Tsuna's a what?

Autor: ariathal 2410

Traductora: HijadeHypnos

Cuando Tsuna es joven, entra en una fase de ocultismo. El problema es que el nunca crece, porque en realidad es muy bueno en eso. Reborn tendrá que adaptarse lo mejor que posible cuando viene a entrenarlo. Semi AU, Brujo! Tsuna, crack, Trad. Autorizada.

Adv. de Autora: garabatos, un poco de ooc, pero creo que tiene razón de ser (especialmente Reborn dado que Tsuna le gusta tirar de esa lógica por la ventana cada vez que puede)

AN: Dying Will Flames no están en este AU, León es un camaleón normal (por ahora).

Notas de Traducción: Errores gramaticales y de traducción, tratando de adaptarlo me comí palabras.

Como el original tiene más de 11mil palabras eh decidido subirlo por partes.

De verdad espero que lo disfruten tanto como yo lo hice al leerlo.

Reborn no sabía mucho de su nuevo estudiante. El informe de Iemitsu era pobre y escrito de manera incompetente si era generoso al decirlo. Lo que si decía era que el futuro decimo era un recluta torpe. Sin amigos, notas bajas y una tendencia a ser arrestado. A pesar de eso, el documento no decía mucho.

Meterse fue fácil. Puso un volante en el correo, apenas tendría que esperar un día y después recibió una llamada entusiasta. Iba a ser contratado como el tutor personal de Tsuna. Nana carecía de un poco de sentido común en algunas áreas, pero esa no era realmente la preocupación de Reborn en este momento. Tsuna era su trabajo, no Nana.

Obtuvo un rápido tour por la casa, después de intercambiar algunas bromas y discutir tarifas (se sintió un poco mal cobrarle, pero necesita una razón de peso para estar ahí) y fue enviado al cuarto de Tsuna para presentarse. Honestamente el hecho de que ella le advirtiera que su hijo fuera extraño pero no peligroso, debió ser la primera advertencia de que algo iba mal. Y así cometió el error de ignorarla y fue directo a ello.

Reborn no tenía el hábito de golpear las puertas (en su profesión, realmente no era necesario), pero hizo una excepción con Tsuna. Vivirían juntos y los adolescentes se dignaban cierta privacidad. Así que golpeo y al recibir una respuesta, sonrió y abrió la puerta.

Resistió el impulso de entrecerrar los ojos, la habitación no era oscura, pero tampoco era exactamente iluminada. Las cortinas estaban cerradas y habían velas encendidas esparcidas por casi todas la superficies planas, que eran la única iluminación del cuarto. Las cortinas se ondearon en una brisa débil, indicando que la ventana estaba abierta. El chico estaba sentado de manera encorvada en un nido de mantas y almohadas en su cama, un computador descansaba en sus rodillas. Miró a Reborn con curiosidad. Sin miedo, todavía no, pero definitivamente cauteloso.

Había un esqueleto de gato a su lado en la cama. Ah, eso podría ser… ¿algo malo? El gato se levantó y estiro. El cerebro de Reborn momentáneamente hizo corto circuito, Tsuna simplemente rasco el cráneo del gato no muerto y este se apoyó en el toque con entusiasmo.

- ¿Qué? – soltó, no fue su momento más orgulloso.

- Pasa eso a menudo – dijo Tsuna "Su nombre es Natsu" continuo, como si Reborn preguntara. Reborn parpadeo, forzándose a si mismo a moverse y entró al cuarto, deteniéndose justo antes de la cama del adolescente. Tsuna lo miró, sin moverse de donde estaba.

- Ciao, Sawada Tsunayoshi, mi nombre es Reborn y voy a ser tu nuevo tutor – dijo suavemente, Tsuna tarareo.

- Mamá dijo que encontró un volante en el correo, le dije que era una estafa, pero las runas estaban a su favor, así que… - se encogió de hombros. Reborn no sabía que decir sobre eso, ¿Runas? ¿Acaso el chico estaba en algún culto? No quiso que nada de eso se mostrara en su rostro.

- Estas parcialmente correcto, estoy aquí para ser tu tutor, pero no por esa razón – dijo Reborn, dejando mostrar su sonrisa "Voy a entrenarte para ser un jefe de la mafia". Tsuna parpadeo despacio, se inclinó con cuidado, como si tuviera miedo de asustarlo y tomó un bowl de su mesita de noche y se sentó junto a él, nunca apartando sus ojos de Reborn. Habían piedras de runas dentro del bowl. Reborn trató de no estar molesto pero no estaba funcionando. Este chico de verdad estaba en un culto, eso podría ser… interesante. Tsuna tomó las piedras y con cuidado las lanzo al aire, Reborn juró que las velas se encendieron un poco. Una vez que las piedras traquetearon dentro del bowl, Tsuna les hecho un vistazo.

