Narra Loren:
Dentro de 3 días, voy a la universidad. ¡Que nerviosa y que emocionada estoy! Nerviosa, porque acabo de llegar a Mystery Spell y no conozco absolutamente a nadie. Y emocionada, porque tengo muchas ganas de empezar el curso.
Mi avión aterrizó ayer por la noche, y la única cosa que eh visto hasta ahora de esta ciudad es esta horrible habitación de motel. Teniendo en cuenta mi agotamiento, habría dormido en cualquier parte.
Hoy tengo que arreglar las formalidades de la matrícula, por lo que tengo que ir a la secretaria de la facultad. ¡Menudo programa!
Creo que no eh olvidad nada para matricularme y lo llevo todo en mi bolso con bandolera.
Me muero de ganas por explorar la ciudad, pero eso tendrá que esperar. Me paro delante de la universidad.
Me sorprendo y digo: ¡QUE BELLEZA!
La arquitectura del edificio frente a mi es verdaderamente impresionante. Me encanta esta mezcla de esto moderno con lo antiguo
El ambiente, entre el edificio de ladrillos rojos y las columnas esculpidas, es muy particular, chic y estudiantil.
Observo los caminos rodeados por árboles y zonas verdes.
Es muy acogedor. Me siento enseguida en armonía con este lugar, y ya me imagino mis días aquí.
El campus parece inmenso, como un barrio entero. Espero no perderme.
Llego sin problemas al edificio administrativo y empujo las puertas.
Al cabo de unos 15 min., me veo obligada a rendirme a la evidencia. No tengo ni idea en donde estoy.
En un pasillo igual que otros muchos, me siento un poco perdida, que dirección debo tomar, me las di de turista y me eh perdido un poco.
De repente oigo pasos que se acercan por detrás. Pasa una chica, muy guapa, su look a la última no pasa desapercibido. Se desprende de ella una increíble energía.
Al revés que yo, parece conocer el lugar como la palma de la mano. Quizás podría ayudarme a orientar esta alma un poco perdida.
Loren: ups perdona –me disculpo de ante mano. Ella se acerca con paso decidido. Todo en ella expresa seguridad, y yo timidez-
X: ¡hola! ¿Estás aquí para matricularme? –dice con una sonrisa cálida-
Loren: ¡sí! ¿Cómo lo sabes?
X: es la única razón posible para venir aquí antes de que empiece el curso –se ríe un poco-
Loren: Busco la secretaria, pero aun no conozco bien la facultad…-le digo tímida y riendo levemente-
X: ¿eres nueva?-pregunta-
Loren: ¿tanto se nota?-le respondo con una pregunta-
X: digamos que nunca te eh visto aquí y yo aquí desde siempre. Así que no es difícil de adivinar –dijo
Loren: eso explica por qué se te ve tan familiarizada-le digo-
X: Se ríe y me coge del brazo- no te preocupes, te enseñare donde está. Yo también tengo que ir… por cierto me llamo Sarah. ¿Y tú? –Me dice y me pregunta-
Loren: Loren Parker –le digo-
Me lleva a la secretaria. Al llegar a la puerta, saco los papeles de mi bolso y Sarah me los coge
Loren: ¡Eh! –le digo-
Sarah: solo quiero ver que optativas has elegido –me dice-
La observo hasta dar un grito de emoción. Me sobresalto y la miro abriendo los ojos. Esta chica es un poco rara.
Sarah: ¡Te has matriculado en el curso Mitos y Leyendas! ¡Yo también! –me dice emocionada-
Loren: ¡Estupendo! –le digo emocionada o eso creo-
Esta chica es misteriosa, alegre y explosiva al mismo tiempo. Se parece a mí cuando no soy reservada. ¡Creo que nos vamos a llevar bien!
Parece ser que cada oveja va con su pareja. Esto puede ser el principio de una gran amistad.
