Disclaimer: No soy dueña de nada. Kishimoto en el único dueño.

Ino Yamanaka, la gran Ino Yamanaka.

La subdirectora de la Clínica Salud Mental para niños de Konoha, una excelente Ninja médico, una profesional en las artes del Ninjutsu Medico.

Miembro del equipo de Análisis de la Fuerza de Interrogación de Torturas de Konoha. Lider de la División Sensorial de Konoha, responsable de mantener la Barrera alrededor de Konoha a cargo de detectar el Chakra de cada persona que ingresa y sale de la aldea.

Comandante de las Fuerzas de Policia Militar de Konoha, propocionante del protocolo según sea la amenaza.

Cabeza y lider del Gran Clan Yamanaka, represantante del vínculo telepatico dentro y fuera de la aldea.

Ninja activa regularmente hablando, Jonin activa y disponible para alguna que otra misión.

Empresaria, excelente Botánica, dueña de la Floristería Yamanaka brindando asi un servicio adicional personal a los aldeanos.

Sensei, exlider de su propio escuadrón de equipo Genin, trabajando con ellos y ocasionalmentesaliendo con ellos en alguna misión, apoyándolos brindandoles sus conocimientos asi como mimandolos, aunque ahora sean Chunin para ella siempre serán esos niños amorosos a quien ella pretende pensar logró inculcar la Voluntad del Fuego en ellos.

Kunoichi, quizá una de las mejores. Talvez no sea una Sanin como su mejor amiga y rival pero sin duda Ino Yamanaka a logrado abrir su propio camino y colgarse de muchos otros logros.

Amiga, una de las mejores si bien su lengua un poco suelta la a llegado a meter en varios líos sabe guardar un secreto si es el caso, es una exelente consejera, su forma de ser un poco egoísta y demasiado vanidosa te hara arrepentir de venir a ella por ayuda dependiendo de la persona claro esta.

Aldeana, una ciudadana responsable y caritativa, atenta en la vida de sus vecinos, compañeros de trabajo, colegas, clientes y cualquier persona que interactue con ella. Básicamente igual de fisgona y chismosa que antes.

Madre, una mamá cariñosa, madre de un hermoso niño a quien ella intenta no descuidar, ayudándolo en su entrenamiento asi mismo como tranmitiendole sus tecnicas del Clan además de instruirlo hacia el Ninjutsu Medico proposionandole los mejores cuidados y atenciones.

Ama de Casa, cuidando de su familia, ateniéndolos, alimentandolos y un sin fin de tratos en los cuales abarca totalmente y satisfaccióna excelentemente cada una de sus responsabilidades.

Esposa, uno de los trabajos mas cansados y estresantes al igual de uno de los mas satisfactorios. Claro dependiendo del momento y la situación.

Ino Yamanaka, la mujer maravilla.

La mujer a la que un dia amo y al tercero perdio.

Inhalo por ultima vez el cigarrillo que llevaba entre los dedos y en un brusco movimiento lo avento hacia el suelo, destrozandolo con las suelas de sus zapatos. Talvez si tenía suerte su excompañera no habia notado el pequeño palillo que segundos antes llevaba entre sus largos dedos y si corría con aun mas suerte podia salvarse de su problemática reprimienda. Ni siquiera su esposa lo reprimia tanto como Ino.

Claramente la chica lo habia visto sin embargo habia optado por ignorarlo, esquivandolo como solo ella podia hacer. Habia entrado en una de las tantas tiendas. La última vez que recordó el solia ser el cobarde, no ella.

Quien iba a pensar que después de tanto tiempo evitandose mutuamente, huyendo de la presencia del otro, inventando cualquier excusa para no encontrarse se iban a topar justamente ahí.

Ciudad Shukuba.

Esperó varios minutos parado, recargado esperando a que la chica rubia decidiera encararlo. Su paciencia se estaba agotando, claramente la rubia lo estaba provocando y como buen caballero no podia ingresar a una de las mejores tiendas de lencería del país, por lo menos no sin una acompañante.

Su mente estaba traicionandolo pensando, imaginandose, torturandose de la peor manera, no podia dejar de imaginar la estúpida cara del idiota que tendria el exinadaptado de Sai al verla usar esas prendas. Era mucho mejor imaginarselo a el que torturase al imaginarse a su amiga rubia.

La vio salir de la tienda con varias bolsas nuevas en su mano, la vio observar sus costados con cautela y justo antes de que ella lograra salir huyendo la atrapo bajo su sombra.

-Kagemane No Jutsu- pronunció el moreno atrapando a su compañera obligandola a que caminara hacia el.

Con cada paso que el daba Ino se asercaba a hacia el, su rostro como siempre llevaba esa máscara de inexpresion la cual claramente habia copiado de su increible esposo. Años atrás Ino solia ser como un libro abierto ante el, podia leer cada seño, cada expresión, mueca e incluso la mirada.

-Apestas a cigarro- fueron las palabras de ella. Después de tanto tiempo sin hablarse y como siempre un reproche salía de su boca.

-Hola, Ino. También me da gusto verte- la saludo el.

-Talvez me diera más gusto verte si no usaras tu estupido Jutsu en mi. ¡Sabes que detesto que lo hagas!

