Aclaraciones
—Los personajes no me pertenecen, son de Kubo :)
—AU! Fantasía
—La historia es por la imagen.
—One-shot
El infierno en carne.
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Yurio miro de nuevo a Yuuri, ya no pudiendo recordar cuántas veces lo había hecho en el transcurso de los últimos instantes. Yuuri miraba atento hasta donde sus ojos llegaban a ver. Y es que lo que se estaba acercando era algo que tenía a los habitantes de aquel lugar con los pelos de punta.
Estaban sobre las copas de los árboles, junto a muchos otros, que como ellos, les había ganado la curiosidad. Se podía ver todo el páramo y las afueras de este.
Desde hace ya varios minutos Yuuri había visto como una luz anaranjada, como la de un amanecer, venía hacia ellos. Cada vez viéndose más cerca. Y es que al igual que los demás se preguntaba que era aquello.
—¿Qué es eso? —dijo por fin Yuuri extrañado ante aquel acontecimiento.
Yurio miro hacia donde lo hacía su amigo, sintiendo un súbito miedo. Tomó una de las manos de Yuuri entre las suyas, apretándola con fuerza. Un mal presentimiento comenzaba a acrecentar en su cuerpo.
—Tengo miedo... —murmuro con voz temblorosa.
Yuuri le vio un poco antes de devolverle el apretón.
—No pasará nada, no creó que sea nada.
Y lo dijo más para convencerse así mismo que a su amigo. No había vivido durante mucho tiempo pero las criaturas que vivían con ellos y que llevaban siglos en la tierra, le habían contado historias aterradoras de los humanos. Y si lo que se acercaba eran esas criaturas, entonces estarían en problemas.
—Vamos, bajemos —musito siendo el primero en descender. Si eran los humanos como sospechaba, debían de abandonar el páramo cuanto antes.
Yurio le seguía de cerca cuando el árbol junto con toda la tierra vibró. Del susto Yurio resbaló de la rama en la que estaba cayendo. Yuuri que ya había llegado al suelo, al verlo estiro los brazos y lo atrapó a duras penas; ambos aún eran muy jóvenes para poder utilizar sus alas.
Una inmensa capa de humo y tierra comenzó a esparcirse por todos lados, siendo secundado por un olor a carne y los gritos de sus amigos.
Yuuri termino por bajar con cuidado a Yurio, revisando que no se hubiera lastimado al caer. Una vez comprobó eso miro como el fuego comenzaba a acercarse hacia ellos.
—Imposible... —su voz salió en un hilo tembloroso, sus ojos no podían creer lo que veía.
Esto es una pesadilla...
Una bola de fuego salió de la nada dirigiéndose hacia ellos. Al verla venir Yuuri se paralizó, incapaz de moverse.
—¡Yuuri! ¡Yurio!
El grito de Vitya lo hizo reaccionar dándose cuenta que venía hacia ellos, los tomo en brazos en una fracción de segundo para después echarse a correr. Mientras Vitya corría, Yuuri miro como la bola de fuego caía destruyéndolo todo.
—Debemos salir del bosque —dijo Vitya con la respiración agitada, apretando a ambos niños contra su cuerpo.
Yuuri miro como muchas criaturas salían volando, algunas siendo derribadas. Muchas más corrían a sus costados, igual o inclusive más aterrorizados que ellos.
No puede estar pasando esto... Era un día tan hermoso... ¿como pudo pasar esto
—¡Vitya! —el grito de Yurio lo trajo a la realidad sólo para sentir un momento después como caían estrepitosamente al suelo.
Yuuri observó como del muslo derecho de Víctor salia sangre azul, la flecha le había atravesado muy profundo.
Una leve sonrisa por parte de este les indico que no podría continuar. En su rostro pudo apreciar el temor y dolor que eso significaba.
—Deben llegar al borde del bosque... Y seguir caminando, deben de ir con Pichit, el les esperara —dijo poniéndose de pie dificultosamente, rompiendo parte de la flecha.
