I
Stolas fue abriendo sus cuatro ojos con cierta pereza y un silencioso bostezo. No se había movido de la posición en la que despertó aquella mañana y una socorrona sonrisa surcó en todo su pico, bastante alargada con intenciones de todas menos inocentes.
La causa o razón de su gran contento por la mañana, es debido que sus ojos rojizos vieron en su emplumado y desnudo pecho -asi como todo el resto de su cuerpo por debajo de aquellas acolchonadas sábanas de seda y algodón- a sus pequeños amantes.
Ambos demonios acurrucados y encimados encima de su pecho, con párpados cerrados y respiración constantes demostrando lo tranquilos y profundamente dormidos que están. Aún puede recordar a detalle los sucesos que transcurrieron el día anterior.
II
Stolas no es un demonio que salga seguido de su castillo, a pesar de comandar 26 legiones de demonios, no es alguien que salga de su castillo a menos que sea totalmente necesario. Por lo general cuando tiene una reunión importante con otros demonios de la primera Jararquia, donde suele estar presente Lucifer o tiene que estar presente en alguna guerra de su interés. Y no esas mediocres territoriales donde fácilmente puede ganar.
En esta ocasión decidió salir solo y sin compañía para ir a visitar a alguien que lo ha estado ignorado en las últimas semanas, lo cuál le resulta fastidioso y decepcionante. Después de todo, nadie debe ignorarlo. Aún puede recordar la última llamada que tuvo con aquel pequeño imp donde al final esté le cortó de la nada por su repentino ataque sexual eufórico. Desde entonces y por desgracia, ya no ha podido contactar con él. Cómo está tan aburrido y no tiene algo programado para hacer durante todo el día, y es que decide salir de su castillo para estirar sus largas piernas permitiendo se recorrer la ciudad "impcity".
Entre sus pensamientos más cínicos se repetía cuánto le fascinará ver la cara de sorpresa del pequeño imp cuando lo vaya a ver a su trabajo. Seguramente se pondrá muy alegre por su visita-o perturbado-, y podrán pasar tiempo juntos. De tan sólo imaginar, fantasear como sería el resultado de su plática con él le va a dar un orgasmo.
Antes de salir le avisó rápidamente a su esposa Helena, quién apenas le prestó atención asintiendo para marcharse al jardín y seguir hablando de un chisme en especial con sus conocidos mientras tomaban un aperitivo. De la única persona con quién se tomó el tiempo de despedirse adecuadamente fue con su única y por lo tanto amada hija Octavia. Quién se encontraba pintando un mural en su habitación con las nuevas pinturas que le compró hace no más de una semana. En sus tiempos libres donde no tiene que estudiar o aprender algo, siempre se distrae pintando, dibujando, leyendo alguna novela o escuchando música.
-¿A dónde vas?- preguntó la chica sin voltearlo a ver. Sonaba molesta, como siempre.
-A visitar a un conocido. - respondió con una media sonrisa, admirando el mural que ella apenas comenzaba. - Queda lejos del castillo, así que puede que me tarde un poco en regresar.
Hubo un pequeño e incómodo silencio, Stolas creyó que ya debería irse al ver qué su hija no iba a decir algo más, sin embargo al último minuto ella agregó:
-¿Puedo ir contigo?
Para sorpresa del padre, expectante lo pensó por unos segundos hasta caer en cuenta que no lo veía seguro. Él iba a visitar a su amante, así que por lo tanto no vería correcto presentarle tan pronto a su hija al imp. Y sabía que ella estando a su lado no correría peligro allá afuera, porque nadie se atrevería a atacarlos debido a su estatus de poder. Pero. . .
-Lo siento, en otra ocasión prometo llevarte. - contestó rápidamente, preguntándose porque de repente ella querrá salir con él a la ciudad. Si quisiera comprar algo, se lo pide o encarga de alguna revista y listo. No había necesidad de salir del castillo.
Siempre fue así, siempre la acostumbró a esa manera más segura.
-Como quieras.- respondió cortante aún más molesta, continuando con su dibujo.
