-Abulia, apatía; canijo, enjuto; opimo, fértil; lóbrego, oscuro; apología, encomio; zurear, canturrear ... - Kirishima mencionaba una palabra y luego decía un sinónimo de esta; estaba repasando aquella lista de palabras que estaba en su cuaderno y que sabía de memoria, después de todo era uno de los pocos que daban el examen extraordinario - Yantar, comer; gazuza, hambre; anorexia, inapetencia; hecatombe, catástofre; ufano, pedante...

¡Mierda!

Hacía frío y se le congelaba el trasero, pues estaba sentado en la vereda que rodeaba el parque cerca de su lugar de estudios, la brisa hacía mover sus cabellos negros y su nariz se encontraba algo roja, ¡pinche frío!

Una vez que ingresara a la universidad regresaría a su academia y la haría trizas por dejarlo afuera congelándose, ¡qué les costaba abrir la puerta!, Kirishima era un alumno muy puntual y siempre llegaba temprano a su academia; la desventaja de eso era que siempre tenía que esperar hasta las once para poder ingresar al lugar y mientras tanto tenía que esperar en el parque.

¡Sacrificando su lindo trasero!

Se había aburrido de repasar las palabras, así que decidió ponerse los auriculares y poner su canción favorita, "Something happened to my heart", sí, una canción coreana cuyo mensaje le había encantado y era su favorita; él era lo suficientemente varonil como para admitir que le gustaba el k-pop y toda su cultura, pero como nadie le preguntaba, él no tenía que decirle a medio mundo cosas suyas.

¡Que mierda, abran ya!, giró su rostro en un intento de distracción

Aunque...

Tal vez hubiese sido mejor no girar su cabeza; pues había visto al rubio que le gustaba desde hacía un tiempo.

Lo quería demasiado pero detestaba no poder hablarle, no tener el valor para hacerlo; Bakugo Katsuki era el amor imposible de Kirishima y el rubio no tenía ni idea, ni la más remota idea y eso era algo que Kirishima también detestaba

-Llegaste... - Susurró para si mismo, a pesar de ser alegre la mayor parte del tiempo, en aquella academia no hablaba con nadie debido a que solo se dedicaba a estudiar y por lo tanto no podía ser una cara sonriente con medio mundo; mucho menos con Bakugo, pero sí le había sonreído en pocas ocasiones de manera fugaz y tímida

No era extraño ver a Bakugo Katsuki solo, siempre andaba así; y eso hacía más difícil el acercarse; no sabía de que podría hablarle o como si quiera presentarse sin parecer un idiota.

La canción en sus auriculares seguía sonando, girando su rostro trató de seguir repasando su lista de sinónimos mas no pudo concentrase de nuevo, Bakugo se encontraba dirigiéndose hacia él, al menos eso parecía; ya que estaba pasando por el pequeño sendero por el que la mayoría pasaba para sentarse en la vereda a esperar a que la academia abriera.

-Mierda... - Susurró, estaba seguro que sus mejillas estarían rojas en aquel instante, aumentó el volumen del móvil para solo concentrarse en la música

Estaba cerca, el rubio cenizo estaba cada vez más cerca, parecía como si el camino jamás se acabase, ¡por un chingado parecía ir en cámara lenta!

《Piensa en el examen, Kirishima, piensa en el examen; nada es más importante que eso ahora, tu ingreso, tu ingreso, concéntrate》

Su pulso se había acelerado, ya no podía sacárselo de la cabeza; más que sea trató de disimular.

-Kremlin, fortaleza; bardo, poeta; atractivo ... - Miró a Bakugo - ¡Doncel! - Estaba seguro que había hecho el ridículo en aquel instante

Bakugo era el más serio de aquella academia, muy serio, inteligente y atractivo; era perfecto excepto porque no socializaba con nadie, inalcanzable para Kirishima pero totalmente deseoso a la vez; el pelinegro parecía colegiala enamorada cada vez que suspiraba por el chico de cabello cenizo. Sin darse cuenta la canción estaba volviendo a reproducirse desde el inicio.

~A pesar que yo, le dije que no, sigue yendo a ti mi corazón~

Y Kirishima no pudo evitar cantar en voz baja aquella canción que tanto le gustaba y que por alguna extraña razón estaba perfecta para la ocasión. Bakugo se había sentado justo a su costado, ¿por qué?, eso jamás había pasado; estaba tan feliz que siguió cantando, aún en voz baja.

