Mi primer one shoot para Pokémon. Espero les guste, me encanta el personaje de Gloria y tengo muchos ships para ella, decidí empezar con Bede, porque me encantó su desarrollo y la forma en que fue llevando la historia. Quizás escriba algo más sobre ellos, mientras tanto aquí es dejo esto.

Junto a Ti

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El aire frío de la madrugada despeinaba ligeramente sus cabellos castaños. El torneo terminó hace un buen rato y el estadio de ciudad puntera se encontraba ahora vacío. Otro buen año, se dijo. Defendió su título por quinta vez seguida, y aunque hubieron varios aspirantes muy fuertes en esta ocasión ninguno dió la talla para poder retarla. Y como era de esperarse fue uno de sus líderes de gimnasio quien llegó a la batalla final. Fue duro vencer a Hatterene pero nada que ella e Inteleon no pudieran lograr...

Bede mejoraba mucho con cada año que pasaba, ya hasta Raihan se andaba con cuidado, pues por tercer año seguido, era el príncipe de las Hadas quien enfrentaba a Gloria en la batalla de campeones, y no la furia de los Dragones. Y es que el joven Líder sucesor de Opal se estaba ganando a pulso el título del más fuerte de los ocho grandes. Crecía a pasos agigantados. Gloria sonrió un poco recordando la batalla de hace un rato, el corazón le latía a mil por hora y no era para menos, Bede siempre la llevaba al límite. De hecho... Hacía mucho tiempo que ella le observaba desde lejos. No solo por el cambio físico que había tenido, ahora era más alto y esbelto, sus rizos plateados ligeramente más largos casi llegaban a sus hombros, su voz era como un dulce y ronco ronroneo que cautivaba a quien le oyera y ese par de ojos violetas, casi místicos que el chico tenía. Muchas juraban que podía hechizar con ellos al solo mirarte. De ahí que el apuesto líder de gimnasio ganara -gracias a su numeroso club de fans- su apodo de "El principe de las Hadas". Sin embargo no era solo ese el motivo por el que la joven Campeona lo miraba, más bien que el cambio había sido no solo físico sino casi radical. Ahora era muy distinto de cuando lo conoció en aquella mina. Su arrogancia fue cambiada por gentileza, su rudeza por serenidad, aunque el orgullo siguiera intacto, Bede ahora ya no se reía de nadie, ni los hacía menos, sino todo lo contrario. A sus entrenadores en el gimnasio los trataba con respeto y tolerancia, con Opal siempre atento a lo que ella necesitara, e incluso con ella misma, si bien seguían teniendo esa rivalidad de siempre, ahora podían sentarse y charlar como gente civilizada, o por lo menos sin acabar riñendo como solía pasar cuando se conocieron...

De hecho Gloria podía decir que sentía un poco de envidia. Hace mucho tiempo sintió que se había estancado, que no pasaba de lo mismo, mientras Bede con cada día que pasaba mejoraba y pulía sus talentos ella se quedaba atrás... Incluso Hop y Marnie habían avanzado tanto...

La joven campeona volvió a suspirar mirando el sobre entre sus manos. Leon se lo entregó sonriente en la cena que tuvieron en el restaurante para "celebrar" que su reinado continuaba. Adentro se encontraba una carta en donde solicitaban su presencia para participar en el torneo mundial, aquel que se llevaba a cabo cada determinado tiempo y en el que solo los mejores del mundo podían competir. Los más grandes entrenadores, líderes y campeones del mundo entero se daban cita para las batallas Pokémon más arduas de la historia... Y ahora era su turno de dar la cara por Galar.

"¡Será magnífico Gloria, los harás pedazos!" Había dicho Hop con esa sonrisa que le dedicaba solo a ella, Leon y Sonia también lo apoyaron. Y todos brindaron por un nuevo título para la joven Campeona. Lo cierto era que Gloria no se sentía preparada... En realidad estaba aterrada. ¡No estaba lista para algo de ese nivel!... Y el solo pensar que sus amigos creían tanto en que podía con todo, en decepcionarlos, a ellos y a todo Galar... ¡No! ¡Ni pensarlo!...

-Dios mío...-susurró mirando a la nada desde la punta de la que fuera la torre Rose. Ahora se había convertido en un centro de entrenamiento. Retadores de toda la región iban y se enfrentaban unos contra otros en lo que ahora era la llamada -y amada- torre de batalla, de Galar. Uno de los lugares preferidos de su gente, y también de los visitantes de otras regiones, era tan fabuloso como retar en la torre de Hoen o el metro de Tessalia... Y un orgullo para ella misma, había que decirlo, pues entre ella y Leon habían logrado que esto se llevara a cabo y los habitantes de Galar estaban encantados con el resultado.