Stolas suspiró cansado y salió de su cuarto esperando que su hija no acumulará más rencor hacia él, se dirigió rumbo al edifico donde trabaja Blitzo. Tuvo que investigar un poco para conseguir esa información, pero tampoco fue tan difícil de conseguir.
III
-¿Quién demonios...?- hizo una breve pausa mirándolo de arriba abajo. Llegar hasta ahí fue fácil pero, tampoco le es de su agrado estar en un mismo espacio con demonios tan bajos como lo son los imps. Y pensar que se había quedado engachado con uno en especial.
-Soy el príncipe Stolas. Gobierno-
-Si, si. Sé quién eres. -le interrumpió la chica, no quería escucharlo más tiempo con ese tono prepotente. - Lo que quiero saber es, ¿Qué hace alguien como tú aquí? Los pedidos se hacen por medio de un número, entre mensajes y llamadas. No tienes que venir personalmente hasta aquí. - agregó cruzando se de brazos.
-No vine para eso. Vine para quedar con Blitzy. - comentó mirando hacia bajo. Con curiosidad hacia la chica de rasgos lobo.
-¿Blitzy? - arqueó su ceja, él asintió y la chica hizo una ligera mueca pensativa. -Un momento... ¿Tú eres el sujeto de la otra vez que sonaba excitado?- abrió los ojos en grande. Stolas no sabía si ella estaba sorprendida, emocionada o enfadada. Quizás una mezcla de todas esas emocionas con algo de intriga.
-Supongo que soy ése.
-¿Para que quieres hablar con él?- hizo una breve pausa, Stolas apunto de responderle, la chica le hizo una seña de silencio.- Espera, mejor ni me digas. Sígueme. - giró sobre sus talones y de adentro al edificio.
Siguió a la chica hasta subir varios pisos hasta arriba. De saber que estaría tan alto, hubiese volado el mismo aunque no supiera en qué piso exactamente estaban.
La chica abrió una de las puertas del largo pasillo donde habían dos demonios sentados en una mesa rectangular haciendo sus cosas.
-¿Y Blitzo?- preguntó ella al ver qué su jefe no estaba ahí.
-Arreglando el "problema".- hizo un gesto de comillas el demonio albino. Parecía que ellos tres sabían a qué se refería con el problema.- ¿Qué hace él aquí...?
-Vino a verlo. - se sentó en una de las sillas con gesto aburrido, hasta que sacó su celular.
Stolas se quedó esperando al menos dos minutos hasta que un gritó se escuchó y dos demonios entraron a la habitación o sala de juntas.
-¡Loona no vas a creer lo que..! - gritó un Blitzo hasta que vio a cierto y altísimo demonio en su sala de juntas. Haciendo que parará en seco.-¿¡Qué mierda hace este sujeto aquí!?
-Vino a verte. - respondió con simpleza su secretaria.
-Hug...- musitó el jefe.
Stolas se acercó a su imp favorito, le encantaba observar lo nervioso e incómodo que está. Sin embargo, había algo diferente en esta ocasión. Pues detrás de él haciéndose a un lado, había otro Imp.
Sin embargo esté imp se le hacía bastante familiar comparándolo con su Blitzy. En su frente tenía una marca en forma de corazón color azul. Su piel es roja con manchas blancas igual que Blitzo, sin embargo el color de sus ojos es diferente. Un iris blanco y alrededor un rojo intenso. Su traje es de un azul marino y tiene un cuerno con frangas rojas y azules mientras que el otro es blanco con frangas grises, más las puntas son negras al igual que Blitzo.
No sabía que Blitzo tuviese un hermano casi idéntico a él.
-¿Por qué hay dos Blitzo's aquí? - preguntó con gran interés en intriga Stolas, mirando de cerca al otro imp quién le devolvía la mirada pero con extrañes.
-No, es mi... ¿Hermano?- respondió el primero intentando que Stolas se alejará del otro.
-Tú no tienes hermanos. - contestó una Loona desde su asiento y sin despejar la mirada de su móvil.
Ante la nueva información, Stolas no tardó mucho en hacerse la idea.
-Déjame adivinar. ¿Hiciste el conjuro de la sombra?
