VOLVÍ DEL INFIERNOHan pasado muchas cosas en mi vida, principalmente, que estuve sin pc desde 2016 (?) así que ahora vuelvo, mejor que nunca con el misawa, que es mi vida, SOBRE TODO AHORA, DÍGANME QUE VIERON EL CAPÍTULO DE ESTA SEMANA ;W;En fin: centrado en Sawamura, más menos cap 42 del act II. Espero que no sea muy latoso, Gracias! Diamond no ace no me pertenece, es propiedad de Terajima-sensei -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Era un 29 de Mayo, el último jueves del mes, el sol comenzaba a salir. Al día siguiente, el capitán del equipo de béisbol de Seido se iría por tres largos días a representar a Japón junto con los mejores jugadores de preparatoria del país. Sawamura no podía dejar de pensar en ello, y es que, solo serían tres días, pero tendrían cuatro partidos, cuatro partidos en los que no tendrían a Miyuki para liderarlos.
Llevaba varios meses siendo consciente de que no podía dejar todo en manos del cátcher; él también podía hacer algo por su cuenta, es por ello que se empeñaba en "estudiar" más de cerca el béisbol. En entender las estadísticas, en memorizar a los bateadores rivales, y por supuesto, en pensar cómo derrotar a cada uno evaluando todos los aspectos necesarios. Este iba a ser el escenario previo para cuando el mayor se graduara.
¬"No pienses en ello" ¬ se repetía constantemente, mientras terminaba de vestirse luego de su ducha. Sentía que debía resolver algunas cosas antes de que el de tercero partiera. ¬"Se irá mañana...¿debería ir a animarlo? ¿a despedirlo?" ¬ se preguntaba en silencio. ¬Siento que debo hacer algo por él antes...¡pero qué! ¬ pensó en voz alta, sin ser consciente de ello.
¬También lo creo ¬ escuchó a su lado, sobresaltándose al notar que no estaba solo.
¬¡Hace cuánto estás aquí! ¬ exclamó terminando de acomodar su chamarra.
¬¿Hablas de Miyuki-sempai, no, Eijun? También quiero darle apoyo antes de que se vaya.
¬...¿qué sería apropiado? ¬ preguntó un poco resignado.
¬...Va a jugar contra Estados Unidos...tal vez algo que pueda darle a los jugadores luego, como algún recuerdo de Japón...
¬Tal vez sea buena idea... ¬ dijo llevando una mano a su barbilla, en un gesto exagerado para 'pensar'. ¬¡Creo que sé qué hacer! ¡Vamos a ir de compras, Furuya!
El aludido solo asintió, en una complicidad silenciosa.
.
Ambos pitchers ya habían cumplido con su misión de "apoyar" a su capitán, Sawamura sentía cierta presión y vacío, pues era extraño estar en Seido sin Miyuki. Y pensar que él había sido la razón más poderosa para llegar a ese equipo. Suspiró siendo observado por el peliazul, que caminaba junto a él rumbo a los vestidores, para comenzar el entrenamiento de la tarde.
¬¿Qué ocurre? ¬ preguntó el diestro, sacando de sus pensamientos a Sawamura, que estaba más tranquilo de lo normal. ¬¿Preocupado?
¬Un poco... ¬respondió con sinceridad, sin detener el paso. Esas situaciones donde Sawamura era el más callado y Furuya el más hablador se estaban dando más a menudo cuando estaban a solas. ¬Tanto por él como por nosotros ¬ dijo en un murmullo. Furuya lo observaba con atención.
¬Entiendo. Aún no estoy seguro...sobre cómo guiar a los de primero.
¬Ni yo ¬admitió.
Ambos se detuvieron y se dirigieron una mirada angustiada y comprensiva, dándose a entender que no estaban solos en todo aquello. Suspiraron y siguieron con su camino.
¬¡No perderé!
¬Tampoco yo.
.
Esos tres días transcurrieron más rápido de lo que todos lo hubieran deseado. Seido rompió su racha de victiorias, pero a cambio varios factores habían salido a la luz, como la fortaleza de Sawamura pese a lo desfavorable de la situación.
