AVISO: este fanfic tiene tantos clichés que puede ser perjudicial para la salud, se recomienda discreción.

Mi inalcanzable amor

En la azotea de la escuela, sentada acerca de la reja que separaba la seguridad y el abismo, mirando hacia el horizonte se encontraba Kohaku, una muchacha hermosa, pero de un fuerte temperamento, no estaba observando nada precisamente, se encontraba inmersa en su mente, repasando todo lo que había sucedido durante ese día, había sido… por lo poco estresante. Todo comenzó esa mañana cuando llegó al establecimiento, fue hasta el locker donde guardaba sus zapatillas, acababa de terminar de cambiar de zapatos cuando aparece Mozu, un chico atlético del club de Artes marciales, solían hablar de vez en cuando, pero nada que a ella le llamara la atención, muy popular entre las chicas y no sabía porque, realmente no era su tipo.

- ¿Qué tal? Kohaku, tan hermosa como siempre - Decía mientras saludaba con su mano y llegaba hasta a ella, Kohaku sólo atinó a decir un «Hola» de vuelta y termino de colocar su zapatos - Verás… he pensado mucho en esto y quería decírtelo en persona – La chica le miro un poco confundida.

- ¿Qué cosa? - Pregunto, su cara era de desconfianza. Era la primera es vez que lo veía tan serio, quizás porque siempre consideró que él era un playboy y un bromista.

- Estoy enamorado de ti, por favor se mi novia - Dijo sin titubeos, sin despegar la mirada y a escasos centímetros de ella.

La chica había quedado en blanco, quizás porque era la primera vez que alguien se le confesaba, quizás porque nunca se lo espero o quizás porque lo dijo en la entrada de la escuela mientras otros alumnos veían, una gran cantidad de personas escucho aquella confesión.

- Veo que te he dejado sin habla - Dijo sonriendo de lado.

- Esto… es muy repentino… ¿Hablas siquiera enserio? ¿Cómo puedo creerte? - Dijo Kohaku, no estaba feliz para nada, realmente él no era su tipo, sólo se fijaba en las mujeres por su aspecto y paseaba con gran cantidad con ellas, además ella amaba a otra persona y era totalmente su opuesto.

- Hablo completamente enserio, estoy cansado de negar lo que siento por ti, tan fuerte y decidida, realmente estoy cautivado - Dijo incluyéndose un poco mientras llevaba una mano a su corazón. Kohaku a su vez se alejó un poco ya que a esa cercanía sentía que invadía su espacio, demasiado cerca de sus labios.

- Mozu yo no… - No le dejó continuar le cerró sus labios con un suave movimiento de sus dedos sobre estos.

- No te apresures, no necesito una respuesta de inmediato, piénsalo y verás que yo soy el mejor postor - Se acercó hasta la oreja de Kohaku con una sonrisa de victoria. Susurrándole - Dudo que tu "amado" Senku siquiera te corresponda, estoy seguro de que serás más feliz conmigo - Diciendo eso se alejó dejando a una Kohaku enfurecida y muy avergonzada ¿Qué se creía el diciendo esas cosas y actuando de esa manera? Sin dudas era una persona detestable.

Tomo sus cosas y se fue a clases, dando fuertes pisotones, haciendo resonar las ventanas del lugar hasta llegar a su asiento mirando enfurecida a un lado del techo sosteniendo su cabeza con sus manos, no sabía que era lo que más le hacía enojar, si esa actitud arrogante o lo que había dicho sobre Senku, ella ha estado enamorada de él desde que se conocieron en el patio, cuando él le ayudó a sacar unos escombros que cayó sobre ella por accidente en clases de educación física, uso la ciencia que tanto amaba para ayudarla y verle en acción le cautivó completamente, pero nunca tuvo la voluntad de decírselo, más ahora que sabe cómo era él, alguien que no estaba para nada interesado en eventos sociales y mucho menos en las relaciones amorosas, se lo había dejado claro varias veces en comentarios que hacía cuando veían a parejas súper melosas en los corredores de la escuela, es decir, su amor no era correspondido y totalmente imposible.

