Kageyama's Dog

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Otro día se terminaba, eran casi las 8 de la noche, abandonaba la biblioteca del instituto un poco cansado, pero con un sentimiento de logro, ya que había entendido unos problemas matemáticos que le estaban complicando la vida, se sentía realmente orgulloso. Ahora se dirigía al comedor a cenar algo liviano y luego a su habitación, que tenía asignada dentro del instituto, a relajarse claro, se lo merecía después todo.

Se preguntaba que estarían haciendo los demás, Sakuma seguro estaba en su propio cuarto, él prefería la privacidad para estudiar, Fudou a saber que hacía o donde estaba, después de usar los baños, no lo veía más hasta el día siguiente. Los demás miembros del equipo también estudiaban en sus habitaciones, aunque algunos buscaban una sala vacía para estudiar, otros simplemente se relajaban y estudiaban antes de irse dormir. En ese momento, el portero se preguntó por Kazemaru, el de largo cabello no usaba las duchas junto con ellos, ya que siempre se quedaba un rato más en la cancha o se iba a otro lugar y aparecía 15 o 20 minutos después, cuando ya casi todos habían terminado o habían abandonado las duchas. Así que, era un misterio lo que estaría haciendo ahora.

Genda seguía caminando a paso tranquilo y suave, con su bolso colgado de su hombro izquierdo, en dirección al comedor. Dobló hacia un pasillo y justo al final de este, a metros de él, como si lo hubiera invocado con el pensamiento, pudo ver a Kazemaru, fácilmente reconocible por su largo cabello color turquesa, que siempre llevaba recogido en una coleta. Se detuvo allí, ya que le pareció extraño ver al chico al final del pasillo, su actitud era sospechosa; observaba de izquierda a derecha, como si se estuviera ocultando de algo o alguien. Iba a llamarlo, pero este se fue hacia el pasillo izquierdo con rapidez.

Guiado por su curiosidad, Genda Koujirou decidió seguirlo sin ser notado, no quería ser chismoso, pero es que era muy extraño. Sobre todo porque, una vez más, Kazemaru se detenía en otro pasillo para verificar que no había nadie y así, volvía a repetir la misma acción. Ya comenzaba a preocuparle la extraña actitud del chico, estaba pensando que era mejor preguntar que ocurría directamente, en vez de seguirlo como si fuera un acosador. Sin embargo, se dio cuenta que el camino que estaba tomando, era hacia la enfermería, y lo confirmó cuando le vio en la entrada de esa zona.

¿Qué estaba ocurriendo? Se preguntó, una vez Kazemaru se detuvo allí, justamente frente a la puerta de la enfermería. A diferencia de las otras zonas, la enfermería tenía una puerta fácil y rápida de abrir ya que era de vaivén, así que solo debía empujarla y entrar. Pero Kazemaru la empujo con suma suavidad y lentitud, para observar por la pequeña rendija que dejó y, después de unos segundos, recién entrar. Ahora si que Genda estaba preocupado, corrió hasta la puerta, que aún seguía moviéndose, y también se detuvo enfrente, seguro Kazemaru seguía cerca, no quería arriesgarse a ser descubierto, así que espero unos instantes.

Finalmente, después de medio minuto, decidió entrar, también con cuidado y lentitud, temiendo encontrarse con Kazemaru, pero no estaba cerca. De manera rápida y silenciosa, ya estaba dentro, sosteniendo la puerta para que no hiciera ruido.

Apenas entrar lo recibió un pasillo bastante solitario, lleno de puertas, la enfermería de Teikoku era grande y bastante bien aprovisionada, parecía más una clínica. Sabía que la oficina del doctor, y demás personal, estaba al lado izquierdo y dos puertas más allá comenzaban las habitaciones que eran utilizadas cuando un alumno o incluso un profesor, se enfermaba. Genda había visitado muchas veces ese lugar, mas que nada por lesiones en sus manos y cosas provocadas cuando entrenaba, pero nada grave. La cuestión ahora era, que no veía a Kazemaru, ni tampoco a ningún doctor, sin embargo, con excepción de una, todas las demás puertas estaban cerradas.

