Conspiración en Pueblo Bajo.
Capítulo 1: La kineceleran curiosa.
─ ¡Yo Ben Diez te destruiré villano! ─Grita un hombre musculoso de barba café y piel caucásica. Se ve cómo cambia de forma a un unicornio con una rueda y se aproxima hacía un Tetraman con valentía.
Todo eso es visto desde un proyector holográfico por una pequeña Kineceleran de diez años terrestres. Últimamente el programa se le ha hecho bastante repetitivo, casi siempre usa a los mismos alienígenas, siente que debería empezar a variar con tramas y formas.
Además, ella conoció al verdadero Ben diez; Le ha salvado la vida tantas veces que no puede evitar pensar en él todos los días. Hace ya dos años que él abandonó la tierra junto a su compañero plomero, debe admitir que los extraña bastante, jugar hockey con ellos, ver a Ben transformarse en alguna criatura impresionante. En viejas transmisiones radiales escuchaba cómo se transformaba en un Celestialsapien que llamaba Alíen X. Qué envidia, ella desearía poder presenciar a un verdadero Celestialsapien en acción.
─ML-E, tus amigos llegaron. ─Dice una Kineceleran mayor.
─Ya voy mamá. ─Responde la pequeña. Baja de su cama y toma su bastón improvisado de Hockey.
La Kineceleran adulta ve qué su hija va más lento de lo que suele ir, últimamente y a diferencia de los demás, ella ha empezado a ir con calma. Una actitud muy peculiar en cuanto a su raza se refiere.
─¿Qué pasa ML-E? ¿Te sientes enferma o algo? ─Pregunta la Kineceleran tocando la frente de su hija.
─Estoy bien mamá, es solo que… Juego hockey todos los días, veo a los plomeros trabajar, todo es… Cómo siempre. ─Responde la pequeña bajando la mirada, apreciando su palo pero sin sonreír.
─Oh ML-E. ─Suspira su madre sin perder la sonrisa. ─Cuando era joven en Kinet, lo único que hacíamos era ir de un lado al otro para cumplir nuestras labores. Vivíamos sin mirar atrás, sin poder recordar nuestros pasos, pero no teníamos opción porqué el planeta necesitaba de nuestro constante movimiento.
─… ¿Eso qué tiene que ver con el ahora? ─Cuestiona la pequeña
─A lo que voy es qué aquí en la tierra no tienes que correr hacía una sola dirección, puedes buscar otras rutas o ángulos. No estás limitada, cariño.
Su madre le revuelve el cabello y sale de la habitación, dejando a la niña pensando en lo que su madre dice. Ella era muy joven cuando vivía en Kinet, aún no podía moverse con total agilidad, se podría decir que era el equivalente a un bebé humana. Lo único que recuerda de Kinet es la imagen de sus podres yendo de un lado al otro al punto que eran muy borrosos. Aquí ya puede ver con más claridad a su madre, puede ver todas sus expresiones, su sonrisa, es mejor que la imagen borrosa que tiene de su padre. Ojala él no se hubiera quedado en Kinet.
Con un suspiro, toma un bote de comida para peces y alimenta a sus mascotas. Con el palo en mano sale hacía la calle aunque no crea que sea divertido esta vez, quizá unos minutos de movimiento no le hagan daño.
Su cola se enreda en una de sus piernas y tropieza, ve que su cola se encuentra rígida.
─ ¡Aww! Tu cola está empezando a tener movimiento. ─Exclama la madre con ternura. ─Descuida cariño, con practica podrás controlarla voluntariamente.
ML-E pone un rostro de molestia, su humor es rematado por su cola golpeándole la cara.
…
Tras unos minutos jugando hockey con sus amigos Kineceleran, ella falla otro tiro, termina dándole en la cabeza al Kineceleran más pequeño DJ provocando sus quejas.
─Hey ML-E, has estado distraída durante todo el juego. ─Dice el Kineceleran más alto y sin camisa, N-8.
─Lo siento chicos, hoy no me siento inspirada. ─Responde ML-E apenada.
Su amiga K8-E se le acerca, le toma el hombro pero ML-E aparta la mirada.
Los Kineceleran fruncen el ceño con preocupación, usualmente ML-E es la primera en presumir sus goles o alardea por cómo les ganara a todos. Últimamente su juego ha empeorado bastante, es más lenta y sonríe menos. ¿Qué le estará pasando?