Ya era domingo por la noche, Sawamura estaba un poco frustrado consigo mismo, no había podido lanzar hasta el final del partido contra Seiho a pesar de que él mismo se lo había pedido al entrenador.
Últimamente en su mente solo había lugar para el béisbol, y es que él lo estaba dando todo por su más preciado anhelo, el número del ace. Pensando en ello logró recordarlo: el capitán ya debería estar de vuelta en los dormitorios. "Voy a verlo" pensó sin dudarlo. Se alegró de forma más que estúpida, pero qué más daba.
Sawamura era un chico sencillo, no era muy complejo y básicamente, era un libro abierto. Hace ya algunos meses entendía en qué se estaba metiendo, pero poco importaba ahora. Para su suerte, tenía muy claras sus prioridades, y mientras todo pudiese ser compatible, no debía haber problema ¿no? Ahora, lo único que quería corroborar era lo obvio:
¬¿Cómo resultó todo? ¿Ganaste? ¿Hiciste una batería con Narumiya-san? ¬preguntó sin rodeos, animado, pero esperando una negativa, sin saber porqué.
Sí, había ido a verlo, directamente. Poco importaba la prescensia de sus compañeros de habitación. Es más, la precensia del chico lobo comenzaba a agradarle, a su propio estilo.
¬Un empate y una derrota. ¬respondió neutral. Era la primera vez que veía al zurdo desde que se había marchado, y, lo quisiera o no, le había parecido una eternidad (a pesar de lo mucho que se haya divertido con el nivel de los jugadores con los que convivió aquellos días). ¬Por un accidente...formé-una batería con Narumiya.
¬¿Eh? ¿en serio? ¬ preguntó sin creerlo del todo.
Él asintió ¬No tuve opción ¬dijo cruzándose de brazos, como si quisiera convencerlo y convencerse de que fue 'necesario'.
¬¡Así que jugaste con él después de todo! ¬ reafirmó sin saber cómo sentirse. Narumiya Mei provocaba muchas cosas en Sawamura. Celos por sobre todo: era un buen pitcher, era zurdo, era el ace de su equipo...y lo que más lo desesperaba: la cercanía que tenía con Miyuki. Hubo un momento de silencio, donde Okumura precensiaba todo sin decir palabra. ¬Jugaste con él... ¬repitió absorto.
¬...¿Qué sucede? ¬preguntó el cátcher de tercero, un poco confundido.
¬En ese caso.. ¿Encontraste algún punto débil? ¿cómo son sus lanzamientos? ¬preguntó ansioso, ignorando el amargo latir en su pecho. "Cálmate" ¬ se decía a sí mismo. Al fin y al cabo, él podía formar una batería con quién quisiera "y yo también" pensó con aire competitivo, pensando en Okumura, sin quererlo.
¬Vi de primera mano qué tan bueno es Inashiro, los lanzamientos de Mei han evolucionado. ¬dijo serio.
"Mei ¿no? Rayos, eso me sigue molestando" ¬ pensó sin querer. ¿Por qué tenía que tenerle tanta confianza al rubio? Ni modo. Tenía cosas más importantes en qué pensar que sus jueguitos con el de tercero, este no era el momento. ¬Entonces ¬ habló serio, cambiando su tono completamente ¬¿Podrás batearlos? ¬ preguntó, refiriéndose a los lanzamientos de Narumiya.
Sus ojos se encontraron en una mirada sostenida que, para Okumura, pareció una eternidad. Sawamura no cedió, y contrario a lo que esperaba, recibió la misma mirada por parte de Miyuki. Y es que si se trataba de béisbol estaban a un nivel diferente. Sawamura de pie, con el cátcher de primero detrás suyo, siendo testigo de todo. Miyuki, sentado de brazos cruzados, con una mirada que hablaba por sí misma.
¬Sí. Yo los bateré. ¬ le respondió seguro, dedicándole al de segundo una de esas miradas que podrían hacerte daño por la intensidad que transmitían.