Sin dudarlo mucho, camino hasta esa puerta entreabierta, para ver si Kazemaru estaba allí y no tardó mucho en confirmarlo. Asomándose pudo notar la silueta del defensa, solamente podía verlo de espalda, aunque esta vez no tenía puesto su chándal verde, se lo había quitado dejando ver su playera blanca, noto como su cabello se movía al compás de sus acciones, hasta pudo escuchar un leve quejido de dolor provenir de él ¿Qué estaba haciendo? Genda en ese momento frunció el ceño porque no podía ver nada, pero al parecer había sacado algo de los cajones, vendas creía que eran ¿Se estaba vendando la mano? Esperaba que estuviera bien, no recordaba que se hubiera lastimado durante el entrenamiento, tampoco parecía ser grave, pero no podía dejar las cosas así.

Respiro hondo y abrió la puerta cuando notó que su compañero ya estaba terminando.- Kazemaru...- lo llamó repentinamente, y el pobre peliturquesa, que estaba guardando las cosas que había usado, casi da un brinco del susto, como también volteo a verlo casi de inmediatamente.

- Ge-Ge-Ge-Ge-Genda.- cuando por fin pudo decir su nombre, cerró el cajón automáticamente y tomó su chándal que había dejado en una silla, colocándoselo con la idea de ocultar su vendaje.- ¿Q-qué haces aquí?- el portero se demoró en responder, había visto muy claramente que, aparte del vendaje en su brazo izquierdo, tenía unos moretones en el derecho, eso le preocupo, sobre todo por esa reacción.

- ¿Esta todo bien?- quiso saber Genda muy preocupado.

- Cla-claro que esta todo bien.- Kazemaru desvió la mirada.

- ¿Estás seguro? - volvió a preguntar Genda, estaba claro que Kazemaru estaba mintiendo, algo ocurría con él, y su eterno silencio solo logró preocuparle más.- ¿Qué son esos more-

- Debo irme.- esta vez Kazemaru hablo de forma segura y cortante, Genda ni siquiera alcanzó a terminar su pregunta.- Hay cosas que debo hacer, Genda.

El defensa simplemente quería marcharse y no hablar del asunto.- Pero… oye…

- Genda esto no es tu incumbencia, harías bien en no meterte.- otra vez hablaba de forma fría, cosa que sorprendió al portero, como también le irrito un poco.

- Si crees que puedo ignorar y olvidar lo que vi, estas equivocado.

- Debes hacerlo, por el bien del equipo, Genda.- eso último Kazemaru se lo dijo sin verlo a la cara, así que no logró ver que expresión puso, pero sus palabras le preocuparon mucho más. Quedó tan sorprendido por ellas, que no pudo evitar que al final se marchará.

Sentía demasiada frustración ¿y ahora que iba hacer? Notó que el cajón que Kazemaru había cerrado, estaba algo abierto, así que lo abrió, encontró vendas, algodones y también una pequeña botella de antiséptico, lo cual se le hizo raro. No tardó mucho en que su vista se fijara en un pequeño basurero, dudo un poco pero al final lo abrió y como temía, había algodones con tinte rojo dentro.

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- Y eso fue lo que vi.

Al día siguiente en el comedor, durante el desayuno, Genda no tardó en contar lo que había ocurrido, estaba demasiado preocupado como para quedarse callado, la actitud de Kazemaru había sido demasiado sospechosa, no podía simplemente olvidarlo. Incluso había dormido muy mal aquella noche, pensando en lo que había ocurrido, imaginando lo peor ¿Por qué Kazemaru no le había dicho nada? ¿Qué tan terrible era como para que se mantuviera callado? ¿Había estado sangrando? ¿Cómo? ¿Alguien le hizo daño?

- ¿En qué estará metido ahora?- Sakuma observó su bandeja de desayuno, tan preocupado como Genda, luego de que este terminará de contar lo que sucedió. Se había quedado sin palabras durante un buen instante, incluso parecía que había perdido el apetito. El de mohicano por su parte, también quedó sin palabras, pero enseguida frunció el ceño.

- Esto tiene que ser cosa de Kageyama, quizás un entrenamiento o algo así.- golpeó la mesa con algo de frustración.- Es obvio que es él.

- ¿Pero hacerlo sangrar?- pregunto un poco escandalizado Sakuma.

- Si fuera eso, Kazemaru me lo hubiese dicho, pero no quiso responderme.- aclaró Genda con angustia.- Solo dijo que no me involucrara, que era por el bien del equipo.

