Capítulo 1. La tristeza que hunde su corazón.

Mike se encontraba tomando un cafe en la cafetería de asociados, a su lado, estaba su mejor amiga Rachel, quien miraba al rubio con intensidad. Hace apenas veinticuatro horas que había muerto la abuela del primero, ella había tenido que decirle la noticia.

- Sigo preguntándome que haces aquí, Mike - hablo la morocha, captando la atención del rubio.

- Rachel, Harvey tiene casos, soy su asociado no puedo tomarme días - comentó el rubio, terminando su café.

- No, sólo que no pensé que Harvey te iba hacer trabajar el día después de que... - paro de hablar, se sentía incómoda mencionar la situación.

- Sólo dilo - hablo Mike ante el silencio, ella lo miro - Bueno, yo lo diré - el sonrió sin ganas - El día después de que mi abuela muriera. Y Harvey no sabe. - comentó el oji-azul.

- ¿Qué? ¿Por qué? - pregunto ella de golpe, dejando su taza en la mesa con un sonoro ruido de sorpresa.

- Porque hay un voto y tiene otras cosas en su mente. - comentó, mientras lavaba su taza y la de Rachel.

- Él querrá saberlo. - Él la miro con falsa sorpresa

- ¿En serio? ¿Cómo lo sabes? - pregunto sarcasticamente. - ¿Ahora Harvey y tú son mejores amigos?

- Bueno. Entonces dile a Donna. Dile a alguien. - comentó ella, en un intento desesperado de que su mejor amigo se desahogue con alguien.

- No quiero que la gente sepa. - Mike agradecía que ambos sean los únicos en la cafetería en ese momento.

- Pero Mike. Si les dices a la gente, lo entenderán - comentó Rachel, caminando hacia él. - Y podrías ir a casa y lidiar con...

- ¿Lidiar con qué, Rachel? - pregunto ya exasperado. - ¿El hecho de que perdí mi oportunidad de ver a mi abuela porque estaba ocupado trabajando? - pregunto irónicamente.

- Vamos, No es justo - hablo ella, sintiendo la ira que provenía del rubio. - Fuiste un nieto impresionante. Le estabas comprando un apartamento. - comentó ella tomando su mano.

- Le compréun apartamento porque me sentí culpable de no verla por dos meses. - confesó él.

- No, le compraste un apartamento porque...

- Esto no es un debate, Rachel. - grito con dolor, saltándose de su amiga. - Vine a trabajar porque quiero trabajar. No le diré a la gente. No quiero hablar de eso. Iré a tomar aire, y cuando vuelva - señaló la puerta - espero que ya no me molestes - comentó enojado saliendo por la puerta dejando a su amiga en la cafetería.

Rachel se sentó nuevamente, mirando por donde se había ido Mike, miro de reojo las noticias.

Y en otras noticias, los Reyes de Genovia acaban de arribar el aeropuerto internacional de New York.

Periodista M: Hace tan sólo unos meses el Rey Phelipe, el hijo mayor de la reina Mía, falleció en un accidente automovilístico junto a su esposa, quienes no tuvieron hijos, ahora, la corona de Genovia está sin heredero.

Periodista H: Así es, Candece , la pregunta que todo el mundo se hace. ¿La Reina vendrá buscar a su hija menor?, después de todo, ella renunció a la corona luego que el Rey Phelipe se casó.

Periodista M: No está seguros Henry. Pero los mantendremos al tanto de esta noticia.

Rachel miro la tele con atención, pudo distinguir a la Reina Mía y el Rey consorte Nicholas, pero no que más le llamo la atención de ellos fueron los ojos del rey consorte fueron sus increíble y profundos ojos azules.

Le hacían recordar a Mike.

•••

Mike se lavaba la cara en el baño, su mirada ligeramente pérdida y sin rumbo viajaba por todo el lugar aunque no se dio cuenta que no era el único en la habitación.

Levantó la mirada para encontrarse con la sería mirada de Louis, uno de los socios mayoritarios y encargado de los asociados.

- No hagas eso. - murmuró el oji-azul.

- No estabas en tu escritorio. - comentó el mayor seriamente. - pensé que tú y tu vejiga pequeña estarían acá - comentó burlonamente. Le extendió unos papeles - Estos casos son prioridad.