~No se va a rendir, ni disminuir, ¿por qué mi amor es así?~

El pelinegro estaba sonriendo, aquella canción siempre sería su favorita; guardó su libro y su lista de sinónimos, quería relajarse unos instantes, sabía que no lograría estudiar nada cuando su mente estaba en otro lado; por un momento se olvidó del rubio que lo hacía delirar y levantó su rostro mirando la copa del árbol que tenía en frente; alzó su mano e hizo el ademán de alcanzar el árbol y luego al cielo, adoraba aquella sensación, libertad...

~Uno a uno los recuerdos me hacen llorar, descansar esta vez no podré~

Estaba casi seguro de que notó que alguien lo miraba y solo pudo sospechar de Bakugo, trató de verlo de reojo y notó que en cierto manera, a su parecer, parecía haberlo estado viendo recostado en su mochila. Aquello sonrojó a Kirishima y lo hizo sonreír mientras seguía cantando suavemente aquella canción, que al parecer ya tenía un espectador.

~Y se ha vuelto esto aún, más difícil lo sé y no puedo alejarlos de aquí~

Aquella parte la cantó con los ojos cerrados, estaba casi seguro de que aquella parte era la más triste, le dolía pensar que aquella canción estaba hecha a medida de sus sentimientos por el rubio cenizo.

Tal vez lo mejor era no pensar en eso, seguiría cantando para Bakugo, porque aunque el rubio no supiese la verdad, el chico varonil le cantaba a él, a él y a su amor que cada vez iba en aumento.


~Sé que mi corazón no se rendirá, aunque sea un idiota ciego de amar~

Había pasado mucho tiempo después de cumplir con aquella rutina diaria de llegar temprano y deleitarse dándole pequeños conciertos inconscientes al rubio que tanto amaba, tanto que hasta había nacido una pequeña esperanza de a lo mejor interesarle al rubio; aunque esa esperanza no duró mucho cuando un día pasó justo detrás suyo, ignorándolo totalmente y dirigiéndose a otro lugar para sentarse a esperar a que la academia abriese sus puertas.

-¿Por qué...? - El susurro se oyó quebrado, quería llorar, lo estaba haciendo de la manera más oculta; con una sonrisa y una lágrima escapando de su ojo dejando un camino húmedo por su mejilla - Que idiota... - Kirishima estaba dolido, pero ni si quiera así podía insultar al dueño de su corazón - Que idiota fui - Otra lágrima fue derramada y pronto la secó con su manga como pudo, haciéndose doler un poco el ojo; sacó aquellas tarjetas que se hizo para mejorar su memorización y empezó a repasar cada palabra con sus respectivos sinónimos; por lo menos aquello lo distraería

~Solo hay un lugar en que quiero estar, eres tú la luz en mi soledad~

Nunca debió haberse enamorado, no estando presente su examen extraordinario súper importante para él; debía concentrarse al máximo si quería ingresar y no era momento ni de ligues ni decepciones amorosas; creo que aquello lo hizo reaccionar de alguna manera ya que levantó su rostro hasta el cielo y extendió las dos manos, pronto las bajó y ambas terminaron en sus mejillas

-Reacciona, Kiri - Se dio ánimos a sí mismo - Esfuérzate por lo importante, no te rindas - Y dicho aquello empezó su nueva rutina

Llegando temprano como siempre, aguantando el frío, resolviendo ejercicios de razonamiento matemático y luego repasando los sinónimos, dejando de cantar las canciones que resonaban en sus auriculares, sin nadie que lo escuchara, sin ningún espectador, sin Bakugo


-Entonces dices que te gusta ese rubio, pero no sabes ni su nombre - Con el tiempo Kirishima había conocido a Kaminari Denki, un chico alegre y divertido; también inteligente aunque torpe en la mayoría de las ocasiones, tanto que a veces lo llamaban "idiota" por creer que no tenía un IQ alto como los demás

-En cierto modo, sí - Kirishima había sabido sobrellevarlo, las primeras veces le había costado acostumbrarse a estar sin la presencia del rubio pero tenía que ser fuerte, después de todo no hacerlo sería poco masculino

《De alguna manera nunca pude dejarlo de querer a pesar de su indiferencia》

-Hermano, estás loco; yo no soportaría tanto y como si quiera no le preguntas su nombre - Denki sonreía a menudo; aquello lo hacía sonreír también, después de todo era contagioso