-Solo quería ser más poderoso. Pensé que la sombra iba a ser más oscura y grande, no una copia alterna de mí. - se cruzó de brazos un Blitzy ofendido. Se había emocionado hace días al haber encontrado un conjuro que le llamó bastante la atención por varios motivos.
-¿Celoso de que sea más sexy que tú?- le respondió el otro en un tono burlón. Lo más odioso para el creador es que la voz de la copia sonará igual a la suya.
-Una copia nunca vencerá al original. ¡Aparte eres un respondón!- señaló con enojo. No podía creer que su propia sombra se atrevería a burlarse de él. De un momento a otro miró a Stolas quién parecía seguir examinando los a ambos, lo cuál le inquietaba. -¿Y tú qué haces aquí? Tengo mucho trabajo que hacer, estoy muy ocupado.
-En realidad jefe, no tenemos trabajo hasta maña-
-¡Moxxie siéntate en un pito! - le gruñó lo cuál hizo que el nombrado le mirara mal y lanzará un bufido.
-¿Y por que no te sientas tú en el mío, Blitzy~?- le sonrió con arrogancia y bastante coquetería. Tan alto que los demás lo escucharon perfectamente sintiendo la "tensión sexual".
El mencionado hizo un gesto de asco y sorpresa. Por no decir que le daba vergüenza cuando Stolas andaba de necesitado sexual enfrente de sus amigos y su hija. Sin mencionar que no es el momento, debido a que aún tiene que solucionar lo de su "sombra", o cómo le gusta llamarlo, "un copia mal diseñada".
-...¿Qué quieres?- preguntó por fin luego de un pequeño silencio.
-Veo que tienes un problema.- miró de reojo al otro Blitzo, quién seguía a su lado con una media sonrisa.
-¡Oye! No digas eso enfrente de él, es sensible.- dijo el original tapándole sus oídos a su "gemelo".
-Soy prácticamente tú Blitzo, claro que los tengo. - respondió esté sonriendo con ironía.
-Bueno, te quiero ayudar a qué el conjunro finalice. ¿Cuánto tiempo llevan así?
-Tres días.
-¿En serio me vas a eliminar? Soy más que una simple sombra, tengo consciencia propia. - se metió en la conversación bastante indignado.
-¿Entonces que hacemos? No pueden haber dos jefes, es bastante molesto.- bufó irritado Blitzo al ver qué la sombra no tenía algún poder en especial.
-Yo resolveré tus problemas. Tú no verás a la copia, y tú harás una nueva vida en otro círculo del infierno lejos de aquí. - se dirigió a ambos Blitzo's quienes lo meditaron un poco.
-Pero yo no quiero dejar a mi familia. - se quejó el de ropas azules.
-Carajo, que es mía. ¡Consigue la tuya!- habló Blitzo y mirando a Stolas con duda.
Claramente no confiaba mucho en él. Pero ya no sabía que más hacer. Había muchas cosas en el libro que no entendía debido a que están en un idioma que ni el mismo puede entender. Tampoco sabía si realmente era capaz de eliminar a su otro yo, que después de todo es él pero con diferente diseño. Aunque algo que le llegó a llamar bastante la atención es que tenga una marca de corazón en su frente a diferencia de la suya.
Antes de que se diera cuenta, Stolas ya andaba coqueteando con el otro Blitzo. Haciéndolo pensar que tal vez así se deshace completamente de él. Regalandoselo al mismo Stolas que siempre anda de cachondo. Esa idea no sonaba nada mal en su cabeza. Él terminaba ganando y todos serían felices. Aunque no sabía que pensaba exactamente el otro Blitzo de Stolas. Pero podía llegar a un buen acuerdo con él.
IV
Stolas llevó a sus invitados hasta su castillo, donde aviso a los que están bajo su mando que no quería interrupciones, y que probablemente tardaría una o dos horas en salir.
No le prestó atención a la mirada sospechosa que su esposa le dedicó desde el jardín, y su hija parecía ocupada en su propio mundo por lo que dudaba que ella fuera su habitación en esos momentos. De todas formas le pondría seguro a la puerta.
Apenas entraron a su recámara, cerró la puerta detrás de si con seguro y claramente los dos imps lo notaron y miraron con ceños fruncidos.
