprenda del todo y tampoco quiero que sea de dominio público…

— ¿Por qué…?

— Porque soy la nieta de Palpatine —admitió. Decirlo en voz alta a alguien más le causaba náuseas.

— ¿Estás segura? —ella asintió ahora derramando más lágrimas— ¿Y si él estaba mintiendo?

— Él nunca me mentiría, mucho menos en algo tan importante para mí. Sé lo que piensas sobre él, pero conmigo, la cosa era muy diferente —Finn se lo sospechaba, así que decidió que el momento de su plática no podía posponerse más.

— Rey —comenzó él. Deshaciendo el abrazo—, ¿puedo preguntarte algo?

— Adelante —concedió Rey observando el semblante serio de su amigo.

— ¿Qué pasó con él? —ella sabía que Finn se referia a Ben. Rey suspiró y se tomó un momento para ordenar sus ideas.

— Después de mi pelea con él en Ker Bif, fui a recluirme a Ach-To. Y amm, antes de continuar quiero pedirte disculpas por haberte apartado de esa forma de mi pelea con él, pero, es que Finn eso era algo que sólo yo podía hacer y no quise herirte, pero…

— Lo sé, lo sé. Me ganó mi instinto de sobreprotección y eso era algo entre tú y él nada más. No te preocupes Rey, discúlpame a mí también por querer meterme en eso. Disculpa aceptada.

— Disculpa aceptada —sonrió ella—. Bien, en ese momento en que estábamos peleando, sentí la muerte de Leia e incluso atravesé a Kylo con su propio sable. La verdad estaba demasiado enojada con todo. Con mi origen, con él por querer llevarme al lado oscuro, enojada porque sentía un peso tremendo en mis hombros sobre la guerra… No quería matarlo, pero, me moví por inercia. Incluso él tuvo la oportunidad de matarme porque me ganó en nuestra pelea, pero no lo hizo, se detuvo cuando se dio cuenta de lo que estaba a punto de hacer.

— Entonces ¿él murió ahí?

— No. Lo curé con la fuerza. Tenías que haber visto su cara. No lo entendía, no sabía por qué no simplemente lo había matado ahí. Después tomé su nave y hui hacia Atch-To. Me dio miedo perder así el control y también me dolió mucho lo de Leia. Mi idea era hacer lo mismo que Luke y quedarme ahí por el resto de mis días, pero el maestro Skywalker me hizo ver que mi destino era enfrentar a Palpatine y vencerlo, así que fui a Exegol con esa idea. Ahí Ben me alcanzó. Luchó a mi lado contra mi abuelo. Fue entonces que descubrimos que éramos una diada, bueno más bien, él también ya me lo había dicho, pero en ese momento en aquel lugar, ambos supimos lo que significaba verdaderamente eso en nosotros. No sé cómo describirlo, pero, era algo tan profundo y fuerte… era como si siempre lo hubiéramos sabido, el uno y el otro…

— Balance —dijo Finn, tragando slaiva—. Luz y Oscuridad.

— Si, pero en ese momento Finn, todo él era luz. No había rastro de Kylo Ren, junto a mi estuvo Ben Solo y fue Ben el que me salvó la vida. Cuando estábamos peleando, Palpatine absorbió nuestra fuerza, cosa que lo hizo regenerarse e hirió a Ben haciéndolo caer al abismo, eso lo dejó tan débil que no pude sentirlo y por un momento pensé que había muerto. Yo estaba igual, no podía moverme y a lo lejos podía ver la batalla. Veía la flota de la resistencia haciéndose polvo ante ese ejército y pensé que ese sería mi final, pero los jedis del pasado me ayudaron.

— ¿Cómo?