-Porque me da vergüenza, y no alces tanto la voz, no seas obvio, falta que te escuchen en Perú - Se lo decía porque su amigo era tan energético, parecía que saltaban chispazos de electricidad de él, que su tono de voz era muy audible

-Y si yo se lo pregunto, no creo que sea tan difícil - Que buena idea, pero a la vez no; Kirishima quería ser él quien se lo preguntase

-Se lo quiero preguntar yo pero necesito algo de tiempo para saber que decir - No estaba tan seguro ni él mismo de su respuesta pero era mejor que actuar poco masculino y dejar que alguien haga lo que él debía hacer

-Hagamos un plan

-¿Eh?

-Después de la preparación universitaria lleguemos aquí temprano y finjamos que no nos salió un ejercicio, nos acercamos y le preguntamos a él si le salió y le pedimos que nos explique; y de pasada le pedimos su nombre - ¿Cómo no pensó en eso?, era buena idea

-Pero ven mañana temprano entonces - Pidió Kirishima, mañana sería el día


Las clases en la preparación universitaria habían terminado, se dirigía hacia las gradas para poder bajar mientras la música resonaba en sus auriculares, cuando entonces lo vio; no sabía en que facultad estaría estudiando por lo que se sentía feliz cuando tocaba la hora de ir a la academia porque podía verlo; pero ahora lo había visto salir del salón que estaba al costado del suyo, ¿tan cerca lo tenía y no se había dado cuenta?

《Tonto Kirishima》

Trató de seguirlo pero pisó mal al momento de bajar y se hizo doler el tobillo, ya no pudo alcanzarlo pero aún así se fijó que tan lejos se encontraba y efectivamente ya estaba demasiado lejos de él y la distancia se le hacía kilométrica, demasiado lejos.

Bajó lentamente las gradas, a final de cuentas ya no lo alcanzaría; se dedicó a escuchar sus canciones y a pensar en el plan que ejecutaría aquel día junto a Kaminari, si hasta se la había pasado seleccionando un problema que parezca difícil pero que a la vez no lo sea tanto, no quería parecer un imbécil al no poder resolver un ejercicio tan sencillo y necesitaba un empujoncito para poder sacar un tema de conversación al respecto.

Pero...

《Y si se aleja de nuevo; que tal si me odia o le desagrade》

El pelinegro no pudo evitar ver el lado negativo después de todo aún recordaba la indiferencia y el alejamiento del rubio; no le costaría nada al otro alejarse nuevamente como lo hizo anteriores veces.

Ya estaba en la puerta para salir del edificio de la universidad en donde se preparaba, era obvio que no vería a Bakugo pero aún así lo buscó, hasta entonces cuando el carro apareció y subió a dicho transporte su canción favorita empezó a resonar en sus auriculares, causándole tristeza por el recuerdo pero a la vez una sonrisa, cantó ligeramente la canción.

~Mis ojos sienten dolor de tanto llorar, aún así ya no puedo parar~

Aquello era cierto, ya había llorado mucho en su habitación, ya había derramado un sin fin de lágrimas por su amor no correspondido, por su amor imposible, por Bakugo. Y aún así no se cansaba de quererlo, creo que jamás se cansaría.

~Y te amo a ti más, realmente te amo más; y no puedes decírmelo a mi~

Llegó muy rápido al paradero y se dirigió al parque, el rubio cenizo demoraba más en llegar porque venía a pie así que le resultaba normal no verlo; pero no ver a Kaminari era extraño, ¿dónde estaba?, puso pausa a la música y lo buscó, él llegaba temprano siempre y ahora no estaba.

《Que raro, espero que llegue pronto》

Pasaron los minutos, pronto vio asomarse a los demás compañeros que también llegaban temprano pero no a Kaminari, hasta se percató de la primera persona a la que conoció en aquella academia.

Tetsutetsu Tetsutetsu, aquel chico con el que compartía muchos gustos pero dejó de hablar hacía un tiempo; pronto este se acercó al pelinegro, se sentó a su costado y entabló conversación con él; no se resistió ni se sintió incómodo hablar con él; después de todo ya se había acostumbrado al chico de cabello plateado aunque a pesar de eso no dejaba de buscar a Kaminari, su amigo aún no aparecía y eso significaba que el plan no se daría; sintió risas a su alrededor y entonces cayó en cuenta de que los amigos de Tetsutetsu habían hecho una media luna y estaban hablando entre ellos, no era tonto por lo que sabía perfectamente cual era el tema de conversación y aunque no le agradaba ser uno de los personajes de los que hablaban tampoco se quejaba pues no tenía sentido hacerlo.