No pudo evitar sentir dolor al pensar en ello y más rabia al ver que Mozu no estaba equivocado en lo que decía, jamás podría estar con el hombre que ama, pero no podía decir que el fuera mejor postor, por supuesto que no, él estaba muy lejos de ser siquiera ser un prospecto aceptable. En ello siente un golpe seco en la mesa, había sido causado por Yuzuriha demasiado emocionada al parecer mientras la veía completamente impactada.

- ¡¿Cómo es eso que Mozu se te declaró?! - Lo dijo casi gritando, haciendo que otros estudiantes la viera, Kohaku se sintió nuevamente asqueada, realmente de sólo pensar en la declaración del tipo le hacía tener un dolor de estómago.

Se conocían gracias a Senku, cuando este le pidió ayuda para unos experimentos científicos, necesitaba de alguien de gran destreza según él, bajo a ese pretexto se reunieron con Chrome, Taiju y Yuzuriha, fue la labor más agobiante que había hecho en toda su vida, pero que hoy en día se le había hecho un hábito. La peli castaña estaba feliz de que hubiera una chica más en el grupo científico, ya que a veces se le hacía difícil lidiar con ellos tres, más con Senku y sus locas ideas científicas, así que a la final se hicieron muy amigas la una de la otra.

- Sí, lo hizo cuando me cambiaba de zapatos - Lo dijo con una cara asqueada, mientras le temblaba el parpado inferior.

- Entonces ¿Lo rechazaste? - Pregunto con ánimo, aunque Kohaku nunca le había dicho nada sobre su amor por Senku, Yuzuriha lo sabía y esperaba que sus dos amigos pudieran ser pareja algún día, si tan sólo Senku no fuera tan difícil.

- No... Él no me dejo rechazarlo en el momento - Dijo cruzando de brazos frustrada - Dijo que lo pensará, ¡si claro!, él no es mi tipo… Lo rechazare apenas le vea - concluyó.

- Es increíble que tenga la cara tan dura como para decirte eso, ¡es un narcisista! - Kohaku asentía con la cabeza, estaba totalmente de acuerdo con su amiga – ¡Ach! Solo porque es guapo se cree que puede venir y decir lo que se le antoje – De nuevo, aunque no quería admitirlo, su amiga tenía razón – ¡Y ahora lo sabe todo el mundo! – Kohaku quedo en shock.

- ¿Cómo que lo sabe todo el mundo? – Dijo mirándola preocupada – Ósea tiene sentido… tu te enteraste ¿pero tan así? –

- Bueno, sí… aunque no lo creas Kohaku eres muy popular, eres capitana de gimnasia rítmica y capitana del club femenino de karate, tienes un club de fans y claro, ahora que el segundo mas popular entre los hombres se te declaro pues… todos están hablando de ello – Concluyo mientras veía preocupada a su amiga que prácticamente había perdido el color de su cara.

La rubia estaba en shock, se preguntaba que tanto se había esparcido el rumor ¿Acaso Senku lo había escuchado? ¿Qué pensara al respecto? Pero se golpeo mentalmente, de seguro de enterarse no le importaba para nada, es decir, a él nunca le a importado nada que no tenga que ver con los estudios, siempre estaba ajeno a las cosas triviales que sucedían en la escuela, si no era lo suficientemente importante o que atentara contra la vida de alguien entonces no le interesaba. Además ella no sentía que Senku la consideraba una amiga, ósea pasaban horas en el laboratorio cuando ella no tenia que asistir a los clubes, pero el jamás fue muy abierto con ella, lo conocía lo suficiente para conocer sus manías, algún que otro gusto y lo tramposo que podía ser en las cartas, más allá de eso no había nada, esas cosas lo sabría cualquiera que pasara unos meses con el genio; de hecho, veía que Gen, el mago prodigio, y Tsukasa, el chico popular número uno, eran más cercanos a Senku junto con Taiju, incluso Chrome se había ganado un lugar entre los más cercanos al joven científico, lo que le hacia sentir que estaba en completa desventaja ante los demás, sobre todo porque ella no era tan lista como ellos, ni tan fuerte, ni mas astuta, ella solo era unos brazos extra de trabajo.