La chica sintió el aire helado sobre su espalda y se estremeció un poco, hasta que un saco púrpura fue puesto gentilmente sobre sus hombros... Gloria se giró sorprendida y encontró un par de irises violeta mirándole fijamente...

-Bede...

-no deberías estar fuera con el frío, vas a enfermarte, señorita Campeona -musitó con su voz suave y pausada.

-si... Yo... Lo siento, es verdad.

-no solo saliste sola, a mitad de la noche y sin la capa o ningun abrigo, sino que dejaste tu cinturón de pokeballs, ¿Acaso eres tonta Gloria?

-¿Huh?... -el tono de su voz cambió un poco tornándose irritado. La joven bajó la vista. Cierto, no era correcto que se dejara insultar por uno de su élite de líderes pero tampoco se sentía de ánimos como para reñir con el Príncipe de las Hadas, además, hasta cierto punto tenía razón. Luego de un rato de estar en la celebración se había salido ella sola y dejó olvidado su cinturón con Inteleon y las demás pokeball.

-Tu madre y Hop estaban preocupados. Por lo menos debiste avisarles...- frunció el ceño un poco.

-lo siento...-Bede apretó ligeramente los labios ante el tono desanimado de la chica.- me sentí algo... Abrumada... Solo quería estar sola un rato...

-ye veo.

El ceño fruncido del joven se relajó en una expresión serena y dió un ligero suspiro. Su exhalación se desdibujó en el aire helado en forma de vapor. En un par de pasos estuvo a un lado de Gloria y se quedó en silencio junto a la muchacha, solo mirando a la ciudad aletargada entre el sueño y la vigilia... Las lucecillas de las calles destellaban ahí debajo, y desde la altura a la que estaban parecían solamente pequeñas luciérnagas titilando en un valle de concreto... Gloria le miró de reojo. Los ojos violetas del chico eran incluso más brillantes -y hermosos- que todas esas luces ahí abajo. Su rostro fino, su piel blanca, su cabello enrrulado de plata y esos labios delicados... ¿Cuando Bede se había puesto tan... Atractivo? No, el siempre lo había sido, pero su actitud antes dejaba mucho a desear... ¿Pero ahora?...

-Estas nerviosa. -dijo quedamente sin mirar a la muchacha. Los ojos de Gloria se abrieron como platos. Nadie se dió cuenta, ni sus amigos, ni su familia, ni Raihan con quien salía de vez en cuando... Ella se esforzó por ocultarlo, porque ellos no se preocuparan. Pero él se dió cuenta a pesar de sus esfuerzos. Bede era sin duda extraordinario...

-¿C-como dices?, No, es que yo...

-esta bien estarlo, Campeona -continuó sin mirarla, usando el título que ella ostentaba para llamarla, siempre con respeto. -el Miedo es parte de uno...

-su-supongo que tienes razón... ¿Como lo supiste?...

-jajaja -rió un poco, un sonido encantador a los oídos de Gloria por cierto, pues Bede casi nunca reía- por favor Gloria no insultes mi inteligencia...

El chico se giró y le miró con una pequeña sonrisa y un deje de arrogancia en su expresión, como si lo que hubiera dicho fuera más que obvio, ella creyó ver por un minuto un reflejo del "antiguo" Bede que enfrentó en la mina. Eso la hizo sonreír también, algunas cosas nunca cambian, se dijo la joven.

-te conozco demasiado bien como para no darme cuenta. Se cuando callas las cosas que te aquejan, se cuando estás enojada o alegre... ¿Cómo no iba a saber que algo como esto iba a asustarte...?

-No entiendo... ¿Cómo sabes tanto de mi?... -Musitó la joven tímidamente, el muchacho se llevó una mano a la frente, apartando un par de mechones de plata que el viento despeinó al soplar de nuevo.

-porque te observo. -dijo sin más. A la chica le dió un vuelco el estómago- eres mi mayor rival, desde luego, siempre te la pasas desbaratando mis planes... Es normal que yo quiera ir un paso delante, señorita Campeona.

-oh...-aquello la hizo sentir extraña. Entonces Bede la miraba. ¿Será que lo que veía era suficiente? ¿Que pensaría de ella? De repente preguntas como esa inundaron su cabeza como un ataque de Surf barriéndolo todo a su paso.

Bede la observó con con una expresión que a Gloria se le antojó indescifrable. Dió un par de pasos acortando la distancia entre ellos hasta quedar de frente y la chica se sintió un poco intimidada pues ahora el apuesto líder Hada superaba bastante su estatura...

-está bien tener miedo a veces Gloria...-dijo con ese ronroneo que atontaba a sus fans- cuando te enfrenté hace cinco años en el torneo, en el fondo yo estaba aterrado. -confesó con una pequeña sonrisa

-¿De... De verdad?...