-¿A quién tanto buscas?, llevas moviendo la cabeza desde hacía un tiempo - Tetsutetsu con su pregunta hizo que Kirishima dejara de buscar al rubio eléctrico

-A mi amigo, se supone que él llega más rápido que yo, pero por lo visto no va a llegar - Kirishima bajó la cabeza, el plan no se daría y eso significaba un día menos para poder lograr saber el nombre del rubio, porque aunque lo quisiera demasiado su nombre aún no había descubierto, y eso también lo agobiaba

-De seguro está demorando un poco o también puede que esté mal, tranquilo cualquier cosa luego le hablas - Tetsutetsu siempre había sido más relajado que él

¿Por qué justo ese día?, que frustrante, pero no podía culparlo, si a lo mejor estaba mal o algo le había pasado tenía que entenderlo, aunque claro que el hecho de que justo en esos instantes llegara el rubio cenizo no ayudaba, solo pudo sonrojarse, mirarlo sentarse y sacar su lista de sinónimos para estudiar, se veía tierno, aplicado, inalcanzable; intentó llamarlo, pero no sabía su nombre, intentó pararse pero sabía que no tendría valor para sentarse más cerca suyo.

~Aun cuando extiendo mis manos a tu calor, aunque grite tú lejos te ves~

Era cruel, demasiado cruel; quería llorar, pero no podía, sonrió como pudo y pensó en su amigo que seguía sin aparecer, al menos así podría distraerse; pero el mundo le tenía malas jugadas justo en su delante estaba la pareja más popular de la academia, el famoso TodoDeku, eran demasiado populares como para que alguien no supiese de ellos, Todoroki Shoto era hijo de uno de los más grandes empresarios de Tokyo y a la vez muy inteligente y atractivo, muchos se sorprendieron cuando un día cualquiera se paró en medio parque y terminó anunciando a todos que amaba a Midoriya Izuku, un chico común y corriente pero que era uno de los más destacados en la academia, siendo superado solo por una milésima de punto por Yaoyorozu Momo, una chica amable y seria; desde aquel día ambos formalizaron su relación y siempre andaban juntos, tomados de la mano y sonriendo, compartiendo besos, caricias y estudiando juntos, la pareja perfecta y la imagen más dolorosa para el pelinegro, pues él sabía que jamás podría estar así con el rubio, dolía, dolía demasiado sentirse de aquel modo, pero aquello que le tocaba suceder, no todo era felicidad en este mundo.

~Será un amor que se volvió cicatriz, y ¿cómo puedo borrarlo de mi?~

Tetsutetsu notó su estado de ánimo por lo que empezó a narrar su anécdota de aquella mañana, haberse tropezado en el suelo húmedo y caído de espaldas sobre su mochila, arruinando su tan preciado desayuno, que lo salvó de llevarse un dolor de espalda; tenía que admitirlo, lo hacía reír y olvidar el mal rato, aunque no parase de fijarse en el rubio cenizo cada cierta cantidad de tiempo, pronto el también se animó a seguir la conversación, volviendo a recuperar la confianza con el joven peligris, estuvo alegre aquel tiempo e incluso se animó a hablar de su amigo a Tetsutetsu soltando al final algo que no debió pero que agradeció que nadie lo entendiera.

~Sé que mi corazón no se rendirá, aunque sea un idiota ciego de amar~

-¡No se podrá hacer el plan por él, que irresponsable! - Menos mal nadie entendió aquello, aunque luego se rió de sí mismo al recordarlo, que torpe, no obstante, podría jurar haber tenido la mirada de Bakugo encima de él por unos instantes, pero mejor era no hacerse ideas equivocadas.


Ya faltaba poco para que la preparación universitaria acabara, para ser exactos solo unos dos días; y hasta eso Kirishima no había podido hablar con el dueño de sus sentimientos, y ya empezaba a creer que nunca podría; porque incluso cuando lo había planeado con Kaminari, pues el pelinegro siempre terminaba echándose para atrás.

