UNDER THE RAIN

Ella estaba acostada a su lado en la cama, estaba amaneciendo, sin embargo, no era un día muy animado, estaba lloviendo y hacia un frio increíble, eso les molestaría a muchas personas, pero no para Toshiro, ya que la lluvia lo llevo a una de las cosas más increíbles que le han pasado.

Había salido de la universidad, estaba bastante cansado y lo único que quería era llegar a su casa para poder librarse de esa horrible tormenta. Caminó durante mucho tiempo con su paraguas en mano, faltaban tan solo unas cuantas calles más para llegar a su edificio, pero antes de llegar tuvo que pasar frente a un parque. Esa era su rutina diaria, nada lo sacaba de esa línea recta que siempre seguía, pero, esta vez algo llamo su atención. Había una chica de cabello negro sentada en una banca, no tenía paraguas, vamos, ni siquiera tenía un suéter que la cubriera, ¿acaso era tonta?

Toshiro se maldijo por lo bajo porque se conocía bastante bien y sabía que iba a hacer aquello, como pudo se quite su abrigo y corrió para ponérselo encima a esa tonta. En el momento en el que hizo esto ella levanto su rostro, estaba todo mojado y no tenía rastro de maquillaje, y aun así no podía evitar admitir que es una muy linda chica.

-Oye, ¿Qué haces aquí?, sobre todo, ¿Qué haces con ese atuendo bajo la lluvia?, podrías enfermarte – le hablo con un tono autoritario, como si tuviera el derecho de regañarla.

Ella simplemente rio sin pizca de gracia y se levantó de aquella banca para quedar frente al albino, creyó que le reclamaría por hablarle de esa forma, pero al final lo único que hizo esa chica fue extender su brazo y presentarse.

-Hola, mi nombre es Karin Kurosaki – esa sí que había sido una sorpresa, no se esperaba tal actitud, pero no iba a ser grosero y respondió el gesto de la chica tomando su mano.

- Me llamo Toshiro Hitsugaya – Karin volvió a sonreír y la encontraría hermosa de no ser porque esa sonrisa se veía muy falsa. Aun no sabía que razones tenía ella para estar en ese estado así que lo mejor sería ayudarla - oye, ¿tu casa queda muy lejos de aquí?, podría acompañarte si quieres, no parece que esta tormenta termine pronto.

- No gracias, no tengo lugar para vivir en estos momentos, solamente estoy de visita en esta ciudad – habló como si no importara.

- Entonces ven a mi departamento, ahí podrías estar a salvo mientras para la lluvia y arreglas tu situación, te ofreceré ropa seca y un té o café caliente para que no enfermes, no puedo dejar que te quedes aquí sola cuando tengo la posibilidad de ayudar.

Karin lo miro con sorpresa por un segundo hasta que al fin volvió a sonreír mientras asentía. Toshiro tomo su mano logrando que ambos pudieran cubrirse con el paraguas.

Pasados algunos minutos llegaron al edificio, como de costumbre saludo al recepcionista del lugar quien lo miro con extrañeza al verlo de la mano con una chica completamente empapada y no podía culparlo, después de todo esta era la primera vez que llegaba con una chica. Subieron al elevador, todo en completo silencio. Al llegar al departamento Toshiro hizo que Karin se sentara en el sofá mientras buscaba ropa limpia para ella, sería ropa de hombre obviamente, no tenía nada más, ahora era cuando se reprochaba el no dejar que su hermana dejara un poco de ropa para su siguiente visita.

No pareció molestarle, de hecho, se mostraba bastante agradecida así que la dejo cambiarse en la habitación mientras el preparaba un poco de café.

Cuando salió de la cocina ella ya estaba vestida, a pesar de todo la ropa no le quedaba tan grande, eso era bueno, al menos esperaba que no se sintiera tan incómoda.

-Está listo, aquí esta tu taza, no dudes en servirte de nuevo si quieres – Toshiro se sentó en el sofá esperando que ella hiciera lo mismo.

