Caí. 1

Bien les contaré mi historia con el que fue el amor de mi vida...

¿Listos? Bien aquí va...

Yo tenía alrededor de 19 años, trabajaba de edecán en una plaza comercial, para ser exactos en una librería, yo y otro compañero llamado Andrew, leíamos los libros los promocionábamos y a eses la hacíamos de vendedores cuando había demasiada gente. Nuestro jefe un hombre de estatura media Moreno de lentes llamado Kenjy tenia un aspecto algo desaliñado y parecía haber sido delincuente, recuerdo un día, Rubeus el chico del local vecino de ventas de pistolas y accesorios de paint ball, sacó una pistola de 9mm de juguete las que disparan bolitas de plástico, Kenji la tomo y le disparo como un profesional a un globo de helio que estaba atado a una careta de dulces a unos 5m de nuestra posición, ese día no había nada de gente y cuando era así nos Poníamos a conversar fuera en una fuente que estaba situada justo frente al local, El jefe Kenji, Andrew, Rubeus, Kevin el del local de los videojuegos, Luna y Artemis los vendedores de la librería que por lo regular estaban siempre dentro del local, ya que eran pareja, Kenji siempre nos daba libertad de más cuando no había gente, y nuestro espacio, al hígado que nosotros a él cuando él quería.

Un día Llego Lita hermana de Andrew a trabajar con nosotros como edecán, ella era linda, alta, morena pero algo pesada de carácter, aunque a pesar de eso nos llevábamos muy bien. Fue agradable que entrara a trabajar con nosotros así me ayudaba a mantener controlado a su hermano ya que siempre me patinaba pidiéndome una cita y diciéndome lo linda, perfecta y buena que era, la verdad, odiaba que tratara de conquistarme, siempre me lo decía y simple me decía que quería estar con migo íntimamente...

Era martes el día que conocía a ese chico que se convertiría en mi perdición...

Ese martes estaba tan Solá la plaza, y solo estábamos Kenji, Lita, Andrew y yo. Kenji estaba atendiendo a una señora con la que estaba coqueteando, Andrew estaba entretenido leyendo un libro y Lita y yo estábamos sentadas en la fuente decidiendo entre comer un helado o unos nachos, hacia calor pero por estar dentro de la plaza ya que era techada estaba agradable, para nosotras, recuerdo que yo llevaba unos jeans una playera blanca a juego con unos tenis formales del mismo color, y un saco corto rojo obscuro mi cabello rubio lo llebaba en una coleta alta no un coqueto moño color rojo, Lita hiba higual que yo pero con zapatos rojos y su cabello suelto, nos gustaba ponernos de acuerdo para ir con la misma ropa, como si fuéramos uniformadas. Bien, estábamos tratando de decidir cuando pasaron dos chicos, altos con cuerpos atléticos, guapos, muy muy guapos, en especial el, su cabello blanco le daba un aire rebelde sus facciones duras y sus ojos... haaa! sus ojos tan profundos y penetrante mirada, me cautivo desde ese momento en que me miro, nuestras miradas se conectaron por unos segundos yo apenada baje la mirada cuando él me sonrió y noté un sonrojo encenderse en mi cara. Lita que también los miro fue más atrevida y los saludo con la mano, valla pero si parecía que los conocía...

Cuando pasaron de largo Lita y yo solo nos reímos y ella comenzó a burlarse de mi por mi tonta reacción. Decidimos comprar un helado y yo me ofrecí ir por ellos al área de comida ya que Lita simplemente no quería caminar.

