Buenas. ¿Cómo están? Sé que me he ausentado bastante. Hoy les traje un pequeño obsequio, esta historia de un capítulo está escrita por una amiga mía. Se llama Jaydy. Pueden seguirla en wattpad como HernandezJaydy.Espero la disfruten.
Habían pasado varios días, en los cuales su estomago no paraba de regresarle cada bocado que probaba.
"Todo estará bien, es psicológico, acabas de dejarlo, te duele porque ya no volverán"
Camino por la casa buscando a su madre para informar sus síntomas, quizás algo le había caído mal. La opinión de su madre siempre calmaba sus desordenes.
-Mamá, creo que ya no cocinas como antes... estas perdiendo el toque- bromeó nerviosa. -Tengo… vómitos- admitió mirando el suelo, siempre que estaba mal recurría a su progenitora… como una niña.
-mañana te llevare al doctor- replicó rápidamente pensativa -¿estas segura que no estas embarazada?- soltó en un instante sin pensarlo.
Sus mejillas se sonrojaron... hacía aproximadamente un mes que termino su relación mas duradera y el se había marchado dejando su corazón vacío. Y aunque prometió volver, ella no quería saber mas.
Las palabras de su madre eran comprometedoras y más cuando ni siquiera recordaba la ultima vez que había estado con él, el amor de su vida.
Además, había una mínima posibilidad de que aquella noche despechada, en la que se entrego a otro hombre, terminando en llantos por no ser las caricias esperadas, hubiese tenido consecuencias.
¡No! no podía estar embarazada, menos sin la certeza de quien era el padre.
-tonterías ma, sabes que termine con Vegeta hace tiempo y no he estado con nadie en bastante tiempo.
-¿bastante tiempo hace un mes? ¿O bastante tiempo hace seis meses?- indagó la mujer mayor.
-bastante tiempo...- respondió intentando convencerse de que lo era.
Una vez en su habitación tuvo el tiempo de reflexionar sobre aquello.
¿Podía ser que estuviera cargando en su vientre un ser? No podía ser así, no había tenido relaciones con el chico que fue su novio, con el que veía su vida hecha desde hacia dos meses...
Pero si lo estaba, probablemente era de aquel chico al que se entrego por despecho... no, no podía ser, no podía estar embarazada.
¿como sacarse la duda? No tenia dinero para la prueba casera, menos para un análisis preciso.
Suspiro resignada, debía actuar ahora, buscar ayuda y sacarse de dudas.
La noche cayó y con ella las lágrimas comenzaron a gotear de sus ojos, mientras miraba la pantalla de su celular. No había hablado con él, y aun así dolía en su pecho sin siquiera escribir.
¿Cómo lo tomaría él? ¿Tal vez, ésta vez sería él quien la rechazara?
Se armó de valor y secando sus lagrimas, comenzó a escribir, con su corazón desbocándose a mil por hora.
*Hola*
Esperó… su contacto aparecía en línea, el mensaje había sido recibido y leído con éxito, mas no recibía respuesta del destinatario. Pensó darse por vencida, quizás dejar un mensaje explicándolo todo, después bloquearlo, conservar su dignidad, tomar dinero de su madre y hacer una prueba para salir de las dudas podría ser una buena idea. Pero antes de salir del chat sus ojos se iluminaron.
*escribiendo...*
Esta vez su corazón dejo de latir, una sonrisa se le dibujo en el rostro… hasta que leyó el mensaje y supo que no era lo mismo de antes. O por lo menos no hasta que ella explicara la situación.
*¿que pasa? ¿necesitas algo?*
Se había dado cuenta de su error, había dejado ir al único chico que en verdad la quería. Pero su corazón sabía y basándose en cuentas relativamente mentales muy dudables, que si estaba embarazada, el niño seria de él. No sabia si las palabras de su madre serian verdad, ni si era una posibilidad, el bajar de peso y otros síntomas que no tenían que ver con embarazo le habían pensar que sin duda no lo estaba.