— Los escuché, me hablaron, me alentaron a seguir y me dieron de su fuerza, por eso logré ponerme de pie nuevamente y me enfrenté a Palpatine por última vez y pude acabar con él utilizando el sable de Luke y el de Leia juntos. Sin embargo, eso agotó todo lo que tenía y me desplomé ahí. Te juro que, todo se puso oscuro y no pude sentir nada, ya no había dolor ni cansancio. Creo que así se siente la muerte y creo verdaderamente que morí en ese momento. De pronto una luz se abrió paso ante esa negrura, era una luz que me llamaba y me envolvía con una sensación muy familiar: era mi conexión con él. Entonces pude abrir los ojos y ahí estaba él —ella sonrió, con los ojos iluminados y Finn se permitió sonreir también por ella. Podía notar la felicidad de Rey—. No dijimos nada, sólo… Finn, me tomó segundos darme cuenta que Ben me había dado lo último que le quedaba de fuerza y… él… —la voz se le quebró y Finn volvió a abrazarla fuerte. Dejó que Rey llorara lo que quiso por unos momentos hasta que ella fue la que se separó de él. Las palabras salieron por la boca del ex stormtrooper sin que pudiera evitarlo.

— Lo amabas —declaró.

— Si —contestó Rey con una sonrisa triste. Él la entendía. No era fácil, pero creía saberlo. Varias veces se dio cuenta que lo que pasaba entre ellos dos, pese a estar en bandos diferentes, se trataba de algo que no era rivalidad, sin embargo, no pudo ponerle nombre hasta ese entonces.

— Vas a estar bien Rey, lo prometo. Poe y yo estaremos contigo.

— Lo sé y se los agradezco. Le debo esta plática a él, aunque no sé si pueda ser tan comprensivo como tú.

— No te voy a negar que me cuesta un poco digerirlo, pero, creo que te entiendo.

— Gracias.

— Bueno, creo que ahora si debemos bajar de estén pedazo de chatarra. Llegamos a Nueva Alderaan hace dos horas, pero estabas tan cansada que no quise despertarte. Los demás están afuera disfrutando del paisaje. La celebración será en una hora así que tenemos tiempo de que te cambies y nos unamos a ellos.

— De acuerdo.


La resistencia había sido recibida por el consejo Alderaaniano, liderado por Evaan Verlaine, ex piloto de la resistencia y guardaespaldas de Leia en sus años jóvenes. El homenaje había sido muy emotivo. Rey se había permitido derramar unas cuántas lágrimas silenciosas mientras la resistencia y el pueblo de Nueva Alderaan recordaban a la Princesa y General.

Cuando el acto terminó, Finn, Poe y Rey se dirigieron a las habitaciones que les había sido asignadas de forma provisional en el palacio. Habían acordado tener una reunión los tres primero y posteriormente habían quedado para comer con el resto del grupo.

— Bien es hora de discutir nuestro futuro —exclamó Poe tirándose en uno de los sillones de la habitación de Rey.

— ¿Qué quieres hacer tú, Poe? —le preguntó Rey sentándose en la amplia cama. Finn permaneció de pie volteando a ver a sus dos amigos de tanto en tanto.

— Quiero regresar a Yavin, mi ciudad natal. Quizás consiga un trabajo ahí como piloto o mercader de especies, aclaro NO de contrabandista —Rey y Finn rieron—. No lo tengo todo resuelto pero e sun plan de inicio. Eso es lo que yo quiero hacer, pero no sé qué tengan ustedes en mente.

— Yo he pensado que podría ir con Jannah —Poe levantó una ceja y Rey suprimió una sonrisa. Finn comenzó a ponerse nervioso—. N-No, e-esperen, no me malinterpreten, no es lo que están pensando —trataba de explicar Finn ante las risas ahora audibles de sus amigos.

— Finn, no es que esté pensando algo, es que se nota, pero vamos amigo, está bien, es lo más normal del mundo. Relájate aquí no vamos a juzgarte.

— Ella quiere viajar por la galaxia y encontrar personas como nosotros, ex troopers, y ayudarlos. También quiere descubrir su origen y creo que yo también quisiera descubrir el mío.