Cuando por fin terminamos las formalidades, Sarah me lleva hacia la salida. Me cuesta mucho seguirla
Loren: ¡Eh!... ¡No tan deprisa!- le grito-
Una vez fuera me arrastra tras ella. Nos sentamos en una banca bajo un roble
Sarah: ¡Creo que este año va a ser emocionante! –me dice alegremente-
Me quedo callada. Al revés de ella, todo es nuevo para mí. Voy a tener que encontrar mi sitio para poder sentirme tan entusiasmada
Sarah: pareces un poco nerviosa -me dice-
Soy como un libro abierto para esta chica.
Loren: es verdad. No es fácil llegar a una nueva ciudad sin conocer a nadie –le digo-
Sarah: ¡Bah! Ese no es el caso… ahora me conoces a mí –me dice segura-
Su animación es contagiosa, y para matar el tiempo le pregunto sobre ella
Loren: Tienes razón. Y tu… si he entendido bien, vives aquí hace tiempo, ¿no? – le digo-
Sarah: Desde siempre. Conozco Mystery Spell de arriba abajo. ¿Te gustaría que te hiciera una visita guiada? –Me pregunta-
Loren: quizás más tarde. Hoy tengo mucho que hacer…
Sarah: ¡Ah! ¿Sí? Acabas de llegar y ¿Ya tienes proyectos? ¡No pierdes el tiempo! -me dice-
Loren: Antes de mi llegada, ya me había comprometido. Llegue ayer por la noche, pero estaba tan cansada que me metí en el primer motel que encontré.
Sarah: viendo tu cara, no debe estar muy lejos –me dice-
Loren: la verdad es que es un lugar horrible. Quiero irme cuanto antes –le digo-
Sarah: si es tan chungo, puedes venir a mi casa que encuentres otra cosa –me dice-
Loren: eres muy amable, pero no es necesario. He encontrado un puesto de au pair en una familia de la zona, a cambio de cuidar a una niña, tengo alojamiento. Es un bien modo de financiar en parte mis estudios –le digo-
Sarah: un buen plan, si señor –me dice segura-
Loren: si, eso creo –le digo
Sarah: ¿Es muy lejos del campus? –Me pregunta-
Loren: no lo sé. Voy allí por primera vez esta tarde. Esperemos que no –le digo-
Sarah: ¿Y qué familia es? Quizás los conozca –me dice-
Loren: -puedo decírselo… quizá haya hecho una amiga- Los Bartholy. Según tengo entendido, es una vieja familia que tiene sus orígenes aquí
Antes mis ojos, Sarah se transforma. Se diría que ha visto un fantasma. Pongo mi mano en su hombro
Loren: ¿Va todo bien? –le pregunto ante su cara que me mostro, pero… Se levanta precipitadamente y se aleja de mí retrocediendo-
Sarah: no, no… no es nada. Me acabo de acordar de una cosa que tenía que hacer…
Loren: ¿una cosa? –le pregunto con asombro-
Sarah está muy rara de repente. Es decir, aún más rara que antes
Sarah: si, que bobada, ¿eh? ¡A veces, estoy atontada! –dice-
Sin embargo, no es esa la impresión que tengo de ella. Cuando ya se ha alejado, me saluda con la mano.
Loren: de acuerdo como quieras…-digo dudosa y supongo que no es nada raro…-
Y sin añadir nada, literalmente huye, ¡no entiendo nada!, la veo alejarse un poco dubitativa. Bueno, como decía mi abuela: ''se le pasara antes de que te des cuenta''. Me dispongo a dejar la universidad sin prisa. Quiero disfrutar un poco del sol antes de que llegue la noche. Con un poco de suerte, voy a ir conociendo un poco las calles y los barrios. Mientras deambulo, pienso de nuevo en la curiosa actitud de Sarah.