-Talvez si no huyeras de mi no lo tendria que usar en ti.

-Yo huir de ti? Acaso fui yo quien canceló nuestra cena de Navidad? ¿Sabes cuanto tarde en preparar todo? ¡¿Cuantas horas inverti de mi valioso tiempo para tener todo perfecto?!

-Ino eso fue hace dos años- respondió de una forma cansada, cielos su amiga seguia igual de rencorosa como siempre. -Ademas no falte porque quise tenia cosas importantes que hacer- decia mirando apenado hacia el suelo.

-¡Mientes!- le reprocho la rubia- todos tenemos "cosas importantes que hacer" sin embargo nadie falto, solo tu lo hiciste- le recriminaba la rubia fulminadolo con sus ojos azules.

-Disculpa por no ser tan perfecto como tu "señorita mil maravillas puedo con todo", no todos somos tan capaces como tú- le decia dando un paso mas hacia ella acortando asi todo el espacio que habia entre ellos.

Un silencio incómodo los invadió, Shikamaru la miraba detenidamente esperando algo, cualquier cosa de ella, una palabra, un gesto, un frunse, algo que le permitiera analizar en que clase de peligro se encontraba.

Como siempre su Iq de mas de 200 no fuincionaba en ella, no con ella cerca.

Este encuentro solo podia terminar de dos maneras: ellos intentaban hablar como gente civilizada o ambos se insultaban reprochandose el pasado.

-¿Como estas? Tanto tiempo sin verte. Ve no mas tan bella como siempre- le dijo el moreno sonriendole esperando que con su pequeño elogió logrará calmarla antes de soltarla de su Posecion de Sombras.

Ella lo miro de pies a cabeza, conocía esa mirada, esos ojos azules se achicaban mientras ella sonreía de una manera siniestra y lo miraba como si fuera la cosa mas insignificante. Levanto ambas de sus cejas, sorprendida, sus labios formaron una mueca, arrugo su nariz resopladando. Su patetico elogio siendo totalmente ignorado y burlado por ella.

¿Que esperaba? ¿Acaso ella no se caso con el mas romántico y "delicado" de todos?

El finalmente la libero de su Jutsu y antes de que ella pudiera golpearlo se esquivó bajo sus dos brazos, escondiendo su cabeza en ellos, apretando con fuerza sus ojos esperando los gritos y golpes de su amiga.

Parason varios segundos talvez minutos es imposible determinar el tiempo cuando te encuentras asustado temiendo por tu vida, acobardado frente a unas de las Kunoichis mas importantes de su era.

Ella lo miraba con nostálgia, divertida por las acciones de su excompañero, una pequeña y apenas audible risa escapó de sus boca.

-Yo muy bien gracias por preguntarme y al igual me da gusto mirarte- le respondío ella a su ya olvidada pregunta. Con cautela levanto sus brazos y los enredo en la cintura de su amigo.

Al instante se sintio tensar, el olor florar de ella enseguida lo invadio embriagandolo, nublado sus sentidos, vaciando su mente liberandolo de cualquier pensamiento racional.

Poco a poco Shikamaru fue descubriendose primero una mano la cual uso para enredar en la pequeña cintura de ella, despues su mano derecha la cual parecia tener vida propia se posisiono por ensima de sus hombros, alzo su cabeza y la posicióno en el hombro de ella, acercando su rostro al cuello de ella.

Ambos se encontraban abrazados entre medio de una calle, en una Ciudad llamada Shukuba, a las afueras de Konoha a varios kilómetros de distancia en la Ciudad mas alegre y llamativa de los alrededores, una Ciudad donde abundan los bares, los moteles, las cantinas, los restaurantes, las cafeterias, las tiendas de ropa, accesorios, las ferias y una infinidad de diferentes comercios. Basicamente la ciudad mas alegre y escandalosa de todo el país del Fuego.

Un color carmesí invadio las mejillas de Ino de solo pensar que clase de rumores se expanderian si alguien los miraba. Shikamaru pareció pensar lo mismo pues aflojó su agarre, minutos antes la sofocaba con su abrazo y ahora finalmente la dejaba respirar.

-Te invito a tomar un Café y recordar viejos tiempos- la invitaba Shikamaru tomándola de ambas manos.

Ino lo miraba con asombro, una sonrisa traviesa se formaba en sus labios. ¿Acaso se daba cuenta lo que salia de su boca? Sus palabras invitaban a pensar mal parecian tener un doble sentido o acaso ella era quien pensaba de mas. Le dedico una fugaz mirada levantando levemente su cabeza alzando sus ojos para toparse con su rostro que solo estaba unos cuantos centimetros por encima de los suyos. Su rostro sereno, sus músculos relajados, en cambio su mirada escondia un brillo que parecia burlarse de ella, su labio levemente levantado de una orilla.

-De nada sirve recordar hay que vivir algo nuevo- le respondio ella guiñandole un ojo.

Ahora fue el turno de Shikamaru de sorprenderse. Su mente hábil ya tenía cientos de excusas en reacción a su respuesta. ¿Acaso estaba jugando con el? Como el habia intentado jugar con ella ¿O acaso estaba tomando sus palabras por el doble sentido y lo estaba invitando a pecar?

Mujer problemática.