-¿Qué mierdas estás haciendo?
Stolas no tardó mucho para empujar al verdadero Blitzo y su sombra a la cama y desgarrar sus ropas rozando con sus garras su sensible piel rojiza de estos.
-¡Ah no! ¡No vinimos para que nos uses!- exclamó quién vendría siendo su sombra. Tenía su misma voz elocuente, sus mismas expresiones tiernas y de terror, lo único diferente es el estilo, los colores de sus ojos, cuernos y piel. Sin embargo, aquella sombra se siente real y para Stolas eso es más que suficiente.
Había aguantando tanto para no follarse los en el trabajo de Blitzo.
No evitaba excitarse de sobre manera al imaginar se ya el escenario que ha estado preparando, y lo mejor que tendría a más de un pequeño imp para divertirse.
-Concuerdo con él, no seremos tus putas. - dijo Blitzo, con molestia moviendo su cola de demonio con desenfreno, intento huir pero fue inútil cuando Stolas los tenía bien agarrado con esas largas garras. Y no sólo eso, si no que también les quitó a ambos aquel pantalón y botas, dejando toda su retaguardia al descubierto. -¡HA! - gritó agudo cuando Stolas azotó una de sus nalgas. No sólo él, también el otro Imp, "su gemelo" había gritado.
-Vaya, pero que apretados están. Ver sus culos me excita.- se relamio su pico al acariciar el contorno de sus entradas, separando con delicadeza y paciencia sus muslos para ver mejor sus apetecibles entradas.
El búho quería hacer el momento más largo para disfrutar cada minuto.
Stolas dio varias nalgadas a ambos imps, escuchando sus quejas de dolor mezclados con pequeños jadeos de pequeño placer. Cómo estos se retorcían entre las sábanas e intentaba escapar, pero no podían al estar encadenados de las manos con algún otro conjuro que él mismo aplicó apenas los desnudó. Parecían tener esposas o cadenas en las muñecas de sus manos.
-Tanta diversión para el solitario y amoroso Stolas. Se nota que están ansiosos. - comentó con cierto tono burlón y lujurioso. Sus pompas agarraban un tono rosa pastel contrastando perfectamente con el rojo intenso de sus pieles, además de manchas blancas.
-¿¡Qué mierda, nos vas a violar!?- exclamó un Blitzo furioso, indignado y sobre todo avergonzado.
-No es violación si lo disfrutan. - sonrió de sobre manera, no sabía por dónde empezar, tenía tantas cosas en mente y casi todo el tiempo del mundo.
Lo único que tenía bien en claro es que no estaría satisfecho hasta dejar esos culos bien abiertos y llenos de su esencia.
V
Habían pasado varios días desde la última vez que sintió lo estrecho y calor en el interior de su Blitzy. Además que fue su primera vez, al menos su primera vez en el culo. Le quita la "virginidad" en ése aspecto.
Y ahora podía volver a sentirla, mientras su polla embestia sin cuidado a su Blitzy que sólo enterraba sus uñas en las sábanas del contrario, estando boca abajo y gimiendo con fuerza, con el otro Blitzo lo que hacía era meter cuatro de sus "dedos" en su entrada. Esté Blitzo igual se retorcía, aunque a comparación del original esté parecía más sincero pues incluso movía sus caderas en busca de más contacto con sus dedos lo cuál le excitaba bastante.
La vista era exquisita y erótica, por un lado tenía a su lindo Blitzy, metiéndole la polla en su ano el cuál se iba agrandado debido al grosor de su pene, mientras que esté sólo se retorcía debajo suyo gritándole mil maldiciones hasta de lo que se iba a morir. Su cola enredándose en su pierna.
Por el otro lado, embestia con sus dedos a un Blitzo que gemía y buscaba más penetración, más profundidad con sus dedos. Aunque claramente jamás lo admitirá en voz alta.
Salió de ambos, confundiendo los en su momento. Parecían haberse agotado tan rápido.
-Esto aún no termina, quiero que chupen mi polla.- sonrió con gula, ambos Blitzo's se miraron entre confundidos y avergonzados.- Los dos.- aclaró.