Recuerdo perfectamente su reacción al evocar el nombre de los Bartholy. ¿Estoy imaginándome cosas? No, estoy segura de que hay algo raro. No es muy tranquilizador… de todas formas, pronto me enterare. Esta tarde, debo presentarme en su casa para el trabajo. Estoy impaciente por descubrir donde viven los Bartholy y que clase de personas son…
Paso por el motel y pido un taxi. Cuando llego a la casa de los Bartholy, ya es completamente de noche. Saco mi maleta del maletero y pago el taxi. Lo miro alejarse un momento. Cuando paso las rejas de la impresionante propiedad, me quedo paralizada. ¡Me esperaba todo menos eso! Una impresionante mansión se alza ante mí, en una inmensa propiedad. ¡Pero que clase! Debe ser hermoso vivir en este lugar. Parece una verdadera mansión de cuentos de hadas. ¡Mejor que una vivienda de Hollywood! El viento se levanta bruscamente, juega con las hojas de los árboles y produce sonidos muy pocos reconfortantes. El ruido del agua que fluye añade un toque escalofriante a este ambiente agobiante. Pienso en mi mente: vale, no tengo nada de miedo. Me estremezco y echo un vistazo por encima de mi hombro. El parque está inmerso en la oscuridad. Apenas veo mis pies. Busco el móvil en mi bolso… marco el número de mi contacto en casa de los Bartholy. El tono persistente resuena en mi oído. Digo en voz baja: ¡venga, por favor, respondan! Lo intento varias veces, pero nada, no consigo respuesta alguna. Cuando levanto los ojos hacia el cielo, veo grandes nubes negras que cubren la luna. A lo largo, el aullido de un lobo me da un susto terrible. Pienso en que mi mente me está jugando una mala pasada, no puede ser un lobo. No hay lobos en esta región, ¿verdad? Cuelgo y me dejo guiar por las luces que alumbran las ventanas. ¡Si esto sigue así, me voy a montar una película! Este lugar se presta perfectamente a este tipo de alucinaciones. Me sujeto a la barandilla de la magnificación escalera de piedra que lleva a la doble puerta de entrada. Al ir subiendo los peldaños, tengo la extraña impresión de que alguien me espía. Miro alrededor y creo ver un resplandor… no, lo eh soñado. Una vez arriba, sofoco esa angustia que me oprime el corazón. Un crujido. Mi respiración se acelera. Doy media vuelta. Me vuelvo un poco paranoica y me pregunto ¿me sigue alguien? Pero no veo a nadie. Solo las tinieblas y yo… llego a la puerta y me dispongo a llamar, pero un nuevo escalofrió me recorre todo el cuerpo. Dudo.
Además, no hay ningún timbre para llamar, solo una especie de anilla en una boca de gárgola. Es encantador de alguna u otra forma. Me quedo inmóvil un momentp, como perdida en la contemplación de esta figura. Estoy nerviosa, pero aun así me fijo en la calidad del asa de acero, finalmente labrada. Tomo una gran bocanada de aire, enrosco mis dedos sobre la gran anilla y golpeo tres veces. El ruido se esparce como un eco por el interior de las paredes. Después de varios largos minutos esperando como una idiota, me dispongo a tocar una segunda vez. No hace falta... la puerta se abre sobresaltándome y me encuentro prisionera de una mirada magnética de color avellana. No lo conozco. Nunca lo había visto, pero tiene algo fascinante, eh intimidante, el aura de este tío es verdaderamente misteriosa, un tanto agobiante, incluso. No dice ni una palabra y se queda ahí, mirándome, fijamente con aire de profundo hastío. Quizá espera a que me presente, o algo así… pero que recibimiento, pienso en mi mente.
Carraspeo. Súbitamente, estoy nerviosa y tengo las manos húmedas. Además, no estoy acostumbrada a codearme con chicos tan guapos. Su aire insoportable no le quita nada a su encanto, y su cuerpo parece esculpido en acero templado. Todo en el huele a peligro. Tras un largo silencio, no doy cuenta de que estoy delante de él, con los ojos como platos y la boca abierta.