-¿Vamos? ¿O ya te arrepentiste?- le preguntaba ella con un tono de burla en su voz. Se solto de su agarre en las manos, caminaba dejándolo varios pasos atrás, sus caderas se movían al compas, sus largas piernas la alejaban cada vez mas de el, su redondo y gordo trasero lo invitaba a que lo admirara.

Shikamaru la miraba sonriendo sin duda se estaba burlando de el, metió ambas manos en sus bolsillos del pantalon mientras miraba el cielo. Tan perfecto, tan azul, lleno de hermosas nubes. -Problematico- murmuró antes de acelerar el paso y alcanzar a su amiga rubia.

Pasaron varias Cafeterías y ninguna satisfacio los estándares de su amiga, varias calles después la vio detenerse en lo que parecia un restaurante/bar muy antiguo. La fachada del lugar a simple vista parecía fea y ordinaria para la gran Ino Yamanaka. Sin embargo se detuvo frente a las dobles puertas de madera, su pie derecho golpeaba de una manera desesperante el piso, sus manos en las caderas y su mirada clavada en el.

Volteando los ojos, resoplando exageradamente abrio las puertas para que su acompañante entrara.

-Parece que alguien olvido como ser un caballero- murmuro ella lo sificiente audible para que el escuchara.

Y la verdad es que si, sí lo habia olvidado. Con Temari no tenia porque serlo su amada esposa era lo suficiente capaz de atenderse sola segun sus propias palabras. Asi que sus actos de caballerosidad eran raramente utilizadosde no ser por su madre, la misma Ino y una que otra vez con Lady Itsunade y la Tsuchikage.

-No se lo digas a mi mamá, no queremos decepcionará- le decía Shikamaru en tono serio y con la mirada aterrada. Claramente aun después de varios años de estar bajo su dictado la señora lograba tener un fuerte efecto en el.

-Tranquilo no lo hare, no queremos decepcionar mas a Yoshino-san- le respondía la rubia con cierto sarcasmo en su voz.

Mientras Ino buscaba con su mirada una mesa, "la mesa. Pensaba en aquella aterradora mujer, Yoshino, asi que Shikamaru sabia que se frecuentaban, a pesar de todo lo que habian pasado su amistad, respeto y cariño no habia desaparecido.

Camino con gracia hacia la mesa; su mesa y un sin fin de recuerdos la invadieron. Shikamaru la vio tensarse, agachar la mirada y como de costumbre cubrio con su flequillo sus ojos, la vio apretar los puños para despues depositar las bolsas aun lado de ella sentándose en uno de los sillones de cuero negro.

Shikamaru la imitó sentándose frente a ella, la observaba en silencio, Ino ignoraba su mirada mirando hacia la ventana que tenia a su derecha. Una niña pasaba agarrada del brazo de su padre, la niña parecía estar contando una historia fabulosa mientras su padre escuchaba atento sonriendo y mirando con atención a su hija.

-Este lugar solia ser el lugar favorito de mi papá, siempre veníamos para su cumpleaños, o despues de una larga misión, papá adoraba comer aqui. Decia que si no hubiera puesto una Floreria le gustaria haber tenido algo como esto. Pero claro papá era espantoso en la cocina, asi que me alegro que se halla decidido por la Floreria- decia Ino con nostálgica en su voz.

Shikamaru la miraba hablar sonriendo con cada palabra que salia de la boca de su amiga. Haber perdido a sus padres fue un duro trauma, especialmente para Ino, se alegraba saber que finalmente la chica podía hablar del tema sin romper en llanto.

Durante años el tema de la muerte estaba prohibido para ellos, no se hablaba, no se recordaba, ambos Choji y el tenian prohibidos hablar de cualquier cosa relacionada con la muerte. Especialmente sus muertos.

-Tenía años sin venir a este lugar- decia la rubia mirando con cariño el establecimiento- la ultima vez que vine fue pocos meces antes de la cuarta guerra, papá queria celebrar que habiamos encontrado una flor según extinta cerca del Valle del Fin. En realidad papá buscaba cualquier pretexto para venir.

-¿Jamas habias venido antes aqui?- preguntaba Shikamaru sabiedo ya la respuesta.

-No.

-¿Ni con Sai?

Ino negaba moviendo la cabeza mientras miraba el tablero con los especiales.

-¿Inojin?

Ino lo miraba exasperada. Acaso Shikamaru se habia vuelto idiota de tanto estar con el Hokage. Le acababa de decir que tenía años sin venir, ¿que parte de eso no entendía?

-¿Porque yo? ¿Porque decidiste venir aqui justamente conmigo?- preguntaba el interesado.

-No es como que lo decidí o lo tenía palaneado, simplemente se dio- contestaba Ino de mala gana.

-Supongo que has venido antes por esta ciudad con TU familia, Chouchou comentó algo el otro dia, has pasado por estas mismas calles miles de veces ¿y jamas se te ocurrió detenerte y entrar con ellos?- le preguntaba Shikamaru alzando una de sus cejas castañas.

Ino intenaba restarle importancia a su pregunta, intentaba ignorarlo sacudiendo su mano haciendole ceñas a la mesera. Sin embargo el le clavaba su mirada esperando una respuesta.