Sawamura sonrió complacido, más por la tenacidad que recibía por parte del castaño que por cualqier otra cosa.
¬¡Eso me deja más tranquilo! ¬exclamó dispuesto a retirarse, satisfecho. Ya habría tiempo para otras demostraciones luego. ¬En ese caso, me voy a dormir ¬ dijo, yendo hacia la puerta.
¬Hey ¬ llamó el de tercero ¬dicen que lo hiciste bien este fin de semana, todos están muy satisfechos contigo ¬dejó salir de modo casual, más de lo que hubiera querido. Quería saber del propio Sawamura qué había sido toda esa confianza que había demostrado mientras él no estaba.
¬¡Para nada! ¡Todos ganamos en equipo! ¬dijo sonriendo, restándole importancia al asunto. ¬¡Buenas noches! ¬ exclamó y salió, siendo observado atentamente por ambos cátchers. Una vez afuera, se quedó un par de segundos apoyado sobre la puerta cerrada tras de sí. Suspiró ¬"Parece estar bien" ¬pensó aliviado, pero algo molesto después de todo. ¬"Narumiya-san...sigue ganándome en todoslos aspectos" ¬ pensó llevando una mano a su pecho. Corrió hacia el campo. Era un buen momento para dar unas cuantas vueltas con su fiel compañera. ¬"No tengo tiempo para esto" ¬ pensó dolido, pero decidido.
.
Habían pasado un par de horas, él había decidido detenerse, depués de todo, quería descansar después de todos los partidos del fin de semana. Tenía mucho en qué pensar, pero el movimiento le ayudaba bastante ¬"Además, me ayuda a no perder condición" ¬ se convenció a sí mismo. Su camino por Seido había sido duro en más de un aspecto. Inevitablemente la imagen de Miyuki volvía a su mente. Podía revivir los partidos recientes y era capaz de dilucidar que siempre pensó en él, como su cátcher. Llevó una mano a su rostro y rió por lo bajo. Luego suspiró y llevó la vista al cielo estrellado. ¬ Supongo que es suficiente por hoy ¬pensó en voz alta.
¬¡Buena idea! ¬oyó a lo lejos. Volteó sorprendido para descubrir al dueño de aquella voz que le causaba escalofríos.
¬¿Qué haces aquí? ¬ preguntó casi en un murmullo, desatando el amarre a su cintura y tomando entre ambas manos a su compañera. Se acercó con pasos lentos al cátcher, que llevaba observándolo más tiempo del que podría haber notado.
¬Vine por ti ¿no lo ves? ¬ dijo con sosegada picardía. Sawamura enrojeció sin quererlo y desvió su mirada ya estando frente a él.
¬¿Qué quieres? ¬ preguntó aún sin verlo, sonando más frío de lo que hubiera querido.
¬Acompáñame ¿quieres? ¬invitó sonriendo.
Asintió sin decir nada y fue corriendo a guardar la llanta para volver con él. Ambos ya sin sus uniformes, con ropa casual.
¬¿Dónde vamos? ¬preguntó con inocencia, siguiéndolo una vez que comenzó a caminar.
¬No lo sé...donde podamos estar a solas ¿no? ¬ respondió con algo de sorna. Sawamura se sonrojó inconscientemente, y accedió asintiendo de forma silenciosa.
Finalmente llegaron al dugout del campo principal y se sentaron ahí, uno junto al otro (Sawamura a la izquierda, y Miyuki a su derecha).
¬Todos están muy felices con tu actuación en estos días. ¬comentó el cátcher, distraído.
¬¿En serio? No fue gran cosa... ¬dijo con algo de vergüenza, inusual en él. No quería verlo, en su mente seguía rondando la imagen de Miyuki y Narumiya. Miró hacia el lado contrario, siendo consciente de que Miyuki lo buscaba con la mirada.
¬¿Eso crees? ¬preguntó con ironía ¬Yo estoy ansioso por ver a ese "Sawamura-sempai súper confiable" que me describieron todos.