- Hay que hacer algo ¿lo sabe alguien más?- preguntó Sakuma, Genda negó.- Mejor que solo lo sepamos nosotros tres.- el del parche se levantó de su asiento, a pesar que su desayuno estaba a medio terminar.

- ¿A dónde vas?- preguntó Fudou.

- A la oficina de Kageyama.- termino por decir él, para alejarse de la mesa, a paso rápido y firme. Genda y Fudou se observaron sorprendidos, pero no tardaron en seguirlo, si podían hacer algo lo harían ahora.

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- ¿Por qué no lo enfrentamos directamente?- preguntó Fudou, bastante cabreado, dado que estaban ocultos asegurándose de que Kageyama no estuviera en su oficina, además estaban a nada de comenzar las primeras clases, no tenían tanto tiempo.

- shhhhh, paciencia Fudou- le hizo saber el capitán. Los tres estaban ocultos tras un pilar, a metros de la oficina de Kageyama.- Hay que buscar pistas, si le está haciendo algo malo hay que tener pruebas, no podemos acusar a Kageyama así como así. - Sakuma tenía razón, aceptó Fudou, sin embargo solo se quedo en silencio.

- Bajen la voz, la puerta se abrió.- susurró Genda cuando la puerta de la oficina finalmente se movía, Kageyama salió de allí, claro que no estaba solo: Kazemaru le acompañaba.

- Pero ¿Qué hace él allí?- Fudou estaba apunto de gritar, pero se contuvo. Sakuma y Genda se quedaron mudos del impacto. Pero esperaron allí hasta que las siluetas desaparecieron, y fuera seguro salir de su escondite.

- Yo digo que sigamos a Kageyama.- fue la propuesta de Fudou, no le importaba enfrentarse a Kageyama directamente y decirle algunas cuantas palabras no aptas para menores.

- No hay tiempo, las clases empezarán y debemos buscar pistas.- aclaró Sakuma.- También estoy preocupado por Kazemaru, pero veamos que oculta Kageyama primero.- No tardaron mucho en entrar a la oficina de Kageyama, verificando que nadie estuviera cerca para verlos ingresar.

Una vez dentro, solo pudieron ver una sala enorme y casi vacía, unas escaleras de tres escalones llevaban a la parte donde se encontraba un enorme escritorio y una silla, eso era todo. Los tres se quedaron en silencio.

- Debe ser un broma.- exclamó Fudou.- ¿Acaso tiene un problema con los muebles?

- Quizás hay una habitación secreta.- exclamó Sakuma.- Si se trata de Kageyama, de seguro que tendría algo de ese estilo.

Fudou y Sakuma comenzaron a revisar las paredes metálicas, tocando de arriba a abajo, cada uno por su lado, buscando algún interruptor que abriera esa supuesta entrada secreta. Mientras Genda los observaba, su mirada al final alcanzó el escritorio, tuvo curiosidad, así que pronto subió por aquellas cortas escaleras, para verificar si había algo allí que les dijera si el comandante le estaba haciendo daño a Kazemaru. Y si, encontró algo justo encima del escritorio, aunque lo que veía no le encontraba sentido alguno.

- Chicos encontré algo ¿creo?- Sakuma y Fudou no tardaron en acercarse, pero demoraron varios segundos antes de decir algo.

- ¿Qué demonios?- fue el comentario, y reacción, de parte de Akio.

- … es… extraño.- Sakuma no sabía exactamente como reaccionar luego de ese largo silencio.

Justo frente a ellos, en medio del enorme escritorio de pulida, brillante y elegante madera, había un objeto de color rojo, por lo que sobresalía fácilmente en aquel escritorio. Aquel objeto era un collar y no cualquier collar, parecía el de algún animal.

- Ti-ti-tiene… Seguro Kageyama tiene una mascota.- finalmente fue Sakuma quien habló.

- No creo que el comandante sea de los que les guste los animales.- respondió Genda un poco pálido.

- ….- Fudou se quedó en silencio, hasta que notó que había una pequeña medalla.- Tiene identificación.

- ¡Es verdad! - Sakuma sonaba aliviado, incluso la expresión de Genda se relajo al notar aquello.