-Considerate especial Shikamaru- le respondía ella con un tono monótono. Le sonreia su mejor sonrisa falsa a la mesera mientras ordenaba algo para ella y el.

¿Enserio porque lo hizo? Ni ella misma lo sabía. Con Sai nunca deseo ingresar al lugar a pesar de ser un hombre maravilloso, atento, no lograba abrirse con el, por lo menos no en temas relacionados con su fallecido padre e Inojin el era un niño tan inocente viviendo en un mundo hasta hace poco donde reinaba la paz. Talvez solo era el echo de que no quería mostrarse de una manera vulnerable en cambio con Shika, el ya había visto cada una de sus fasetas especialmente cuando mas derrotada y patetica fue.

-¿Y dime Yamanaka que hacias aqui? La gran Kunoichi indispensable ¿lejos de su hogar?- preguntaba el moreno con sumo interes.

-Podria preguntar exactamente lo mismo Nara. ¿Que hace la mano derecha y consejero del Hogake lejos de sus deberes? ¿Acaso quieres que Naruto se vuelva loco sin ti?- decia la rubia.

-Yo precisamente estoy cumpliendo uno de mis deberes, estoy en algo asi como una misión. ¿Pero tu, cual es tu excusa?

-Yo a diferencia de ti no necesitó ninguna excusa Nara. Temari te soltó la correa y mirate todo alegre incluso estas bebiendo Sake-decia para despues soltar una sonora carcajada-. ¿Que crees que diría si te ve aqui?, nos ve. No quiero imaginar lo que nos haría.

-Callate Ino no la invoques- comentaba serio el Nara. Bebió su segundo vaso de Sake para olvidar el terror que le produjo Ino segundos antes. -Y bien Yamanaka no respondiste mi pregunta.

-Valla Nara te has vuelto más metiche con los años.

-Aprendí de la mejor.

Ambos se miraban fijamente a los ojos cada palabra, cada gesto, cada mueca era observada atentamente por el otro.

-Estaba de compras. Hoy es mi dia libre y decidí atenderme, me hize las uñas- decia presumiendo su delicada mano, sus uñas finamente decoradas- me arreglé mi cabello, ya sabes lo normal. Inojin como sabrás esta de misión y Sai se encuentra fuera- decia dejando escapar un suspiró al mencionar a su marido.

-¿Problemas en el paraíso Yamanaka?- preguntaba Shikamaru intentando no sonar tan divertido, tratando de ocultar la burla en su voz.

-!No! Claro que no- mentia sacudiendo su hermosa caballera. -A diferencia del tuyomi matrimonio se basa en la confianza, LA IGUALDAD, el respeto y la comunicación. ¿Si las ubicas no?

-Si, si, si- le respondia aburrido. -Aunque eso no fue lo que escuche de Chouchou- decía terminando de comer su platillo-. Delicioso Ino, me conoces tan bien- le agradecia el Nara empujando su plato vacio.

¡Esa bocaza de Chouchou!

-No se que te halla dicho Chouchou pero obviamente se confundió. Sai es el mejor esposo.

Shikamaru volteaba sus ojos, bostezando cubriendo su boca con su mano, mirándola cansado. Se sabía su estúpido discurso del hombre maravilloso que su pálido amigo es.

-¡¿Que?!- preguntaba la rubia alterada-. Tampoco es como que somos el matrimonio perfecto. Pero por lo menos yo no lo mangoneo y lo castigo tratatandolo como un niño.

-Tan arisca como siempre Yamanaka.

-Sabes. Estamos tan bien que incluso deje la píldora hace ya pocos meces.

Shikamaru tomo su tercer vaso de Sake y de un solo trago se lo bebió todo, tratando de borrar lo que aquellas palabras habían logrado hacer en el.

-Sai quiere hacer crecer nuestra pequeña familia. Dice que le gustaría tener una niña igualita a mi.

Wow! Dos Ino, Sai quiere ver el mundo arder. Tan desconsiderado como siempre. Nunca pensé que quisieras varios niños, ¿si estas consiente de lo que eso hara en tu cuerpo?- le preguntaba recordando lo mucho que su amiga solía cuidarse.

-!Callate Nara! Tu sabes que yo siempre quise tener una niña, amo a mi Inojin pero siempre fue mi sueño tenér una damita.

-Inojin esta de acuerdo con eso. Digo es una decisión que se toma en familia. ¿No?

-A diferencia de mi, mi hijo no es egoísta, yo siempre fui feliz siendo hija única tener toda la atencion para mi. Pero Inojin es diferente admira mucho el vínculo que comparten Boruto y Himawari.

-¿Estas completamente segura? Sai no esta mucho es casa esta muy ocupado con sus deberes en ANBU, además tiene su propio escuadrón de Genin. ¿Y tus deberes?- Shikamaru buscaba una y mil razones por las cuales que Ino se embarazara fuera un error. Un embarazo en este tiempo donde el reinado de paz esta por terminar.

Mujeres Problematicas. Al parecer Ino y Temari pensaban de una manera parecida, ambas locas mujeres estaban ansiando tener un bebé. ¿Acaso no recuerdan por todo lo que pasaron?