~Solo hay un lugar en que quiero estar, eres tú la luz en mi soledad~

Aquel miércoles ya habían terminado la preparación de aquel día; se encontraba a pocos metros de la puerta de salida de la universidad cuando entonces pudo percatarse de algo, más bien de alguien.

-Es él ... - Susurró el pelinegro, tal vez podría aprovechar la oportunidad para hablarle al fin o si quiera preguntarle su nombre

Aceleró su paso, podría alcanzarlo si se apresuraba, faltaba poco para alcanzarlo, la muchedumbre tampoco ayudaba, pero daba igual ya que no lo perdía de vista, ya estaba a nada de alcanzarlo, hasta que por su costado alguien corriendo pasó, apartó la vista un segundo y cuando pronto la volvió a enfocar pudo ver al rubio siendo abrazado por la chica que había pasado por su costado.

~Mis ojos sienten dolor de tanto llorar, aún así ya no puedo parar~

La chica que se había dirigido a él era hermosa, tal vez demasiado; Kirishima se sentía mal en aquel momento, ¿cuál era la posibilidad de que el chico más atractivo de aquella academia no tuviera novia?, ¡por un demonio!, ¡era totalmente imposible que se fijara en él!, tal vez por eso se alejó, ¿quién quería estar cerca de un homosexual patético?, nadie.

-Por favor... - Susurró - Suéltalo... - Kirishima había dejado de avanzar, estaba sorprendido y juraba haber escuchado su corazón hacer "crac" - Suéltalo, por favor - Pidió de nuevo al aire; su dolor en el pecho era demasiado

Los iba a perder de vista, tal vez así hubiese sido mejor, pero entonces sus pies avanzaron, los seguía viendo con sus ojos cristalizados y a punto de romper en llanto, ya hasta el dolor de garganta sentía.

-Que no te toque... - Ahora eran súplicas al aire - No dejes que te toque... por favor - Una lágrima ya había resbalado - Suéltate, apártate de ella - Su pulso estaba acelerado

El rubio alejó un poco a la rubia que se colgó de él, pero ella insistiendo tomó su mochila, y empezaron una guerra de tirones, si bien a Kirishima aquello lo alivió un poco no lo calmó, pues a Bakugo no parecía molestarle la compañía de la chica, incluso lo escuchó reír y al pelinegro le dolía, le dolía no ser la razón de esa hermosa sonrisa pequeña.

~Y te amo a ti más, realmente te amo más; y no puedes decírmelo a mi~

-Te amo... - Susurró, no quiso seguir viendo aquella escena que solo le partía el corazón, con todas sus fuerzas aceleró el paso y cuando ya los había alcanzado cerca de la puerta de salida de la universidad, los pasó sin mirarlos, tan rápido como pudo los dejó atrás; aunque el montón de personas en la puerta no ayudaba

~Y aunque siempre me trato de conformar, al final tu sonrisa y felicidad~

Kirishima logró salir al fin de la universidad; avanzó rápido y sin levantar la mirada; solo concentrándose en la música que sonaba en sus auriculares, su canción favorita sonaba, quería cambiarla pero a la vez no; no fijó su vista en la calle y cruzó de manera negligente, por suerte ningún carro pasaba y ningún accidente ocurrió; cruzaba el puente hasta llegar al otro lado, su mirada estaba perdida y sin vida, casi parecía un zombie, el sol empezaba a asomarse luego de estar escondido entre las nubes por tantos días, pero ni si quiera eso lo hizo sonreír.

《No importa cuanto tiempo pase, siempre lo voy a querer; aunque yo no exista para él》

El calor empezaba a abrumarlo ya que el sol brillaba con intensidad, la casaca que llevaba lo empezaba a sofocar así que una vez que cruzó el puente se detuvo unos instantes para quitarse el abrigo pesado, no quería empezar a sudar peor que langosta en olla; pero al instante de erguirse luego de recoger su mochila se arrepintió de haberse detenido, pues por su costado de manera rauda, pasó el portador de su corazón roto, Bakugo, sin darse cuenta que tras él, estaba el pelinegro con el rostro reflejando tristeza.