Cuando llegue a la heladería pedí el chispas de chocolate y pistache para Lita y uno de Fresa y vainilla para mi, como me encanta mirar hacia todos lados mire hacia donde estaba una joyería de plata, allí trabajaba mi querida amiga Molly, y allí estaban esos chicos saliendo de la joyería junto a Molly, el chico de cabello blanco me miro y sonrió de nuevo yo solo moví mi cabeza hacia el frente nerviosamente, y de repente escuché que Molly gritó mi nombre, mire de nuevo en su dirección y ella venía corriendo hacia mi y me ha braza, teñí tres días sin ir a trabajar y me estreso lo mucho que me extraño con un cálido abrazo. Nos quedamos platicando unos minutos en lo que preparaban los helados ya que Seya El coqueto chico que trabajaba allí estaba atendiendo a unos clientes, cuando me dieron los helados y me despedí de Molly quedando con ella a la hora de la comida, me dirigí a la librería con los helados en la mano y cuando me acerqué a la fuente que estaba en forma de una redonda y enorme piedra la rodeó un poco y cuando mire el costado izquierdo de Lita me acerqué despacio y la asusté ella gritó tan graciosamente que no puede evitar reírme, pero mi risa duró poco al sentir los nervios por verlos allí, los chicos guapos estaban allí platicando con Lita, pero quien no quisiera conversar con ella, después de todo es una chica muy guapa y llama la atención de cualquiera con su cuerpo esbelto y sus ojos verdes. Los chicos rieron también por la reacción de Lita, le entregué su helado y ella me tomó del brazo y me presento a los chicos Nephrite y Kunzite, se llamaba kunzite, el... tímidamente sonreí y los saludé, Kunzite me miraba con una sonrisa cálida que hizo que me temblaran las piernas y que desviara la mirada. Kenji llegó en ese momento y nos pidió que entráramos al local necesitaba hablar con nosotras, nos despedimos de los chicos y al parecer Lita le dio su numero de celular a Nephrite, pero que rápida...

Kenji nos dijo que ocupaban personal de apoyo en la nueva librería que habrían en otra plaza, y nos pidió ir a apoyar al siguiente día, pero solo Andrew y yo Lita se quedaría.

Al día siguiente, Miércoles, Andrew y yo nos fuimos a la nueva sucursal y allí estuvimos todo el día, fue algo pesado me alegro de aver llevado mis zapatillas cómodas pero al final de la jornada me los quité y me puse mis fieles y cómodos tenis, me dirigí a casa y estando acostada Lita me mando un mensaje diciéndome que Nephrite le había llamado y que quedaron en salir el fin de semana.

Al día siguiente volví a ir a la nueva sucursal junto con Andrew y fue higual, de pie todo el día, ventas y matérial nuevo por conocer, la encargada de esa librería estaba encantada con nuestro trabajo, tan encantada que dijo que nos recomendaría para después ser encargados de alguna librería. ¡No gracias, esos no eran mis planes! Aunque, sinceramente no tenía planes definidos aún, aunque no sonaba mal, me ayudaría con los ahorros para l universidad, pero... en ese momento me imaginé como una vieja detrás de un mostrador pidiendo silencio a los lectores ruidosos y no me agradó, no quería quedarme estancada en un trabajo que se supone solo es momentáneo...

El día viernes regrese a mi librería, al llegar Lita y Andrew ya estaban allí atendiendo unos clientes, Kenji me pido encargarme del área de lectura, cosa que agradecí ya que mis pies estaban aún cansados por tanto ajetreo de los pasados dos días. Subí a la segunda planta era silenciosa y bien iluminada por la luz del cálido sol que entraba por los muchos tragaluces que se encontraban en el techo y por las ventanas al fondo, había un área menos iluminada, que usábamos para dormir o estar en paz cuando no había nadie leyendo. En ese momento estaban 5 personas en mesas distintas y una de ellas en el área obscura, así le llamábamos. Uno de ellos era Nikolas un chico gracioso que le encantaban los libros de fantasía, estaba tan concentrado sacando información de una pila de libros de HARRY POTTER, EL SEÑOR DE LOS ANILLOS Y CREPÚSCULO, entre otros que no noto mi llegada, Nicolás era muy simpático, siempre me hacía reír, siempre hiba los viernes a leer allí, ya que no contaba con recursos para comprarse sus propios libros ya que todo lo que ganaba lo invertía en su universidad, estaba reuniendo información para sus tesis, estudiaba literatura y casi saboreaba su diplomado... cuando lo miraba imaginaba que la que estaba reuniendo información para su tesis era yo...

después de unas horas llego la hora de la comida, Lita y yo siempre comíamos juntas, tenia hambre, así que baje y espere a que Lita terminara de acomodar unos libros y fuimos al área de comida, allí nos estábamos mirando y tratando de decidir qué comer, todos los viernes comíamos allí en la plaza, y aveces nos juntábamos todos y pedíamos alguna comida en especial, pero es vienes, hay más gente de compras y no podíamos juntarnos todos, así que nos turnamos.