- Seguro es de un gato o un perro.-

- Quien diría que a Kageyama le gustaban los animales.- exclamó de manera despectiva el de mohicano, mientras Sakuma tomaba el collar y leía lo que decía, ya que tenía un ideograma japonés grabado.

- Fuu… ¿Fuu...?

- Deja ver.- Fudou se acerco, al igual que Genda.

- E-e-so.- tartamudeo Genda.- También se puede leer co-co-como 'Kaze' ….- palabras que dejaron sin palabras a Sakuma y Fudou, quienes repitieron en su cabeza 'Kaze' una y otra vez. Al mismo tiempo que recordaron que vieron a cierta persona salir junto con Kageyama de la oficina de este último, más lo que Genda les había relatado. Todo de alguna manera se unía en un punto.

Akio fue quien reaccionó primero, tomó el collar de las manos de Sakuma con brusquedad y lo lanzó al piso con rabia.- ¡Enfermo de mierda!-

- Es-espera, hay que tranquilizarse.- pidió Sakuma

- ¡Le voy a partir su cara!- Genda fue quien detuvo a Fudou, sosteniendo uno de sus brazos, para evitar que se marchará.

- ¡Fudou tranquilo! ¡Quizás sea una coincidencia!

- ¡Coincidencias mis pelotas Genda! Además, no te hagas el idiota, también estás pensando lo mismo.- alzó la voz Fudou bastante enojado, intentando deshacerse del portero, pero Genda tenía suficiente fuerza en las manos y brazos como para detenerlo.

- No, tenemos hacer que Kazemaru nos diga la verdad.- sugirió el capitán.

- Ese idiota no nos va decir nada.

- Fudou, hay que admitirlo, Kageyama es inteligente, lo que sea que hagamos debemos pensarlo con la cabeza fría.- fue la seria respuesta de Sakuma, eso terminó por convencer a Akio quien se relajó por fin, por lo que Genda terminó por soltarlo.- También estoy preocupado, como capitán debo responsabilizarme, sobre todo por Kazemaru ya que ha hecho mucho por nosotros.

- Dejarlo con ese loco fue una mala idea.- opino Fudou.

- Opino lo mismo.- fue el apoyo de Genda.- Pero, hacerlo hablar es difícil ¿Qué tal si no quiere decirnos la verdad?

- Si no lo dice para antes de que empiece el club, entonces tendremos que enfrentar a Kageyama, pero necesitamos su confesión.

Con esas palabras, el trío fue hasta su próxima clase, claro que Sakuma se llevó aquel collar como prueba antes de partir.

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Habían demorado más de lo que pensaron en la oficina de Kageyama, porque cuando llegaron a sus respectivos salones, las clases ya habían comenzando y fueron enviados a la oficina del director. Eso quería decir, que perderían el primer descanso y por consiguiente no podrían hablar con Kazemaru, claro que eso no les desanimó.

Estuvieron escribiendo una y otra vez unas frases como castigo, encerrados en la vacía biblioteca. A pesar de que sus lápices se movían sobre la hoja, no podían quitarse la imagen de: Kageyama, Kazemaru y esa correa de perro de su mente. Lo mismo pasó cuando volvieron a clases, su imaginación echaba a volar, y entre más imaginaban, más se preocupaban, e incluso sentían pena por Kazemaru, como también rabia e impotencia por no haberlo protegido de lo que le ocurrió —que eran las escenas que desfilaban por su cabeza—. El escenario que más se repetía en sus cabezas y que tenían en común, era a Kazemaru usando el collar, mientras alguien lo jalaba, y claro que ese alguien era Kageyama, el principal sospechoso.

El culpable.

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- ¡Kazemaru!- Sakuma fue el primero en aparecer, justo a un lado de Kazemaru, quien guardaba sus cuadernos y libro, en su bolso.

- Sa-Sakuma.- el de coleta estaba sorprendido de verlo allí, más que nada sorprendido por su inesperada aparición, después de todo esa no era la clase de Sakuma. Ni siquiera Genda, que si compartía clase con Kazemaru, había sido tan rápido.- ¿Q-Qu-Qué ocurre?.- tartamudeo ante la mirada seria y casi intimidante del capitán de Teikoku.