-Jodete, imbécil.- le insultó el primer imp. Mientras que el segundo prefirió quedarse callado.
-No se los estoy preguntando, se los estoy ordenado.
Obligándolos, los tomó de sus cuernos, quién puso más resistencia fue su Blitzy pero al final se atragantó con su polla. Mientras el primero succionaba su glande y lamía su falo, el segundo Blitzo chupaba sus redondos testículos, haciendo toda clase de sonidos eróticos y provocativos.
-¿A qué sabe mi polla? ¿Qué sabe tu sabor, Blitzy? Recuerda que estuve dentro tuyo.- dijo Stolas en un tono bastante provocativo, excitado.
Su Blitzy sólo daba largas lamidas en todo su grosor y daba uno que otro chupetón en su punzante glande, sin embargo Stolas al no recibir respuesta lo obligó a qué metiera gran parte de su miembro en su boca. Sujetando lo de uno de sus grandes cuernos para marcar el ritmo. Sin importarle que esté lagrimeara un poco.
-Esta salado, caliente y húmedo.- respondió con cierto temor el otro que succionaba sus testículos, pasando su lengua alrededor de estos y en salivando lo más que podía.
-Muy bien Blitzo. - con su mano libre le acarició su mejilla. Observando como la cola de esté se movía inquieta.
-¿Por qué a él le dices por mi nombre y no por el apodo que me diste?- tosió un poco apenas sacó la polla de Stolas de su garganta. De su labio inferior se desprendía un delgado hilo de saliva que conecta al pene del más alto.
-Para no confundirlos. - respondió encogido de hombros. - No he dicho que pares.
Esta ves los dos Blitzo's compartieron más de su falo, ambos acariciándolo y lamiendo lo.
Se escucharon unos pasos afuera y como se detenía enfrente de su puerta. Stolas les murmuró que continuará sin importar qué.
-¡Papá! Mamá pregunta si vas a cenar.- se escuchó del otro lado de la puerta luego de unos toques. Ambos demonios se tensaron al escuchar que se trataba de la misma hija de Stolas.
-Cariño, papá ahora está muy ocupado. Dile que cenaré más tarde.- respondió con calma, a pesar de que sonaba un poco jadeante.
-¿Qué tanto haces allá?
-Mis experimentos, Octavia. - contestó. La nombrada se despidió de él sin sospechar nada y se fue alejando de su cuarto.
-¡Joder! Sólo córrete de una maldita vez.- gimió su Blitzy harto de que Stolas haga presión contra uno de sus cuernos, aparte de sentirse molesto al tener enfrente una erecta polla. En el fondo sentía envidia por la virilidad del príncipe. Sin mencionar que también se sentía humillado.
Si hablamos de su sombra, el Blitzo que poseía ojos iguales a los de Stolas y de colores diferentes pero misma voz y actitud, podría decirse que de alguna manera no se sentía tan incómodo como el primero. Era extraña la situación sí, pero había algo que le excitaba de ése búho.
-Aun no.- respondió. Para luego dirigirse a su gemelo.- Blitzo, ponte en cuatro como la perrita que eres. Y tú Blitzy, debajo de él.
-¿Qué mierdas vas a hacer ahora? puto enfermo.
-¿Esa sucia boca quiere que la viole con mi polla de nuevo? ¿Quieres que te dejé sin hablar? ¿Eso quieres Blitzy? Pensé que te gustaba cantar. - sonreía retorcido, y complacido al ver qué su imp ya no le dijo nada más.
-. . . - sin saber que decir, sin poder creer que haya confiando en él desde el principio, ¿Cómo no lo vio venir antes? En todo esté tiempo mientras se dejaba follar y le chupaba su pene estuvo pensando -a la vez que maldecía- la forma de huir de ahí. Le daba igual si fuera con o sin su sombra. Pero ya no soportaba más estar ahí haciendo lo que el más alto se le daba la gana. Eso no formaba parte de su trato.