— Eso es algo muy importante Finn y creo que está bien, pero entonces creo que nuestros caminos se van a separar un poco.

— ¿Ya has decidido que quieres hacer, Rey? —le preguntó Finn expectante.

— Quiero ir a Tatooine

— ¿A Tatooine? ¿Y qué harás ahí? —se extrañó el piloto.

— Rey, Tatooine no es tan diferente a Jakku… por qué… ¿Por qué no vienes con nosotros por un tiempo? —intentó convencerla su mejor amigo.

— Hay algo que debo hacer ahí, para mis maestros y para mí, y quizás me quede ahí un tiempo, para meditar, necesito pensar muchas cosas, ordenar mis ideas y mi vida.

— Podrías meditar en Yavin 4, rodeada de gente…

— Gracias Poe pero, quizás no suene lógico para ustedes pero es lo que quiero hacer y lo que siento que debo hacer.

Poe se la quedó mirando un momento. Sabía que Finn y Rey eran más amigos que él con ella, pero Rey le importaba, le había tomado aprecio. Si bien, la guerra los había unido, eran meramente compañeros, sin embargo, estaba interesado en forjar lazos con ella, muy aparte de la política o los asuntos Jedi.

— Conozco esa mirada Rey y si bien yo no tengo esa "sensibilidad" en la fuerza que tú y Finn poseen, no soy tonto. Algo te pasa y creo suponer muchas cosas, pero me gustaría, si tú quieres, pudieras compartirlas también conmigo —Rey lo miró un tanto apenada. ¿Tan evidente era su estado de ánimo para que Poe, siendo como era lo notara?

— Pasaron muchas cosas, no creo que estén cerca de lo que supones, pero quiero compartirlas contigo, así como lo he hecho con Finn. No pienses que me lo guardaba porque quisiera excluirte. Con Finn se ha dado antes en el Halcón de camino acá, pero también quisiera que supieras y ambos me entendieran un poco.

Rey comenzó su relato de la misma forma en que lo hizo con Finn horas antes. Poe adoptó un semblante indescifrable para ella. Por momentos levantaba las cejas, en asombro suponía ella, otras su mirada se tornaba pensativa, después se cruzó de brazos y para cuando su relato iba tocando el final, Poe ya se había levantado del sillón y caminaba en círculos por el cuarto.

— Entonces, dices que son una Diada ¿no? ¿Eso es alguna cosa legendaria Jedi?

— Lo es. Son conexiones muy fuertes y profundas en la fuerza, pero raras de ver.

— Tu y él nacieron así siendo parte de eso y lo descubrieron apenas —dijo Poe, aseverando todo lo que ella le había contado para poder comprenderlo.

— Él lo descubrió, pero no tuve oportunidad de preguntarle cómo lo hizo. Y si, nacimos de esa forma, por supuesto él antes que yo.

— Entonces él fue hasta Exegol para ayudarte a luchar contra Palpatine, el viejo decrépito les absorbió el poder, lo que hizo que rejuveneciera unos cuantos años y atacara directamente a la flota y por eso es que perdimos el control de las naves—Poe recordaba aquellos relámpagos que desestabilizaron las naves, a la perfección—, y después de eso, moriste y él te trajo a la vida, sacrificándose —para cuando Poe terminóo de recapitular aquello, Rey ya había comenzado a derramar lágrimas— Y entonces como él, se fue ya no puedes sentir ese vínculo ¿no?

— No Poe, obviamente no —intervino Finn con una caras de reproche que solo Poe pudo ver.

— Perdón amigo no sé de esas cosas de Jedis y quiero tener todo el contexto.

— Él ya no está, el vínculo se rompió —admitió ella, limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano.

— ¿Por todo esto quieres aislarte? —Rey estuvo a punto de pararse y soltarle un golpe a Poe cuando él le mostró las manos como en señal de disculpa—. No quise decirlo así, perdón, soy algo…

— Imprudente —dijeron Rey y Finn al unísono.