- Yo debería ser quien pregunte eso, Kazemaru.- el del parche se cruzó de brazos, mientras Ichirouta parpadeaba con confusión.- ¿No hay algo que yo, como capitán del equipo de fútbol de Teikoku, deba saber y pueda hacer… por tí?- Kazemaru seguía con la misma expresión de confusión, hasta que finalmente cambió su expresión por una de sorpresa.

- La verdad es que si hay algo.- el tono preocupado de Kazemaru llamó la atención de Sakuma ¿Es que acaso le contaría todo? Sakuma estaba listo para ayudarlo, apoyarlo, animarlo y todo lo que hiciera falta.

- Te prometo que superaremos esto, Kazemaru.- le dijo el del parche, colocando una mano sobre el hombro de Kazemaru, para que se sintiera completamente apoyado, que tenía un amigo en Teikoku, que no lo juzgaría y que si quería llorar, podía hacerlo en su hombro.

- eh… ¿si?- el de coleta estaba confundido por las palabras y acciones de Sakuma, pero siguió hablando.- Bueno, me ausentaré un rato de los entrenamientos, así que te encargo las indicaciones iniciales del equipo.

- Claro, claro…. Espera ¡¿Qué?! ¡¿Te vas ausentar?!-

- eh… eh… Si, pero solo serán unos minut-

- ¡No es eso lo que te pedía que me contaras! - Kazemaru frunció el ceño ya que no comprendía porque Sakuma parecía tan molesto. Genda se acercó entonces, había escuchado parte de la conversación, pensando que quizás Sakuma le sacaría algo, pero no parecía haber tenido éxito.

- Creo que Sakuma no sabe expresarse bien, Kazemaru.- intervino el castaño. El defensa comprendió enseguida a que se referían realmente, con solo ver a Genda allí.

- Les dijiste.- no parecía sorprendido.- La siguiente clase va a empezar, deberías regresar a tu salón.- se dirigió a Sakuma.

- ¿No vas a decirme nada? Kazemaru puedes confiar en mí yo-

- No hay nada que contar, Sakuma.- hablo esta vez claro y cortante, a diferencia de hace unos minutos que parecía más calmado e incluso más accesible, por su tono cálido de voz. Kazemaru solo desvió la vista, ignorando los futuros berrinches de Sakuma, aunque el capitán solamente le observo algo molesto. Finalmente dejó escapar un suspiro y le dedicó una mirada de derrota a Genda, quien negó con la cabeza.

- Esta bien, pero Kazemaru quiero que sepas que puedes confiar en nosotros, y que quiero ayudarte con lo que sea que estés lidiando.- fueron las palabras cálidas y llenas de buenas intenciones de Sakuma, pero Ichirouta ni siquiera volteo a verlo o siquiera le dedicó una respuesta a sus palabras.

Finalmente Sakuma se marchó, y otras horas más, de tortuosa clase, comenzaron para ellos.

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- Falle como capitán.

- No seas tan estricto contigo mismo.- le animo Genda.

Él y Sakuma estaban en el siguiente receso haciéndose compañía, ambos en el pasillo esperando por Fudou ¿Y donde estaba Fudou? Pues cierto peliturquesa había ido al baño y Fudou, quien no quiso esperarlo a que regresará, había ido a buscarlo y hablar con él al respecto. Se había ido muy seguro de que le iba a sacar toda la verdad a Kazemaru, pero cuando regreso con Sakuma y Genda, no parecía haberlo logrado.

- ¿Q-qué te ocurrió en el rostro?- Sakuma quería reír, pero no era el momento, sobre todo sabiendo de donde había venido Fudou. El de mohícano se veía molesto, incluso un poco cohibido, y mucho más avergonzado cuando Sakuma, quien no pudo aguantar la risa, comenzó a reír, para sorpresa de Genda y furia de Akio.

Es que el solitario rebelde tenía una marca de una mano en su mejilla izquierda, cuya zona estaba completamente roja y si, le había dolido, admitía que la cachetada le había dolido mucho, tanto como para que Kazemaru pudiera huir de él.

- ¿Te golpeo? Creo que es algo normal, si dices que lo asaltaste en el baño.- opinó el más alto del grupo, luego de que Akio contará su historia.