─Oigan chichos, creo iré por un helado o tentáculo… Los veo luego. ─Anuncia ML-E mientras se retira.
─¿Pero podrás venir para nuestro partido contra los Apoplexian? Necesitamos a nuestra mejor tiradora. ─Asegura su amigo N-D preocupado.
─Claro que estaré en el partido N-D, los Apoplexian no pueden ganarnos. ─Afirma ML-E levantando la voz. Por más que no tenga ganas de jugar, tampoco quiere que una raza cómo los Apoplexian les ganen en un deporte de destreza.
Sin nada más que decir, ML-E se retira de la presencia de sus amigos. Entra a un callejón para dirigirse a cualquier parte de pueblo bajo, siente decepción al pensar que lo único que la anima hoy es el partido en la cancha profesional. El resto de sus días serán igual de monótonos y repetitivos, de seguro si Ben estuviera allí él descubriría alguna conspiración en pueblo bajo que interferirá con el partido. Incluso los criminales del lugar han estado demasiado inactivos… Ahora que lo piensa, es raro que han pasado dos años y la mayoría de crímenes en el lugar han sido solo delitos menores de los cuales los plomeros se encargan fácilmente. Es como si la mayoría de criminales hubieran decidido seguir a Ben al espacio salvo uno que otro villano de cuarta.
En al menos año y medio el techo del lugar no ha explotado, la única vez que lo hizo fue por una falla eléctrica. Revisa su bolsillo revelando que tiene una tayden, lo suficiente para un helado. ¿Porqué no? Quizá algo dulce le sirva para recuperar sus ánimos.
Mientras rueda por las calles, nota que hay una zona nueva en el centro de pueblo bajo. Hay un Galvan hablando con un Atrociano color rojo, con un mohicano negro.
Al acercarse hacía esa zona ve varías construcciones a medias, rampas, barandales. Cualquiera que camine por ese lugar debe tener muy buena concentración o si no tropezaría en todo momento.
─¿Qué te parece niña Kineceleran? Pronto esto será el mejor parque de patinaje de pueblo bajo. ─Anuncia el Atrociano sonriendo.
─No lo olvides Kody, tienes que hacerlos firmar el consentimiento para que las heridas no sean tu responsabilidad. ─Recomienda aquel regordete Galvan. ─Pequeña Kineceleran, te daré una tayden y tú me darás una firma. Te dejaremos ser la primera en probar el circuito. ¿Qué dices?
─¿Por qué le pagaríamos por usar el circuito, Chadzmuth? ─Pregunta Kody confundido.
─Control de calidad amigo, si se lastima sabremos qué cosas reforzar. ─Susurra el Galvan guiñándole el ojo.
ML-E curiosa, observa aquel circuito tan desigual. Ella ha podido recorrer pueblo bajo sin ninguna dificultad, pero esto es algo nuevo para ella, algo incierto. Se tienta a usarlo, ver cuál es el resultado.
─Probarlo no hará daño. ─Dice ML-E auto convenciéndose, quería no sentir la monotonía y eh allí la oportunidad.
─Eso es lo que tú crees, pero ya tengo tu consentimiento grabado y la muestra de ADN. ─Dice Chadzmuth con entusiasmo, de su bolsillo le arroja una moneda de tayden y se la arroja a la pequeña.
Ella toma la moneda, la guarda en uno de sus bolsillos y entra a la zona de patinaje, al ver que se encuentra frente a una rampa siente los latidos de su corazón acelerarse, incluso con más velocidad que la vez en la que fue arrojada por un villano por los aires pero Ben la atrapó y salvo. Abraza su palo improvisado, quizá no es buena idea… Sin darse cuenta su cola la traiciona e impulsa hacia la rampa. Sus ruedas involuntariamente la deslizan por la rampa, bajando mientras aumenta la velocidad, no tiene otra opción que concentrarse y seguir el ritmo.
Al terminar la rampa empieza a rodar hacia otra que la elevara, empieza a acelerar para poder conseguir la velocidad suficiente para mantener la máxima elevación, el aire rosa su rostro con mayor fuerza que cuando juega hockey. Al llegar a la rampa se eleva pero antes de llegar al final decide desviarse e ir de manera lateral, bajando moviéndose por las paredes.