Allí estábamos Lita y yo ella quería algo con queso, y yo... algo crujiente, de repente una voz detrás de nosotras nos sugirió nachos con carne, nos giramos y era Nephrite Lita lo abrazó y lo saludo con un beso en la mejilla que él correspondió con una sonrisa que yo noté especial y brillante hacia con ella.

¿Nachos con carne? ¿Como era eso? Nos explico y nos pido esperar que los prepararía y nos los llevaría a la mesa donde estábamos sentadas.

Lita me explico que él y su hermano Kunzite abrieron un restaurant de comida italiana, algo que me pareció gracioso porque los nachos no eran italianos... mientras esperábamos me platicó que los dos días que estuve en la otra librería se miraban a la hora de la comida, el la invitaba a su restaurant a comer, los platillos eran exquisitos, era fabuloso y hermoso agrándale y lindo y guapo y... ¡espera!¿que? ¿De quien me hablaba? Del restaurant o de Nephrite, me confundí por completo, pero sonó gracioso... señaló a mis espaldas el restaurante tenía una fachada muy romántica y cálida, tenia plantas que le daban un toque fresco, había mirado los trabajos que estaban realizando pero nunca me enteré ni me interesó de que se trataría...

Me sorprendí cuando me platicó que Kunzite le preguntaba por mi, que ella notó que yo le guste, al escuchar eso, mi corazón empezó a latir con fuerza, y sentí sonrojarme recuerdo que ella rió por mi reacción, de repente se levantó y me dijo que iría al baño, me quede sentada allí, recordando los ojos de ese chico mientras recordaba sus facciones una voz profunda, gruesa y clara me saludo a mis espaldas pronunciando mi nombre,

-hola Mina.

me giré rápidamente al no reconocer la voz y ¡oh sorpresa era el! Allí estaba de pie tras de mi, Levante mi mirada hacia su rostro, era más guapo de lo que recordaba, se sentó frente a mi en el lugar que segundos antes ocupaba Lita, no puede evitar mirarlo, me perdí en su mirada, ¡ho por dios! Es tan... tan... sexi con esa playera negra de cuello V... puso frente a mi una especie de bandeja pequeña cubierta con papel aluminio, sin dejar de mirarme me indicó que eran los nachos con carne, me reí un poco al enterarme que eran, el río incrédulo con migo, le conté que nunca había escuchado de ese platillo y que no podía ser italiano, me contó que lo inventaron él y su hermano una noche que se pasaron de copas. Pero espera ¿como sabía mi nombre? Lo más seguro era que Lita se lo había dicho, a lo que le me contesto que no, lo supo gracias a que Molly me había gritado el día anterior, mi linda y tierna amiga Molly, esa chica era muy especial en mi vida... Me hiso probarlos, que puedo decir ¡estaba exquisitos! Pero para mi mala suerte cuando hiba por el tercer bocado el titiló cargado de queso y guacamole se quebró y calló directo en mi vestido azul manchándolo, casi muero ¡era mi vestido favorito! La santa y exquisita mezcla callo en medio de mi pecho formando un camino hasta llegar a mi muslo, tome unas servilletas para poder limpiarlo pero no sirvió de nada, Kunzite tomo mi mano y me dijo que lo acompañara me dirigió a su restaurant y me condujo por una escalera, no me dio oportunidad de mirar el interior de su negocio, llegamos a una oficina un tanto amplia, decorada con toques en gris y negro con una alfombra en tonos azules obscuros, al entrar me soltó la mano y se dirigió a lo que era el baño, y salió con una toalla húmeda, me la entregó y comencé a limpiarme le pedí entrar al baño para poder enjuagar la toalla el se negó, con la excusa de que no estaba terminado y podía lastimarme, mejor tomo una bandeja que tenía sobre su escritorio y la lleno de agua pero al acercarme yo hacia ella puerta del baño choco con migo empapándome toda la ropa, ¡trágame tierra! Pensé al sentir mi cara encenderse de nuevo por la vergüenza ¿y ahora que are? Mi celular lo deje en la librería ¿como le hablaría a Lita para que me ayudara? Quería morirme, Kunzite se disculpo de una y mil maneras posibles, Creeo que se sentía higual que yo de avergonzado, me dio una toalla para que me pudiera secar, pero era demasiado lo mojado de mi ropa, necesitaba un cambio, a lo que opté por irme a la librería, allí Lita o Quizás Molly llevaban un cambio extra que me podrían prestar para cambiarme y estar bien el resto del día. Le dije que me iría, que no se preocupara que solo fue un accidente, sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo y estornudé tres veces, ¡rayos, una de las cosas que odio de mi es que soy muy enfermiza! Kunzite me miro con una cara de preocupación como las que solía poner mi hermano cuando algo me pasaba, me despedí de él y traté de camina hacia las escaleras pero el

