Hola a todos! He aquí traigo un pequeño one-shot acerca de cómo sería la pequeña hija de Bridgette y Félix, así que bueno, espero que les guste porque a mí me encantó escribirlo. Y sin más qué decir aparte de agradecimientos a Thomas Astruc y compañía… COMENZAMOS!
…
Princesa oscura.
Capitulo único.
Felicia Emilie Agreste era una joven alegre, amable, tierna, tan inteligente como su padre y un poco distraída y torpe como su madre. Modelo ocasional de la firma Agreste, Felicia era una de las modelos más famosas a pesar de sus pocas apariciones, su belleza estaba fuera de discusión, su cabello color media noche que enmarcaba su rostro de corazón con ese curioso mechón, sus ojos serenos y misteriosos de azul grisáceo, y esa hermosa sonrisa que cautivaba a quién la viera. Le encantaba la gimnasia rítmica, el patinaje, leer, comer postres y deliciosos platillos sin siquiera engordar un gramo siendo envidia de muchos, y por supuesto, tenía un corazón de oro. Muchos quienes la conocían jurarían que había heredado más de su madre que de su padre al pasar tiempo con la alegre y risueña jovencita, pero Bridgette no estaba de acuerdo.
-No. Felicia es más parecida a Félix que a mí.
-Oh, vamos, Brid. Felicia es una mini tú, no lo niegues.- sonrió Allegra que había quedado junto a su amiga a almorzar en un café con sus hijos menores. Emile, el hijo menor de los Agreste, que era definitivamente una copia perfecta de Bridgette en varón, más con esas pecas, y su hijo Michel que se parecía a ella con sus rizos rubios.
-Te equivocas. Felicia saco mucho más de Félix de lo que cualquiera cree.
-Vale, puede que le gusten mucho más los libros que la mayoría, pero no por eso es como Félix.- le dio unas servilletas a los niños que no dejaban de comer pastel.
-Es que no la conoces.
-Vamos Brid, tu hija es un amor.
-Allegra, conozco mejor a mi hija que cualquiera. Te voy a poner un ejemplo, ¿recuerdas como apodaban a Félix en el instituto? ¿Sabes cómo apodan a mi hija en las sesiones?
-No.- Bridgette sonrió tras la taza de chocolate.
-La princesa oscura.
En la Plaza de Marte, la sesión de fotos de la temporada se estaba llevando con éxito. El fotógrafo no podía estar más contento que con trabajar con Felicia cuya sonrisa y alegría al posar jugando con ese sombrero con adornos de rosas entre sus manos iluminaba el set y distaba mucho de las presumidas modelos con que usualmente trabajaba.
-¡Eso es! Eres una estrella, ¡una flor que florece con la cámara! ¡Dame esa sonrisa tan encantadora que tienes!- el fotógrafo estaba tan ocupado que no notó las miradas envenenadas que dos modelos mandaban a Felicia.
-Esa presumida…
-Me enteré que le rogaron por venir. Como si nosotras no fuésemos importantes.
-Sabes, hace tiempo que merece una lección. Tengo una idea para poner a la princesita en su lugar, sígueme.
Felicia agradeció los veinte minutos de descanso, tenía hambre y quería picar algo de la mesa de bocadillos, mayormente esos que sabía que sus abuelos habían mandado expresamente para esa sesión, cómo los amaba...
-¡Felicity!- una de las chicas se le acercó con una bebida en mano.
-Hola, Camille. Y me llamo Felicia, te lo dije la última vez.
-Siempre se me olvida. Como sea debes estar sedienta con este calor infernal que hace. Te separé esto de la mesa de bocadillos, recordé que te encanta la soda de fresa.- dijo mostrándole la soda que traía.
-Oh, gracias. Me encanta este sabor.
-Lo sé, eso sí lo recordé.
-Eres muy amable.- Felicia estaba a punto de abrir la botella pero esta resbaló de su mano y veloz dio un gran paso hacia atrás, la tapa salió volando y una explosión de fresa ensució a Camille que gritó por el susto.
-¡AAAAAH! ¡Estoy echa un asco!
-Ups, lo siento. Que torpe soy.- pero lejos de parecer mortificada, Felicia tomó la botella vacía del suelo y la miró con expresión desinteresada.- Menudo desperdicio, ¿no? Pero esa apariencia te queda.
-¿Qué cosa?- gritó la chica furiosa y Felicia se cruzó de brazos.
-¿Pensaron que no veía sus intenciones en la sesión?- preguntó mirando hacia un árbol donde la otra modelo tenía celular en mano dispuesta a grabar su humillación. Felicia sonrió de lado, pero esta se veía como una sonrisa cruel con esa mirada tan penetrante y gélida que había heredado de su padre.- No nací ayer. No son las primeras ni las ultimas en intentar en hacerme algo, así que les sugiero que en vez de envidiar a otros mejoren en su carrera de modelos, cabezas de chorlito. Así podrían evitarse futuras… dificultades en su trabajo. - iba a pasar de lado a Camille pero se detuvo a su lado y está casi chilló ante el arrastre de su voz.- Una última cosa. Si perjudican el vestuario que mi madre y abuelo hacen con alguna de sus tretas, esta charla se tornará diferente a la próxima y no será nada amistosa. Tienes suerte que las prendas que llevas solo sea tu ropa normal, porque si hubieses ensuciado mi ropa... Están advertidas.- sus dedos pasaron por la manga de la blusa de la chica en un gesto despectivo que se fue corriendo aterrada. La otra chica se fue también y estando sola, Felicia suspiró y pudo ver a cierto kwami asomándose tras una torre de emparedados de queso.
-Igualita a tu padre, ¿no?- Felicia sonrió de una forma que a Plagg le recordó a Bridgette.
-A que me salió igualito.
-Sin duda. Vaya que das miedo.- Plagg pensó que esa chiquilla de verdad era digna hija de Félix y este no podía estar más orgulloso de ello…
Félix Agreste sonrió en su oficina, con un claro sentimiento de orgullo y realización que aterró a sus subalternos. Sintiendo de alguna forma casi mística que su pequeña princesita había sacado su lado Agreste y no podía estar más orgulloso de ella. Su pequeña princesa oscura.
….
Y… gracias a todos por leer! Dejen reviews, nada de tomatazos, acepto bebidas de temporada o imágenes de Chat Noir, Luka o Nathaniel. Y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