*si, de hecho si. Necesito que me prestes dinero. Lo devolveré lo antes posible.*
*lo siento, puedo preguntar para que es?*
*bueno... análisis, tengo que hacérmelos*
*y tu madre?*
*no puede saberlo, aun*
*vale, entiendo. No puedo lo siento*
*es que creo que estoy embarazada...*
Lo pensó un segundo, si debía enviar ese mensaje sin mas... o dejarlo así. Pero no podía, necesitaba decírselo por lo menos a él, que había prometido estar siempre para ella aunque no estuvieran juntos. Y lo envió.
*y es mío?
Estaba segura que el no sabia nada de su aventura despechada y sus matemáticas a conveniencia le decían que era suyo Así que no muy convencida respondió
*si,¿ de quien sino?
Su corazón volvía a latir con fuerza, no sabia si aquel chico de corazón tierno que tantas veces lastimó seguiría para ella. Quería creer que si, pero su corazón a punto de salir del pecho y su falta de respuesta le hacia dudar.
*llego mañana. Espérame, iremos juntos a los análisis*
Su corazón se detuvo y comenzó a llorar en silencio, la noche comenzó a llorar con ella y gritos del cielo callaban su voz. Estaba feliz y triste.
Le dolía saber que aquel chico la seguía amando, que quizás ella estaba mintiéndole y aquel niño en su vientre fuera de otro hombre.
El siguiente día se levanto esperando un mensaje o señal que pudiera decirle que aquello fue un sueño, que realmente no pensaba siquiera la posibilidad de estar embarazada. Estaba en la universidad y aquello le arruinaría la carrera... revisó su teléfono y tenia un mensaje diciendo la hora de encuentro para verla. Vegeta regresaba, no sabía cómo reaccionaria. Ni él, ni ella. Se perdió en sus pensamientos que no se percató de una llamada entrante en su teléfono. Contestó temblorosa esperando que aquella voz grave y profunda no perforara sus oídos tocando el corazón.
*te veo en una hora en la ubicación que te mande. Ya mismo haremos los análisis.
Y colgó. Su corazón se detuvo, debía ir o correr. No podía estarlo. Simplemente no podía, el doctor se lo dijo: "usted no puede tener hijos a menos que este en un tratamiento para ello."
¿Le había mentido? No, los doctores no mienten. ¿Entonces? ¿Un diagnostico erróneo?
Tomó una ducha y salió a recibir a su antiguo amor. Al verlo creyó desmayarse, pero se sujeto de la pared, intentando buscar fortaleza.
Aquel sujeto llegaba mas guapo de lo que recordaba, su aura no destilaba la misma inseguridad que cuando se fue. ¿Que había pasado? Ella seguía siendo la misma chica boba. Solo había pasado un mes fuera de la ciudad y él ya no era el mismo. Aunque podía ser el echo de que lo extrañaba.
-hola!- su voz se quebró, casi al borde del llanto, su corazón se detuvo y a paso lento se acerco a él.
-hola!- como si fuera algo normal, él la tomó entre sus brazos y la abrazo como deseaba... fuerte y largamente, en silencio mientras ambos escuchaban el latir desesperado de los corazones.- vamos, saldremos de dudas.
Caminaron tomados de las manos, parecían felices y aun no cruzaban mas palabras que esas.
-¿quieres regresar conmigo? Si estas o no embarazada, igual quiero hacerlo, no me volveré a ir. Lo prometo.
-No prometas cosas que no puedes cumplir. Si lo estoy deberás irte para darle una buena vida a tu hijo.
-Tienes razón. Aun así quiero una familia contigo, cuando me llego el mensaje, debo admitirlo, no lo esperaba. Me dejo en shock. Iba a bloquearte, pero prometí estar para ti siempre...- guardo silencio un minuto mientras pensaba con cuidado las palabras que decir. No la había mirado y ella mantenía la vista al suelo.- además, te sigo amando.
La mujer se detuvo abruptamente Haciéndole frenar a el igual. Por primera vez mientras caminaban al laboratorio se miraron a los ojos. Ella aun le quería, pero tenia miedo. Miedo de los resultados que arrogarían los resultados, miedo de que el hombre que tenia frente a el no fuera el padre, miedo de la reacción de su madre, pero sobre todo, miedo a que si era verdad, el ser en su vientre estuviera con la madre equivocada, lo amaría, lo sabia, pero tenia miedo que su familia no le apoyara, que su carrera universitaria se fuera a la borda, que si el niño era de otro hombre el único apoyo que tenia, diciéndole que la ama, se alejara... y quedara sola.
