Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece.

Mini historias de una Geisha

El bar estaba a su máxima capacidad, el sake iba y venía sin parar y alguna que otra cerveza para quienes no eran del lugar. Las chicas iban y venían de igual forma, cada una salía al pequeño escenario y realizaba su actuación, algunas con música tradicional, otras con monólogos e incluso algún pequeño acto de teatro. Todo muy japonés, todo muy tradicional y muy suyo, aun cuando estaban en medio de la ciudad de Nueva York.

Cuando fue su turno, salió con un kimono color crema bordado con flores rojas, tan rojas como sus labios y la sombra de sus ojos. Su mera belleza deslumbraba y muchas veces odiaba la simpleza de la humanidad, todos los hombres presentes le miraban deslumbrados y sin tener que hacer nada, pero no estaba allí solo para compartir oxigeno con aquellos mortales así que se dedicó a ignorar al mundo y a tocar el shamisen puesto que para eso le pagaban.

Usualmente todos guardaban silencio, nadie bebía ni comía, nadie se atrevía a interrumpir la música y mucho menos de apartar los ojos de aquello tan hermoso que era acompañado de tan angelical y majestuosa música. Pero para todo siempre hay una primera vez y había un par de chicos en una esquina que no dejaban de hablar, un rubio y un pelirrojo, quienes no eran de allí y se notaba sin duda.

Por sus pequeñas risas y sus movimientos con los vasos de cerveza le hicieron equivocarse una vez, y otra hasta que por suerte se acabó la canción. Aquel par de idiotas ni siquiera habían reparado en mirarle y eso quizás era lo que más le molestaba. En lo más profundo de su ser quería levantarse y matarlos, pero al mismo tiempo quería humillarlos con su mera presencia así que hizo algo que nunca suele hacer y fue pasearse por el bar, se soltó el cabello e incluso se sentó de tal manera que sus piernas estuviesen a la vista y de pronto…nada.

Ninguno de los dos chicos se molestaba en mirarle mientras que el resto del bar no dejaban de contemplarle, ¡menudos idiotas! ¿cómo podían ignorarle de esa manera? Pero no iba a rendirse y sin duda siguió en aquel baile cual musa en el bosque.

Consiguió un par de miradas apenas, principalmente del rubio quien osó sonreír casi que burlonamente. Le estaba ignorando y lo hacía a propósito y sin duda. Durante una hora soportó idiotas queriendo comprarle un trago o incluso tocarle, todo sin éxito alguno más que aquellas sonrisas burlonas y aunque su ego era enorme, terminó no por rendirse, sino por dejar la pequeña batalla para otro día.

Y cuando estuvo a punto de irse a su camerino se percató de que el rubio salía a fumar y dejaba al pelirrojo dentro, así que esa era su oportunidad. Sin pensarlo dos veces fue detrás de él y el muy cabrón lo sabía, pues en el callejón mientras encendía un cigarrillo le dijo –Lo siento, lindura, pero no me va el pescado y prefiero una buena salchicha para comer– y aquello le dejo la piel de gallina, pero le hizo sonreír de sobremanera pues había ganado, había ganado y no tenía más que ser tal y cual era.

– ¿Algo así como esto? – y sin pensarlo se levantó el kimono para dejar ver su pedazo de carne colgante, y no pudo más que reír a carcajadas cuando el rubio dio la vuelta para mirarle y se le cayó el cigarrillo de la boca.

Sin más, bajo de nuevo el vestido y con gran orgullo volvió dentro pues había ganado y sin tener que haber hecho nada.

La noche siguiente no había ningún pelirrojo, pero sí un rubio en primera fila con corazones en los ojos esperando por su presentación.

¿Fin?

¡Hola!

Les traigo un pequeño shot que se me ocurrió hace tiempo, lo encontré junto con otros en mis escritos perdidos xD

Y ahora que lo he releído, se me acaba de ocurrir la idea de que no sólo sea un pequeño shot sino una serie de pequeños shots con la misma temática.

¿Les agradaría seguir leyendo más sobre este shot?