-Si esta en tus planes tener un bebé no deberías estar bebiendo alcohol- le recordaba Shikamaru viendo como ignoraba su sugerencia y lo retaba bebiendo de la misma botella.

Siempre tan irreponsable, tan egocéntrica y egoista.

-No seas dramático Shikamaru- decia volviendo a beber de la botella.

No es como que fuera una estupida como para poner en peligro a su futuro bebé, Sai y ella habian dejado de cuidarse hace unos pocos meces, por el trabajo y las ocupaciones de ambos últimamente no tenian tiempo suficiente para tener su vida sexual tan activa como solían tenerla, lo hacían cuando podían, cuando tenian tiempo, intentaban darse una escapadita pero no eran suficientes. Últimamente Sai estaba muy ocupado o de misión en misión, normalmente cuando llegaba a casa Ino lo dejaba descansar, intentaba comprenderlo, pero eran tan dificil. Si ella podia lidiar con todo sus deberes ¿porque el no?

Claramente ella estaba mas ocupada que el y sin embargo tenía toda la disposición del mundo para ambos. Hace unas semanas finalmente habia explotado y le habia gritado todo lo que estaba en su mente, no fue una muy bonita discusión. Y desde ese dia su relación estaba tensa y aunque seguian teniendo pocas veces relaciones sexuales una que otra vez Sai habia usado preservativo. Y ella intentado ser una buena esposa se mordió la lengua y no pregunto el porque.

Dias antes habia estado con regla, el se fue de misión...otra vez, esta vez por ciertos dias y su viral esposo estaba lejos y ella no habia tenido nada de accion desde entonces.

Pero claro Shikamaru no tenia porque saber todo eso. Simplemente era mejor dejarlo pensar mal de ella, ¿que no siempre lo hacía?

Entre copas y risas el tema de sus matrimonios quedo olvidado, ambos disfrutaban la compañía del otro, habian pedido mas comida y mucho mas alcohol.

Charlaban poniendose al tanto de sus vidas, brincandose los temas relacionadas con sus respectivas parejas, recordaban sus dias como Genin y comparaban la de sus dos hijos con las de ellos.

Hablaban de todo y nada con Ino de compañera no era necesario buscar temas de conversación simplemente se daban de forma natural. Ella hablaba y el reía de sus tonterías, el escuchaba atento cada palabra que salia de su boca, de vez en cuando sus ojos vagaban por el cuerpo de ella, sus largas piernas desnudas hasta media pierna donde una falda azul de mezclilla resguardaba muy poco sus muslos, sus caderas y su parte mas intima. Ni siquiera se habia dado cuenta a que horas se cambio de lugar y en vez de estar sentado frente a ella se encontraba aun lado, sus piernas rozandose.

Intentaba recuperar el control de sus ojos más sus dos orbes color miel parecian tener vida propia, su mirada estaba clavada en sus dos senos, su pequeño escote, su largo cuello, sus hombros, su cintura y sus labios.

Ino reía jugando con su cabello, por ratos lo usaba para esconder su cuerpo otras veces lo movia sacudiendolo posicionandolo por detras de su espalda. Cada movimiento que hacialo tenia enbobado.

Ino pot su parte estaba consiente de la mirada de Shikamaru puesta en ella, como no estarlo si su mirada era tan penetrante, ese brillo en sus ojos la hacian estremecer. Amaba sus ojos con solo verlos podia descifrar lo que el pensaba. Siempre fue asi.

El tiempo parecia correr mas rápido de lo normal, parecían estar volando atrapados entre los minutos que parecian segundos, disfrutaban el momento sin pensar en la gente que los miraba gracias a las carcajadas ruidosas de su acompañante. La gente no importaba solo importaban ellos dos y su extraña conversación.

A Ino todo le parecía tan fácil, tan dulce y bello. Jamás se imagino estar asi con Shika su Shikamaru. Por que este hombre que tenía en frente era de ella, este Shika alegre, divertido, relajado y conversador era su Shikamaru.

Temari podia quedarse con el Shikamaru responsable, perezoso y aburrido.

Talvez fue el alcohol, talvez fue su deseo, el momento o simplemente fueron los recuerdos que los invadieron, a lo mejor fue la quimica que siempre existio entre ellos, o fue el calor del momento, oh aun mejor el amor que aun existía. Talvez no exista una explicación alguna para nombrar lo que estaba por suceder entre ellos.

Shikamaru acorto el espacio que habia entre ellos, justo antes de besar sus labios la tomo de las mejillas, bajó sus ojos hacia los de ella.

Shikamaru parecia estar mirando no solo sus ojos si no tambien su alma, con sus ojos parecía estar pidiendole permiso. Un permiso que ella le concedió al chocar sus labios con los de el.

Al principio fue un beso suabe y dulce, sus labios solo se rozaban, se tentaban, poco a poco el beso fue cambiando a uno un poco mas travieso, Ino introdujo la punta de su lengua en la boca de su amigo abriendo levemente sus labios con ella.

Shikamaru besaba sus labios, también introdujo su lengua en la boca de Ino tocando cada parte de ella, lamiendo sus labios, chocando sus lenguas, su mano bajaba y subia por su espalda.

Ella por su parte lo abrazaba del cuello pegandola a ella, sus senos pegados aplastados en el pecho de el.