Yuzuriha vio la cara de tristeza de su amiga y no estaba segura de que fue el detonante de aquella reacción, pero cuando estaba a punto de preguntar el profesor había entrado al aula y había pedido que se sentaran en sus asientos. Kohaku estuvo sin prestar atención a las clases todo el día, su mente divagaba entre las palabras de Mozu y el dueño de su corazón, y también se la paso escondiendo para no toparse con nadie, no quería que le recordasen la confesión y mucho menos que su aparentemente club de fans le hostigaran para sonsacar información, se estaba cansando en estar en el árbol, ocultándose entre las ramas y las hojas de este cuando de repente vio a lo lejos al científico que había estado rondando su mente… junto a una chica. La rubia estaba realmente atenta ¿Quién era ella? ¿y porque estaba cerca de Senku? Podía ver detalladamente la escena, aunque no podía escuchar nada de lo que decían, "seguro es una chica preguntando sobre alguna materia, lo de siempre" pensó, pero pronto fue su dolor cuando vio a esa chica abrazándolo "¿Qué significaba eso? ¿Acaso él?" no pudo terminar la pregunta, de solo pensarlo se le hizo un apretón en el corazón y poco a poco sus ojos se humedecieron, decidió salir de allí, no estaba preparada para terminar de ver, no lo soportaba.

Así fue como termino en la azotea, mirando a la nada y en silencio, sus ojos estaban derramando algunas lagrimas y su pecho se sentía vacío, "Así que… tiene novia" pensó y otra lagrima paso por su mejilla, oculto su rostro entre sus piernas y nuevamente recordó las palabras de Mozu, "Dudo que tu "amado" Senku siquiera te corresponda" resonó una vez más en su cabeza, eso ella ya lo sabía, lo sabía muy bien, pero… muy dentro de ella tenia la esperanza de ser la elegida, quería serlo… pero era imposible.

- Con que aquí estabas – Se escucho una voz detrás de ella que la sobresalto, limpiando rápidamente las lágrimas y levantándose de donde estaba – Pero ahora ya no tienes de donde escapar… Kohaku –

- Mozu – Murmuro Kohaku, la había encontrado en el peor momento, viendo su debilidad, completamente herida en su corazón.

- Querida Kohaku, esas lágrimas no vienen bien en tu rostro – Dijo mientras se acercaba a ella, lentamente, cual depredador acechando a su presa – No me digas… ¿Acaso es tu "amado" Senku el causante de tus lágrimas? – Sonrío de lado, victorioso viendo como Kohaku apartaba la mirada y se abrazaba a si misma – Querida… ya te lo había dicho – Ahora Kohaku se encontraba entre las rejas y él, aprisionándola con su cuerpo y poniendo sus brazos en cada lado para que no pudiera escapar – Yo soy el mejor postor, se mi novia y así podrás olvidarlo – Dijo en susurros, con una voz grave y seductora, tentándola.

Kohaku solo apartaba la mirada evitando que el pudiera alcanzar sus labios – No es tan fácil Mozu… yo no te amo – Le dijo enojada y decidida a no corresponderle.

- No necesitas amarme, querida – Puso su pierna entre las de ella acercándose peligrosamente – Aun podemos divertirnos… Puedes ser mía en carne – Al decir esto tomo su rostro, usando un poco más de fuerza para que ella no pudiera resistirse.

Kohaku en pánico puso sus manos frente a ella empujándolo - ¡No! ¡No te acerques! ¡aléjate de mí! – Luchando por alejarlo sin mucho éxito, derramando un poco de lágrimas en el proceso, no quería que así fuera su primer beso, no de ese modo, no con él.

- ¡EY IMBÉCIL! – Se escucho un grito que resonó por todos lados – Aléjate de ella A-HO-RA – Dijo completamente enojado Senku, sus ojos no podían apartar la mirada de tan asquerosa escena.

- ¡Vaya! Miren quien apareció – Dijo Mozu, fastidiado al ser interrumpido por esa sabandija, al que tanto Kohaku prefiere antes que a él - ¿Y que harás? – Separándose un poco de la muchacha – No tienes la fuerza para detenerme, ni siquiera Kohaku puede – sosteniendo con mas fuerza su cara, lo que saca un quejido de dolor de la susodicha - ¿Qué podrías hacer tú? Debilucho – Su sonrisa se extendió aún más, disfrutando el hecho de que no podían detenerlo, nadie podría.