¡No causo buena impresión precisamente en el primer encuentro! Y pienso nuevamente: venga, Loren Parker, compórtate. Me cojo de la manilla de mi bolso e intento poner una sonrisa encantadora.
Loren: Eh… ¡Hola!... ¡Buenas noches! Soy Loren Parker… He avisado que llegaría esta noche… Hmmm… Soy la nueva canguro. He…
X: ¿Nunca paras de hablar? –me dice insignificante-
Loren: no, es decir, si… pero… -realmente parezco una idiota embobada por un chico tan guapo-
Me pongo colorada y se hace el silencio, el perfecto desconocido adopta una actitud indolente y espera tranquilamente. Por lo visto, no tiene ninguna intención de ayudarme a salir del apuro. Aunque bueno, realmente le importa un bledo lo que yo digo. Al menos, tiene el mérito de ser claro… su silencio aumenta mi bochorno. Me sigue mirando fijamente con sus preciosos ojos avellana. Me siento torpe de repente, y realmente incomoda.
Loren: el señor Bartholy me ha contratado… para ocuparme de la pequeña Lorie. –le digo y sigue mirándome, sin reaccionar-
Tengo la vaga impresión de que no escucha nada de lo que le estoy diciendo. Como si fuera invisible. ¡Esto es muy humillante! Mi malestar llega a su punto culminante. Siento enrojecer mis mejillas. En unos segundos, estoy segura de ponerme roja como un tomate.
Yo no soy una de esas chicas populares que destacan enseguida, pero bueno, nadie me había tratado nunca con tan poca consideración. No me dejo llevar. Me gustaría enseñarle modales, pero no sale ningún sonido de mi boca. Me doy cuenta de que ni siquiera ha tenido la amabilidad de invitarme a entrar… tengo la impresión de que realmente molesto. Quizá me eh equivocado de dirección, no sé qué hacer. Parece que cuanto más incómoda estoy yo, más decidido está el a seguir ahí plantado mirándome fijamente.
Loren: ¿Hay algún problema con el puesto? ¿Sigue estando libre? O quizá… -sin dejarme terminar, se da la vuelta y se va, genial-
Pienso en mi mente y me digo a mi misma: ¿Y que se supone que haga? ¿Entro? ¿Espero aquí? ¿Me voy o sigo esperando? En principio, no me dio con la puerta en las narices… Así que supongo que puedo entrar. Ya veré que pasa… ¿Qué es lo peor que puede ocurrir? ¿Una contrariedad o un momento de vergüenza?, nada mortal, nada del otro mundo.
Decido entrar, inspiro fuerte y doy un paso al frente para entrar.
El hall es inmenso. Estoy muy impresionada. Sin embargo, reina un frio casi insufrible. ¡Lástima!.
Me estremezco, y aprieto los brazos contra mi pecho para intentar entrar en calor. Al mismo tiempo, contemplo la decoración. La enorme escalera frente a mí me corta la respiración. Todo es admirable: los escalones cubiertos con terciopelo burdeos, la barandilla de roble macizo, las cortinas, el suelo de mármol, los cuadros de obras maestras… ¡Qué refinamiento! ¡Vaya, vaya!... ¡Esta familia parece poder permitirse cualquier cosa! Me domino rápidamente. No necesitan saber que nunca eh visto nada parecido. No quiero parecer una aldeana inculta que llega del campo.