- Esta bien. - Mike los tomó.

- ¿Sabes lo que significa?

- Se lo que significa esa palabra - comentó sin humor el mas joven. Dejándolos en el lavado, tomo una toalla de mano y comenzó a secarse la cara.

- Hazlo antes de hacer lo que sea para Harvey. - comentó el mayor. - No les des un archivo, no le traigas café, ni le compres su gel de cabello - regaño.

- No hago eso para él. -respondio mirándolo extrañado.

- Si, claro, como que si se comprará su gel. - comentó el mayor sarcasticamente. - No importa. No hagas algo para él ahora. Como todos los demás, me perteneces. - comentó el mayor seriamente.

- No pertenezco a nadie- soltó la toalla.

- Entonces renuncia. - comentó el mayor. - Tus días están acabados si no terminas esto te echaré yo mismo. - amenazó, antes de irse.

Mike miro con el hombre de sobrepeso se iba del baño, sin decir ni una sola palabra.

•••

Mike se encontraba escuchando música en su escritorio mientras hacia el papeleo que Louis le había encargado, tenía que terminar para poder irse de una vez por todas.

Salto de su lugar cuando le quitaron unos de los audífonos.

- Te ves abrumado. Déjame ayudar. Olvídalo. Harás esto ahora. - ordenó Harvey mientras dejaba unos archivos en el escritorio del más joven.

- Louis dijo que ya no puedo priorizar tu trabajo. - comenzó alzando el archivo

- ¿Crees que ahora Louis manda? - pregunto burlón el abogado, se apoyó en mini archivero que el rubio posee. - Todo aquí sigue igual.

- No siguen igual, Harvey.

- Claro que siguen igual con respecto a ti y a mí. - aclaro Castaño. - Si te doy trabajo, tu lo haces.

- Si, lo olvide - comentó el menor, para seguir trabajando. - Así funciona entre nosotros.

- No protestes. Te encantará este caso. Tiene muchos detalles. - comentó Harvey mirándolo extrañado. No era normal que el más joven pusiera tantos peros, además, casi nunca le hacia caso a Louis.

- ¿Y tú que vas hacer? - pregunto ignorando lo último.

- Operación Arreglar el Curso de Barco - comentó el mayor. Mike hizo un sonido de incredulidad.

- Quizás es hora de aceptar que se acabó, perdiste. - comentó el menor - Lidia con eso.

- ¿Disculpa? - Mike paro se trabajo con una sonrisa ironica.

- Vives en un Mundo diluido donde crees que siempre ganas. - dijo, se levantó de su asiento poniéndose a la altura del mayor. - Pero a veces no puedes. Las cosas malas suceden. - comentó, azul y café se encontraron. Se inclinó para tomar sus archivos de casos - Tienes que enfrentar el hecho de que la vida será este caso, o este caso - soltó bruscamente cada uno de los archivos que había tomado. Harvey podía notar la furia de su cachorro, era la primera vez que hacia algo como eso, y eso le preocupaba. - ¡Jessica perdió! Tú perdiste. - grito enfurecido, todos los demás asociados miraron la integración entre el mejor cerrador de la ciudad y su pequeño cachorro. La incredulidad era palpable. - Ni hay nada que nosotros, incluyendo el poderoso Harvey Specter pueda hacer al respecto. - Mike miro a su jefe cuando el silencio inundó la sala.

- Ve a tu casa. - fue lo único que dijo Harvey - Ahora. - demando. Mike miro a todos lados antes de tomar su chaqueta y bolso y salir de aquel lugar.

Harvey miro con su "aprendís" salía de la oficina de cubículos sin mirar atrás, tenía que descubrir que le estaba pasando al menor. Y tenía una idea de donde podría sacar la información.

•••

El funeral de Edith Ross fue al día siguiente, Mike pudo distinguir a Rachel y a Tess (su antigua novia de secundaria), era la únicas caras conocidas entre aquella multitud de personas.

Tuvo que decir algunas palabras, con el corazón roto y lágrimas en sus ojos, Mike logró abrirse a la una multitud desconocida dejando en descubierto sus sentimientos por la única familia que le había quedado y ahora descansaba en un ataúd.

Nadie en la Iglesia se dio cuenta de la entraba de tres desconocidos, sentándose al final de todo