Capitulo 1: Declaración escarlata

Bajo la luz encandilada a base de gas, se encontraba boca abajo y con su bitácora abierta; su pulso se había vuelto errático mientras la pluma quedó suspendida en el aíre y maldecía por lo bajo aquella sensación que la hacía temblar de pies a cabeza. No solo acababa de derribar todas sus barreras mentales, sino que también aquella voz que muy en el fondo de su mente había querido ignorar por tanto tiempo, refulgía con renovado aíre, y su conciencia le gritaba que no evadiera sus responsabilidades.

—No puede estar pasándome esto —Susurro a la nada mientras los leves ronquidos por parte de Erza prescindían el principio de una batalla interna entre su mente y su corazón —, de todas las personas, ¿por qué tenía que ser él?

Sí, la típica pregunta de toda novela romántica que hacía el protagonista y que parecía una nimiedad comparada a la revelación que acaba de tener. Los cuentos de hadas son cuentos de hadas porque todos tienen un destino predeterminado y un ineludible final feliz, pero aquí, en medio de la misión de cien años que podría costarles la vida, no parecían traer nada bueno estos nuevos sentimientos.

Puede que con el pasar del tiempo consiguiera ganar algo de tiempo, pero nada le aseguraba salir victoriosa de aquella vil situación. Natsu Dragneel era un hombre que hablaba por sus acciones, las cuales podrían catalogarse como instintivas y sin alguna pizca de raciocinio. En el amor no se necesita el instinto, no es una maldita batalla para medir tus fuerzas; no es ir y perder el tiempo haciendo tonterías para pasar el tiempo; no es siquiera una batalla de dos bandos donde uno emancipa sus ideales por sobre el otro… El amor era…

Ni ella misma sabía lo que significaba estar enamorada de aquel pelirrosa, tan solo quería que todas esas emociones desaparecieran y no le hicieran ilusión de nada. Erza tuvo que esperar mucho tiempo para que su amor fuera reciproco, pero al menos era consciente de que toda la paciencia y entrega valdrían la pena al final; Juvia fue persistente y fiel a lo que sentía, pasando de una forma de agradecimiento a un amor incondicional, a pesar de los constantes rechazos de Gray. Ellos tenían un final predestinado, pero… ¿y ella? Lucy no había hecho nada para experimentar tal atracción romántica, y allí estaba, como una idiota con la mandíbula desencajada y los ojos desorbitados ante la crueldad del destino. Y las cosas irían a peor a medida que pasara el tiempo.


—Lucy, despierta, debemos de seguir —La voz de Erza la tomó desprevenida y la rubia se levantó tan deprisa que chocó su frente contra la armadura de la peli escarlata.

—¡Auch, lo siento! —Sobó su frente con algo de recelo y se levantó arrastrando los pies —, creo que no me está haciendo nada bien dormir hasta tarde. El insomnio no ha desaparecido desde hace ya tres días.

—Deberías consultar eso con Wendy, ahora mismo todos están esperándonos —Lucy buscó con disimulo la video-lacrima que estaba junto a la almohada de Erza y no pudo evitar sonreír de medio lado —. ¿Sucede algo, por qué me miras así?

—No es nada, es solo que no puedo evitar pensar que a veces no piensas mucho en ti misma —Erza pareció sorprenderse ante tal afirmación, pero decidió guardar silencio —, eres una mujer admirable y por esa razón no puedo evitar pensar que te alejamos de tu autentica felicidad.

La rubia se sorprendió a si misma siendo demasiado directa; lo había dicho de corazón, de eso no había duda, pero no tenía sentido expresar sus pensamientos como si quisiera darle a entender que mostraba interés por lo que sucediera en su vida personal. Aunque en el fondo sabía que sus intenciones eran egoístas y aniñadas, ver aquella lacrima que le regaló Jellal cómo símbolo de unión, hizo que aumentaran sus dudas sobre el rumbo que tomaría su relación ahora.

—No hay de qué preocuparse, ustedes son mi familia; incluso si nuestros caminos se dividen, estoy segura de que inevitablemente volveré a ustedes —Erza tomó un mechón de cabello de Lucy y lo acomodó en su sitio —. Hasta que el día de mi promesa con Jellal llegue, haré todo lo posible por estar a su lado.