— Eso, imprudente, lo soy. Perdón no quise hacer de menos esto. Sé perfecto lo que te pasa Rey.

— ¿Ah si? —preguntó curiosa.

— Tienes el corazón roto. No necesito ser un jedi para saber que lo amabas ¿verdad?

— No espero que lo entiendan, enserio, sé que puede ser incómodo y demasiado sorpresivo…

— No te voy a negar que es extraño. No tengo otra visión de ese sujeto, pero el hecho de que te haya salvado Rey, eso, si se lo admiro y se lo agradezco. Necesitas tiempo y qué más me gustaría que fueras con alguno de nosotros o con alguien conocido para que no estés sola en esto, pero si realmente quieres aislarte y nada de lo que Finn o yo te digamos lo puede impedir, entonces solo te pediría que estuviéramos en contacto de vez en cuando por medio de los comunicadores de nuestras naves. Te informaremos de nuestros viajes y tú de los tuyos si llegas a hacerlos, para que el día que hayas sanado, podamos reunirnos los tres y quizás en ese entonces nuestros caminos se junten de nuevo de forma permanente.

— Yo también quisiera que vinieras con nosotros, pero voy a respetar tu decisión, sea cual sea.

— Muchas gracias a los dos. Gracias amigos.


Se encontraba en un inmenso prado. Ahí el pasto crecía irregular, más alto de lo normal. El sonido de las chicharras era lo único que se distinguía en ese lugar y salvo eso todo era calma y paz. Finn avanzó por un sendero que se abría paso por la vegetación, sin saber a dónde lo llevaría.

— "Que siga el camino…" "Que siga el camino…" —de nuevo la voz irrumpió en su mente. No la conocía, pero era fuerte y gruesa y se perdía poco a poco a lo lejos.

¿Qué camino? ¿De qué hablas…?

— "Que siga el camino de la mariposa…" —cuando la voz dijo eso, un cúmulo de mariposas azules apareció de la nada y lo rodeó de pies a cabeza. Cuando aquellas criaturas estuvieron cerca de él se dio cuenta que en realidad ellas eran las que repetían el mensaje de esa voz misteriosa.


Finn se despertó sobresaltado en medio de la noche en sus aposentos del palacio de Nueva Alderaan. Por segunda noche consecutiva aquel extraño sueño lo asaltaba. No podía descifrarlo. No parecía tener relación con él sin embargo pasó por su mente el hecho de que había decidido comenzar un viaje nuevo para encontrar sus raíces, ¿sería acaso que la fuerza intentaba decirle algo acerca de ese viaje?

— Tuve ese sueño extraño otra vez —comenzó Finn bostezando.

— Alguien intenta decirte algo, quizás es un lugar al que debas hacer una vista, puede que algo te esté esperando ahí—concluyó Rey, encogiéndose de hombros.

— No estoy seguro de que se refiriera a mí, decía "que siga" y no "sigue" —el general suspiró—, no entiendo nada.

— Seguro es por cenar demasiado —se unió Rose a la plática. Todos rieron.

El grupo de amigos, junto con BB8 había decidido salir a dar una vuelta después de tomar el desayuno en el palacio. Se marcharían esa tarde cada uno a sus destinos y quería pasar el mayor tiempo en compañía. Rose se iría con Chewie y buscarían trabajo de mantenimiento de naves. Finn y Jannah comenzarían su búsqueda en planetas aledaños, acompañados por el mismísimo Lando Carlissian. Poe regresaría a Yavin y Rey iría a Tatooine.

El colorido de la Nueva Alderaan era algo que impresionaba a Rey y la hacía sentir feliz. Habían decidido ir al centro del lugar y se toparon con un pequeño festival con puestos de comida y artesanías locales. Rey, curiosa de algo que nunca había presenciado, se acercó a un puesto en donde vendían cierto tipo de joyería. Rosa y Jannah la siguieron mientras que Poe, Finn, Chewie y BB8 miraban en un puesto de chamarras de piel contiguo.

