Skip Beat no me pertenece. Tampoco la canción, es Princesa de Belinda.

Princesa

Si esto fuera como antes
Que la vida fuera en paz
Pero es mejor soñar
Ya no caben los problemas
Ahora casi todo es gris
Pero es mejor soñar

Kyoko siempre había soñado con ser una princesa tal y como la de los cuentos de hadas, Cenicienta, Bella, la Bella Durmiente, Blanca Nieves. Había tanta variedad que podía escoger según sus gustos. Pero había algo que esas princesas tenían en común; todas tenían a su príncipe azul. Y Kyoko no era la excepción. Ella quería ver a su príncipe azul llegar en su noble y blanco corcel, aunque por suerte ella no tuvo que soportar a alguna terrible madrastra –ya tenía suficiente con su madre biológica-, para encontrar a su príncipe azul, Sho-chan era mil veces mejor que cualquier otro príncipe que pudiera desear.

Te regalo este cuento de amor
Te regalo el corazón

O por lo menos eso creía en ese entonces y vaya que estaba equivocada.

Yo soy la princesa
La del cuento de Hadas
Que por fin se quiere despertar
Y tú eres el héroe
De las mil y un batallas
Ayúdame que me puedes salvar

Su muy querido y amado Sho-chan resultó ser un patán que solo la utilizó para su propio beneficio y luego ya que no le servía, la desechó como si de un trapo sucio se tratara.

Quédate en mi cuento de amor
Quédate en mi cuento de amor

Sin embargo, Kyoko no dejó de creer en las hadas ni en las historias de princesas por esa razón, ya que su muy querido y mejor amigo Corn demostraba que sí existían seres mágicos y dignos de admirar en el mundo.

En mi bosque encantado
Solo hay un príncipe azul
Y creo que eres tú
Y si algo aún nos falta
Queda magia para hacer
Ven dame de tu luz

Después de lo sucedido con el que no debe ser nombrado, conoció a Tsuruga Ren y aunque en un principio no se soportaban mutuamente, las cosas fueron cambiando. Drásticamente. Llegando al punto en que ambos terminaron enamorados del otro.

Te regalo este cuento de amor
Te regalo el corazón

Y entre conflictos personales de los dos, su ceguera continua, y problemas profesionales terminaron tal y como están en la actualidad.

Yo soy la princesa
La del cuento de Hadas
Que por fin se quiere despertar
Y tú eres el héroe
De las mil y un batallas
Ayúdame que me puedes salvar

Kyoko había dejado de desear casarse con un su príncipe azul en su blanco corcel, comprendió que ese tipo de príncipes solo existen en los cuentos de hadas y no valen nada.

Yo soy la princesa
La del cuento de Hadas
Que por fin se quiere despertar
Y tú eres el héroe
De las mil y un batallas
Ayúdame que me puedes salvar

Ella terminó casándose con alguien mejor que un príncipe, Kuon Hizuri. No podía estar más agradecida por encontrar en su vida a alguien como él.

Quédate en mi cuento de amor
Quédate en mi cuento de amor

Y a pesar de que no era un príncipe como tal, para ella siempre será su príncipe de las hadas, Corn.