Ve que hay un poste a unos metros de ella, salta y con la parte ondulada de su palo de hockey se sostiene de este, girando en el aire hasta que se suelta del poste, dando vueltas en el aire aterriza sobre un barandal y se desliza hasta que se termina, aterrizando pero sin frenar.
De hecho es bastante divertido, el cómo todo cambia de ritmo, los ángulos diferentes y lo impredecible que es. Puede imaginarse tratando de jugar hockey en este lugar una vez completado, sería algo nuevo y extremo.
Ríe mientras sigue explorando el circuito de patinaje, pero se da cuenta de que el resto está sin construir, eso es decepcionante pero ya quiere ver el momento en el que el lugar este completado.
─Para ser una Kineceleran, sabe medir su velocidad. ─Dice Chadzmuth con cierto respeto.
─Muchas gracias señor Galvan. Fue muy divertido. ─Grita ML-E desde el final de la pista.
─Si lo deseas, puedes ser mu sujeto de pruebas en otros experimentos de riesgo. Claro, si firmas el consentimiento. ─Ofrece el Galvan levantando la voz para ser escuchado.
ML-E medita esas palabras, la verdad es que sería divertido pero a la vez no puede arriesgarse a cosas así. Su madre enloquecería de verla tomar ese tipo de riesgo. Aunque ella lo deseara no cree que sería justo tomar esas decisiones sin pensar en su madre, aun así espera que la oferta siga en pie.
Con su corazón alegre, decide emprender su camino al puesto de helados, con dos tayden eso le ayudara a tener un helado para ella y otro para su madre. A ella le gustan mucho, de seguro esa sorpresa le alegrara el día.
Escucha quejidos en un callejón, cuando eso pasa quiere decir que alguien necesita ayuda. Se dirige a ese lugar para ver si puede hacer algo y al llegar, aprecia a otros dos Galvan, los conoce. Esos son amigos de Ben Tennyson y también plomeros, Blukic y Driba.
Ambos están atados, cómo y la motoneta a su lado está destrozada. Por el humo parece que usaron algún tipo de explosivo en ella.
¿Quién los habrá puesto en esa posición? No importa ahora, debe ayudarlos. Procede a desatarlos, empieza por el gordito, le quita la mordaza que tiene en la boca.
─Ya era hora de que alguien nos desatara. ─Se queja Driba.
─Sí, esto no se le hace a un plomero. ─Añade Blukic poniéndose su gorra.
─Hacerle esto a dos Galvan y quitarles su prototipo es una gran violación a la ley, tenemos que llamar al cuartel. ─Dice Driba mientras saca su comunicador.
─Gracias por la ayuda pequeña Kineceleran. ¿Quieres un smoothie de recompensa? ─Ofrece el Galvan.
ML-E conoce esa palabra, es una bebida que Ben bebía todo el tiempo. Según él era deliciosa, pero jamás se ha dado el lujo de probarlos ya que su madre no la deja ir fuera de pueblo bajo sin supervisión alguna.
─Blukic, no podemos decirle a los plomeros o si no confiscaran nuestro prototipo. ─Señala Driba.
Blukic abre los ojos por completo al percatarse de eso, no puede perder aquel prototipo, le tomo arduos meses de trabajo completarlo y perderlo de esa manera sería su ruina. De enterarse los demás los reducirían a conserjes o peor, recursos humanos.
─Pero no podemos dejar que ellos lo conserven Driba, ese prototipo podría crear catástrofes en las manos equivocadas. ─Afirma Blukic pensando.
ML-E ve que enserio se encuentran preocupados por lo que sea que hayan perdido, además de que ellos son plomeros y Galvan, lo que sea que les hayan robado debe ser peligroso.
Ambos Galvan piensan, observan que la Kineceleran aún se encuentra en su presencia; Sus conocimientos les indican que los Kineceleran de hecho son una raza bastante veloz aunque carezcan de la suficiente fuerza física, quizá eso sea de ayuda.
─Joven Kineceleran, ¿Crees que nos puedas ayudar? ─Pregunta Blukic juntando sus manos para suplicarle. ─Enserio es muy importante.
ML-E traga saliva, ¿Ella ayudando a dos plomeros? Eso es un gran honor pero también puede que sea una cosa muy arriesgada.
─Niña, si no nos ayudas todo pueblo bajo o incluso Bellwood entero podrían estar en riesgo. ─Añade Driba.