- Bueno – dijo frunciendo el ceño, mientras se rascaba la cabeza "Tienes en parte la razón, pero honestamente no estoy muy seguro, es una lectura extraña" sonó confuso al igual que Reborn. Que mierda. Tomó toda la fuerza de Reborn no decir eso en voz alta.

Eso… no era lo que esperaba. Claro que no. Sabía que el documento de Iemitsu estaba mal, que iba a haber inconsistencias, pero ESTO. Miró al esqueleto de gato, que estaba amasando las mantas a su alrededor. Esto era muy jodido.

Tsuna no sabía que pensar sobre el extraño hombre que se llamaba a si mismo su tutor. Sus runas no le daban una respuesta directa, al menos ninguna que tuviera sentido. En parte, parecía confiado en lo que hacía, en otra, era demasiado aterrador. ¿Un jefe de la mafia? ¿Qué rayos era eso? Tsuna no tenía conexión con la mafia. Sus runas le dijeron que sí. Se frotó las manos, era tiempo de hacer una búsqueda. Definitivamente iba a odiar esto.

A Tsuna le tomó algunas horas y a un escurridizo fantasma, pero logró obtener buena información. Reborn era el mejor asesino del mundo (como obtuvo ese título estaba más allá de Tsuna), su padre estaba conectado con la familia Vongola, la familia mafiosa más fuerte e influente de Italia (Holy shit!) y Tsuna al parecer era el último heredero vivo (Tsuna no entraría en logística, pero todo eso era un desastre). Bueno… eso era divertido, ya estaba dentro y de seguro iba a ser un dolor en el trasero, por supuesto. Hizo sonar sus nudillos, puso su ouija lejos con cuidado y acaricio la oreja de Natsu. No sabía cómo manejar un sindicato de la mafia, ni siquiera sabía cómo pasar matemáticas. Supuso que para eso estaba Reborn, dándole clases y todo. Pero… Tsuna no era una persona sociable, esto podría ser un problema.

Sorprendentemente Tsuna estaba bien con que Reborn se mudara con León a su dormitorio, Reborn era muy pequeño y el living muy grande. Reborn se sorprendió de que estuviera dispuesto a reorganizar la mitad de su habitación para acomodar el tanque de su camaleón. No estaba contento con el razonamiento.

- Todos los brujos necesitan un buen familiar – dijo Tsuna con una sonrisa inocente. Reborn no le creyó por un segundo.

- Es mi mascota – replico Reborn de forma mordaz, Tsuna asintió sabiamente, como si Reborn se negara y no estuviera apegado a la idea que estuviese interesado en el ocultismo. Sacudió su cabeza, no dejaría que este chico se metiera con él. El Caos era su elemento, maldición. Natsu golpeo su pierna y maulló, el ojo de Reborn se crispó.

La mañana siguiente Reborn observó al gato, seguiría a Tsuna a la escuela después y evaluaría su situación social y notas desde ahí. Pero ahora… lo huesos del gato se desplazaban cuando se movía, como si pudieran. Tampoco estaban conectados y Reborn no sabía cómo el esqueleto no se separaba sin músculos ni ligamentos que lo sostuvieran, asumió que era magia, lo cual era… él no iba a meterse ahí, suspiró. Reborn se agachó, el gato lo miraba curioso y ¿Cómo veía? Reborn apretó sus dientes en frustración. Con cuidado movió su dedo por la columna de la criatura, se sentía como hueso, se veía como hueso también, incluso así de cerca. No habían cables ni cuerdas, tampoco sonaba como una máquina. Se movía muy fluidamente para ser una máquina de todas formas. Tiro de la pata lejos de la pierna. Salió fácil, pero al segundo que Reborn la soltó, regreso a su lugar. WTF.

El gato ronroneo, Reborn luchó, en verdad lo hizo.

- Eso no… - trató, el sonido del gato no se atenuó. "Ni siquiera tiene…" quería protestar con todo lo que tenía pero la lógica no parecía tocar a su nuevo estudiante, de hecho, parecía volar en la dirección contraria cada vez que se presentaba. Reborn suspiró, odiaba esto… Tsuna lo miró en aparente simpatía, Reborn apretó los dientes. Tiempo de volver a los negocios.