-Eso pensé. - rió y les señaló de cómo debían acomodarse. Incluso se sentía tan confiado que les quitó aquéllas "esposas" y les dejó que se re costarán en su cama. Indicándoles como debían estar.-Dios, sólo miren la deliciosa vista que tengo. - decir que estaba muy emocionado era tan poco para describir lo que sentía. Incluso podía jurar que iba a convulsionar por la vista que dos Blitzo's podían ofrecerle. Llorar de felicidad ni le parecía ridículo ahora.
Sin esperar demasiado embistió al que estaba arriba, causando que esté se cayera encima de Blitzo, frotando su cuerpo con cada embestia que Stolas le proporcionaba. El primero creyendo que sólo al otro lo penetrará, se equivocó al sentir al minuto como volvía abrir su entrada.
El que se encontraba abajo, el imp original si logró ver la cara de satisfacción de Stolas y su sonrisa de descaro. Lo detestaba sin lugar a dudas.
No le agradaba como su pene se frotaba con el de su copia exacta que estaba arriba de él. La situación le parecía extraña, lejos del echo que Stolas éste follando a ambos y turnándose para embestirlos.
Pasaron varios minutos hasta que los dos imps se corrieran, haciendo que se contralleran y por lo tanto apretaran más su interior. Stolas se corrió en el segundo Blitzo, sin embargo tenía suficiente semen para para salir de uno y meterse en el otro mientras su polla seguía expulsando abundantes chorros de semen.
Las expresiones faciales de ambos imps es algo que grabaría en su memoria para siempre. Porque aunque ellos no quisieran ser follados por él, al llegar al orgasmo se ve claramente como lo disfrutan. Cómo sus pequeños cuerpos tiemblan y sus colas se aferran a las emplumadas piernas del príncipe. Sudorosos y jadeantes, Stolas disfruta de esa sensación que ambos les hacía experimentar.
Apenas terminó de eyacular, y dejar cansados a sus imps decidió darse una ducha rápida y salir al comedor. Dejando a dos Blitzo's totalmente sudados y cansados como para tan siquiera poder escapar.
VI
Cuando terminó la cena, ni muy rápido ni muy perezoso regresó a su habitación. La cuál si bien siempre suele compartir con su esposa, en esta ocasión ella dormiría en una habitación aparte debido a que en los últimos días se han estado peleando por cualquier cosa. Y lo que provocó ira y despecho en la demonio búho rubia por la sinceridad con la que el sin vergüenza de su esposo le dijo porque no debía entrar a su dormitorio con él.
-Me estoy acostando con dos demonios. Y creo que no te gustaría estar ahí, ¿Verdad?
-¡Eres imposible! - exclamó su esposa bastante molesta e irritada.-Si vas a tener el descaro de traer a tus amantes a nuestro dormitorio, que no se queden toda una noche. ¿Qué pasaría si Octavia se entera de tus deslices? Y que tienes tal descaro de traerlos hasta el mismo techo donde ella duerme. Vaya padre que tiene. - dijo con clara intención de ofenderlo.
Stolas sabía que por esa ocasión ella tenía razón. No estaba dando un buen ejemplo como padre ejemplar. Y aunque estén en el infierno, eso no significa que quiera que su hija sufra de alguna manera.
Sabe que su infiedilidad no tiene excusa alguna, pero tampoco es el único mal esposo de esa relación que dejó de funcionar desde hace tiempo.
-Tampoco te hagas la inocente, Helena. Tú tampoco has sido una santa estos meses. Nuestro matrimonio sólo es en apariencia, dejamos de amarnos como hace años y cada quien se fue por su rumbo. Si seguimos con ésto, es por nuestra hija. - aclaró bastante serio. Había tenido la descencia de por lo menos decirle a ella las cosas como son, y no tenía porque soportarla.
-Como digas. Sólo espero que mañana al medio día mandes a qué cambien las sábanas y no quiero ver las alfombras sucias.- agregó cruzada de brazos bastante indignada.
Al finalizar la conversación, ambos se fueron cada quien por su parte. Stolas estaba por seguir con su diversión.
VII
Mientras el "nuevo" Blitzo lo tenía completamente desnudo, auto penetrando se y con sus manos en su pelvis, moviendo sus caderas y dando saltitos a la par que gemía haciendo expresiones adorables y eróticas, el original lo tenía a un lado suyo cerca de su pecho, rodeándolo de sus hombros a su izquierda.