Me detuvo, me pido que esperara allí, y que por favor no me fuera hasta que el regresara y acto seguido bajo por las escaleras sin darme tiempo a nada. Allí me quede parada justo donde estaba, mire a todos lados y mire una fotografía de él y su hermano abrazándose, sobre una mesa que estaba recargada a una de las paredes, no había notado las similitudes que tenían, aunque él era de piel blanca y su hermano era ligeramente más moreno. Tampoco note el otro escritorio situado en la otra pared frente al de que según yo era de Kunzite...

15 minutos después estaba de regreso con una bolsa de CA que me entregó, me dijo que me esperaba afuera, que le llamara cuando terminara, lo mire incrédula pero él salió de nuevo por las escaleras. Abrí la bolsa y saqué su contenido, era un vestido parecido al mío pero en color blanco, y una chaqueta de mezclilla azul claro, mi impacto fue demasiado grande al ver el precio ¡casi 1000 pesos! Por un minuto dude en ponérmelo hasta que volví a estornudar, señal de que o me cambia de ropa o me enfermaba, así que sin tener otra opción comencé a desvestirme y me puse la ropa nueva sin quitarle las etiquetas, las pegue con un poco de cinta adhesiva que estaba sobre uno de los escritorios para que no se miraran, tome mi vestido y sin darle importancia me dirigí al baño para poder exprimirlo pero justo en el momento en que abría la puerta Kunzite me llamo, le dije que podía entrar y cuando me miro, se quedó parado y sin hablar me miro, me sonrojé de nuevo, pensé que se molestó por mirarme junto a la puerta de baño, tal vez dedujo que quería entrar pese a su advertencia, me disculpe con el, diciéndole que no había entrado, aún así le pedí permiso para entrar y poder limpiar mi vestido, el se acercó a mi y me lo quiero de la mano, diciéndome que no me preocupara que él se encargaría de eso más tarde. Sin darle importancia a mi vestido me despedí de él, teñí que regresar a la librería, no sabía cuanto tiempo había pasado, pero él me tranquilizó diciéndome que aún tenía tiempo, aún así quise salir de allí, no era correcto que estuviera yo sola con el, aunque... sinceramente quería pasar más tiempo con ese bombón. Pensando en Lita le dije que me tenía que ir, que me estaría buscando, a lo que él me informó que estaba con Su hermano. Pero aún así noto mi insistencia y me acompaño a la salida del restaurant.

Cuando salí me encontré con un amigo de la secundaria, me digo que venia de buscar trabajo y qué pasó a saludar a Molly, yo le comenté que en la librería necesitábamos a alguien más, así que encantado me acompaño, sin darme tiempo de despedirme correctamente de Kunzite...