-yo también, pero... si el no es tuyo? Seguirías conmigo?
Vegeta endureció su rostro, aquellas palabras no le gustaron para nada, no estaba seguro si era una broma o no. Pero incluso el lo había pensado... como era posible que ella estuviera embarazada si no habían estado juntos. Pero quería creer en ella, quería saber que le amaba y su mujer siempre había sido suya.
-si, aun así.
Siguieron caminando en silencio mientras se acercaban a su destino, su corazón palpitaba con frecuencia indicando nerviosismo. La hora había llegado, los análisis serian realizados.
Después de pagar los estudios correspondientes, se sentó a esperar que le nombraran. Recostó su hombre en el hombro del hombre que amaba y suspiro dejando salir una lagrima.
-si quiero volver contigo.- respondió lentamente, mientras el acariciaba su mejilla y le abrazaba.
Los estufidos habían sido realizados y llegaba el momento de recibir los resultados, las manos de ambos sudaban, esperaban un resultado negativo. Miraron con atención el sobre debatiendo abrirlo o no.
El peli flama tomo el sobre y abrió lentamente con miedo a sacar el pequeño dedazo de papel.
-espera! Hazlo fuera, vamos a sentarnos en el parque, lo abres ahí.- interrumpió poniendo su mano sobre el sobre tomándolo.
Caminaron uno al lado del otro y bulma por curiosidad abrió un poco el sobre, viendo el resultado, pero se quedo callada. No entendía exactamente el tamaño de las letras y no sabia como afrontarlo. Al llegar a la banca del parque tomo a vegeta de las manos y mirándole fijamente a los ojos, fingió ver el resultado por primera vez...
Vegeta sonrió, mientras le tomaba las manos y le besaba.
"POSITIVO"
El sueño de su vida se había cumplido, formar una familia con la mujer que amaba.
La peli azul comenzó a llorar las lagrimas retenidas, mintió al decirle a su amado que eran de felicidad.
Había salido de la duda del embarazo, solo quedaba salir de dudas sobre sus dudosas cuentas mentales, si era del hombre que amaba o de el hombre al que se entrego por despecho.
Además, había de decirle a su madre. ¿como se lo tomaría su madre? Una mujer que dio todo por ella arriesgando su propio matrimonio terminando separada del padre solo para darle un futuro a la pequeña universitaria. Y ella le fallo de la peor manera, rompiendo su confianza, quedando embarazada en el primer año de universidad.
El pelinegro sonrió, prometió que no le faltaría nada, y que a primera hora se realizaría un ultrasonido para ver al ser en su vientre. La peli azul sonrió, no era que no amara a aquella personita en su interior, porque la amaba, pero tenia miedo, ella lo sabia, sus clases de anatomía humana y embriología le decían exactamente el tiempo de embarazo que tenia. Si tenia un mes. El hijo no seria de vegeta, pero si mostraba mas de un mes, esa preocupación se desvanecería... pero antes de hacer el ultrasonido, debía hablarlo con su madre.
Terminar su carrera o criar a un hijo. Debía escoger, pues estaba segura que su padre no le apoyaría en nada después de enterarse.
Al día siguiente se levanto al canto del gallo, recogió su habitación y como era fin de semana se sentó a desayunar sin prisa a salir corriendo a la universidad.
Las visitas en su hogar había llegado mientras ella estaba haciéndose la prueba, pero esa mañana si que estaban activos.
Al ver a su madre despierta corrió a ella y susurro al oído, no quería hacer un escandalo frente a las visitas y aprovechándolas decidió decirle a su madre.
-ma, necesito hablar contigo urgentemente.-susurro
La mujer de cabello dorado le miro con ojos contentos, invitándola a entrar en su alcoba.
Bulma sintió desmáyese, no estaba segura de como lo tomaría su madre o si debía decirlo. Tomo el sobre con los análisis y se los entrego a su madre. Sentándose en la orilla de la cama.
-que es esto?- cuestiono la mayor tomándose de la cama para no caer.
-son míos, después de todo no estas equivocada.- respondió la hija mirando el suelo jugando con las manos.
El cuarto quedo en silencio, la presión en el lugar aumento, se sentía la tensión y bulma casi soltó a llorar.