¬¿...todos? ¬repitió quedo, sin prestarle mucha atención.
¬¿Qué ocurre? No pareces tú mismo. Estoy tratando de halagarte. ¬ dijo con soltura.
Sawamura miraba hacia sus propios pies, pensando si era correcto o no entrar en aquel tema. ¬...verás... ¬empezó ¬...no, no es nada ¬ agregó rápido, arrepintiéndose al instante.
¬¿Qué? ¬ cuestionó alentándolo a hablar. ¬Sawamura ¬llamó llevando una de sus manos hasta el hombro del pitcher, posándola de forma sosegada, repartiendo un par de caricias con su pulgar de vez en cuando. ¬Puedes contar conmigo, ¬dijo,queriendo transmitirle la confianza que necesitaba el menor. No era mentira que todo el equipo estaba, actualmente, encantado con Sawamura, hasta el mismo entrenador había tenido una reunión con él solo para comentarle los progresos del zurdo.
Miyuki estaba en una situación delicada. Tenía que apoyar a los pitcher, sobre todo, a estos dos de segundo, que habían llegado a revolucionar el equipo de béisbol de Seido. Pero en algún momento de aquel camino, había caído presa de los encantos de uno de ellos, de forma irremediable. Sabía hace mucho que veía a Sawamura como algo más que un compañero de equipo. Sawamura también lo sabía: los roces que ambos tenían, cada contacto, cada mirada, cada palabra que se arrojaban, causaba en ambos algo que todavía no podían asimilar bien, menos aún con la intromisión de los de primer año. Aún así, era como un juego: algo que estaba allí, a lo que podían recurrir cuando fuese necesario, pero sin palabras ni compromisos de por medio. Era extraño, pero ambos podían verlo de esa forma sin la necesidad (por ahora) de expresarlo con palabras. Miyuki llevó su mano hacia la diestra del menor, buscándolo.
Sawamura cedió y correspondió el contacto, entrelazanado sus manos, aún sin verle. Apretó con fuerza el agarre, sin ser concsiente de ello.
¬Es solo... ¬habló trémulo, con toda la atención del de lentes. Suspiró ¬¿Qué tanto me falta...para ser como Narumiya-san? ¬ soltó de una vez, aún sin verle. Miyuki se sorprendió un poco, pero mantuvo la calma.
¬Verás...es verdad que ambos son zurdos, pero tienen armas muy diferentes. En el caso de Mei, su change up puede llegar a ser muy problemática, pero tu bola rápida...-
¬No hablo de eso. ¬interrumpió. Más brusco de lo que hubiera querido. ¬No hablo de eso. ¬ repitió, volteando a verle con tristeza y frustración. Miyuki estaba sorprendido, no logró captar a tiempo de qué hablaba el castaño. ¬ Siempre... ¬ comenzó, con la mirada gacha, pero sin soltar el agarre ¬ siempre que juegas con él...algo cambia en tu aura. No sé cómo explicarlo...pero, me molesta mucho. ¬dijo con frustación y sincerirdad.
"Un momento...¿está celoso?" pensó el mayor aguantando las ganas de reír de felicidad, sin éxito.
Sawamura volteó por un instante a verle molesto y deshizo el agarre, bufando bajo. ¬Olvídalo. ¬agregó y se puso de pie. ¬Me basta con que lo destrocemos en verano. ¬añadió con rabia y comenzó a caminar.
¬Espera ¬dijo divertido y lo tomó por su antebrazo, poniéndose de pie también. Quedaro frente a frente. Lo pensó mucho antes de decirlo, pero no pudo escoger otras palabras ¬ ¿estás celoso? ¬preguntó. Su expresión divertida no ayudaba mucho a la frustración con la que el menor lidiaba.
¬¡Tal vez! ¡Y qué! ¬ gritó harto, deshaciendo el agarre, viéndole con ojos que rayaban en la furia. Miyuki rió escuetamente, y se abalanzó sobre el menor, atrayéndolo en un abrazo impetuoso y necesitado.