─Pero yo solo tengo diez años, no sé cómo podría ayudarles. ─Responde ML-E insegura de esa petición. Aunque si está considerándolo puesto que dijeron que pueblo bajo podría estar en riesgo, eso incluye a sus amigos, a su madre. Su amiga Esther entre otros, son vidas que merecen ser preservadas, incluso si algunos residentes son villanos.
─Vamos pequeña Kineceleran, Ben Tennyson no era más viejo que tu cuando se hizo un héroe. ─Comenta Driba tratando de darle ánimos.
ML-E levanta la mirada, sabía que Ben era un héroe antes de conocerlo. ¿Pero inicio siendo un héroe tan joven? ¿Qué pasaba en su mente la primera vez que se puso ese reloj? Si lo que dicen es cierto, entonces no duda que Ben los ayudaría sin importar la edad, pero Ben no se encuentra allí, hace dos años que no está allí y hasta los plomeros necesitan ayuda.
…
ML-E se encuentra observando por las calles de la zona comercial, en especial el nuevo negocio de herramientas de Packmar. Los dos Galvan le indicaron que allí se encontrarían quienes les robaron su prototipo.
Ellos la ayudarían poniéndose en una esquina y fungirán como francotiradores, ella ve que adentro se encuentran ellos. Dos de los más peligrosos, pero de alguna manera también de los más incompetentes villanos de Pueblo bajo; Octagon y Rhomboid Vreedle, el primero delgado, el segundo más alto y musculoso que su hermano.
Su madre le ha dicho que no se acerque a la familia Vreedle ya que ellos significan problemas, pero no puede evitar notar que Octagon tiene en sus manos una caja con la insignia de los plomeros, esa debe ser la que le robaron a los Galvan.
Según los Galvan, esos dos no son muy listos y se pueden distraer fácilmente. Eso será una ventaja.
Dentro de la tienda, Rhomboid se encuentra viendo las distintas herramientas y aparatos que el local tiene que ofrecer. Octagon por su parte platica con el enano vendedor.
─Los metrónomos sin duda funcionan correctamente, pero no estoy seguro si puedan funcionar con el proyecto que tenemos en mente. ¿Si me entiendes no? A lo que me refiero es qué la construcción de nuestro proyecto, requiero que las piezas sean perfectas, cualquier desperfecto podría hacer que todo salga mal. ─Explica el Vreedle delgado sin perder la sonrisa.
─Packmar ya te lo dijo, los cronómetros que Packmar vende son universales, se unen a cualquier tipo de aparato. ─Responde el enano verde enojándose. Es la quinta vez que Octagon Vreedle le pide hablar de sus cronómetros.
Se escucha un ruido de algo cayendo, los dos ven que Rhomboid trata de levantar un enorme motor.
─Lo siento. ─Dice Rhomboid con pena en su voz.
─Hay gordo, se supone que debías ser sutil. ─Reclama su hermano.
─ ¿Sutil? ¿A qué te refieres con sutil?
Octagon deja caer la caja de plomerose que tiene en manos y desenfunda su arma, asustando a Packmar.
─Nos referimos a que esto es un asalto. ─Responde Octagon quitándole el seguro a su arma.
Rhomboid saca una escopeta de energía y apunta también a Packmar.
─Todos los cronómetros en la bolsa, además de la tayden. ─Ordena Octagon ríendo.
Desde afuera ML-E los ve armados, sus piernas empiezan a temblar. Traga saliva, no cree ser lo suficientemente fuerte o veloz cómo para huir de sus armas y menos cuando su cola la traiciona.
Con un enorme suspiro se traga su miedo y acelera hacia la tienda, entrando sin ser detectada. Se esconde tras uno de los aparadores mientras los hermanos, toman el dinero y algunas herramientas adicionales.
ML-E intenta usar palo para tomar la caja sin tener que acercarse pero el objeto no es lo suficientemente largo. Se queja mientras su cola le da un golpe en la frente, eso de hecho le da una idea.
Concentrándose lo más posible, logra controlar su cola pero se da cuenta de que es más difícil de lo que parece.
─Mamá lo hace ver tan fácil. ─Susurra ML-E con molestias. Finalmente logra hacer que su cola se enrede en el palo, apretando con firmeza. Acerca el palo a la caja y logra tomarla, ni tonta ni perezosa la acerca a ella y ríe, incrédula porqué de hecho lo logro.
─Vaya, parece que en la tienda tienes un ladrón Packmar. ─Señala Octagon Vreedle llamando la atención de ML-E.