-perdóname, se que te falle y yo...
-después hablamos.
Interrumpió su madre poniéndose de pie, entrego los estudios a su hija y salió de la habitación.
Bulma lloro en silencio, le había fallado a su madre, pudo a ver esperado que aun con las visitas en casa ella le regañara, le gritara, o que le corriera de casa, pero no. Su madre se quedo callada, como si su mundo se hubiera derrumbado, si su mundo se nublara...
Dos días pasaron, a pesar de que había estado muy animada por las visitas en casa aun no podía ver a su madre a los ojos, le costaba si quiera estar con ella. No cruzaban palabras, ni siquiera le mandaban a hacer deberes en casa, la rubia evitaba hablar con ella a toda costa...
Cuando las visitas se fueron, creyó que podría hablar calmadamente con su madre y exponer todo el discurso que había planeado en su mente. Pero una vez mas su voz fallaba y su cuerpo temblaba.
Sentada frente a su madre y frente a su padrastro comenzó a respirar fuertemente, reteniendo las lagrimas, escuchando como su madre se desahogaba, lo merecía, lo sabia. Pero dolía, la verdad dolía.
-como puede ser Bulma? Que Después de todo lo que he dado por ti? Lo que he hecho para que tu padre siga pagando tus estudios, te di mi confianza y así me pagas...
Quería gritar, quería desaparecer, pero no podía, ya no. Tenia que ser fuerte por el ser en su vientre, para el y por el.
-lo siento. Comprenderé si no quieres que me quede en casa, ya lo hable con vegeta. El esta dispuesto a hacerse cargo de mi, solo quiero que sepas que deseo terminar mis estudios. Pero no se si mi papá me siga apoyando, no deseo decírselo, pero entiendo que es necesario.
Su madre se quedo callada, no esperaba que su exesposo apoyara a su hija, pero deseaba que fuera así. Porque amaba a su hija y estaba segura que ella era la mas fuerte de sus hijas, la que si se lo proponía saldría adelante con o sin apoyo. Y estaba segura que amaría a su nieto. Lo amaría con todo su ser.
-díselo cuanto antes, si te apoya o no, cuentas con mi apoyo.
Su madre se levanto y camino a ella, bulma miraba el suelo mientras las lagrimas luchaban por salir. Sintió las manos cálidas de su madre rodear su cuerpo y se dejo vencer. Lloro, en los brazos de la mujer que mas amaba en el mundo, le abrazo con fuerza y chillo por un largo rato.
El único obstáculo por cruzar, posiblemente el mas difícil... su padre, era el único por superar.
Había marcado varias veces por teléfono a su padre tratando de localizarle, solo le veía los fines de mes, para mala suerte aun no era tiempo. Marco una ultima vez esperando que respondiera la llamada. Y por arte del destino y su mala suerte su padre cogió el teléfono.
*diga?
La ojiazul se quedo callada, no sabia que decir, como comenzar la platica, miro a su madre que estaba a su lado y trago fuertemente.
*tu hija quiere decirte algo.
Le había puesto las cartas sobre la mesa, pensó divagar un poco, pero sabia que era innecesario, su padre un doctor, se daría cuenta que quería evitar el tema, pues el tono de su madre había sido comprometedor.
*como estas papá?
*Bien que paso?
No había tenido tiempo si quiera de pensar en que decir, su padre era un hombre ocupado y aunque debería cancelar algunas cosa para charlar con su hija ahora, quizás no lo hubiera hecho.
*bueno, primero que nada quiero que sepa que no sabia nada, recién me entero, espero entiendas... estoy embarazada.
La línea quedo en silencio ambas mujeres se miraron esperando una respuesta que no llego hasta que la madre comprobó que siguiera alguien del otro lado del teléfono.
*Bueno?
*Y?- respondió el padre- ya lo veía venir. Que pasa?
La mas joven suspiro, la verdad esperaba gritos y regaños de su padre pero ahora venia lo difícil.
*quiero seguir estudiando, pero no se si deseas apoyarme mas.
*que dice tu mamá?
La ojiazul miro a su madre esperando una respuesta. La mujer tomo aire y respondió hablando para ambos.
