Hello~ :D mi primer fic Zosan, que emoción!
Esta idea nació cuando estaba viendo el arco de Dressrosa, en este momento donde Zoro, Kinemon y Luffy son encontrados por Violet y ella decide ayudarlos, me pareció muy curioso la forma en la que Zoro se refirió a Sanji, diciendo "nuestro cocinero" cuando simplemente podría haber dicho "el cocinero" no sé, me llamó la atención este hecho y decidí convertirlo en un lindo one shot, díganme que piensan.
Sentido de pertenencia.
Zoro había intentado centrarse en la misión, de verdad que lo intentó, después de todo, tenían que llegar hasta donde se escondía ese Doflamingo y hacerle pagar con creces todo el daño que le infringió a este bello país, sin embargo, la molestia en su pecho seguía allí, recordándole una vez más lo patético que estaba siendo al respecto.
¿Y todo por qué?
Por el estúpido cocinero ¿Por quién más sería?
Siempre yendo detrás de las mujeres que se encontrara por el camino, haciéndolo lucir como un absoluto idiota enamorado y esta vez, a pesar de la importante misión en mano no fue la excepción y eso no es sorpresa en él, pero… ¿Por qué continúa doliéndole como si fuera la primera vez que lo hace? eso no tenía explicación para el espadachín. Si, es verdad, no pudo evitar enamorarse de ese idiota de cejas rizadas desde hace ya mucho tiempo, pero a estas alturas debería de estar más que insensibilizado al ver al cejas babeando por un par de pechos.
¿Qué más daba si se iba con alguna mujer por allí? No es como si le fuera a confesar sus sentimientos, Zoro estaba bastante seguro de cuál sería el resultado de esa conversación y no quería volver a East Blue de una patada del cocinero, ni mucho menos que las cosas se volvieran incomodas entre ellos, estaba bastante bien para él seguir llevando la relación que tenían, una sana rivalidad entre nakamas.
No debería de anhelar algo que sin duda no le correspondía, no debería de dolerle ver que alguien más podía ganarse el afecto de Sanji.
Pero no, contrario a lo que debería sentía dolor, en lo más profundo de su ser, manifestándose en su cuerpo y haciéndole sentir mal de muchas maneras, casi tanto como cuando Perona usaba sus fantasmas negativos en él con la excusa de estar "aburrida". Y eso solo lo ponía de mal humor, pero trataba de contenerse y no explotar con cualquiera, por el bien de la misión.
Su mente traidora no paraba de recordarle una y otra vez lo ocurrido, además, había una diferencia, esta mujer no se podía decir que le era indiferente Sanji como muchas otras con las que suele coquetear con su estúpido baile de fideos y no le daban ni la hora del día. Esta en cambio, como aparente pago por haberla salvado, ¿De qué? No tenía idea, se había perdido en esa parte de la historia, el punto es que le dio un beso en la mejilla; y tuvo que hacerlo enfrente de él, no podía hacerlo cuando estuviera sola con el cocinero ¿Eso era demasiado pedir?
Por supuesto que el idiota no lo pensó dos veces y se fue con ella en su propia nube de felicidad, porque aparentemente la familia Donquixote planeaba atacar el Sunny y cómo no, él tenía que ir a salvar a Nami y a los demás.
Se terminó quedando con Kinemon, mientras esperaban a que Luffy buscara una manera de salir del coliseo, con sus celos, tristeza y una resignación aplastante agregado a la mezcla para hacerle compañía.
Y como si no fuera todo eso suficiente, llegó a actuar como una chica celosa cuando la mujer apareció ante ellos mientras se preparaban para ir a la cima del castillo de Dressrosa e hizo el comentario de "ah, la mujer que estaba con nuestro cocinero" tratando de marcar un claro sentido de pertenencia a alguien que no le pertenecía en lo absoluto, se sintió un idiota al haber hecho el comentario en voz alta, no le costaba nada decir "el cocinero" pero al parecer su mente tenía otras ideas y quería marcar territorio a alguien que muy probablemente no vuelva a ver en su vida y en un momento que ni era el indicado. Al menos agradeció el no ser tan idiota y haberlo dicho en plural, gracias a ese hecho pudo pasar desapercibido este tonto desliz.
Ahora correteaban por las calles junto a la mujer con la que se había ido con el cocinero de mierda de buenas a primeras hace un rato, ¿Viola? ¿Violeta? ¿Violín? Tks… como sea que se llamara, el punto es que ella es la única persona que los podía llevar hasta el jodido Doflamingo sin tener que pasar por tantos puestos de vigilancia que solo los retrasarían de su destino.
La mujer demostró ser útil en ese trabajo y era algo que no podía negar, pero joder, por mucho que los ayudara no sería así si no fuera por el cocinero y que de alguna manera la convenció para cambiarse de bando y no quería imaginar como logró el infeliz tal hazaña.
Pronto no pudieron avanzar más porque un subordinado de Doflamingo con voz graciosa pero con un enorme cuerpo de piedra les impidió el paso.
Perfecto, justo lo que necesitaba.
Fue el momento en el que el espadachín hizo su ritual de amarrarse la bandan y sacar a las tres espadas de sus vainas, Kitetsu y Shusuui en sus manos, Wado en su boca, junto a una sonrisa que prometía sangre, ya estaba listo para concentrar todas sus emociones en sus espadas y liberar algo de tensión cortando al bastardo que tenía enfrente.