Un gemido escapo de su boca, Shikamaru al escucharlo sonrio aun besandolola. Ino le agarro su lengua entre sus dientes mordiendola, presionando lo suficiente para hacerlo pagar por su descaro. Burlarse de ella y su sonoro gemido.

Un sonido agudo los separo- disculpen este es un lugar familiar, no pueden hacer eso- les comentaba una de las tantas meseras que los miraba con atención.

Habia poco gente pero todos y cada uno tenian clavados sus ojos en ellos, la mayoría cuchicheba entre ellos, especialmente las madres de familia, los hombres los miraban con envidia y las ancianas que tenian de vecinas en la mesa de a lado los miraban con despresio.

-¿Si gustan puedo transferirlos al siguiente piso?- les preguntaba la chica apenada.

Shikamaru miraba expectante a Ino decidió que fuera ella quien decidiera si subian al segundo piso. Ino le regresaba la misma mirada. ¿Como se atrevía a dejarle tan enorme decisión en sus manos?

Siempre siendo un cobarde. ¿Oh quiza estaba siendo un caballero?

En sus ojos color café se notaban la ansiedad, el desespero y el deseo.

-Guienos señorita- le respondía Ino caminando detras de ella. Shikamaru por su parte se encontraba agarrando todas las bolsas de Ino.

La muchacha los guió hacia el segundo piso donde una mujer rebusta los atendió, Shikamaru lleno unos papeles, despues le entregó unos billetes a la mujer recibiendo unas llaves a cambio.

Ino le arrebató las llaves corriendo a buscar la habitación una vez encontrada la abrio y de un brinco se paro en la cama, dando pequeños saltos en ella.

Esa pequeña e infantil accion le hizo recordar muchas otras veces donde Ino solia hacer eso. Siempre lo hacía cuando estaban de misión, con compañeros de otros escuadrones, siempre arrebatandole las manos a su fallecido Sensei, lo hacia cuando el ya no estaba y se las arrebata a Chouji o a el, tambien lo hacia cuando se escapabansiendo unos adolecentes con urgencia y entraban a cualquier motelucho.

-Tranquila Ino van a pensar que te mueres por ser penetrada- le decia Shikamaru al entrar a su cuarto de hotel.

Enseguida Ino dejo de brincar un rubor se encendia en sus mejillas para despues abarcar toda su cara. Un minuto después se repuso y su altaneria tomo el control- dejalas que piensen lo que quieran- comentaba acercándose a el.

Shikamaru dejaba las bolsas con sumo cuidado en una mesita que se encontraba en una de las esquinas de la habitación.

Ya no habia vuelta atrás y se lo hizo saber a Ino con su mirada y su frente frunsida, su rostro estaba serio y su mirada baja.

Una imagen de Sai quizo entrar a su mente pero enseguida la bloqueo tendria mucho que pensar y arrepentirse despues. Hoy no.

-Como te extraño- le confesaba Shikamaru besando su cuello bajando por su garganta subiendo hasta su mentón para nuevamente volver a bajar besando lentamente cada centímetro de piel hasta llegar a sus senos. Los cuales besaba por encima de su blusa. Sus varoniles manos abrazando sus caderas pegando su pelvis a ella.

-Yo aún te quiero- le decia Ino tomándolo de la mano, enredando sus dedos con los de el, caminaba guiandolo hacia la enorme cama. Lo beso un beso, lleno de pasión, enojo y arrepentimiento. Termino el beso y lo

empujo con fuerza hacia la cama.

-No te olvidado- le decia Shikamaru mirándola directamente a los ojos el aun acostado en la cama mientras ella estaba parada frente a el. Lentamente se levantó hasta quedar sentado en una orilla de la cama.

-Diario te pienso- le confesaba la rubia acariciando el rostro de el con suma ternura.

El abrazo sus manos por encima de las de ella, el calor de sus manos quemaban su cara, su calor le brindaba seguridad, le daba valor y lo llenaba de tremenda felicidad.

La tomo de la cintura y la acercó a el, sus bocas se buscaron, sus labios se tentaban, sus lenguas se enredaron y sus manos tocaban a el otro con desenfreno.

Cada beso, cada caricia, cada gemido, cada roce aunmentaba el deseo y la impaciensia por estar juntos.

Sus fuertes manos tocaban de una manera brusca su cuerpo, le apretaba los senos, le acariciaba las piernas, sus muslos, apretaba su trasero por ensima de su falda.

Ella lo acariciaba del cuello, su pecho su espalda, su abdomen, introducía sus manos por debajo de su camisa tocando su piel desnuda, le dio un último beso mordiendo y estirando su labio inferior para bajar por su cuello besando, mordiendo levemente, succionando con cautela su piel, sus manos se aferraban al cuello de su camisa lo jalaba y dominaba a su antojo asercandolo a ella para volver a unir su labios.

Lo besaba mientras con sus dedos desabrochaba cada botón, talvez lo mas sensual fuera romper su camisa y asi ahorrarse el trabajo de desaprovechar cada problematico botón pero ese no era su estilo, el de Shika si pero ella era mas delicada, además por mucho que le encantaba la idea de regresarselo a su esposa sin botones en su camisa, tenía que comportarse.