- No necesito de fuerza – En eso saca un cañón lanza papas de su gran bolso, uno de los tantos prototipos modificados con los que ha hecho varias bromas, pero que esta vez seria su arma – Cuando tengo la ciencia – Tanto Mozu como Kohaku abrieron completamente los ojos por tan ridícula acción de él peli plateado quien rápidamente disparo, ambos se separaron y esquivaron la papa en diferentes direcciones – Te dije que te separaras de ella, maldito –

Mozu le devolvió la mirada completamente enfurecido, dispuesto a acercársele para golpearlo, después de todo aun podía esquivar esos proyectiles, no le costaría nada romper su cara en mil pedazos en frente de Kohaku para que le quedara claro que nadie podía contra él, sin embargo en eso Senku lanza su arma para sacar otra que tenía guardada en el misma bolso donde había sacado la primera (entiéndase un bolso enorme de los que uno va al gimnasio o de viaje) una más modernizada y más amenazadora.

- Ahora que ella esta lejos de ti, no se vera afectada por esto – Al encender esta comienza a generar rayos visibles y que se veían de gran poder – Este bebe genera 200.000 voltios lo que seria 4 veces más voltios que lo que genera una pistola Taser, si esto te impacta, aún con tu cuerpo resistente, contraerá todos tus músculos del cuerpo e incluso parar tu corazón, pero lo mas importante, un dolor que no olvidaras – Mozu sudo frio y Senku lentamente se fue acercando hasta Kohaku para que el bastardo ese no la usara de escudo – Seré gentil contigo, lárgate y te perdono la vida, quédate y sufre – Senku le dedico una expresión llena de furia contenida, realmente no podía perdonarle pero tampoco podía arriesgarse a ir a la cárcel.

Con el orgullo destrozado y completamente enfurecido Mozu se fue del lugar sin antes jurar que se las pagaría, así Senku apago ese artefacto del demonio para dedicarle una mirada a Kohaku quien se encontraba en el suelo, temblando un poco mientras se limpiaba la humedad de sus mejillas producto de las lágrimas, por lo que el joven científico se sentó frente a ella para poder observarle mejor.

- Esta bien… ya todo está bien ahora – Dijo suavemente, intentando que ella se calmara un poco.

- Gracias, Senku – Intento verlo, pero eso solo le producía más ganas de llorar – De no ser por ti… yo… - Miro al suelo, realmente quería agradecérselo como debía, pero eran demasiado las emociones que tenia en ese momento, al verlo con esa chica y el hecho que Mozu casi se sobrepasase con ella, le tenían en un pésimo estado.

- Kohaku… mírame – Su voz fue suave, lo dijo casi rogándole y aunque Senku se lo pedía ella no podía, realmente no podía – Por favor… mírame – Senku tomo suavemente el mentón de Kohaku mientras hacía que mirara en su dirección, observo los ojos llorosos de ella – No dejare que te lastime, no dejare que se te acerque nuevamente y, sobre todo, no dejare que me robe lo que me pertenece –

- ¿Lo que te pertenece? – Kohaku pregunto extrañada y sin entender lo que se refería de ultimo.

Entonces sin hacerse de esperar Senku se acerco a sus labios, fue un beso tierno con un simple y suave toque, sin separase en ningún momento, a la espera de ser correspondido. Mientras tanto Kohaku no se podía creer lo que estaba viviendo, hace un momento su primer beso iba a ser robado por un completo imbécil y ahora había sido tomado por el hombre con el que tantas noches había soñado, lentamente cerro sus ojos, correspondiendo al fin aquel beso que, aunque sencillo, le había llenado el pecho de amor. Lentamente se separaron mirándose fijamente a los ojos, el suavemente acaricio su mejilla con su pulgar, ella no pudo evitar sonrojarse por ese tacto, así como tampoco pudo evitar recordar a la chica que le había abrazado.

- Pero Senku… tú… - El chico le miro un poco extrañado – Tienes novia – concluyo.