- Muchas gracias, tú también deberías ir a cambiarte de ropa si no te quieres resfriar, y no tienes de que preocuparte, no soy una ladrona, así que puedes confiar en que todas tus pertenencias seguirán aquí cuando regreses – La miro con un poco de duda, pero no parecía que estuviera mintiendo.

- De acuerdo Kurosaki, confiare en ti.

Ambos sonrieron ligeramente y él entró a la habitación para cambiarse de ropa sin dejar de preguntarse, ¿Por qué hizo todo eso?, ahora estaba en casa con una extraña en la sala, todo por sus muy arraigados principios de "hacer el bien". Karin Kurosaki no parecía ser una mala persona, pero parecía estar pasando un muy mal rato. Le causaba curiosidad saber por qué la encontró en aquella situación, ¿Qué cosa pudo haberle pasado para que le importara tan poco su salud?

Al terminar abrió la puerta de su habitación sin hacer mucho ruido y pudo ver que ahí estaba Karin sentada en el sofá cubriendo su rostro con sus manos, no entendía muy bien porque hasta que escucho un sollozo de su parte. Rayos, no se dio cuenta antes y se sentía como todo un idiota por no hacerlo, seguramente cuando se la encontró en el parque también estaba llorando. Si se hubiera dado cuenta de eso antes habría tenido un poco más de tacto al hablarle.

Finalmente subió su rostro y lo miro, al hacerlo inmediatamente se limpió las pocas lágrimas que había derramado y comenzó a sonreír amargamente.

- ¿Estas bien? – pregunto con un poco de duda.

- Si, es solo que… estaba pensando en algo.

- ¿Puedo saber cuál es la razón de tu llanto? – la curiosidad lo hacía seguir preguntando.

- No quiero mencionar su nombre, solo puedo decir que es un maldito bastardo imbécil al que no le importan los demás.

Toshiro camino hasta sentarse a su lado y tome su taza de café para beber un poco, a pesar de todo, Karin no volvió a derramar ni una sola lagrima frente a él. Toshiro pronuncia un "lo siento" adelantado por hacerla recordar lo que paso.

- ¿Quieres alguien con quien desahogarte?, soy todo oído, puedes decirme lo que te pasa, tal vez así puedas sentirte mejor – Karin lo miro incrédula, pero acepto sin más pues sabía que necesitaba sacar todo lo que sentía.

- Bien, ese tipo era mi novio, vinimos a esta ciudad para vivir juntos, de eso han pasado 2 meses, él compro un departamento que según decía seria nuestro hogar hasta que encontráramos algo mejor – sus ojos se cristalizaron de nuevo y mordió su labio por un segundo tratando de alejar esas inmensas ganas que tenia de llorar – Hace unos días mi madre falleció, creo que es normal que este deprimida por eso, cualquiera con un mínimo de cerebro lo comprendería, pero ese idiota creyó que era cosa de un solo día y se enojaba conmigo porque yo "ya no era la misma" y ayer lo encontré en nuestro supuesto hogar, en nuestra supuesta cama con otra chica – esta vez la furia en su rostro era muy evidente y vaya que la comprendía, ese tipo sí que era un completo idiota.

-Odio a esa clase de hombres, no son más que una basura insensible, ¿no lo crees? – Karin asintió levemente y suspirando con resignación, aunque después de esa explicación una pregunta más importante lo hizo preocupar sobremanera - déjame algo en claro Karin, ¿desde ayer has estado en la calle?... ¿tu sola?

- Si, no tengo en donde quedarme, tampoco tengo dinero para regresar con mi padre y mi hermana así que…

Vaya, no sabría decir si Karin era increíble o muy tonta por permitirse sufrir de esa manera por un idiota insensible que claramente no valía la pena. Toshiro miro de nuevo a Karin dándose el tiempo de analizar bien su rostro, se veía tan miserable, sus ojos estaban un poco hinchados y sombríos. Sin brillo.

Él suspiró antes de tomar una decisión que no le fue nada difícil.