*creo que seria lo mejor, el papá del bebe es un inútil bueno para nada, si Bulma no sale adelante con su doctorado ese bebe nacerá en carencias, yo no le daré nada. Para eso tiene un padre y así como pudo meterse con el que también lo haga para que se hagan responsables del niño.
Si tu le sigues apoyando yo también.
*esta bien.
El padre suspiro. Esta prueba había sido mas fácil de lo que la chica había pensado, su padre había accedido fácilmente a apoyarle la carrera. Sonrió para si misma hasta que su madre en enojo y cólera agrego.
*no quiero que ese inútil este en mi casa, si ambos volvieron bien. Pero no lo quiero ver cerca de ti jamás.
El corazón de la peli azul golpeo con fuerza su pecho. Que aria si no estaba con el hombre de su vida?
Por suerte su padre argumento.
*déjalos, ambos serán padres, es mejor que vivan juntos. Por mi no hay problema. Yo le seguiré apoyando.
Su madre miro de mala gana a su hija y con solo esa mirada ella supo lo que decía: "no quiero verlo contigo" con lagrimas en los ojos y cuando el padre hubo colgado el teléfono enfrento a su madre.
-si no puedo estar con el con la condición de estudiar, prefiero estar con el.
La madre le miro de reojo, no dándole mucha importancia. Le vio decidida y añadió.
-yo hago las cosas por tu bien, el no es suficiente para ti.
Bulma jugueteo un poco sus manos, temerosa de enfrentar a su madre por primera vez, pero valiente al defender al padre de su hijo.
-pero si para su hijo. El lo necesitara, madre, lo necesito a mi lado.
La mujer se sentó a pensar un poco mientras miraba a su hija y con resignación. Accedió a que estuvieran juntos, siempre y cuando ella siguiera con sus estudios.
Los días pasaron y la ultima duda debía resolverse... quien era el padre del hijo que cargaba en su ser?
Pasaron a la consulta mientras ella se recataba con nervios y descubría su vientre. Sonrió. Amaba a ese pequeño ser que crecía dentro de ella. Ya no le importaba volver todo el problema. Solo quería sentirlo y verlo.
El doctor coloco el gel para comenzar a ver al bebe y sonrió mirando a la joven mujer.
-primer embarazo, ¿cierto?
La ojiazul asintió, su madre la acompañaba y aunque quisiera que hubiera sido Vegeta, él debía solucionar otros asuntos. Además que aquello le jugaba a su favor, pues aun no olvidaba que existía la remota posibilidad de que aquel niño, fuera de otro hombre.
Suspiro con fuerza y cerro los ojos pidiéndole a kamisama que su hijo fuera del hombre que amaba.
El doctor comenzó a visualizar al feto en crecimiento, estaba bien, enorme, parecía que había sido fuerte todo ese tiempo solo. Y esperaba ver a su madre. En cuanto Bulma vio a su hijo, comenzó a llorar de felicidad, mirando como sus pies se movían empujando cosas imaginarias, o quizás avisándole a su madre que estaba ahí y siempre lo estaría.
La señora Briefs comenzó a llorar de alegría al ver a su nieto y no se equivocaba lo iba a amar con locura.
-¿quieres saber cuanto tiempo tienes?
Bulma miro al doctor, era la hora de salir de dudas, miro al cielo y mentalmente amenazo a kamisama: "mas te vale que sea de él" y asintió.
-2 meses y medio. Al parecer será niño, aun no puedo confirmar nada. Es muy pequeño. ¡Felicidades! Está muy bien.
La nueva madre sonrió, el hijo era del hombre que amaba... la vida le sonreía y le daba una segunda oportunidad que no debía desaprovechar. Pensó en todas aquellas mujeres que no tenían apoyo de sus padres y se sintió afortunada. Se abrazo a si misma y agradeció a todos los dioses... que no le hubieran fallado.
Es una historia bastante especial. Pues ella… está embarazada y está experimentando las sensación de la maternidad. Y formando parte de la creación de un ser. Ella sigue adelante con su vida su embarazo y sus estudios, es valiente y muy afortunada de tener quienes la quieren, la cuidan y la apoyan. Además de que está utilizando la situación suya como fuente de inspiración para historias cómo ésta. Y me siento orgullosa de ser parte de sus ideas.Espero les haya gustado.