- ¡Bueno, quería ver los moretones! ¡Bien!- grito Fudou a Genda, mientras Sakuma reía.- Y él decía cosas como: ¿De qué moretones estas hablando, Fudouuu?- claro que Fudou hacia una pésima imitación de Kazemaru, colocando una mirada seria poco creíble.- ¡Y negó que tú hubieras visto algo!- eso se lo decía a Genda.- Entonces me enoje… Si hubiese sabido que golpeaba tan fuerte…- se llevó una mano a su cara con cuidado.- ¡¿Podrías parar de reírte?!

Sakuma fue tranquilizándose, tratando de ponerse serio de nuevo.- Perdón, perdón… hubiese dado lo que fuera por ver eso.- murmuró aquello último, el portero sonrió nervioso a su lado, al ver el rostro algo decepcionado de Sakuma.

- Bien ¿Qué haremos?-preguntó Akio cruzándose de brazos.

- Solo queda la opción final.- respondió Sakuma.

- Por fin.- declaró Akio, como si se trataba de un milagro.- Si conseguimos esto, quizás podamos quitar a Kageyama como comandante.

- Pero, antes de que empiece el entrenamiento, hay que intentar hablar con Kazemaru una vez más.- le indico Sakuma.- Además dijo que se iba ausentar los primeros minutos, hay que que evitar que se vaya, hasta que llegue Kageyama, y si llega y Kazemaru aún no habla…- no termino la frase porque sabía que Genda y Fudou entenderían, bastó con que ambos castaños asintieran para confirmar aquello.

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Antes de que comenzaran las actividades del club, todos iban a los casilleros de los baños a dejar sus pertenencias, no había excepciones. Eso incluía a Kazemaru, quien ya vestido con su chándal verde de Teikoku, dejó su bolso y luego salió de la habitación, tal como hacían los demás para dirigirse a la cancha, pero él tenía otras cosas que hacer primero.

- Espera Kazemaru.- esta vez fue Genda quien le detuvo, ya con su equipo de portero puesto.- ¿Tienes unos minutos para hablar sobre algo? - Kazemaru ya sabía por dónde iba todo esto, bastaba ver su mirada poco sorprendida.

- ¿Puede ser después? - aún así intento ser amable.

- No, no puede ser después.- se sorprendió por la respuesta del más alto, normalmente Genda no contestaba de esa manera tan seca y enojada, era la primera vez que el portero se dirigía a él con ese tono de voz.

- De verdad tengo que hacer algo, Genda.- fue la seria respuesta del defensa, se dio la vuelta para seguir con su camino, pero Genda se interpuso rápidamente, provocando que Kazemaru se sorprendiera, enseguida frunció el ceño.- ¡Genda!

- Kazemaru tenemos que hablar sobre esos moretones que ví ayer.- el más alto se veía decidido.

- No es nada

- Si no es nada, entonces puedes decirme.- Kazemaru se quedó en silencio.- ¿y bien?- preguntó el portero en busca de una respuesta, pero Ichirouta no hablo, solo esquivo su mirada, haciendo que Genda se preocupara más.

- Por favor, Kazemaru.- Sakuma aparecía junto con Fudou, el aludido volteo a verlos sorprendido porque estuvieran también aquí. Estaba claro que no se irían hasta recibir una respuesta.

- Chicos, de verdad… no es nada, yo puedo resolverlo, es mejor que no se metan.- les pidió comprensión ante la situación, pero parecía que eso solo hacía sospechar más a los chicos y realmente Kazemaru no entendía porque no podían confiar en sus palabras.

- Si no es nada, ¿Por qué mentiste sobre los moretones?- ese era Fudou, aún con la mejilla roja. Kazemaru frunció el ceño.

- Porque estabas siendo muy molesto.

- ¡Oye agradece que estaba preocupado!

- ¡Me estabas acosando!

- ¡Porque eres un idiota!

- Ya basta a ustedes dos.- Sakuma los detuvo, mientras Fudou y Kazemaru se mandaban miradas asesinas.- Kazemaru por favor.- el aludido solo dio un respingo de frustración, él no iba a hablar, además se estaba siendo tarde para su cita.- ¿Es mi culpa verdad?- la pregunta de Sakuma llamó la atención de los tres presentes.

- ¿De qué estás hablando?- Fudou estaba tan extrañado como Genda y Kazemaru, aunque Sakuma ignoró su pregunta.

- Sí es mi culpa, yo te insulte esa vez, nunca me disculpe.

