¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?!
Lynn Sr. conducía su vieja Van por las calles de Royal Woods. La expresión de su cara reflejaba una gran tristeza porque justamente hoy estaba cumpliendo años y esperaba que por lo menos su esposa, hijas e hijo lo felicitaran de alguna forma pero nadie le ha dicho algo al respecto tanto este día como en los anteriores.
Incluso espero que Leni, su segunda hija y la más despistada y boca-floja de todas, le dijera algo al respecto o que echara a perder alguna sorpresa que la familia le haya tenido preparada como lo ha hecho tantas veces en el pasado, pero no ha dicho ni jota al respecto.
Lo peor fue que le habían pedido que fuera por un alimento para el perro de la familia, Charles, que supuestamente solo se podía conseguir en una tienda que estaba del otro lado de la ciudad por lo que se demoraría mucho en llegar a casa.
Aunque no tanto como lo previsto porque halló una tienda que estaba menos lejos en donde se vendía ese alimento por lo que podría llegar más temprano a su hogar.
-Ah…- suspiró con pesadez al estacionarse y tomar la bolsa que tiene la comida canina para caminar cabizbajo rumbo hacia la puerta principal de la casa y cuando sacó las llaves para abrirla…
-No, Lincoln… se supone que debías poner eso ahí al frente- oyó la voz de Lori que por algún motivo parecía estar incómoda y gemía, eso lo desconcertó.
-Es que tú debiste abrir más las piernas… no me diste más opción- su único hijo varón se oía igual de incómodo, parecía costarle respirar y se escuchó el sonido de cuerpos frotándose.
-¿Eh?- tales palabras se le hicieron de lo más raras al hombre de la casa y amañó con entrar.
-Háganme un espacio, ¡Lincoln, ponte bien!- también escuchó la voz de Lana hablando con un tono autoritario tan impropio de ella.
-¡Iba a decir lo mismo! Esa no es forma de tratar a una princesa, ¡Muévete más rápido!- de igual modo Lola reclamó haciendo un leve berrinche que si es propio de su persona también acompañado del ruido generado por la fricción de cuerpos humanos rápidamente.
-¿Qué están haciendo ahí adentro?- esa clase de sonidos encendieron una alarma dentro de la cabeza de Lynn Sr. al imaginar cosas que le generaron un fuerte dolor de estómago.
-¿No te nos quieres unir, Lucy? ¡Es de lo más divertido y cualquiera puede participar!- esta fue Leni con su tono tan amable y armonioso.
-Casi me partí la cadera la última vez, así que paso- aunque se oía monótona como de costumbre, podía percibirse cierto dolor en las palabras de la única pelinegra de la familia.
-Digo lo mismo que mi séptima unidad fraternal. Esa clase de acciones para los cuerpos de unas infantes como nosotras podrían afectar seriamente nuestro crecimiento- se podía apreciar esa misma expresión por Lisa, la genio de la familia.
-No… no puede ser, acaso… ¡¿ACASO TODAS ELLAS Y LINCOLN HICIERON…?!- comenzando a sudar a borbotones y con el corazón latiéndole a toda potencia, el castaño casi calvo pegó la oreja contra la puerta para poder oír mejor orando para que todo eso solo fuesen meras ideas suyas.
-Como se quejan. Deberían aprender de Luan y yo que lo hicimos solas y por nuestra cuenta sin ningún inconveniente- les reprochó el tono cantarín y británico de Luna.
-Hay que mover un poco el esqueleto debes en cuando, ¡JAJAJA! ¿Entienden?- reía la segunda chica castaña más grande de la casa y a continuación se escuchó el sonido de una mesa siendo arrastrada junto con los gemidos de esfuerzo de ellas.
-Ya terminé con Clyde y los demás amigos debiluchos de Lincoln, ¡Es hora de enseñarles como se hace!- se pudo apreciar la voz desafiante de Lynn Jr. seguida de un sonido como si ella se hubiese tirado encima de sus demás hermanas -¡Lincoln, deja de ser gallina y compórtate como hombre!- sea lo que sea que le estaba haciendo, le sacaba fuertes gemidos de dolor al peliblanco.
-Oh no… oh no… ¡OH NO!- se llevó ambas manos a la boca comiéndose las uñas haciendo el sonido de una máquina de escribir -siempre supe que convivir por tanto tiempo y bajo el mismo techo podría afectar a mi hijo e hijas, ¡PERO JAMÁS PENSÉ QUE DE ESTA MANERA!
-Lincoln, niñas, mejor terminen lo que estamos haciendo y luego podrán divertirse todo lo que quieran. ¿Por qué no se nos unen a su abuelo, la tía Ruth y yo para finalizar esto?
-Déjalas, hija. Con nosotros tres basta- Pop-Pop no quería arruinar la diversión de sus nietos, y al igual y como pasó con Luna y Luan, causaban el sonido de muebles moverse acompañadas de las quejas de la vieja amante de los gatos.
-¿Rita con su padre y con esa vieja bruja? ¡NO PUEDE SER VERDAD!- se jaló los pocos cabellos que aún le quedaban con tanta fuerza que iba a arrancárselos en cualquier instante.
-Sí quiere, puedo ayudarle con eso, Señora Loud- ofreció el cuatro ojos amigo de Lincoln.
-Muchas gracias, Clyde. Eres tan considerado- de inmediato se oyeron gemidos por parte de él.
-¿Lo está haciendo con un niño de 11 años? ¡INCONCEBIBLE!- ahora una enorme ira se estaba formando en su interior al sentirse humillado.
