—Entonces…
—Si. —ron respondió con una voz baja. — me he sentido confundido estos dias y siento que no puedo más.
—Al menos tienes la dignidad de decírmelo y te lo agradezco de cierta forma porque igual no es una semana de novios, es un año con tres meses, Ron.
Hermione ve a su novio. El pelirrojo Weasley del cual se enamoró profundamente sin motivo alguno. Ahora está sentado frente a ella con su rostro afligido, apenado y con cierto temor.
Algo en el corazón de Hermione hace que se le aprete y un pequeño agujero se hace presente en donde está ese órgano vital. Vacía, ese es el malestar de Granger.
Ante sus ojos Ron a sido su único novio con el cual a tenido varios momentos bonitos.
—Lo sé, Hermione. Es solo que… Yo en verdad me siento confundido. Te quiero, eso lo sé pero me gusta la forma en la que Lavender me trata.
Claro, Lavender.
La castaña conoce de pasada a esa muchacha rubia media tonta… enteramente estúpida.
A estado ahí presente sin hacerse notar mucho la muy mosca muerta, era como un insecto que está ahí y no lo sabes hasta que te comienza a fastidiar poco a poco.
— y me gustaría que nos demos un tiempo, Herms. Para aclarar esta confusión.
Hermione se ríe entre dientes.
Tiempo, el Weasley quiere tiempo.
Será su primera relación pero eso no significa que debe ser tan inocente para no saber que significa el tiempo.
— ¿Tiempo? —Granger sostiene esa sonrisa forzada en su rostro.—Mejor dime las cosas como son, Ron. Sin dar tantas vueltas al asunto.
La chica de cabello rizado se levanta de la banca y lo ve desde ahí. Ron la observa sin comprender las cosas. Él siempre a sido una persona que le cuesta entender las cosas y Hermione es la persona que menos puede llegar a comprender.
—Yo no te voy a dar un tiempo, Ron, porque a mí no me sirven, solo son una excusa barata para besuquear a cuanta se te cruce por el camino y luego de satisfacer tus necesidades, volverás conmigo. No, Ron. Eso no va conmigo—Hermione lo observa. — Terminemos por las buenas. Eres libre, Weasley…
Y sin más que decir, Hermione caminó con calma hasta su grupo de amigas, quienes con solo mirar ese rostro tan sereno de la castaña prefirieron no preguntar nada sobre el tema.
— entonces chicos ¿Quién tiene la culpa?
¿La mujer por vestir un vestido corto o el hombre que la secuestró y también a violado para satisfacer sus necesidades carnales?
Cuatro meses han pasado desde que Ron Weasley le pidió un tiempo a Hermione y cuatro meses desde que Granger le dijo que terminar por las buenas era mejor.
Se podría decir que Hermione lloró una semana completa, sufriendo en silencio por la ruptura amorosa con Ron. Se encerró en su mundo poco a poco hasta amanecer estudiando, ocupando ese hábito como distracción para evitar seguir pensando en Ron y las veces que lo ha visto en cada esquina devorando a la estúpida de Lavender.
Asco mas que nada le da al verlos y no por el hecho de que ese era el tiempo que quería tener Ron al principio sino porque no tienen respeto alguno ante la comunidad estudiantil. Se toquetean, besan hasta tragarse los intestinos del uno y el otro y esa manía de compartir hasta el chicle de boca en boca.
Repugnante.
—Obviamente profesor que es culpa de la mujer.
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Hermione. Sin creer lo que acaba de escuchar se voltea en dirección ante el nuevo estudiante que llegó casualmente cuatro meses.
Un muchacho rubio, ojos que podrían ser grises, educado y muy, muy, muy odioso.
Draco Malfoy.
El tipo desde que llegó a sido una piedra en el zapato para nuestra Hermione Granger. Sus notas son similares, ya que más de una vez Draco a sacado una décima más que ella. Y es un fastidio porque ella es la mejor de su generación hasta que este chico ingresó a este establecimiento. Son tan iguales y a la vez tan diferentes.