La maga estelar se sintió frustrada ante tal declaración. No solo había develado los planes que Erza tenía en el futuro, sino que también la había presionado para quedarse con ellos en el gremio. —De seguro pensará que soy una egoísta— pensó para sí misma y sus mejillas se sonrojaron ante su impertinencia. Ella era su amiga y merecía darle su espacio, por esa razón estaba dispuesta a disculparse tan rápido cómo le-

—¡Lucy, ¿ya despertaste?! Llevas dormida toda la mañana —Natsu entró de golpe a la tienda de campaña, seguido de Gray y los demás integrantes del grupo, quienes parecían estar preparándose para partir.

Las palabras quedaron atrapadas en su boca y sus ojos se enfocaron en los rasgados ojos jade que brillaban de una forma que ni la misma Lucy podía describir. Los demás parecían analizar la situación de una forma un tanto embarazosa para la joven, puesto que toda la atención estaba dirigida hacía ella.

—Yo… solo estaba… —Su lengua se sintió áspera y pesada cuando intentó vocalizar algo medianamente comprensible —estaba entablando un entrenamiento de espadas con Erza. Necesito de aprender a blandir mejor el Star Dress de Cancer.

Gray la observó impasible, al igual que Happy y Charle, a quienes les pareció una petición fuera de lo común, en especial viniendo de alguien a quien poco o nada le gustaban las peleas a punta de destreza. Natsu, por otro lado, veía con curiosidad aquel fervor de su compañera al querer fortalecerse aún más; aunque no pudo evitar disgustarse al respecto.

—¿Por qué quieres aprender tan de repente a usar la espada? —Prosiguió el pelirrosa con una mirada inquisitiva que no pasó desapercibida por nadie.

Erza, quien era la más implicada, no pudo hacer más que sentirse agradecida por tal gesto de solidaridad de parte de Lucy. Ni ella misma sabía cómo explicarle a los demás que en un año o menos podría dejar Fairy tail temporalmente. Pero, lo que más anhelaba era saber lo que había detrás de la extraña actitud que tenía su amiga, y las razones por las cuales parecía querer fortalecerse de la nada.

—Bu-bueno… ¿es que acaso está mal que quiera mejorar mis habilidades de combate? —El sudor bajó por su sien y una risa nerviosa la dejó al descubierto —. Es decir, ¿cómo podría ser tu compañera si no soy capaz de protegerte?… ehrm, quiero decir… protegerlos.

La rubia se abofeteó mentalmente ante tal despilfarro de saliva; Erza sonrió de medio lado al intuir lo que en verdad pasaba por la cabeza de Lucy; Gray se sintió incomodo ante la mirada tan intensa que Natsu y Erza parecían dirigir a la maga estelar; Happy, Wendy y Charle se miraron entre ellos sin entender lo que pasaba y el pelirrosa no pudo evitar sentirse crispado y alagado al mismo tiempo.

—¡En fin, todo mundo a moverse! La próxima parada esta un tanto lejos de nuestra posición actual, así que no perdamos el tiempo.

La peli escarlata sacó a todos a rastras mientras pensaba seriamente las implicaciones de lo que acababa de descubrir. No solamente tendría que entrenar a Lucy cómo siempre le había insistido desde que se conocieron, sino que también tendría la oportunidad de conocer un poco mas aquella admiración que ella sentía hacía Natsu.

Erza Scarlet comería dos postres de fresa de un solo bocado, y estaba ansiosa por empezar ya.


Hola a todo aquel que haya decidido venir a chequear esta nueva y primera historia de Fanfiction de mi parte. Soy Etherias, y para mi es todo un placer hacer publicas las ideas disparatadas y esporádicas que cruzan por mi mente; soy una amante empedernida del romance, y en especial de esta pareja tan idónea como lo es el NaLu.

Tan solo quería darles las gracias por tomarse la molestia de leer, puesto que soy nueva en esta plataforma y conozco los cientos de lectores y escritores que buscan entretenernos con ideas fantásticas y bellas que hacen nuestro días mejores. Yo quise hacer la prueba y aquí me encuentro, a la espera de sus bien recibidas opiniones y de dar mi mejor esfuerzo para sonsacar sonrisas a quien las busque >︿<

No sé que tal haya sido el capitulo, pero estén atentos a lo que esté por llegar. Si vieron algún error gramatical u ortográfico no duden en decirme, toda sugerencia será aceptada en el marco del respeto "