Stolas con su mano derecha sujeta la cintura del segundo Blitzo para ayudarlo en las embestidas, marcarle el ritmo sobre todo. Su cintura delgada más caderas curvadas son perfectas e iguales a los de Blitzo original sin duda. Con su garra podía cubrir casi por completo toda la cintura del pequeño imp. Mientras que por otro lado, su lindo Blitzy estaba gimiendo cerca de su oído, pues la "mano" que tiene "libre" que es la izquierda, no la tiene tan libre debido a que tres de sus dedos están en su orificio -varios segundos atrás lo había humectado bien con un lubricante que había traído después de la cena pero antes de la discusión con Helena-, embistiendo lo casi con la misma velocidad y profundidad que su polla lo hace con el otro que tiene encima suyo.
Nuevo ángulo, nuevo escenario pero siguen siendo dos pequeños imps quienes protagonizan dicho momento que quiere recordar siempre durante varios siglos. Quiere a ser inmortal tan emotivo momento. ¿Cómo no excitarse con su Blitzy gimiendo, apoyado en su hombro y pecho debido a las embestidas que le proporciona con tan sólo tres largos dedos suyos? Aparte del casi idéntico Blitzo que saltaba encima de su polla, la cuál lo hacía temblar debido a la profundidad de las estocadas. Esté especialmente tiene un gesto de placer perdido, su lengua de fuera y jadeando como perro sediento con un gran rubor en sus mejillas. Es más que perfecto escucharlos gemir.
Es más que perfecto enseñarles quien es el que manda ahí.
-¿Cuándo... Mierda piensas p-parar?- preguntó entrecortado acompañado de gemidos el imp a su costado.
-Si uno se cansa, para eso tengo el otro, ¿No?- le besó. Un beso húmedo y demandante. Mientras observaba de reojo al otro moviéndose, como se apoyaba en su pelvis y la fricción sonaba en todo el lugar. Su trasero golpeando con sus testículos. Se notaba que con el tiempo se le iba dificultando, pero tenía un increíble aguante. Su polla estaba por explotar en el interior de esté, tan profundas y fuertes eran las embestidas que podía notarse en su vientre hasta donde le llegaban.
-S-Se supone que ibas a deshacerte de él. - le balbuceó. No tener la polla de Stolas en su interior no quitaba el echo de que sus dedos no le hicieran temblar del placer y dolor. Abría demasiado su orificio dilatado y sensible. Odiaba estar a su merced.
-¿Bromeas? Si los quiero a los dos, no me atrevería a deshacerme de uno. Los necesito a ambos. - le sonrió con picardía. Recibiendo tan sólo un insulto por parte de él.
-Jodete.
-¿Y si mejor te jodo a ti, Blitzy?
Apenas dijo eso se corrió dentro del otro causando que esté cayera cansando, con su lengua fuera y jadeante, encima de su estómago.
Con cuidado posicionó al segundo Blitzo a su lado, observando como la entrada de esté expulsaba su semen. Su entrada se veía dilatada, abierta y chorreante de diferentes fluidos.
-¿Qué es esa marca que tiene él?- preguntó su Blitzy al notar que, el otro Blitzo efectivamente tenía una extraña marca en su vientre que antes no tenía.
Stolas no le respondió. En vez de eso, sin más tiempo que perder, embistió al original que no le dio tiempo ni de quejarse. Aún tenía demasiadas posiciones que probar. La noche es larga, y no estaría contento hasta drenarlo todo en el interior de ellos dos.
VIII
Eran cerca de las diez de la noche cuando su Blitzy cayó rendido en el colchón, no tardó demasiado tiempo en quedarse profundamente dormido. Stolas tan sólo siguió embistiendo al único que quedaba despierto hasta correrse por tercera vez en él. Disfrutando como esté tenía sus ojos desorbitados, gemía con locura y no ocultaba para nada sus gestos o expresiones de placer en su rostro.
- Blitz no sabe que en un par de días desaparecere. Él no tiene el poder suficiente para mantener a su sombra. Sólo los Overlods y príncipes del infierno lo tienen. - dijo entre cortado el imp recuperando la respiracion.