Mientras Hermione es catalogada como una perdedora come libros, sabelotodo testaruda. Draco es catalogado como el joven popular, inteligente guapo, rompe corazones y obsesión visual como auditiva porque, señores, el chico tiene una forma de hablar tan elegante que es posible que más de alguna adolescente se haya "excitado" al escucharlo.
Pero Hermione tiene una idea diferente de él. Si, es guapo y educado, tiene una postura elegante además tiene una fragancia exquisita pero eso no le quita que sea un odioso adolescente idiota.
Como ahora, por ejemplo.
— Disculpame un momento. —Hermione no puede cerrar la boca. — creo que escuché mal o en verdad mencionaste que la chica es la culpable al ser violada.
El profesor siempre a tenido un fetiche bastante raro desde que llegó Draco a su clase de crear debates donde la señorita Granger y él entran a discutir. Con una sonrisa el profesor se cruza de brazos para observar encantado la pareja mental que creó entre sus alumnos.
No es secreto de nadie que los profesores tienen cierta manía de emparejar alumnos porque según ellos hacen buena pareja. En este caso el profesor cree con todo su ser que Hermione y Draco son el uno para el otro.
— Si, sabelotodo. Escuchaste bien.—respondió él sin despegar su mirada de los ojos marrones de Hermione. — La mujer provoca al hombre al usar una prenda así. No somos de piedra, Granger.
Golpearlo hasta que cambie de opinión no es una opción… Aún.
Hermione respiró profundamente, suprimiendo esas ganas de tomar su rostro y aplastarlo con la pared. Es que es imposible que alguien que lo consideran inteligente sea tan estúpido al pensar semejante cosa.
— ¡Claro que no! —apretá su lápiz pasta.— ¿realmente estás escuchando lo que dices? Es que, en verdad ¿Cómo puedes llegar a pensar que una mujer va a utilizar un vestido para provocar a un imbécil sin capacidad cerebral para pensar un segundo en sus acciones?
— Entonces dime, Granger ¿Por qué una mujer usaría un vestido corto a mitad de la noche?
— Claramente que es para sentirse bien consigo misma. No importa lo que uno llegue a vestir, Malfoy. Si esa persona enferma quiere abusar sexualmente de una mujer lo va hacer porque no piensan, solo actúan. Ellos son los culpables no la chica por utilizar un pantalón, un vestido o una jodida bolsa de basura.
— Ya… Entiendo pero dime ahora Granger. Hay y existen casos donde la mujer es provocadora, coquetea hasta que ocurre lo inevitable.
Draco Malfoy. Un joven inteligente, como todos saben. ¿Por qué él diría semejantes cosas?
Su educación fue exquisita como había dicho, su madre es una mujer que lo educó con la mentalidad de que a una mujer jamás se le debe faltar el respeto. Respeta para que te respeten.
Nunca en su vida le ha levantado la mano a nadie y mucho menos a pensado en violar a alguien.
Mientras Hermione se enoja cada vez que él contradice sus palabras Draco sonríe satisfecho al ver a Granger roja de la rabia e impotencia por no saber como controlar esas ganas de matarlo.
— ¡Hay bebés de meses que han sido violadas hasta causarles la muerte! ¡¿Cómo puedes siquiera pensar que un bebé puede llegar a ser provocativo?! ¡Son enfermos mentales, por dios, Malfoy!
Fue dos semanas después de su llegada al colegio. Estaba sentado rodeado por un grupo de compañeros con los cuales pudo lograr cierta amistad. Los estudiantes iban y venían de un lado a otro en el recreo. Ya aburrido de la conversación que mantenían en el grupo se dispuso a observar a su alrededor.
Jóvenes riendo, comiendo, jugando y haciendo un montón de cosas más ante sus descansos.
No había nada interesante ante lo normal de un colegio hasta que de un pasillo apareció una chica con el cabello alborotado de color castaño. Esa joven sostenía unos libros fuertemente con su pecho y mientras esquivaba a las personas, empujaba su mochila sobre el hombro. Caminaba de forma rápida, como un roedor asustadizo que va directo a su escondite.