~Pero te vas amor, a donde no estoy yo; y solo lloro por tu amor~

-¿Por qué no puedo dejar de quererte?, ¿por qué no puedo odiarte? - Kirishima dejó aquel pensamiento y se apresuró a andar, a pesar de tener el corazón roto sonrió luego de pensar en Bakugo y trató de alcanzarlo - Siempre te amaré

~Sé que mi corazón no se rendirá, a pesar de lo duro que es amar~

Tal y como dijo era, avanzó rápido hasta su amor no correspondido, y este curiosamente disminuyó la velocidad, Kirhisima no quería hacerse ilusiones pero aquello lo hizo feliz; incluso en el camino, cuando el pelinegro termina detrás del rubio por disminuir su velocidad, que este volteaba en ocasiones como si estuviera viendo si había alguien específicamente detrás de él.

《Sé que no es verdad, pero quiero fingir que me quiere cerca de él, así mi corazón se calmará》

Hubo una parte del camino en que estuvo cerca del rubio, a veces caminaba a su lado como si fueran en compañía; se vio tentado a tomar su mano o a saludarlo, pero no podía; sabía que no debía, lo que daría por poder saludarlo en aquel instante y presentarse o si quiera preguntarle su nombre, pero algo en su interior le decía que no debía y que dejara las cosas tal y como estaban; se conformó con caminar a su lado y sonreír ligeramente cada que veía su rostro de reojo.

~Sin tenerte sé, no te olvidaré; porque día a día voy a esperar~

Estuvieron juntos casi todo el camino hacia la academia, excepto por un tramo por el que Kirishima prefería ir; en aquella separación trató de seguirle el paso al rubio hasta que finalmente él pelinegro tuvo que voltear y Bakugo se fue de frente, Kirishima estuvo feliz de haber podido caminar junto a su amor no correspondido, a pesar de lo ocurrido con la chica y Bakugo el simple hecho de haber podido estar a su lado aunque sea unos cuantos minutos lo hacían retomar las esperanzas y de animarlo nuevamente, aunque en este instante se sienta idiota.

《No me importa sentirme un idiota》

Ese día no llegó tan temprano a la academia, pero aún así llegó bien, aún faltaba para que abriesen y podría hablar con Kaminari, estuvo feliz así que le contó lo sucedido, lo bueno y lo malo; el rubio rio por lo que le contaba, siempre le gustó escuchar las historias del pelinegro, y era un amante del drama; un buen amigo, aunque le regañaba a cada instante por no haberle hablado o si quiera por no haber conseguido su nombre.


Kirishima era consciente del poco tiempo con el que contaba para poder saludarle más que sea a su amor no correspondido, se supone que lo haría al día siguiente de la vez que se fueron "juntos" a la academia, pero su salón tuvo un compartir y no pudo faltar, no se arrepentía del tiempo que pasó con sus amigos en la preparación universitaria pero le apenaba el hecho de que eso solo dejaba aquellas pocas horas para poder hablarle y se moría de los nervios; como era el último día los monitores habían quedado en hacer una foto de recuerdo del aula 1 y 2; él era perteneciente a la 2, y Bakugo era del 1.

《Estará en la foto》

Sí, aquello lo emocionaba mucho; además de que podría alcanzarlo y poder hablarle, si es que no moría en el intento. La foto fue tomada con normalidad y pronto empezaron a salir de la universidad, el rubio parecía ir con unos amigos así que avanzó un poco para no parecer sospechoso aunque de vez en cuando volteaba la cabeza para fijarse si seguía ahí, pronto el rubio se separó de sus compañeros y aceleró el paso, alcanzando así a Kirishima, luego de eso ambos avanzaban juntos pero sin hablar.

《Kiri, no es tan difícil, inténtalo》

Nada, no podía hablarle, siguieron avanzando, paso a paso se acercaron a la salida de la universidad y una vez más había mucha gente aún así no se separaron y como estaban siendo apretados llegaron a estar muy juntos sintiendo sus manos rozarse, siendo como consecuencia que a Kirishima casi le da un infarto.

Avanzaron hasta que lograron salir, ilesos, siguieron avanzando codo a codo; Kirishima se sentía con la suficiente seguridad de hablarle al fin, pero entonces el rubio avanzó más rápido, dejando a Kirishima confundido, no se dio por vencido y trató de alcanzarlo pero el otro era más rápido, cuando llegó el momento de cruzar la calle, siendo que Bakugo había cruzado primero; este corrió pues tenía miedo a ser atropellado y era una calle muy transitada, sin embargo aquello fue extraño para Kirishima, pues el pelinegro presenció como el rubio había volteado y cuando lo vio correr este hizo lo mismo estando en plena vereda.