-Lo se. Por eso hice está marca. Te estoy dando cierto poder para que puedas seguir aquí.- le acarició su vientre donde se encontraba dicha marca. La cuál hace horas su Blitzy vió más nunca le respondió que significaba.
-... ¿Por qué hace esto? Sólo soy una copia del que tú quieres.
-Ya lo dije, no puedo dejar a ninguno de los dos. Además, me ayudarías a vigilarlo. - le contestó con simpleza. - Será mejor que tú también duermas. - le recomendó.
-Estamos sucios y pegajosos.
-Y eso quiero.
Con ambos Blitzo's ya dormidos, pudo disfrutar la increíble vista de sus culos rebosando de su semen y respiraciones lentas. Los tapó a ambos con las sábanas. Luego se acostaría con ellos a dormir.
Si es que no le vuelve a entrar el calor en la madrugada. Debía darles que comer en la mañana, seguramente estaría tan hambrientos.
IX
En el momento que despertó temiendo que fuese el mejor y largo sueño húmedo de toda su existencia, sonrió con picardía cuando se dio cuenta que todo fue real.
Ahora mismo en sus aposentos tenía a dos Blitzo's durmiendo debajo de las colchas. Encima de su pecho emplumado con respiraciones lentas y concisas. Su Blitzy con la boca abierta y formando un pequeño charquito de saliva encima suyo. Mientras que el otro sólo se abrazaba más a él. Los tres compartiendo un calor agradable. Incluso se veían tan cómodos y relajados.
Todo ahí olía a sexo. Sexo.
Se dio cuenta que tenía una erección matutina. Pero para su gran suerte, tenía a dos encantadores demonios que seguramente estarían más que encantados de ayudarlo. Ya podía imaginarlo. Que se pelearán por quién se montaría primero en aquella erección matutina.
-Stolas...- balbucearon los dos al mismo tiempo. Causando ternura y sorpresa al nombrado. Le agradaba ser el protagonista de sus sueños.
Orgulloso de lograr su objetivo, sabía que apenas empezaba su día con dos demonios, dos imps a los que jamás dejaría de follar hasta que su entrada estuviese bien dilata y llena por completa. Cansarlos hasta que rogaran por más. Hasta que se enamorarán mínimo de su polla.
Porque sí, Stolas quería hacerlos sus putas perfectas. Sólo suyos.
No descansaría hasta dominarlos por completo. Y la sola idea le forma un gran sonrisa en su rostro, aparte de un gran sentimiento de satisfacción y placer.
Palabras: 5,112
Fecha de publicación: viernes 10 de abril del 2020.
Escritor: JaquiiAleWorld
Fandom: Helluva Boss
Historia: "Dominante"
Nota del escritor:
Terminé mucho antes de lo que creí este one-shot. Ufff, hasta me sorprendo.
Aunque quería que fuese un poco más largo, estoy feliz de que al menos alcanzará las 5000 palabras, incluso poco más.
¿Qué les pareció? òwó
El one-shot lo hice más bien por morbo que una trama en sí. Eso de "la sombra" es algo que Blitzo quería tener, como Alastor que siente su sombra. Pero hizo algo mal en el conjuro y no le salió tan bien como quizo xd.
Otra cosa, no se cómo se llama la esposa de Stolas en realidad pero le puse Helena xd.
Espero hayan disfrutado está historia. Estoy planeando otro Stolitzo en colaboración con @Gravedad_c3ro. Se quiere publicar cuando terminé "Essencia". A finales de abril xd.
•Curiosidades:
•Es mi historia número 49 terminada oficialmente.
•Inspiracion es obvio. Fan arts de el diseño viejo y el diseño con el que se quedó de Blitzo.
•Estuve a punto de darle un nombre diferente al Blitzo dos, pero no sé me ocurría nada conciso. Así que a veces se dirigían a él como una sombra, la copia, el gemelo, segundo Blitzo o en caso de Stolas a él si le decía Blitzo.
•Tuve que ver un poco de porno en trío para inspirarme mejor en las escenas de sexo. Ahre. Aún así, espero que les haya gustado.
¡Nos vemos la próxima!