La jedi se acercó hacia un estante en donde se encontraba un collar que llamó su atención: Era una mariposa color azul hecha de algún tipo de piedra que la hacía relucir con los rayos del sol.

— Es hermosa —susurró Rose del lado derecho de Rey.

— Yo sé que es eso —comentó Jannah, poniéndose a la izquierda de la Jedi—. Es una mariposa mensajera.

— ¿Una mariposa mensajera? —preguntó Rey.

— Así es jovencita —afirmó el mercader del puesto que las estaba escuchando—. Las mariposas mensajeras son originarias del planeta Maridun.

— ¿Qué hacen chicas? ¡Vaya! ¡Una mariposa mensajera! —se acercó Poe tomando el dije—. Una vez mi madre me contó que los Lurmen las utilizaban para enviar mensajes ya que estos pequeños amiguitos podían reconocer órdenes, encontrar al destinatario y repetir mensajes, una maravilla si me lo preguntan y si yo fuera un Lurmen las usaría para conquistar a alguna chica —Poe les guiñó el ojo, Jannah y Rose pusieron los ojos en blanco y Rey sólo se limitó a alzar una ceja, perpleja.

— ¡Oigan mi sueño tenía esas mariposas! ¡Esto es muy extraño!

— Ya te dije Finn que es por cenar tanto —repitió su diálogo la mecánica.

— Bien Rey, si no vas a comprar ese collar, creo que es hora de irnos y seguir mirando otro poco —sugirió Dameron, colocando el collar en las manos de su amiga.

— Lo llevaré —anunció, sacó unos cuántos créditos de su mochila y se los entregó al vendedor. Enseguida se colgó aquel collar en el cuello y una extraña sensación la invadió. Estaban habiendo demasiadas coincidencias con ese pequeño insecto en muy pocos días. Los sueños de Finn, el dije…

Un pensamiento llegó a su mente y el corazón le retumbó enseguida. Alentada por aquella sensación extraña, Rey buscó en la fuerza con la esperanza de que algo en aquel vínculo inexistente hubiera cambiado, pero no fue así, no encontró respuesta.


El día de ayer se estrenó el episodio de Star Wars Roll On, llamado "Ben Solo y los cazadores de insectos" que si no han visto les recomiendo, lo encuentran en YT. El chiste es que en ese capítulo Ben rescata a unas mariposas azules que estaban atrapadas y éstas lo llevan hasta Han y Chewie y bueno, en menos de 10 minutos se hizo la magia. Mi cuenta de Twitter estaba llena de mariposas azules, de edits y de fanarts preciosos! Las Reylo declaramos a la mariposa azul como el símbolo de Ben Solo. El color azul tiene muchísimo simbolismo al igual que las mariposas, por eso creemos que esto podría ser una pequeña pista de que lo traerán de vuelta pero sino, de mientras ya se convirtió en el símbolo de nuestro amado Ben. Y como yo no puedo dibujar porque soy una papa en eso, yo escribí. En un principio iba a ser un one shot, pero creo que mas bien tendrá solo dos capítulos.

Me siento muy contenta de pertenecer a esta comunidad y de que ese pequeño capítulo hecho para niños, haya tenido tanto significado para nosotras y lo hayamos analizado tan profundamente como para volverlo el símbolo de él. Ayer y hoy aun que me he topado con fanarts se me llena el pecho de esperanza y felicidad. Me da tanto gusto saber que existen mas personas que aman a Ben y a Rey tanto como yo y que nos entendemos y nos abrazamos todas.

Espero que les guste el fic, la verdad hacía tiempo que un capítulo no me fluía de esta forma a escribirlo. Prácticamente se escribió solito. Las palabras fueron saliendo y no pude parar. Nos vemos en el siguiente capítulo y espero que les guste. Recuerden visitar la página de FB y el twitter: ReyloFanfickers

Viva Ben Solo!

Viva el Reylo!