Este fic participa en el minirreto de abril para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black

Beta: Miss Lefroy Fraser

Nº de palabras: 499


DISTINGUIBLE


Podía jurar que nunca iba acostumbrarse a esa sensación. Su instructor le prometió la primer vez que se tomó la poción que se haría más llevadero con el tiempo, pero muchas pociones después seguía sin acostumbrarse. Sintió el, ya familiar aunque no menos doloroso, ardor recorrerle todo el cuerpo. Se agarró a la pica del baño mientras experimentaba el crecimiento de sus huesos e intentaba mantener la compostura para no decepcionar a su supervisor.

Estaba acabando sus prácticas para convertirse en un mago golpeador; en una semana iba a tomar el examen práctico final e iban a decidir si era apto o no. Por eso estaba dispuesto a impresionar a su instructor y conseguir el trabajo.

Cuando el dolor mitigó, se miró al espejo y le devolvió la mirada un hombre de unos cuarenta años, moreno, con una barba espesa. Intentó caminar un poco por el pequeño lavabo para encontrar una forma adecuada con la que moverse con su nueva apariencia. Después, salió del baño y se marchó a coger el metro.

Había cogido el metro con anterioridad, pero se le seguía haciendo tedioso y solía acabar haciendo el ridículo. Utilizó la máquina para sacar los billetes siendo observado por su superior, el cual estaba transformado en una anciana. Con la naturalidad que pudo, pasó por las barreras y se montó en un vagón. La anciana le miró desde el otro vagón y le dio un leve asentimento. Vió cómo una mujer joven le cedía el asiento y este lo tomaba.

«Solo va de vieja para poder sentarse», pensó poniendo los ojos en blanco.

—Señor —le llamó una chica a su lado—, ¿puede…?

Antes de que pudiera preguntar, el metro cogió una curva y la chica se desestabilizó, cayendo contra él. Por instinto, pasó un brazo en torno a su cintura para que no se estampase contra el suelo, pero enseguida se dio cuenta de que había sido una mala idea.

Todo el vagón empezó a mirarlo como si fuese un especie de pedófilo acosando a una chica de catorce años. Y aunque él aún estaba en sus veinte, su aspecto físico sí que era de un hombre mayor y parecía aprovecharse de la pobre muchacha. Rápidamente la soltó y se apartó.

—Perdón, te ibas a caer y yo… —intentó explicarse más para los demás que para ella.

—No pasa nada, Zach —le contestó esta guiñándole un ojo.

—¿Cómo…? —dijo mirando a la joven y entonces se dio cuenta de que esa sonrisa de medio lado le era familiar—. ¿Wayne?

—El mismo —le respondió con una sonrisa.

—¿Por qué? ¿Cómo has sabido que era yo?

—Sigues sin actuar natural. Parece que te han metido un palo por el culo y sigues cogiendo la barra con cara de asco.

—Wayne, te lo juro, te voy…

—Vigila lo que dices, que pensarán qué le haces a esta pobre chica.

«Te mato, Wayne», maldijo para sí a su amigo, el cual parecía divertirse con la situación.

Esa práctica iba a ser dura.


N/A:

Aclarar que Wayne como Zach está intentando convertirse en mago golpeador. Y se encuentran porqué va a ser una práctica conjunta.

Llevaba días con esta idea rondandome en la cabeza aunque no acabo de estar muy satisfecha con el resultado final.

Espero que os guste.