- Te observare en la escuela por una semana y algo. Eso me hará ver en qué y por qué decaes, y me ayudara a crear un horario de estudio – podía dirigirse completamente a ello, pero podía terminar mal dado los límites de su conocimiento. Maldito Iemitsu ¿Qué era lo que hacía? Sin mencionar las peculiares circunstancias de Tsuna. Reborn no lo admitiría, pero todavía estaba tratando de reaccionar en que la magia era real. No lo malentiendan, a este paso estaba casi 100% seguro de que era real, solo que no lo entendía, o que le gustara, en ese caso. Negó con la cabeza.

- Primero, quiero escucharlo de ti, como te evaluarías a ti mismo, académicamente hablando – Reborn empezó cuando comenzaron la caminata a la escuela.

Tsuna no aprecio la ruda llamada de atención, Nana no aprecio cuando la cortinas se quemaron con las llamas de las velas, ni Reborn apreciaba el aparente talento de su estudiante por la magia. Ninguno de ellos estaba feliz ahora, al menos estaba yendo a la escuela a tiempo por primera vez…

- Pésimo, estoy fallando básicamente en todas las clases, estoy pasando Historia pero apenas – Tsuna respondió cansado. Arrastraba los pies al caminar ya que tenía tiempo.

- ¿Físicamente?

- Malo. Apesto en cada deporte que juego, cualquier equipo en el que estoy pierde y no puedo correr ninguna distancia sin tropezar con mis propios pies, al menos que sean bullies… generalmente soy bastante débil.

- ¿Situación social?

- No le gusto a nadie – casualmente dijo Tsuna, tratando de esconder un dolor punzante "piensan que soy inútil y terrorífico, supongo. Casi siempre me dejan solo desde que esa vez que deje a Mochida azul por una semana…" No es que en realidad quisiera hacer eso, solo quería hacerlo hablar jerigonza por una hora como mucho. Duró una semana porque eso le tomó a Tsuna para saber que había hecho mal y como revertir el hechizo. Mochida lloró en frente de él. No era el recuerdo más orgulloso de Tsuna. Habían tenido una tregua tentativa desde entonces, Tsuna solo podía esperar que durara.

- ¿No tienes un hechizo para eso? – dijo Reborn, Tsuna estaba casi seguro que estaba siendo sarcástico, pero aun así…

- No, meterse con las emociones de la gente es… - no pudo contener un escalofrío "…horrible por no mencionar peligroso, hechizos como esos se contra producen fácilmente". Al menos lo que ha leído sobre eso. Reborn simplemente tarareo, considerándolo. Pararon en las puertas pero Reborn no lo seguiría, para eso necesitaba un pase de visitante si es que quería entrar. NO, Reborn observaría desde afuera y averiguaría todo lo que necesitaba saber.

Hay que decirlo francamente, la educación de Tsuna era una mierda. Sus notas bajas eran tanto culpa de sus profesores como de Tsuna y la cantidad de estudiantes que lo trataban como si no fuera una persona era espantosa. El chico era raro, pero como su madre dijo, no era peligroso. Reborn se enfureció en silencio en su escondite. Todo sobre esa ciudad era deficiente. La escuela, la gente, incluso su propia casa. Que Iemitsu quisiera que su familia viviera una vida de civil era una cosa, pero que dejara que su hijo se desperdiciara en un basurero de escuela como esa, era completamente diferente. Entre los profesores, los estudiantes y la indiferencia de su madre, algo tenía que ceder y a este punto, probablemente iba a ser Tsuna. Las cosas tenían que cambiar. Si Reborn se salía con la suya, y siempre lo hacía, este lugar tendría una total transformación.

Nezu se iría al terminar la semana, tal vez uno o dos de los otros si se mantenían incompetentes. La imagen de Tsuna tomaría tiempo y probablemente permaneciera sin cambios. Necesitaba amigos, aunque fuese un par, para sus años escolares. Necesitaba apoyo. A este punto, el único apoyo emocional de Tsuna era un gato muerto, honestamente eso era terrorífico, en más de una manera. Reborn ni siquiera quería contar a Nana. Esa era la peor parte, si era sincero. Observarlos en la semana había sido horrible, ver a Tsuna sutilmente llamando por atención o afecto que obviamente se le negaba era desgarrador, incluso si parecía que el chico estaba acostumbrado. Iemitsu en definitiva iba a ser disparado…