-claro. Lo había perdido todo. -el chico suspiró y se apoyó en el barandal de aquella azotea. Eran recuerdos agridulces los que volvieron a su memoria, con la mirada perdida en las lucecillas de abajo continuó, mientras la campeona de Galar le escuchaba embelesada- Rose me retiró su apoyo, Oliva me había utilizado solo para sus propósitos... No tenía otro lugar a donde ir, ni un propósito... Pero Opal me dió uno. Ser su sucesor como líder de Gimnasio era un gran reto. Y traté de dar lo mejor de mi. Pero siempre estuvo ahí esa espinita, ¿sabes?...

-¿A qué te refieres?

-enfrentarte una vez más. -Gloria parpadeó un par de veces confundida.

-cuando nos conocimos, pasaste sobre mi muy fácilmente. Y no una, sino varias veces...luego ocurrió lo del mural... Me sentí justo como tú ahora, abrumado. Sentía que si no te enfrentaba una vez más no podría quitarme ese sentimiento, era como probarme a mi mismo... Y cuando por fin lo hice, aunque me venciste, y en buena ley, yo estaba feliz. Me sentí en paz, libre.

-Bede yo... No sabía, nunca fue mi intención hacer que te sintieras así...

-¿huh?...-ahora el sorprendido fue el principe de las Hadas, pues no esperaba la reacción que estaba viendo en ese momento. Los ojos de Gloria se llenaron de lágrimas y su voz sonó quebrada... ¿Estaba llorando... por él?

-lo, lo siento mucho, Bede.

-¿Por qué lo sientes?

-te hice sentir mal, estuviste con este nudo en el estómago tanto tiempo y... Y yo jamás lo supe. De haber sabido...-sollozó la chica, el joven líder sonrió gentilmente y acarició su mejilla limpiando u par de lágrimas de su lindo rostro, Gloria tembló un poco ante tal gesto, pues lo cierto era que jamás habían estado tan cerca uno del otro...

-no, no llores. No lo dije para angustiarte. Solo quería que lo supieras... Esa batalla contigo fue como mi renacimiento, Gloria. La disfruté, me divertí... Entonces entendí que luchar con tus Pokémon no era solo ganar, tenía un significado más profundo que una vana victoria... Tu me enseñaste eso...

-Bede...

-por eso, no tengas miedo. No vas a salir de ello hasta que vayas y enfrentes aquello que te asusta... -el joven mostró ese gesto arrogante tan suyo, pero tan encantador a los ojos de la joven Campeona- ¿Y que si te derrotan? Habrás dejado lo mejor de ti, y de Inteleon también, ¿o no?... Además, tendrás a tu gente de Galar apoyándote. Tu madre, Hop, Marnie y Leon... Y a tu élite de líderes... También me tienes a mí... Siempre...

Esto último lo dijo con un sutil rosa en las mejillas. Gloria esbozó una amplia sonrisa

-oh Bede... ¡Muchas gracias! -la joven se arrojó a los brazos del principe de las Hadas y casi lo hizo perder el equilibrio, el muchacho se las ingenió para mantenerse en pie y sonrió con suficiencia cuando ella le miró a los ojos

-lo siento señorita Campeona, pero no voy a dejar que renuncies a este reto, ya has desbaratando mis planes lo suficiente, creo que es mi turno para hacerlo...

Gloria dejó escapar una carcajada. Ahora se sentía más tranquila. Cierto, para quitarse el miedo solo debía enfrentarlo. Y saber que todos estarían ahí para ella era algo reconfortante, pero sobre todo... Saber que ÉL estaría mirando, era razón de más para darlo todo.

-Vamos -el apuesto joven le tendió la mano- deben estar preocupados por ti, ni siquiera contestas a Rotom. Seguro también te lo dejaste en la fiesta, ¿No es así?...

-oh! Es verdad! -exclamó con las mejillas rojas de vergüenza. Bede suspiró y se frotó la sien algo contrariado...

-madre mía! Tu no olvidas la nariz porque la traes pegada...-Gloria Rió un poco todavía avergonzada

-bien... Llamaré un taxi...-Gloria sonrió un poco y sujetó su mano Antes que el muchacho usara su teléfono.

-no me molestaría caminar...-dijo con las mejillas rosadas. Bede ladeó una sonrisa.

-supongo que a mi tampoco... ¿Que tal un café?

-me encantaría...

El joven tomó delicadamente su mano y posó un beso en ella al más puro estilo de un caballero inglés y la chica se ruborizó todavía más. Luego ambos caminaron hacia la puerta de la azotea cogidos de la mano...

Esa noche Gloria aprendió que el miedo puede paralizar a uno... Pero también que vale la pena luchar por superarlo. Y quién sabe, tal vez la recompensa al final del camino... Sea tan dulce como aquel momento...

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END.

Espero les haya gustado. Pienso escribir las shoots de esta pareja, así que ojalá dejen sus comentarios. Hasta pronto.