- Sakuma no te entiendo, de verdad- Sakuma se acercó al defensa y colocó sus manos sobre los hombros del contrario interrumpiendo sus palabras. Le observó arrepentido, pero Kazemaru aún no comprendía nada.

- Deja de fingir, Kazemaru. Es mi culpa no tienes que ser su perro.- fue la súplica de Sakuma, casi con su ojo lloroso.- Se que lo que dije estuvo muy feo, pero no es necesario que lo hagas, Kazemaru por favor detén esto.

El de coleta solo se quedo en silencio por varios segundos, perplejo por las palabras del capitán. Hasta que su mueca paso de sorpresa a una sonrisa, pero no parecía una sonrisa sincera, mas bien parecía una sonrisa peligrosa.- Sa. Ku. Ma ¿De qué estás hablando exactamente? ¿ah?

- ¿Qué está ocurriendo aquí? ¿Por qué ustedes tres no están en el campo?- justo en ese momento, Kageyama hacía acto de presencia, con aquella voz demandante y seria. Los cuatro chicos voltearon a verlo casi enseguida y no paso ni un segundo antes de que Fudou comenzará con sus palabras.

- ¡¿Qué se supone que significa esto?!- y de la nada sacó ese collar que habían robado de la oficina de Kageyama en la mañana. El comandante se le quedó mirando un buen rato.- ¡¿Por qué tiene un collar de perro, aaaah?!

- oh, con que ustedes lo tenían.- decía Kazemaru muy tranquilo, sin alterarse ni un poco, ni siquiera Kageyama lo parecía.

- ¿Cómo que 'ustedes lo tenían'? Kazemaru, por favor explicanos.- le pidió Genda, bastante preocupado por la nula reacción de su compañero y que al parecer no comprendía o quizás los que no comprendía eran ellos.

Repentinamente, el grito de alguien llamo su atención, interrumpiendo la charla, los chicos voltearon nuevamente, para ver quien era el que hacía tanto escándalo.

- ¡¿QUE HACE UN PERRO AQUÍ?!- esa claramente era la voz de Narukami, el de cabellos violentas corría hacia ellos, y detrás de él venía un perro de tamaño mediano, claramente con ganas de morderlo. El pobre chico no tardó en ocultarse tras Genda, dado que él era más alto y parecía ser de los que podían lidiar con los animales. Sin embargo, el perro saltó a los brazos de Kazemaru, quien lo recibió un poco nervioso y sorprendido.

- ¿Qué está pasando?- preguntó Fudou ahora si que confundido, viendo al perro gruñendo en los brazos de Kazemaru, mientras este último desviaba la mirada avergonzado. Demás está decir, que todos estaban confundidos por los recientes acontecimientos

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El día de ayer, después de los entrenamientos. Kazemaru se había dado un baño como siempre y luego de eso pidió permiso para salir de Teikoku a recoger ropa limpia que le traerían, no demoraría más que solo unos minutos. Y así hubiera sido, de no ser porque, en el camino de vuelta al instituto, se había encontrado con un perro de pelaje color café, que lloraba en un rincón. Claro, a Kazemaru le dio pena verlo allí, claramente estaba perdido, no había nadie en la calle además de él. Sabía que no debía y le traería muchos problemas, pero no podía dejarlo allí, no conocía ninguna veterinaria cercana tampoco, y debía regresar pronto. Así que se acercó al animal para tomarlo en sus brazos, su tamaño era mediano, así que fácilmente podría cargarlo, claro que primero tuvo que intentar atraparlo. Aquel perro estaba muy arisco, tuvo que correr trás de él, tuvo que recibir unos rasguños, una mordida, incluso cayó un par de veces al suelo, pero al final lo logró. Después de eso lo envolvió en su chándal y corrió al instituto. Tuvo suerte de que nadie lo vio al llegar. Decidió ocultarlo en las salas que el club de fútbol de Teikoku solo usaba de bodegas, y rara vez alguien iba por allí, claro que le dejó comida y agua.

- Y eso ocurrió.- terminaba de contar Kazemaru algo avergonzando.- Al día siguiente el comandante me descubrió y tuve que contarle todo. Olvide el collar en la oficina, con el que localizamos a los dueños. No quería contarles, porque sabía que es contra las reglas del instituto que los alumnos trajeran animales. Simplemente pensaba resolverlo rápido, pero ustedes seguían preguntando.- le dijo al grupo de Sakuma y compañía algo molesto por eso.