-Solo procura no sobre esforzarte demasiado, mi terroncito de azúcar- para colmo ahí también estaban los papás de él.
-Dejen de hablar babosadas, par de floripondios, y finalicemos esto- les exigió la voz del viejo gruñón y avaro de Flipp.
-Como si tú pusieras mucho de tu parte, holgazán. ¿Los años te han dejado todo oxidado o qué?- fue recriminado por el Señor Quejón.
-¿También están esos viejos cascarrabias y ese par de amanerados? ¡ESTO ES UNA LOCURA!
-¡PO-PO! ¡PO-PO!- repetía una y otra vez la pequeña Lily como si estuviera pidiendo algo.
-¿Qué quieres unirte a nosotros, Lily? Pues no sé, eres demasiado chiquita para esto. ¿Qué dicen, chicas? ¿Dejamos que se nos una?- pidió Lincoln.
-¡Por supuesto! No veo problema alguno. Solo procura no lastimarla si le toca moverse junto a ti- accedió Leni a lo que la más chica de la familia río con desbordante alegría.
-¿Ya metieron a Lily en sus actos barbáricos? ¡AHORA SÍ NO SOPORTO!- dominado completamente por la ira, Lynn Sr. abrió la puerta de la casa de una fuerte patada -¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?! ¡¿QUÉ ESTÁ OCURRIENDO EN MI CASA?!- casi escupía fuego de la boca y sus ojos parecían a punto de salírseles de sus cuencas por lo roja que estaba su cara.
Pero toda esa ira se esfumo al ver lo que todos estaban haciendo en verdad.
Rita estaba colocando unos adornos en el techo y moviendo unos muebles siendo ayudada por su suegro, la señora poseedora de muchos gatos y el pelele amigo de su único hijo varón que sostenía parte de un cartel que decía: "¡FELIZ CUMPLEAÑOS, LYNN!"
No muy lejos Luna y Luan hacían lo mismo poniendo globos y acomodando unos instrumentos musicales. La pareja gay también ponía de su parte en ese aspecto junto con el apoyo del Señor Gruñón y de Flipp aunque este último más bien se dedicaba a devorar los bocadillos puestos en una larga mesa "asesorándolos" para que hiciesen bien su trabajo acompañado del jefe de su esposa que estaba dormido teniendo la cara apoyada en una mano.
También notó a los amigos de Lincoln sobándose adoloridos sus brazos derechos como si hubiesen recibido una paliza jugando a las Vencidas, juego en el que Lynn Jr. es toda una experta.
Finalmente, vio que el niño peliblando y demás chicas estaban en posiciones de lo más incómodas porque jugaban nada más y nada menos que Twister, juego que obliga a los participantes a estar muy juntos unos con otros doblando sus cuerpos de diversas maneras para poder colocar las manos y pies en los círculos de colores en el piso siendo totalmente diferente a lo que imaginó en un inicio.
-¡LYNN!- su esposa dejó de lado el cartel para acercársele -¡¿Por qué tuviste que llegar más temprano?! La sorpresa que te estábamos preparando se echó a perder- le dedicó un regaño.
-Ah… este… yo… eh…- solo podía balbucear porque apenas estaba saliendo de su asombro ya que su quijada casi cayó al piso al estar medio encorvado hasta que reaccionó enderezándose para carraspear y arreglarse su cabello que casi se arrancó -en realidad, sí que me dejaron de lo más sorprendido, querida- sonrió con nerviosismo dejándola confundida.
-Pues en ese caso…- con una seña, Rita hizo que todos dejaran de hacer lo que hacían y se pusieran unos gorritos de fiesta -¡FELIZ CUMPLEAÑOS, LYNN!- exclamaron los mayores -¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PAPÁ!- vociferaron sus hijos cuando se incorporaron dejando de jugar Twister y fueron a abrazarlo.
-Muchas… muchas gracias, no saben lo mucho que esto significa para mí- pudo permitirse soltar tanto unas lágrimas de alegría y dicha, como de consuelo al haberse imaginado desde un inicio el peor de los escenarios posibles.
-¿No quieres jugar Twister con nosotros, papá? Luego de haber estado organizando la casa para la fiesta decidimos divertirnos un poco, ¿Qué dices?- le ofreció el chico de pelo blanco como la nieve.
-¡Por supuesto! Nada mejor para "mover el esqueleto"- repitiendo el mismo chiste tonto de su hija comediante, se dispuso a divertirse con toda su familia en el seguramente se volverá el mejor cumpleaños de toda su vida.
Primer y único capítulo de esta historia completado el 01/04/2020.
¿Qué creyeron? ¿En serio pensaron por un momento que se estaba llevando algún tipo de orgía tanto de Lincoln con sus hermanas como con otros personajes de la serie? ¡Que malpensados son! Tanto como Lynn Sr. (Aunque no sería algo que no se ha visto ya antes en otros fics de la serie XD)
Sé que el fic fue algo corto y no fue la gran cosa, pero lo hice medio improvisado al recordar que se aproximaba el primero de abril, y como en Estados Unidos este es el Día de los Inocentes, no me pude resistir a la tentación de hacer una troleada de este calibre, ¡Feliz Día de los Inocentes, pequeñas palomitas! (Me bajo el párpado derecho y saco la lengua XD)
De todas formas espero que les haya sacado alguna que otra risa esta historia. En vista de que mis fics de TLH están siendo bien recibidos, no duden que seguiré creando nuevas historias con las que espero entretenerlos ya sea sacándoles alguna que otra carcajada o dejarlos en suspenso y piensen que está ocurriendo el peor de los casos… a menos claro, que se trate de otra troleada como aquí XD