Sonrió al verla tan delgadita y pequeña casi corriendo pasando desapercibida por la muchedumbre.
— ¿Qué ves, Draco?
El chico de lentes, Harry Potter ve a su colega, compañero y amigo ver sonriendo a las personas pasar.
— Nada en particular, Potter. Solo a esa chica. —apunta con el dedo. — la de los pelos locos que va casi corriendo.
Harry arregla sus lentes y busca entre todas las personas a la muchacha que Dravo menciona y casi por suerte logra visualizar a lo lejos a Hermione, su amiga, correr a la biblioteca que es lo más probable.
— Ah… te refieres a Hermione Granger. —pronuncia el chico. — es la mejor estudiante de nuestra generación, está en nuestra clase ¿No la habías notado? es mi amiga.
— ¿De verdad? Pues no.
— Si… Me siento un poco mal por ella porque antes que llegaras, terminó con su novio. Ron Weasley.
— No me suena su nombre ¿También está en la clase?
—No, era mi compañero pero quedo repitiendo. Bueno, el tema es que Ron y ella terminaron porque él se sentía confundido por la chica rubia, Lavender y le pidió tiempo pero Herms tiene un temperamento que te lo encargo y solo le dijo que mejor era terminar.
Draco miró a Potter un poco sorprendido, y no es por el romance y ruptura de los mencionados por Harry, sino por lo informado que esta.
— ¿Cómo sabes tú eso?
— Ah… Es que Ron también es mi amigo pero como que esta medio idiota este año así que no hablamos mucho.
— Parece que eres amigos de todos, Potter.
El nombrado solo sonríe y sigue parloteando alrededor de Malfoy. Dia tras dia para Draco era casi imposible no notar esa cabellera de pelos locos de Hermione Granger en clases y recreos.
Se dio cuenta que la chica no era fácil de tratar, no solo era llegar y sentarse a su lado a platicar del clima. Tenias que tener un tema de conversación… o en el caso de Malfoy, un tema por el cual discutir. Cualquier cosa servía para llevarle la contraria a Granger.
Y eso comenzó cuando logró captar la atención de ella por un comentario sobre los emperadores y esclavos donde esa vez no fue partícipe de la "conversación" sino un espectador. Por unos instantes Hermione había mirado a Draco, y este sonrió porque para llamar la atención de la testaruda Granger, más conocida como pelos locos, es discutiendo por lo que sea. Más específicamente si ella dice blanco, él dice negro.
— No te soporto. —concluyó Hermione al escuchar el timbre para salir a recreo.
La vio tomar sus cosas de forma bruta y apresurada, y él como un idiota se le quedó observando al igual que otras veces. Tienes que ser muy despistado al no notar que a Draco Malfoy le gusta Hermione Granger.
Y para su beneficio la clase de él no es exactamente la más avispada del mundo así que nadie nota nada fuera de lo normal al escuchar a Granger y Malfoy discutir hasta por el sabor de una pera.
¿Cómo es posible que alguien tan estúpido como la comadreja fue novio de una chica tan exquisitamente brillante como Granger?
Y la pregunta que más atormenta al joven Malfoy.
¿Qué le vio Hermione Granger a Ron Weasley?
Porque seamos sinceros, Ron es tan estúpido que no sabe ni el nombre donde de estudia ni mucho menos el planeta donde vive.
Y siendo optimista, Draco siente muy en em fondo de su corazón que por primera vez esta experimentando el amor, lo que más le encanta de ese sentimiento es que es tan divertido porque no es una chica común que con una sonrisa ya le gustas, no, claro que no. Estamos hablando de Hermione Granger, la sabelotodo testaruda.
La mejor estudiante de la generación y su futura (pero complicada de enamorar) novia.
¡ESTO LO SOÑE HACE DOS DÍAS Y LO TENÍA QUE ESCRIBIR!
No hay más porque lamentablemente no sueño sagas.
Hahaha. Nos vimos!!! ️