─Sí… ¿Te refieres a nosotros o a ella? ─Pregunta Rhomboid confundido.
─Aunque nosotros seamos los ladrones, es claro que me refería a la pequeña Kineceleran que nos está robando nuestra…. Hay ya no está. ─Se percata Octagon llevando su mirada hacia donde estaba ML-E.
─Vaya, los Kineceleran son escurridos.
─ ¡Hasta luego, bobos! ─Grita ML-E a manera de burla.
─Pero irónicamente no son muy sutiles que digamos. ¡Sígueme gordo y luego te corrijo tu lexico! ─Ordena Octagon mientras cambia la configuración de su arma.
Ambos hermanos corren siguiendo a la Kineceleran pero ella ya lleva una gran distancia de diferencia. Octagon apunta su arma a la dirección a la que ella se dirige y dispara un rayo azul de su pistola.
ML-E ve a Blukic y Driba a la distancia, ellos la siguen usando unas mochilas cohete que armaron con las piezas de su motoneta desmantelada.
El rayo azul aterriza frente a ML-E, el suelo se congela provocando que ella tropiece, soltando la caja y esta cae violentamente al suelo, llegando a abrirse.
ML-E derribada toma su bastón y lo usa para poder apoyarse, ve que la caja está abierta y busca lo qué sea que sea su contenido. Un objeto redondo color verde brilla cerca de ella.
─ ¡Espera niña, no toques eso! ─Grita Blukic aterrado.
─Eso no te pertenece niña, dánoslo. ─Ordena Octagon acercándose.
ML-E viendo que se acercan ve a su alrededor, no puede moverse correctamente por el hielo, pero ve que hay trozos de suelo que se congelaron y desprendieron a su alrededor, si no puede correr debe contratacar al igual que en el hockey cuando te rodean.
Hace girar su palo de hockey y después lo usa para golpear los trozos desprendidos, usándolos cómo proyectil, golpeando a Octagon en la cara, repite el proceso varias veces incluso llegando a desprender otros trozos de tierra, su velocidad es tal que pareciese una lluvia atacando directamente a los Vreedle.
Rhomboid recibe un golpe en la nariz, molesto apunta su arma y dispara, el rayo explota cerca de ML-E empujándola a ella y al objeto unos metros en el aire. Ce al suelo adolorida, el objeto le golpea la cara.
De repente una alarma empieza a sonar, toma esa insignia por encima de ella notando que es una insignia del omnitrix, cómo las que Ben usaba. La insignia cómo por obra del magnetismo baja por la chaqueta de ML-E hasta sentir su piel y se incrusta en ella, causándole un quejido.
─ ¡No! ─Gritan Blukic y Driba al unísono.
─Reconocimiento de ADN Kineceleran aprobado. Usuaria del unimatrix reconocida. ─Dice una voz robótica proveniente de la insignia.
─Espera. ¿Qué? ─Pregunta la niña bajando el cierre de su chaqueta y viendo la insignia pegada a ella.
─Te dije que necesitaba un código de aprobación para que no pase esto. ─Dice Driba cómo regaño.
─No; Estoy seguro de que fui yo quien te lo advirtió a ti. ─Reclama Blukic.
─Pues ni modo, secuestramos a la Kineceleran por igual. ─Afirma Octagon con un tono de resignación.
─Pero má nos prohibió las mascotas. ─Responde Rhomboid preocupado.
─Pues digamos que la trajimos para los niños bonitos y Dodecaedro, así de seguro nos dejara tenerla.
Mientras los Galvan y Vreedle discuten, ML-E ve aquella insignia en su pecho, la cual se parece tanto a la de Ben. Ahora cada vez que vea su pecho podrá recordar a su amigo, sonríe sin notar que en sus mejillas hay rubor, le entra un deseo de pulirla.
Con un simple toque la insignia empieza a brillar. De repente, ML-E siente su cuerpo extraño. La sangre en sus venas empieza a fluir de manera más acelerada, siente que algo en ella cambia.
Efectivamente, el cuerpo de ML-E empieza a sufrir una metamorfosis. Sus piernas y brazos se vuelven más largos, aumentando así el tamaño de su cuerpo, por debajo de sus codos y al lado de sus rodillas unas alas rígidas y negras se empiezan a asomar, con un grosor de cinco centímetros y ancho de treinta centímetros, de su espalda salen dos alerones que por debajo muestran turbinas; De sus piernas salen tres tubos de escape por pierna y sus ruedas dejan de ser lizas, pasando a ser más gruesas, flexibles y tener la apariencia de que pueden moverse en todo terreno imaginable.
