THE BOY WHO MURDERED LOVE

prefacio


Uraraka peina sus coletas en un rincón del salón cuando escucha el chillido de una de sus compañeras. Es un grito agudo que hiere hasta sus tímpanos, casi antinatural. La mitad de su clase se pone en alerta; Kat, la mejor amiga de la primera chica, corre a su lado para consolarla, sin embargo, pronto su alarido se une al ahora llanto de la otra. "¡No puede ser!", grita Kat, quien tiene mejor control sobre su voz que Mito. "¿Qué pasa?", es Sosuke el que pregunta esta vez, pronto otras voces se unen a la averiguata. Tras los primeros gritos de sus compañeras, más llantos se adhieren al primero y pronto la preparatoria es un hervidero de quejidos y chillidos descontrolados, aunado a burlas y palabras de falsa simpatía.

Ochako se acerca a Yamane, una chica con la que se lleva relativamente bien, para preguntarle la causa del alboroto. Se ve interesada leyendo en su celular, no obstante, no está llorando. Está molesta en todo caso.

—¿Qué ha pasado? —inquiere. Yamane no parece tener muchas ganas de hablar, puesto que solo le pasa el celular aún con el ceño fruncido, resoplando. Ochako lee rápidamente el encabezado de la página y ella misma se sorprende.

Es un titular en un portal de noticias lo que ha hecho estallar a las chicas y a unos cuantos hombres en la institución, al parecer un top idol ha sido descubierto saliendo con otra celebridad afuera de bares y moteles. La evidencia está allí, en internet, "Busted!" es quien ha conseguido la primicia.

—Juro que si esto afecta el comeback de BEAT... —Yamane amenaza al aire, agitando su puño.

A diferencia de la mayoría de las chicas, Uraraka no pertenece al club de fans del grupo idol BEAT, sin embargo, le gustan muchas de sus canciones y, debe admitir, todos ellos le parecen atractivos al punto de querer poner un póster en su cuarto. Lo que no está muy segura es qué tanto va a afectar los planes de regreso del grupo como ha dejado entrever Yamane; ella conoce la industria, pertenece a ella y está consciente de que no va a ser tan sencillo como lo muestran. ¿Las citas? Eso está bien, podrían superarlo, pero las fotos con el alcohol y afuera de los moteles para un miembro de un grupo con una imagen tan pulcra y virginal como BEAT seguro va a ser difícil de explicar.

—Verás que saldrán de esta —intenta consolar a Yamane, regresándole su celular. Se le nota estresada, pero al menos no está llorando.

Empero, como si hubiese sido una profecía, al día siguiente el comeback de BEAT anuncia su retraso. Uraraka es de las primeras personas en enterarse porque su representante —su madre— le avisa por un mensaje de voz que han retirado indefinidamente la oferta de participar en el video musical de BEAT, el cual comenzaría a rodarse la siguiente semana. Pero no es solo eso, las fans acérrimas comienzan a abandonar al grupo y otras tantas, resentidas, toman internet para publicar detalles de la vida personal de todos los miembros, algunos acompañados por fotos, ligeramente veraces, otros tantos textos sin fundamento que la gente esparce y cree solo porque necesitan depositar su odio y energía en algo, ayudando a hundir el barco un poco más. Al final de la semana, Yamane ya no es más fan de BEAT y Mito se pelea con cualquier persona que diga algo malo del grupo, cegada por su fanatismo. La fanbase está quebrada, la mitad ha abandonado, se han terminado las lealtades y los antifans han incrementado al doble.

La noticia está en todas partes, todo el tiempo. En la radio, en la televisión, en las revistas y en la internet; en las pláticas de la gente. Es difícil olvidarse. BEAT ha sido el grupo de chicos más importante que ha dado Japón desde la época dorada de los 90s. Uraraka escucha Heartbreaker, la canción debut del grupo, mientras contempla el techo de su habitación por la noche. Su madre se había esforzado mucho por conseguirle ese lugar en el video de BEAT y ella misma creyó que esa aparición podría ser su empujón de regreso a los reflectores, pero ahora está todo hecho polvo. No puede culpar a los miembros del grupo, sin embargo; Ochako es demasiado buena para eso.

Cuatro semanas después, hay fotos de Shoto, Izuku, Eijiro y Katsuki rasgadas en el contenedor de la basura afuera de su edificio de departamentos.

La nueva primicia es la disolución del grupo.


¡Hola!

Soy thedeepbluesky y vengo con mi nuevo fic Kacchako; idea generada a principios de 2019, ya tengo el final y gran parte de los intermedios planeados, falta trazar el camino. A diferencia de las mentiras que dije en mi otro fic Canciones Para Cantar en la Ducha, este sí que es un fanfic largo y no es un slow burn. Es una idea convencional, pero siempre he querido hacer semejante dramón digno de La Rosa de Guadalupe y aquí estamos, jaja. También existe la enorme probabilidad de pasar al rating M (Maduro) por la misma razón por la que la mayor parte de las historias son M :v

¿Cuándo voy a actualizar? Esperemos que con mucha regularidad; me mandaron de cuarentena en el trabajo, entonces no es que tenga mucho más que hacer. Los capítulos probablemente vayan a ser largos también.

No tengo mucho para explicar, excepto que Ochako es dulce e inocente aquí y Katsuki un gruñón; trataré de encaminarme hasta que, por medio de un desarrollo de personaje, aterricemos sobre sus personalidades del canon. Les confirmo que este es un Universo Alterno, por lo tanto no hay quirks y pueden esperar algunas sorpresas en la forma en la que se van a relacionar algunos personajes. A excepción de algunos cuantos por motivos de conveniencia de trama, intentaré manejarlos con sus actitudes canónicas lo más que se pueda.

¡Eso es todo! ¡Espero hacer notas de autor menos largas la próxima vez!