¬Eres imposible. ¬dijo con gracia mientras una de sus manos acariciaba los castaños cabellos del más bajo, que no reaccionó de ninguna forma.¬Sí, jugué con Mei, pero no es la gran cosa.
"Sigue llamándolo así...en cambio a mí...",pensó contra su pecho, sin hacer ningún movimiento.
¬Puedes jugar con quién quieras¬ dijo hastiado. Lo separó de sí con una mano para observarlo.¬Solo me alegro de que estés bien, es todo.¬dijo a modo de despedida, volteando. Pero una vez más fue detenido por el mayor.
¬Solo me interesa jugar contigo, Sawamura~ ¬ canturreó en su oído. El pitcher sintió los escalofríos en todo su cuerpo, pero se las ingenió para no demostrárselo al cátcher.
¬No empieces.¬advirtió con temor.
¬Deténme.¬ respondió, antes de depositar un sutil, beso en los labios del menor.
Las luces a lo lejos iluminaban el campo vacío, ya debía ser más de medianoche. Las estrellas iluminaban gran parte del terreno, mientras solo ellos perturbaban el espacio.
Sawamura no podía evitar caer en la tentación, y Miyuki, tampoco. Poco después del torneo de otoño ambos habían caído presa de un juego que no sabían bien cómo había comenzado ni cómo iba a terminar. Siempre eran actos impulsivos, por parte de ambos (más de Miyuki), que eran correspondidos a solas, en una intimidad que habían creado sin quererlo.
Respiró despacio dejándose hacer por el mayor. Cerró los ojos por un momento, y luego se separó, recordando el porqué de su molestia e inquietud.
Lo miró fijamente, casi acusándolo de un crimen que el de lentes no terminaba de comprender. Su pecho latía, insistentemente, recordándole el huracán de emociones que lo embargaban cada vez que veía al cátcher, cada vez que estaban juntos. Bufó sin despegar la mirada.
Miyuki llevó ambas manos hacia las de Sawamura, en un agarre que fue correspondido.
¬No estoy seguro de qué te preocupa, pero olvídalo ¿quieres?¬ dijo de forma gentil.
Demasiado gentil.
"¿Qué diablos...?" ¬pensó, sin despegar su mirada.¬ Para ti es fácil decirlo.¬ espetó, perdiéndose en los ojos del mayor.
Se acercó sutilmente y volvió a abrazarlo, en un gesto que intentaba transmitirle al pitcher todo lo que sentía, pero por sobretodo un gran "Te extrañé", que sin duda, fue comprendido por Sawamura.
Luego de lo que fue un beso largo y perezoso, se separaron, viéndose con ternura y comprensión.
¬Vale¬dijo fastidiado por haber "perdido" ese pequeño duelo imaginario.¬Nos vemos mañana, Cap¬ agregó separándose y yendo hacia su habitación, con el corazón en la garganta.¬"Rayos...siempre es así de...intenso. ¡No logro acostumbrarme!¬pensó frustrado, pero contento. Un poco más tranquilo.
No quería darle vueltas al asunto, no era el momento. El verano estaba a la vuelta de la esquina.
"¿"Vale", eh? ¬ pensó aterrizando sus emociones, viendo cómo el menor se alejaba más y más¬ Es una suerte que no entiendas lo que eres para mí, Eijun".
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Chan chan! Lo escribí en tres horas (?) tengo varios archivos que tengo que rescatar de mi pc antiguo y moribundo. Espero que no haya sido latoso. Y quiero darles un saludo especial a las chicas de la página de facebook "Las joterias de los spokons y otros", porque, wow, me dan vida, sépanlo (L)
Muchas gracias a todos los que llegaron hasta acá!
Abierta a críticas, tomatazos. sugerencias, etc! Espero escribir más en esto mismo, aprovechándome del vacío existencial que dejó Miyuki en esos tres días.
No saben qué feliz he sido esta semana con daiya, verlo, es hermoso (L)