Cruzo una vez más la mirada de este extraño tío. Me mira con una insistencia perturbadora. Pero bueno que le puedo hacer, no me salen las palabras para decirle que no me mire, si es encantador. Voy a acabar por creer que algo no va bien. ¿Tengo comida en la cara? o peor ¿entre los dientes? ¡Oh! ¡Estupendo! Cuando ya mi confianza en mí misma esta por los suelos… este tipo de pensamiento no arregla nada. Mantengo la calma, aun así, logro mantener la calma. Los escalofríos que recorren mi espalda y mi inquieta respiración no juegan a mi favor. Me desato la bufanda, para tener ocupadas las manos, más que nada. Un extraño brillo aparece en su mirada. No sé muy bien cómo interpretar eso. ¿Es deseo? ¿Enfado? ¿Desprecio? No sé cómo comportarme. Estoy turbada y preocupada a la vez. De repente, el que hasta ahora había sido totalmente indiferente, parece cobrar vida ante mí. Su mirada insistente hace que me estremezca. Mi instinto esta alerta, como si estuviera amenazada por algo… no me dejaré impresionar por nada. Espero que los otros miembros de la familia sean menos agobiantes. ¡Estaría bien que apareciera alguien! Esperando que sean más amables que este.
¡Es tan seductor…! Me arrepiento inmediatamente por haber tenido ese pensamiento. No solo porque es desagradable e inquietante… También porque no pienso dedicar ningún tiempo a personas que me tratan con tan poca consideración. Sigue sin hacer el menor gesto. Ahí está, de pie, en medio del hall observándome fijamente. ¿Es una manía en él?, esta vez, empiezo a perder la paciencia. Pero, ¿Qué clase de recibimiento es este? Cruzo los brazos y golpeo el suelo con el pie.
Loren: Bueno, escucha. No voy a quedarme aquí plantada hasta mañana. Tengo que ver a un tal señor Bartholy por el puesto de au pair. De verdad, me gustaría… -le digo y nuevamente, me deja plantada sin ninguna explicación, lo empiezo a odiar-
¡Pero que grosero!
A lo lejos, oigo entonces el habla con alguien más.
X: ¡Nicolae! La cosita para Lorie está aquí… -oigo que dice-
¿Qué? ¿Me acaba de llamar cosita? ¡Pero esto es el colmo! ¿Quién se cree que es? Me deja plantada y más encima me pone sobrenombre. ¡El hecho de que forme parte de una familia rica y viva en un castillo, no le da ningún derecho a tratar así a la gente! Intento mantener la calma, pero no es tan fácil. Sigo bajo la influencia del desfase de horario, así que estoy al borde del agotamiento. En este mismo instante, utilizo mis últimas reservas de paciencia. Puedo esperar algunos minutos más… pero si la situación no se resuelve rápidamente, me vuelvo al sórdido motel. Intento evitar gesticular. Por un lado, me pregunto quién va ganando en términos de primera impresión…un joven se acerca a mí por fin. No se parece en nada al que me ha "dado la bienvenida". Su rostro es más dulce, su cabello largo es más oscuro, y sus ojos color avellana. Pero algo perverso emana de él.
No bajo la guardia, ya que aún no sé cómo se va a comportar. Me quedo estupefacta: se inclina ante mí con la cortesía propia de otro siglo.
X: buenas noches. Perdona mi retraso. Era yo quien estaba encargado de recibirte, pero cuando estoy con Lorie, no veo el tiempo pasar. –me dice-
Hasta su manera de hablar es extraña. Entre la casa y los habitantes de ella, tengo la impresión de haber caído en un lugar completamente desfasado. ¿Qué clase de familia es esta? ¿Son todos guapos y escalofriantes aquí?
Me cuesta hacerlo un gran esfuerzo, pero, a pesar de todo, tengo buenos modales.
Me sonríe a su vez y mi corazón pega un salto. Al contacto con su mano, tengo la impresión de convertirme en otra persona. Tengo que dejar de comportarme así. Supongo que todo se debe al cansancio.
X: soy Nicolae, el hijo mayor de los Bartholy. –me dice seguro, mantiene mi mano en la suya un poco demasiado tiempo, lo que me inquita ligeramente-
Loren: Encantada, soy Theresa Parker pero me pueden llamar Tessa. –embozo una sonrisa más relajada. Por lo menos, Nicolae parece amable-
Nicolae: Lamento la falta total de cortesía de Mitchell. No hay que hacerle caso. –me dice disculpándose-
Loren: ¿Mitchell? –le pregunto-
Nicolae: Mi hermano pequeño, el que acabas de conocer. –me dice-
¡Sabía que tenían alguna relación de parentesco! Aunque aún no me he repuesto del todo del recibimiento, me encojo de hombros.