Aparte de lo académico Tsuna necesitaba entrenamiento físico, como también saber manejar armas. La fuerza física no era realmente necesaria en la mafia, pero de seguro le daría ventaja al chico. De nuevo Reborn observo como un niño le tiró una piedra a Tsuna, solo para que se curvara en el aire, rebotara en un farol y se volviera directamente a la frente del lanzador con un agradable crack. El niño se enardeció en silencio, sosteniéndose la cabeza con dolor, Tsuna parecía un sabio. Parecía irradiar algo de mala suerte, para otros. Cada vez que alguien trataba de lastimarlo, parecía devolvérsele, aunque parecía funcionar mejor desde lejos. Reborn preguntó sobre eso después, por supuesto. Tsuna le explicó que fue un hechizo de suerte que no salió bien, (Reborn piensa que salió muy muy bien). Aun así se requería de entrenamiento de algún tipo.

Empezó despacio. Para construir algo de resistencia en Tsuna y partir en base a eso. Los estudios eran más memorización y práctica, lo cual era fácil de lograr en un niño. Tsuna había logrado memorizar todo sobre Sakura Card Captors, eh incluso recordaba cómo resolver un polinomio ¡rayos! De todas formas… Reborn suspiró, Tsuna cantaba una de esas canciones de soundtracks en voz baja mientras limpiaba el tanque de León. Necesitaba empezar con algo y necesitaba dejar de atrasarse por culpa del gato. Natsu lo observaba, por lo menos eso pensaba Reborn, era difícil de saber ya que el gato no tenía ojos. Estúpida magia.

Primero lo primero, Reborn quería probar los límites de la mala suerte invertida de Tsuna.

Gokudera Hayato, también conocido como Smoking Bomb, no era la primera opción de Reborn. Tenía un temperamento volátil y era un lobo solitario. Sin embargo, tenía la misma edad que Tsuna y trabajaba con armas a distancia, era perfecto para probar los extraños poderes de suerte de Tsuna. Y si lograba otorgarle un subordinado a Tsuna mejor aún. Reborn lo llamó.

No se sorprendió que el chico viniera corriendo. Tomo el cebo demasiado bien, eso podía ir mal. Lo compensó con algunas cosas antes de que viniera, eso era bueno. Todo iba de acuerdo al plan. Gokudera se infiltró en la escuela y le dijo a Tsuna que lo esperara afuera. Se encontraron detrás de la escuela y Gokudera estaba por atacar.

Pero vio a Natsu y se detuvo.

- ¿Qué? – susurro en absoluta admiración, todo su cuerpo temblaba en aparente emoción. Tsuna se movió incomodo eh hizo un gesto vago al no-animal.

- Este es mi gato, Natsu – dijo casual. Gokudera lo miro fijo.

- UMA… - dijo

- ¿Qué?

- ¡UMA! – Gokudera repitió alegremente.

- Umm ¿no? Solo es un gato, uno muerto pero un gato – dijo Tsuna, juntando sus cejas en confusión. Por fin, pensó Reborn. Por fin era Tsuna el que estaba confundido. Disfruto el momento aun cuando Gokudera empezó adular a Tsuna en vez de atacarlo. Se encogió de hombros, el bombardero se suponía que tenía que poner a prueba el poder Tsuna, pero esto serviría. El adolescente podía tener un subordinado de todas formas.

Tsuna era lo contrario de lo que Gokudera esperaba. La primera vez que Reborn lo llamó, hablándole del décimo heredero Vongola, había esperado un mini Iemitsu. Grande, duro e idiota, esperaba un desafío. Cuando finalmente llegó a Nanimori y anduvo en los alrededores un poco, esperaba más o menos una bruja espeluznantemente típica, con cabello graso y piel demacrada, no a un delgado chico de cabello esponjoso, ojos amables y linda sonrisa. Menos a un UMA, definitivamente no esperaba a un UMA.

Así que, puede que haya sobre reaccionado un poco jurado lealtad, pero tampoco era un gran problema. Se informaría del resto después. Tsuna era un poco cauteloso con él ahora (se regocijo en silencio de la lista decisión) pero parecía aceptar más o menos su presencia, tal vez un poco confundido. Honestamente fue lo más bienvenido que se sintió en años.

Notas de Traductora: aquí la primera parte, si hay alguna parte que no entienden por favor me dicen para editarlo, leí todo como dos veces pero siempre me pasa cuando traduzco que escribo mal algunas partes.

Nos vemos en la segunda parte