- Puedes quedarte aquí el tiempo que quieras, ¿de acuerdo?, no soy una persona que deje las cosas como están sin hacer nada, además, no me importa ayudar a las personas como tú, lo digo en serio, quédate todo el tiempo que quieras, o hasta que encuentres un lugar en el que te sientas más cómoda, ¿te parece buena idea? – finalmente la pelinegra levanto su mirada mostrando más que confusión preguntándose si era buena idea el aceptar la oferta.

- No, no lo creo, agradezco que hagas esto sin siquiera conocerme, pero no puedo quedarme aquí, ese imbécil debe estar merodeando las calles tratando de buscarme después de que lo golpee en la entrepierna y si ve que me estas ayudando seguramente no dudara en golpearte a ti también – Toshiro levanto una de sus cejas incrédulo de que Karin lo creyera incapaz de defenderse.

- ¿Y eso qué importa?, yo también podría darle su merecido.

Ella rio ante su comentario y tal vez creyó que Karin estaba burlándose de él, aunque ese no era realmente el punto, el punto aquí es que Toshiro quería ayudarla a como diera lugar.

Pasaron las siguientes horas platicando de diversos temas, hasta que llego la noche y sin siquiera esperárselo Karin se quedó dormida en el sofá, se veía bastante linda cuando estaba tranquila. Como pudo la tomo en brazos y la cargo hasta llegar a la habitación para que durmiera cómodamente en su cama. Por accidente tropezó con algo en el piso y ambos cayeron a la cama, fue una suerte que incluso después de eso ella continuara dormida, dio gracias a los dioses de que no hubiera despertado. Toshiro intento alejarse de ella, pero sorpresivamente lo abrazo y alcanzo a escuchar una frase que dijo entre dientes.

-Quédate…

Eso fue lo que lo detuvo, dejo de alejarse de ella. Debía tener en cuenta que su madre había fallecido hace poco y seguramente estuviera llamándola a ella tratando de buscar quien la conforte. Convenciéndose a sí mismo de que esa era la respuesta decidió quedarse de esa manera con ella. Durante toda la noche.

A la mañana siguiente el albino despertó, el día seguía siendo deprimente con las nubes grises cubriendo todo rastro de cielo azul solo que ahora no estaba lloviendo, esperaba que fuera así todo el día. Pasados algunos segundos recordó que Karin se había quedado a dormir en su departamento, sin embargo, ella ya no estaba en su cama. Toshiro se levantó rápidamente para verificar si estaba en la sala o en la cocina, pero no, finalmente se dio cuenta de que su ropa no estaba.

Demonios.

Se cambio de ropa rápidamente y se olvidó de todo lo demás, salió a buscarla por todos lados, no era posible que escapara de esa manera, era una malagradecida y cuando la encontrara le daría el regaño de su vida.

Busco por todos lados y de nuevo comenzó a llover. Estúpido e impredecible clima. Sin tardar mucho llego al parque del día anterior y ahí estaba de nuevo ella, en la misma banca del día de ayer. El albino se acercó a Karin hasta quedar frente a frente, ella alzo la mirada y se veía sumamente nerviosa.

-Toshiro, Yo…

- ¿Acaso eres tonta? – Pudo ver que aquellas palabras tuvieron el efecto esperado en cuanto ella frunció el ceño, pero no iba a detenerse, al contrario, esto apenas comenzaba – Si no querías que te encontrara entonces ¿Por qué demonios estás aquí de nuevo?, la que se va a enfermar eres tú si no entiendes, además, ¿Quién te dio permiso de salir así de mi departamento?, eres una malagradecida que no fue capaz de dejar ni siquiera una nota con un "gracias" antes de escapar.

- ¿Y tú quien mierda te crees que eres para hablarme de esa forma? – bueno, esas palabras no las esperaba para nada – además, si te deje una nota de agradecimiento en la cama y… - Su voz fue interrumpida cuando se escuchó la fuerte voz de un hombre que se acercaba a ellos.