Loren: ¡Ya está olvidado! Tu familia tiene una propiedad magnifica. ¡Me gusta mucho!
Nicolae: si, casi no nos damos cuenta, a fuerza de vivir aquí. Y a ti, te ocurrirá lo mismo, después de algunas semanas entre nosotros…
Loren: ¡Oh! Entonces, ¿El puesto sigue libre? –Le pregunto y se sorprende por mi respuesta-
Nicolae: por su puesto. Nunca ha sido de otra manera –me dice seguro-
A pesar de todo lo que acabo de vivir, me siento aliviada. He terminado durante un instante perder esta oportunidad. Me hubiera encontrado en la casilla de salida otra vez. Sé que necesito este trabajo. Y poco importa si esta gente es un poco rara. Solo habrá que acostumbrarse. Estoy segura de que en unos pocos días ya me habré habituado.
Loren: tenía que ver al señor Bartholy para que me informe de lo que espera de mí. –le digo-
Nicolae: mi padre está ausente. –me dice-
¿Cómo que ausente? ¡Se suponía que iba a encontrarme con el aquí! No es muy correcto de su parte que digamos
Loren: ¿Cómo que ausente? ¡Se suponía que iba a verlo todo con el! –le digo, no escondo mi exasperación. Después del otro energúmeno, esto ya empieza a ser demasiado-
Nicolae: no te preocupes, yo sé todo lo que hay que hacer. Estaré encantado de aclarar cualquier duda que tengas. –Me dice, sonriendo cálidamente y con seguridad-
¡Qué fácil para el! Bueno, no importa, más vale pasar a otra cosa: no creo que consiga nada más.
Loren: Así que, ¿Lorie es tu hermana pequeña? –le pregunto-
Nicolae: Si, exactamente –me responde con armonía-
Loren: Y también tienes un hermano… -le digo-
Nicolae: En realidad tengo 2: Mitchell, al que ya has conocido, y Peter. -Me dice sereno-
Sin esperar mi reacción, me hace una señal para que lo siga.
Nicolae: Ven, te enseñare tus aposentos… -me dice mientras camina-
Tiro de mi maleta hasta la escalera. Nicolae se precipita hacia mí.
Nicolae: deja, ya me encargo yo. –me dice amablemente-
Me contento con darle las gracias amablemente.
Levanta mi equipaje sin ningún esfuerzo y subo los escalones. Corro detrás de él. Una vez arriba, hecho un vistazo por encima de mi hombro: el hall es aún más impresionante visto desde aquí.
Nicolae: Loren Parker, por aquí…
Lo sigo de nuevo. A lo lejos, oigo una música melancólica a través de una de las puertas
Loren: ¿De dónde viene eso? Es muy bonita. Un poco triste, pero bonita. –le digo-
Nicolae: ¡oh! Es Peter. Le encanta tocas ese tipo de melodías. –me dice-
¿Melodías? ¡Música, querrá decir!
Loren: ¿Es él el que toca? –le pregunto, es magnífico-
Nicolae continúa hasta el final del pasillo sin responderme. Decididamente, él también es misterioso… supongo que tendré que acostumbrarme. Me doy prisa para alcanzarle antes de que se me pierda.
Visto el tamaño de la mansión, podría perderme fácilmente. Por fin, se detiene frente a una puerta y la abre de par en par.