Una vez que desabrocho su camisa entre los dos se decisieron de la estorbosa prenda, Shikamaru la tomo de las caderas atrayendola a el obligandola a que se sentará en su regaso.

Ella se abrazaba a su cuello, besandolo, acariciando su espalda, su pecho desnudo, lo besaba, lo lamia. Shikamaru la paro tomándola de sus muñecas.

Ella lo miraba alzando una ceja cuestionandolo, ¿como se atrevía?

Shikamaru le sonreia esa sonrisa de lado, tan arrogante que tanto odiaba y amaba.

El joven Nara prosiguió a besar su cuello ignorandola, masajeaba sus senos, los estrujaba por encima de su blusa, sus dedos ásperos se introducían por debajo de su blusa, con las llemas de sus dedos rozaba su piel, la tocaba con delicadeza, su latiente bulto presionaba con fuerza su trasero.

Su falda de mezclilla se encontraba enrollada en su cintura, los dedos de Shikamaru producían un escalofrío en ella cada vez que el la tentaba.

Poco a poco fue subiendo su blusa, cada milímetro de piel era besado por el. Mordiendo sus labio inferior se despojaba de su blusa bajo la atenta mirada de el, su sostén le siguió.

Shikamaru no tardo en atacar sus senos, besaba su seno derecho mientras el izquiero era estrujado entre sus manos. Mordia, lamia y suncionaba su pezón, pasaba su lengua por su aureola trazando círculos imaginarios.

Su ereccion dolia, su pantalón se habia vuelto demasiado apretado para su miembro. Desabrocho su pantalón, cargo a su amiga y la depositó lentamente en la cama, alejándose un poco para adrmirarla.

La rubia respiraba agitada, un color rojo carmesí adornaba sus mejillas. Lamia el mismo sus labios, desde su posición podia ver la mancha que adornaba las pantaletas de ella.

Lo admiraba con devoción cada músculo, sus hombros anchos, su abdomen plano, para hacer un perezoso seguia estando en forma, sus brazos musculosos, todo en el era perfecto.

Se libero de su pantalóny de sus boxers al mismo tiempo, su miembro se encontraba rígido, lo tomo entre sus manos masturbandose al tiempo que se asercaba a ella.

-Bastardo presentuso- le decia Ino esperando impaciente a que se acercará a ella.

La jalo de los pies con fuerza, le acariciaba sus largas piernas los besaba hasta llegar a su feminidad que se encontraba cubiera con una pequeña tela de algodón, acaricio su sexo por encima de su pantaleta, rozando con sus llemas entre medio de sus pliegues.

Ino se retorsia bajo su tacto, levantaba su sexo exigiendo rogando por más, sus ojos azules brillaban su respiración era acelerada.

Bajo sus pataletas hasta las rodillas, introdujo su largo dedo medio en su interior, su dedo se resvalaba fácilmente en ella, los ojos de la poseedora de mentes dibalgaban, introdujo un dedo mas en su interior, recostandose encima de ella besandola con fervor.

Se basaban mientras el la tocaba de la manera mas íntima como una mujer sueña ser tocada, ella se aferraba a el como si su vida dependiera de ello. Pronto estaba muy cerca de llegar lo sentia.

Y justo antes de tocar el cielo le negó el derecho.

Ella lo miraba con reproche y el solo le sonreia de lado.

Abrio con sus rodillas sus piernas se acomodo entre medio de ellas, pego su frente a la de Ino, su Ino. Y mientras ambos se miraban a los ojos el de una manera lenta y perezosa la fue penetrando.

Ella lo abrazaba con una mano acariciando su nuca y con la otra acariciaba su espalda.

Poco a poco fue subiendo el ritmo, las penetraciones ya no eran lentas, ahora eran fuertes estocadas, olas de placer invadian su cuerpo, Shikamaru la besaba un beso lento y suabe. Sus manos se encontraban a cada costado de ella, su peso estaba recargado en sus codos.

Enredo sus piernas en las caderas de el, le devolvía el beso intentando hacerlo mas intenso, chocaba sus caderas con las de el sus movimientos chocaban haciendo mas íntima la entrega.

Gotas de sudor resbalavan por sus frentes Shikamaru le dio unas cuantas estocadas mas y después paro de golpe.-Volteate-le pidio achicando los ojos.

Rodando los ojos la rubia obedeció. Recordaba su posición favorita, la de ambos.

-Parece que algunas costumbres nunca se olvidan. ¿Cierto Shika?

Besando su nuca, su espalda, masajeando sus trasero, la penetro.

El sexo de Ino gustoso lo volvio a recibir, esta vez los embistes eran mas fuertes, mas duros y mucho mas rápidos, gotas de agua se formaban en los ojos de Ino mientras que Shikamaru se encontraba en una paz interior que ni siquiera sus preciosas nubes le daban.

Gemidos se escapaban de la boca de Ino, uno tras otro, cada embiste lograba hacerla pujar, Shikamaru apretaba los ojos, resollaba cada vez mas rápido y ruidosamente. Se aferraba a los senos de Ino apretandolos, masajeandos con fuerza.

Una, dos, tres, diez, veinte, cincuenta, cienesde veces sentia entrar y salir de ella.