- ¡¿Ah?! ¿De que estas hablando, Leona? – Le miro con completa confusión y algo enojado – Si fue ese imbécil quien te dijo esa mentira, déjame decirte que… -

- No… yo – Dijo alejándose un poco de él, ordenando sus ideas para hacerse a entender – Yo… te vi afuera hace un momento y bueno… vi como te abrazaba una chica y creí que… - A medida que se hacia explicar mas tonta se sentía, viéndolo de esa manera quizás no significaba nada.

- Ah… tonta, ese abrazo solo fue porque le ayude en su tonto informe de química – Dijo completamente fastidiado al recordar todo el dolor de cabeza que le hizo pasar su compañera de clases, a veces no entendía como alguien podía ser tan tonta – Créeme, no significa nada para mí – Le dijo sin dudarlo en lo mas mínimo, eso hizo que Kohaku se sintiera bien y tonta al mismo tiempo – Además, ¿Qué me dices tú? No paraba de escuchar todo el día de que ese asqueroso se te declaro y cuando quería preguntarte no te vi por ninguna parte ¿Dónde carajos estabas? – Le pregunto muy seriamente.

- Escapando de mi ahora existente club de fans – Dijo sin titubear – Me escondí en los árboles –

- Ahora entiendo porque Chrome te dice gorila – Sonrió un poco mientras Kohaku solo inflaba sus mejillas.

Pronto el ambiente se calmo completamente, tanto Senku como Kohaku estaban saliendo del establecimiento, Kohaku llevando su mochila y Senku el gran bolso con sus cañones en él, fue entonces cuando a la muchacha se le cruzo una pregunta en su cabeza.

- Por cierto… Senku – Dijo tratando de llamar su atención.

- ¿Mm? –

- ¿Cómo supiste que estaba en la azotea? – Le miró fijamente.

- Pregunte en todos lados si alguien te había visto, Incluso le pedí ayuda a los demás, fue entonces cuando no solo te vieron subir a la azotea sino que también vieron al asquerosos ese – Dijo refiriéndose a Mozu – Francamente no se en lo que pensaba, solo tome mi bolso en un extraño impulso y subí para ver qué pasaba – Rascándose la nuca – Me alegra haber sido así de irracional – Dijo por lo bajo.

Aun así, Kohaku pudo escucharlo y se sintió feliz, el estuvo preocupado por ella, incluso celoso y le protegió, realmente estaba muy agradecida con él. Caminaron juntos hasta una intersección donde tomaban caminos diferentes, se quedaron en medio mirándose mientras el cielo oscurecía y las personas pasaban en su costado.

- Supongo que nos vemos mañana – Kohaku le dedico una suave sonrisa.

- Por supuesto – Este le devolvió la sonrisa, con la que había cautivado.

- Entonces, nos vemos – Deseaba darle un beso, pero no estaba segura de que fuera un buen momento o si a él le parecería incómodo.

Y Senku no necesito ser adivino para ver lo que quería aquella leona y sin mas le dio un pequeño beso en los labios – Hasta mañana, descansa mucho puesto que vas a tener que hacer el doble de trabajo por no presentarte al laboratorio el día de hoy – Le sonrió maléficamente.

- ¡¿Eh?! –

De solo pensar en todo el trabajo pesado que tendría que hacer al día siguiente le hacia sentir un dolor extraño en los brazos, pero bueno, no se quejaba si así podía pasar tiempo con su ahora novio.

Pasando unas calles, un poco antes de llegar a su casa Senku saca su celular y marca un numero que conoce muy bien.

- Hola Senku – contesto dicha persona – ¿Pudiste encontrar a Kohaku? –

- Sí, aunque no de la forma en que me gustaría – dijo con una vos muy irritada.

- ¿Sucedió algo? – Pregunto preocupado al otro lado de la línea.

- Veras… - Senku le relato resumidamente lo ocurrido.

- Entiendo –

- Tsukasa –

- No necesitas decirlo – Dijo seriamente – Me asegurare que ese imbécil no se le vuelva a ocurrir tocarle nuevamente –

- Sabía que podía contar contigo –

Fue así como Senku pudo estar tranquilo nuevamente, y durante un tiempo no se le vio a ver a Mozu en la escuela y la nueva pareja era toda una excentricidad.

¿FIN?

Espero les haya gustado y disfrutado del fic uwu hasta otra oportunidad.