Los Vreedle y Galvan dejan de lado sus discusiones al notar esa metamorfosis en ML-E. De hecho los Galvan se sienten orgullosos al presenciarla.
─Lo veo y no lo creo. ─Dice Octagon quitándose la gorra en señal de respeto.
─Se volvió más alta. ─Añade Rhomboid incrédulo.
─ ¡ML-E suprema! ─Grita la niña Kineceleran, anunciado al mundo su transformación.
─Siempre me pregunte, ¿Por qué es que las personas gritan el nombre de lo que se transforma? ─Pregunta Rhomboid rascándose la cabeza.
─Bueno Boid, creo que la acción de anunciar su nombre en voz alta se debe a que nosotros cómo espectadores podamos saber a quién o qué nos enfrentamos. ─Responde Octagon tratando de justificar la acción de su oponente.
ML-E se observa a sí misma, sonríe al sentir este nuevo poder en ella, incluso puede controlar su cola a voluntad. Hace la prueba y ve que las ruedas pueden pasar perfectamente por el hielo. Enreda su palo con su cola y se prepara para pelear.
Las turbinas en su espalda empiezan a disparar aire comprimido, de los tubos de escape en sus piernas salen llamas azules. Con tan solo una fracción de segundo ya se encuentra frente a los hermanos Vreedle, con las alas de sus brazos y con la velocidad correcta, las usa como si fueran cuchillas, logrando dar un tajo efectivo contra ambos.
Con su bastón atado a la cola les da golpes en la rodilla, haciendo que se tengan que arrodillar. Se le ocurre una idea, empieza a girar cómo si fuera un trompo y con su velocidad aumentada las corrientes de aire no se hacen esperar, derribandoa Octagon dado su cuerpo ligero, pero Rhomboid es capaz de mantenerse firme.
ML-E aprovecha que las ráfagas de viento le obstruyen la visibilidad, aprieta su palo de hockey y salta aun girando en el aire. El palo logra golpear la cabeza de Rhomboid dejándolo mareado.
─No Ma, no quiero ir a la escuela. ─Dice Rhomboid tambaleándose. Se deja caer sobre el cuerpo de su hermano.
─ ¡Boid, no puedo respirar! ─Grita Octagon tratando de zafarse de su hermano.
─Vaya, parece que no pudieron seguirme el ritmo. Suerte la próxima vez muchachos. ─Dice ML-E guiñándoles el ojo, incluso toma la gorra de Octagon como si fuera un trofeo.
Ella ve que un camión de los plomeros se acerca, no puede dejar que la vean de esa manera o sino los dos Galvan estarán en problemas. Además, en unos minutos empieza su partido contra los Apoplexian.
Corre levantando una nube de polvo en su trayectoria, los plomeros se acercan a Octagon y Rhomboid quienes observan eso detenidamente. El Vreedle delgado sonríe mientras la ve alejarse.
─Hay Octagon, nos van a arrestar. Ma no pagara nuestra fianza. ─Llora Rhomboid apenas consiente.
─Descuida hermano, jamás nos atraparan con vida. ─Dice Octagon sacando una granada. ─Referente a que preferimos destruirnos a ser aprendidos. Los veo en nuestro siguiente cuerpo, tontos.
Octagon quita el seguro de la granada, asustando a los plomeros. El proyectil libera energía que desintegra a Octagon y Rhomboid.
…
En otra sección de pueblo bajo, una máquina de clonación genera dos versionas nuevas de Occtagon y Rhomboid, incluso recreando sus ropas.
La máquina al terminar de clonar a los hermanos Vreedle los arroja hacia el lago, ambos hermanos despiertan mientras salen del agua.
─Hay, nos volvimos a hacer estallar. ─Dice Rhomboid apenado.
─Nah, esta vez fue intencional. ─Responde Octagon.
Ambos sienten manos sobre sus espaldas y ven a su madre levantarlos. Los dos tragan saliva al verla tan molesta.
─Asumo que fallaron en su misión, ¿No es así? ─Interroga la obesa vreedle.