Nicolae: aquí es, ¡bienvenida a tu nueva casa! –me dice alegre-
Se aparta cortésmente para dejarme pasar. Lo primero que me llama la atención de la habitación son sus dimensiones. Que grande y hermosa es, me encanta la inmensa ventana que da al jardín, y todos los espejos que agrandan aún más el espacio. Veo el resto de mis maletas colocadas en una esquina de la habitación. Nicolae se presura en dejar la maleta que yo había traído conmigo.
Nicolae: el resto de tus cosas llego ayer, como estaba previsto… te dejo que te instales tranquilamente. Voy a ver que se puede preparar para cenar. –me dice. Se aleja por el pasillo, y vuelve rápidamente sobre sus pasos- Mañana por la mañana te presentare a Lorie. A esta hora, duerme ya y no quiero despertarla
Loren: Por su puesto. Déjala dormir. Ya la conoceré más adelante –le digo segura-
Nicolae: Muy bien… Bienvenida a nuestra casa. –me dice alegre-
No tengo tiempo para responderle: se va igual como ha venido
Es una verdadera manía en todos ellos, esa manera de ir y venir sin que tenga tiempo de darme cuenta. Empiezo a vaciar mis maletas, tal y como me lo ha aconsejado Nicolae. Me desplomo en la cama para responder mis emociones: ahora que estoy aquí, mejor instalarme confortablemente. Echo un vistazo por la habitación. Abro una primera maleta y empiezo a guardar mis cosas. Mientras coloco mi ropa en el armario, vuelvo a pensar en los dos hermanos que acabo de conocer. Nicolae es, sin duda, más agradable que Mitchell. Enseguida hizo que me sintiera a gusto. Y su actitud de gentleman es sorprendente. No sabía que ese tipo de hombres existiera todavía, en nuestra época. Lo menos que se puede decir es que no es como su hermano. Ignoro cuál es el problema con Mitchell, pero prefiero no saberlo. Casi tengo ganas de volver a verlo, a pesar de su actitud glacial. Debo confesar que me inquieta y me intriga… su mirada magnética hace olvidar su descortesía. Al abrir mi segunda maleta, me quedo inmóvil unos segundos. Cojo un objeto que es muy valioso para mí. Le doy la vuelta y contemplo el mensaje en el reverso con una ligera punzada en el corazón. Tengo toda una colección. Esta es mi preferida: la que mis padres me trajeron de parís. Su trabajo les obligaba a viajar constantemente, y en cada ocasión, me traían un recuerdo de la ciudad que acaban de visitar. Entre todas ellas están Londres, Madrid, Nueva York, Toronto, Río Pekín, Túnez, Roma… faltan muchas aun, pero nunca terminaran la colección. Un accidente de coche les costó la vida a los dos cuando volvían a casa. Aun siento una dolorosa punzada cuando las miro, y sin embargo, soy incapaz de separarme de ellas. Estas reliquias son el único vínculo con mi familia, lo único que me queda, junto con más recuerdos. Pero no voy a pasar toda la noche removiendo el pasado. Tengo otras cosas que hacer. Dirijo mi atención entonces hacia mi maleta que todavía esta media llena. Saco mis libros y mis CDs, los coloco cuidadosamente en las estanterías. Me pongo luego con mi última maleta, que contiene cosas del baño, al entrar en el baño antiguo, pero de pronto. Es súper lujoso. Me encanta el lavabo de mármol y la bañera de otro tiempo. A menos, no debo preocuparme por mi confort. Después de haber dejado todo como corresponde en la estancia al fin digo: ¡es mi casa! Y me siento como en ella. Coloco una foto enmarcada de mis padres en la mesita de noche y me siento en la cama. La miro fijamente un momento. Todo irá bien…acaricio el marco con la punta de los dedos, sonriendo tristemente. Presto atención, para nada rompe el silencio. ¡Todo está tranquilo! Creo que demasiado… me tumbo y contemplo el techo durante un largo momento. Estoy agotada, pero feliz por estar por fin instalada. De repente, siento una presencia. Hay que decir que esta impresión se añade un chirrido. Entonces el terror me fuerza a moverme.