Ese hombre estaba de verdad enojado, tal vez escucho la palabra "cama" en la conversación y deformo el contexto. Al llegar a ellos ese tipo sin hacer preguntas lo empujo lejos de Karin y comenzó a discutir con ella muy agresivamente, tanto que vio como sus ojos se estaban cristalizando. Bien. Esto ya no lo hace tanto por ella si no por sí mismo, no pensaba dejar pasar el hecho de que lo acaba de empujar sin razón alguna.

Como pocas veces en su vida se lanzó sobre ese hombre para golpearlo sin piedad, Karin por un momento quiso detenerlos, pero ninguno escuchaba razones, pronto llegaron varias personas a separarlos. Era clara la diferencia, la antigua pareja de Karin se veía muy mal y casi inconsciente mientras que Toshiro estaba casi como nuevo sin algún golpe grave.

Aprovechando la situación, tomo a Karin de la mano y sin dejarla protestar se la llevo de regreso al departamento.

- ¡TÚ ERES EL IDIOTA! – no pudo contener sus ganas de regañarlo también - ¿Cómo demonios se te ocurre comenzar una pelea con él? No tenías ningún derecho de meterte en mis problemas, que hayamos pasado la noche juntos no te da derecho sobre mi – y la sien en su frente reventó.

- ¡COMO SI HUBIERA SIDO MI MALDITA CULPA! – ese grito sí que la sorprendió, no lo conocía bien pero parecía ser un chico bastante tranquilo la mayoría del tiempo – Desde el momento en que ese bastardo me empujo se convirtió también en mi problema, además, si tu no hubieras querido que te encontrara no hubieras ido al mismo maldito lugar – Karin parecía estar sin palabras pues ni ella misma sabia el por qué regreso a ese punto - dije que te ayudaría, eso estoy haciendo, así que mientras ese idiota te siga molestando yo seguiré defendiéndote, ¿de acuerdo?, no acepto negativas, así como tampoco acepto que te vayas de aquí sin decir ni una maldita palabra, te quedaras conmigo hasta que todos tus problemas se acaben, y ya no es una propuesta, es una orden, ¿queda claro?

Karin estaba sorprendida por lo que Toshiro dijo y pronto sus mejillas se colorearon con un ligero sonrojo que no sabría explicar muy bien si fue por ira o por algo más. Tal vez la primera pues después de aquello la pelinegra comenzó a gritar otra vez.

Toshiro rió por recordar tal cosa, todo fue extraño en su momento, pero fue realmente afortunado cuando sin más argumentos que reclamar Karin decidiera quedarse a su lado, si hubiera escapado una vez más, seguramente no estarían ahora en aquella situación, seguramente ningún sentimiento habría surgido entre ese par.

- ¿De qué te estas riendo Toshiro? – Karin había despertado frotando ligeramente su rostro sobre el pecho de su novio.

- Estaba recordando cuando nos conocimos, fue bastante extraño, ¿Quién iba a decir que terminarías siendo mi futura esposa? – Karin sonrió al ver de nuevo el anillo en su mano.

- De cierta manera yo sabía que terminaríamos así, tal vez por eso regrese a ese mismo punto en el parque esperando que me encontraras de nuevo.

- Karin, hoy amaneciste extrañamente cursi, ¿acaso quieres algo de mí? – esto último la hizo sonrojar hasta las orejas. Toshiro rio nuevamente sabiendo que era el único que podía causar eso en ella. De pronto Karin se sentó sobre el con una atrevida sonrisa tomándolo por sorpresa – Bien, señor "odio lo cursi", quiero celebrar nuestro compromiso otra vez.

Toshiro acepto gustoso la propuesta besándola de nuevo durante aquella fría mañana.

A pesar de que no le agradara lo cursi, no podía negar que no importaba si el día era lluvioso o nevado estando con Karin, pues ella lo hacía sentir una extrema calidez que no sabía que podía agradarle tanto.


Bueno, ya es tarde pero aqui les dejo este One Shot

Implica un poco de tristeza, felicidad y un poco de enfado, asi que no se si aplique bien en la semana Hitsukarin :(

De todos modos aqui dejo este aporte ;D y espero que les guste

Gracias por leer.