Yuuri comenzó a negar con la cabeza mientras lloraba, Vitya le dió un leve beso en la frente al agacharse y lo empujó un momento después hacia Yurio, el cual ya lloraba desconsoladamente.
—¡Ahora es tu responsabilidad! —dijo Vitya mientras levantaba ambos brazos.
Ramas de los árboles comenzaron a crecer hasta elevarse cuatro metros sobre el suelo, formando una barrera entre ellos y sus atacantes.
Del otro lado Yuuri comenzó a escuchar voces, demasiadas voces. Y muy pronto, fuego. El fuego que lo comenzó a cubrir todo.
—¡Rápido! —grito sacando más ramas.
Sin perder un solo seguro más tomo a Yuri de la mano y comenzó a correr dejando atrás a Vitya.
Su corazón martilleo con fuerza contra su pecho, su respiración era agitada y si no fuera porque mantenía sujeto a Yurio, diría que todo eso era un mal sueño.
Los gritos y aullidos de sus amigos y compañeros inundaban el páramo. Yuuri tenía miedo, de ser alcanzado, de no poder proteger a Yurio.
Mientras corría, casi al final del bosque, una barrera de fuego se levantó. Impidiendo su escape.
—Yuuri —sollozo Yurio al entender que no lograrían escapar. Yuuri le abrazo pensando en que debía hacer.
Sus salidas habían sido bloqueadas.
El suelo volvió a temblar y del fuego del otro lado del páramo aparecieron varias criaturas que jamás había visto montados sobre caballos, todos recubiertos de un extraño material grisáceo.
—Humanos...
Yuuri retrocedió con Yurio, sin querer piso una rama y ambos cayeron al suelo. Los ojos de Yurio estaban inundados en lágrimas en cambio Yuuri, ni siquiera podía llorar debido a la impresión. Solo pudo abrazar a Yurio, en un esfuerzo de protegerlo.
Los humanos les pasaron como si no existieran, pero uno de ellos se detuvo. Un caballero de cabello plateado. Los ojos de Yuuri se inundaron en lágrimas mientras se aferraba a Yurio.
—What are you?
No entendió que decía pero al verlo bajar el caballo interpretó que quería hacerles daño.
—No se acerque... —pidio con expresión aterrorizada.
Aquel hombre de alguna manera le recordaba a Vitya. Aquel hombre de cabellera plateada.
—You... —se agachó hasta quedar en cuquillas, mirando detenidamente hacia los pequeños.
Otra explosión le hizo ponerse de pie de golpe. Tanto los pequeños como el más grande miraron hacia el centro del páramo.
—Bastards! —tomo a Yurio con algo de brusquedad y después a Yuuri, trepó con ellos pataleando al caballo y después lo hizo ponerse en marcha—. Withdrawal! —grito pateando los costados del caballo.
Los hombres que habían entrado con él inmediatamente volvieron sobre sus caballos. Empezando a andar hacia la barrera de fuego.
—Altin! —un hombre de expresión seria adelanto a sus compañeros hasta posicionarse a un costado del hombre de cabello plateado—. Take this child, i can't take them both! —musito mientras le pasaba a Yurio, pronto llegaron a la barrera de fuego, aquel hombre cubrió a Yuuri mientras su caballo saltaba cruzando el fuego—. Take care of him! —grito una vez reviso que sus hombres habían logrado salir.
Yuuri al ver que lo llevaban, trato de alcanzar pero fue muy tarde, el otro caballero se alejó con su amigo que le llamaba a gritos.
—¡No! ¡Duelvemelo! —sollozo mirando como el hombre le ignoro—, ¡es mi única familia, por favor!
—I'm sorry, I do not understand you.
Y de alguna manera comprendió que no podía hacer nada. Solo ver cómo se llevaban a su única familia.
Aún cuando dejaron muy atrás el páramo, la luz de fuego se elevó iluminando la noche.
Aquella noche perdió todo.
Y su destino era incierto.
Sus amigos habían tenido razón, los humanos lo destruyen todo y a todos.
¿FIN?