- Por eso es que nunca voy a esas bodegas.- Narukami aún seguía oculto tras Genda.- Pensé que era un fantasma en un principio.- decía muy nervioso el de cabellos violetas, al parecer se había llevado un buen susto y solo había ido a buscar un balón perdido.

- ¡Pero es que estábamos preocupados!- le indicó Sakuma.- ¡Y tu estabas muy misterioso! Deberías confiar un poco más en nosotros, Kazemaru.- le regaño Sakuma.

- De todas formas les iba a contar cuando lo resolviera.- Fudou iba a replicarle a Kazemaru, pero el carraspeo de cierta persona hizo que se olvidaran del asunto.

- Dejen de perder el tiempo, el entrenamiento va a empezar.- indicó Kageyama.

Cierto el entrenamiento, lo habían olvidado completamente, Narukami fue el primero en asentir y huir al campo, Kageyama comenzó a caminar a paso lento hacia el mismo lugar después.

- Yo iré a dejarlo.- Kazemaru se refería al perro que seguía gruñendo en sus brazos, no parecía ser muy amigable, pero tampoco estaba lastimando a Ichirouta.- Sus dueños vendrían a esta hora ¿Me devuelves su collar, Fudou? - porque claro, el collar no era de Kazemaru si no del perro, los chicos habían estado equivocados todo este tiempo.

- Espera, te acompaño.

Ante la respuesta de Fudou, Sakuma y Genda decidieron hacer lo mismo.- Pero, tienen que ir al entrenamiento.- les recordó Kazemaru.

- Entonces será mejor apresurarnos.- Genda comenzó a marcharse.- Antes de que el comandante nos descubra.- agregó, Fudou y Sakuma hicieron lo mismo, mientras Kazemaru solo sonrió ante la amabilidad de los tres chicos.

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Al final no tuvieron mucho problema, habrían demorado tres minutos o algo más, para entregar aquel perro, que solo detuvo sus gruñidos cuando estuvo finalmente con sus dueños, una pareja de adultos que se veía feliz y aliviados de tenerlo en sus brazos.

- Por fin acabamos con esto.- exclamó Fudou.

- No hicimos gran cosa, pero estoy cansado.- Genda recordó que no había ni siquiera dormido, debido al inocente secreto de Kazemaru.

- Que bueno que todo salió bien.- sonrió Sakuma.

Kazemaru venía justamente detrás de ellos, escuchando atento el comentario de los tres.- Chicos ¿Qué estaban pensando que ocurría cuando encontraron el collar?- Sakuma fue el primero en detenerse y darse la vuelta dramáticamente para responder.

- N-no tiene importancia ahora, Kazemaru. Lo importante es que esta todo solucionado.- sonrió Sakuma.

- Ahora que lo recuerdo, dijiste que era tu culpa o algo así, Sakuma.- Kazemaru sonrió y el capitán de Teikoku solo pudo sudar frió. Enseguida busco apoyo en Genda y Fudou, pero para su gran sorpresa, ya no estaban allí.

- ¡¿Dónde están?!- se habían desvanecido en segundos. Justo después de que Kazemaru hiciera la primera pregunta, habían abandonado a Sakuma.- ¡Cobardes ¿A dónde se fueron?! - grito mirando a ambos lados.

- Sa. Ku. Ma…- el pobre capitán solo observó la sonrisa que Kazemaru dibujaba en su rostro, pero no era alegre para nada, le daba miedo y mala espina. Estaba claro que Kazemaru se podía imaginar lo que Sakuma y los demás habían estado imaginando de él y del comandante.

- Lo-lo siento… es-escucha Kazemaru, no te molestes ¡ESPER-

No tardó en escucharse el sordo sonido de una cachetada casi por todo Teikoku, seguido del quejido de dolor del pobre capitán, al parecer tendría la misma marca en la cara que Fudou. Como dice el dicho: el que ríe último ríe mejor.

Y así era como, un día normal en Teikoku, daba a su fin.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Un pequeño coso que hice.

El primer Kanji del nombre 'Kazemaru', se puede leer de dos formas, por eso la confusión de los chicos.

Si les gusto no olviden comentar!