Ella se encontraba en la plenitud de su clímax, sus ojos cerrados, su boca levemente abierta, recibiendo con placer cada estocada.

Shikamaru se separó rapidamente de ella para terminar de derramar su semilla en el piso, rastros de semen fueron quedando a su paso.

Ino lo miraba cuestionado sus actos. No es que fuera tonta sabia que no se estaban cuidando pero confiaba en Shikamaru para salir de ella antes de liberarse.

Siempre habia sido asi, en casos extremos donde no tenían algún método anticonceptivo. Era un pacto olvidado entre ellos.

El la miraba apenado, miraba su cuerpo, su cara evitando su mirada de reproche.

-Esta todo bien Ino- le mentía.

Y ella asentía con su cabeza. Era mejor creer que todo estaria bien. Shikamaru siempre fue el listo, el estratega, y ella confiaba ciegamente en el.

Ademas ella era la medico, todo estaría bien.

Shikamaru se acomodo aun lado de Ino la rubia seguia acostada bocaabajo del la misma manera que la dejo antes de ducharse. Le beso las mejillas después las manos y por ultimo le dio un beso rapido en los labios.

-¿Te vas?- le preguntaba Ino esquivando su mirada.

-Te prepare el baño. Disculpa si fui algo rudo, creo que estaba muy emocionado. Disculpa por eso- comentaba rascándose la nuca avergonzado.

-Esta bien Shika, no te preocupes, estoy bien- quizo decirle que habia tenido sesiones de sexo mas salvajes pero lo vio innecesario- ¿entonces te vas?

-Tenia que estar con la respuesta hace horas en Konoha. El Hokage no estara muy contento con mi retraso.

-Pensé que por ser su consejero contabas con ciertas ventajas.

-¿Acaso me estas pidiendo que me quedé contigo?

-¡No! Obviamente no- negaba Ino con demasiado fervor.

-Son las ocho, mas lo que tarde en salir de la Ciudad, mas los kilómetros que tendré que recorrer para llegar a Konoha, probablemente para cuando llegue allá el idiota de nuestro Hogake ya no estara en su oficina-. Ya no se quedaba trabajando hasta tarde no después de que se enteró que su querido suegro Hiashi y su cuñada estaban conspirando para que Hinata lo abandonará. -Seria problematico llegar a molestarlo.

Ino sonreía una sonrisa que muy probable se podia comparar con las de Naruto. -¿Asi que me preparaste el baño hmm?

-Si ese soy yo un caballero empedernido- bromeaba Shikamaru...y si lo era aunque solo fuera con ella.

-¿Shikamaru?

-Si Ino- contestaba aburrido recargado en la pared de la extensa bañera. La chica rubia entre sus piernas, tenia recargada su cabeza en su hombro, el la abrazaba con una mano en su cintura y la otra posicionada en su abdomen plano.

Estaban agotados después de una segunda ronda de placer, una mas calmada, lenta y detenida.

-¿Shika te arrepientes?

-No- contestó al instante-. ¿Y tu Ino? ¿Lo haces? ¿Te arrepientes?

-Hoy no mañana talvez si lo haga- confesaba.

-Honesta como siempre Ino. No te hara mal de vez en cuando mentirme sabes.

"Lo hago Shika. Te miento a ti y a todos al fingir que ya te olvide" pensaba Ino.

-Si bueno ya me conoces, sabes lo egoista y desconsidera que puedo llegar hacer.

-¿Pedimos algo para cenar?- preguntaba Shikamaru cambiando el tema.

-No hay servicio a cuarto ademas en el restaurante cierran a las 10. Ve y comprame algo.

-Bien, bien. ¿Deseas algo en especial?

-Sorprenderme.

Shikamaru se salio de la bañera caminado desnudo con toda su glorialidad, Ino admiraba sus hermosos glúteos.

Mañana todo seria diferente, al despertar cada quien regresaría a su vida, a la realidad. Todo lo que vivieron quedando grabado en sus memorias como un hermoso sueño y nada más. Ambos eran ajenos, tenían sus respectivos dueños y eso no cambiaría. No cambio antes no cambiará ahora.

Mañana todo habrá terminado, el peso de lo que hicieron caera en ambos, la culpa los calcomera por días, ambos se arrepentirán y les dolerá haber traicionado a sus parejas, para despues proseguir con sus vidas, volverán a ignorarse mutuamente, volveran a las excusas y todo quedará olvidado.

Logro salir adelante antes y lo volvera hacer.

Ambos lo harian.

¿Y bien que les pareció? ¿Alguna Shikaino viva? Me rehusó a seguir adelante y aceptar que no son Canon. Se vale soñar ¿no? Y que mejor Fanfiction para cumplir mi sueño. Disculpen la falta de ortografía no tengo computadora y todo lo hize en el celular. ¿Alguna app que me recomienden para revisar mi archivo? Inspirado, bueno no se si esa palabra lo define bien, la cosa es que la canción Somos Ajenos de Luis Coronel y Nena Guzman me recuerda mucho a Ino y Shikamaru. Y no se escuchandola un dia me llegó una idea que se transformó en esto XD Si tienen una canción que les recuerda a ellos ¿me la podrían decir? Necesito inspiración. Gracias por leer y no olviden dejar su review si creen que lo merezco :)