─Pues madrecita linda, quizá fallamos en la obtención de aquel dispositivo inventado por los Galvan, pero con éxito obtuvimos su localización además de que confirmamos su funcionamiento.
─Y vimos que podía funcionar cuando lo tocas. ─Añade Rhomboid inocentemente.
─ ¡El punto es que lo tuvieran aquí! Pedazo de inútiles. ─Grita su madre arrojándolos nuevamente al lago. ─Tendré que informarle a nuestro socio de su espantoso fracaso.
Los dos hermanos bajan la mirada entristecidos, pero Octagon se anima rápidamente mientras piensa en lo conveniente qué es el hecho de que esa Kineceleran haya tomado su gorra, además de que tiene buen gusto en gorras.
…
ML-E se encuentra corriendo en la pista de patinaje, probando lo que no logro probar del circuito. Se dirige a una rampa pensando si esta forma le dará la suficiente velocidad cómo para saltar de una plataforma a la otra.
Entra a uno de los edificios a medio construir, observa el otro a veinte metros de distancia. Activa sus turbinas y tubos de escape para alcanzar máxima velocidad que su cuerpo le permite, logra saltar de la rampa mientras se acerca a la otra. A unos dos metros de llegar a la otra rampa suena una alarma.
ML-E cambia a su forma normal, cayendo a la plataforma pero desequilibrándose y rodando por el suelo.
─… Auch. ─Se queja la pequeña, usando el palo cómo bastón otra vez.
─Genial Blukic, ahora no podremos desprender el unimatrix de la Kineceleran. ─Se queja Driba aterrizando frente a ML-E.
─No es mi culpa que no hayas programado un código de ADN especifico. ─Responde Blukic molesto.
─Me dijiste que no había posibilidad de que alguien además de nosotros sepa de unimatrix.
─ ¡Yo no dije eso!
─Sí lo hiciste.
─¡No lo hice!
─ ¡Sí, si lo hiciste!
─Chicos basta, no quiero quitarme esta cosa. ─Afirma ML-E con alegría. Entusiasta trata de tocar la insignia para transformarse pero no funciona. ─¿Qué? ─Pregunta confundida, trata de hacer que funcione pero no da resultado alguno. ─¿Por qué no funciona?
─Tienes que esperar a que se recargue. ─Dice Driba con calma.
─Sí, además no puedes quedártelo. Es tecnología de los plomeros.
─Bueno, técnicamente no podemos quitárselo ya que se adhirió a ella. ─Recalca Driba para molestia de Blukic.
ML-E piensa en la contradicción, hace una hora estaban preocupados por llamar a sus compañeros plomeros, pero ahora trata de usar esa autoridad para quitarle la insignia. Eso le da una idea.
─ ¿Saben algo? Tienen razón. ─Dice la pequeña sonriendo con cierta malicia. ─Creo que tendremos que ir al cuartel general de los plomeros y explicarles que este dispositivo experimental cayo irresponsablemente en mi pecho, así como el hecho de que dos de sus científicos le pidieron a una civil menor de edad ayuda para aprehender a dos criminales peligrosos.
Blucik y Driba se percatan de lo que ella está diciendo, cuando pone los datos de esa manera no es difícil pensar que quizá dejarle el unimatrix no sea mala idea, así podrían encubrir su experimento prohibido.
─Oye pequeña Kineceleran, que esto quede entre nosotros. Si quieres incluso podemos ayudarte con el unimatrix, dándole algunas mejoras. ─Ofrece Blukic nervioso.
─¿Qué dices pequeña? Tu silencio a cambio de nuestra ayuda. ─Añade Driba.
─Oh bueno, supongo que tendré que aceptarlo. ¿Pero seguros que no quieren que los plomeros se enteren? Sería lo correcto. ─Afirma ML-E fingiendo inocencia.
─No hace falta, tu solo trata de mantener el unimatrix seguro. Nosotros te ayudaremos. ─Responde Blukic nervioso.
─Es más… Toma. ─Driba saca un comunicador. ─Sí tienes algún problema o duda puedes llamarnos.
ML-E toma el comunicador, este crece al tamaño de su palma. La tecnología de los plomeros es fabulosa.
Antes de volver a su vecindario, sube el cierre de su chaqueta para que no se vea su insignia. Ella sonríe, esperando el momento para volver a usarlo.
Sin nada más que hacer, decide seguir su camino hacia el partido contra los Apoplexian, pensando en cual será s siguiente aventura.
