Disclaimer:El manga/anime Mairimashita! Iruma-kun no me pertenece, le pertenece a Osamu Nishi. Yo solo soy una fan que escribe para el disfrute de otros fans sin fines de lucro

Desde hace meses he querido publicar algo para el fandom a pesar de que aún ahora no tenemos categoría para Iruma. Es solo un drabble de mi ship favorita del manga, pero tal vez haga más cosas para el fandom.

Me había olvidado de la advertencia de Spoilers dado la mencion del arco que sigue del final (o más bien, después del arco de las akumaidol), antes de la escena final.


*Jardín de Flores*


Cuando Amelie e Iruma se encuentran, la presidente del consejo estudiantil de la escuela demoníaca Babyls se siente parada en un jardín de flores, su propio jardín privado, cultivado y cuidado por ella misma, con su sangre, sudor y sus manos sucias.

Ella está orgullosa de él, de cada flor que a crecido, de cada sueño, aspiración y ambición.

A sido así desde que nació, siempre.

Por eso nunca pensó en ella (y su jardín) como en algo incompleto. Y luego, llegó Iruma para cambiar esa perspectiva, porque todo puede crecer y perfeccionarlo, incluso eso de lo que uno ya se siente orgulloso. Sus palabras plantan más flores en este y su sonrisa hacen que crezcan las que nacieron sin permiso, esas que tienen un misterioso parecido a las que aparecen en el libro humano que guarda su familia por años, ¿Como se llamaban? Oh, se llaman rosas, según le dijo Iruma.

— Es la primera vez que te veo con el cabello recogido — Comenta tan pronto como se fija en su cabello sujeto en una coleta baja — Te queda muy bien — Dice con una sonrisa sincera (como siempre) y un imperceptible rosa en las mejillas.

Amelie también se sonroja pero con más intensidad, claro, esa mañana sólo pensó que quería verse en el espejo con un reflejo diferente al usual, no esperaba chocar con él, pero no es que le desagrade la casualidad. Las orejas que sobresalen de su cabeza se agitan sin darse cuenta, de abajo a arriba, con un movimiento rápido cuando escucha las palabras del chico del que esta enamorado.

Para ser honesta, piensa que no era para tanto porque aún siendo recogido, su cabello eran como llamaradas salvajes que no podían extingirse con nada, piensa que en realidad no había mucho cambio respecto a su look usual.

Aún así, sonríe y acepta la flor con un: — Gracias —.

Nerviosa y un poco tímida.

¿Y como no estarlo? Mientras hablan el ambiente se torna más brillante, o tal vez es solo el efecto de no haberse encontrado con él hace ya muchas tardes para seguir leyendo "recuerdos de mi primer amor" juntos. Sea como sea, sus ojos no se pueden separar del chico frente a ella, mientras él habla ahora con los otros miembros del consejo estudiantil que la acompañaban en sus guardias, nadie lo puede evitar, Iruma y sus compañeros se habían hecho amigos y desde que el de cabello azul había vuelto a su barota, los otros lo extrañaron.

Amelie también, pero tiene el consuelo de sus mensajes y sus reuniones clandestinas en las tardes.

— Debemos seguir patrullando — Y con esto se despiden del chico de cabello azul para seguir con su camino, con ella caminando a paso firme y, tal vez, una pequeña sonrisa.

Porque cada flor (halago) que le da Iruma, Amelie la cultiva en su jardín (de sueños) secreto. Esperando que algún día los dos tengan uno compartido, solo para los dos.