-No... - Habló en voz baja - No me quiere cerca - Aquello lo hizo sentirse herido, trató de alejar ese pensamiento, a lo mejor lo estaba confundiendo, así que quiso comprobarlo; pudo acercarse más a Bakugo y entonces alzó a correr y cuando este volteó y lo vio hizo lo mismo, destrozando por fin el corazón del pelinegro, destrozado y llorando; había confirmado lo que temía

~Es que tu ausencia es tanto el dolor que da, fue mi error este cruel amor~

-¿Por qué tenía que enamorarme de ti? - Kirishima estaba roto, no había dejado de andar pero él ni lo notaba, incluso se sentía muerto en vida

La música en sus auriculares se repetía una y otra vez, durante toda su travesía romántica aquella canción lo había acompañado, "Something Happened To My Heart", nunca dejaría de ser su canción favorita aún cuando le recordara a su amor no correspondido, al contrario, si bien no había terminado bien hasta ahora siempre lo recordaría como un amor único

~Solo una cosa más, dime si eres capaz, de que tu corazón venga a mi~

-Mi querido amor no correspondido, algún día, tal vez algún día, sepas si quiera quien soy y que te amé con todo mi corazón - Kirishima retomó su paso veloz, llegó hasta él pero no volteó a verlo, ambos estaban en un cruce, juntos, el pelinegro estaba con el rostro triste pero aún una sonrisa había en su rostro, cuando ambos cruzaron Kirishima lo pasó rápidamente, no quería alargar su agonía de su amor no correspondido, después de todo aún tenía suficiente amor propio como para no dejarse ver como un débil, aquello sería poco varonil, estando lejos del rubio a quien ya no había visto después de pasarlo solo pudo susurrar mientras soltaba lágrimas a la par con la música:

~Y no puedes amarme a mi~


Kirishima había ingresado al fin a su carrera elegida en la universidad, se sentía feliz; después de tanto tiempo esforzándose al fin todo había valido la pena, el día del examen no había visto a Bakugo, tampoco el día de la matrícula y tampoco el día de la foto de carnet, ni si quiera sabía si había ingresado; aún lo amaba, aún suspiraba por él, ya sabía su nombre pues Tetsutetsu en un intento de llamar la atención del pelinegro le había preguntado al rubio, aunque cuando este declaró sus sentimientos por Eijiro el mencionado lo rechazó, pues su corazón no dejaba de gritar el nombre de Bakugo.

Kaminari también había ingresado y estaban en el mismo salón, haber ingresado a UA era un privilegio, y ahora mismo estaba por entrar al salón 1-A, que es el que le tocaba, respiró profundo y dio los primeros pasos, encontrándose con varios alumnos sentados en sus carpetas, algunos conversando, otros leyendo un libro, y un extraño chico de baja estatura y cabello morado tratando de estar en medio de las chicas.

-¡Viejo, aquí! - Llamó Kaminari, estudiarían la misma carrera - Quítate esa gorra

-No, Kaminari, espera - Pero el rubio no esperó, la cabellera negra había desaparecido, y aquello llamó la atención de todos sus compañeros, ver una cabellera roja era algo inusual

-¡Wow!, ¡hermano está increíble!

-¡Qué cambio de look, Kirishima-kun! - Mina Ashido también estaba en su mismo salón

-¿Por qué el cambio, viejo? - Kirishima sintió las miradas sobre él, era un poquito incómodo

-¿Recuerdas a Bakugo?

-¿Bakugo? - Kaminari guió a su compañero a su carpeta y le ayudaba a acomodar sus cosas

-El rubio de la academia a donde íbamos para prepararnos para el examen extraordinario - A Kaminari se le iluminó el cerebro, recordando a quien se refería

-¡Oh!, sí, ya lo recuerdo, de hecho... - El ahora pelirrojo interrumpió

-Era un cobarde con él, nunca pude hablarle debido a mi cobardía

-Eijiro, de hecho... - Kaminari trató de hablar

-Pero ese era mi antiguo yo, ahora he cambiado - Nuevamente hubo una interrupción por Eijiro

-Hermano, trato de decirte que...

-Y el patético yo desapareció para siempre, ahora soy una nueva persona, una más valiente y varonil

-¡Kirishima! - Llamó con un grito ahora el rubio

-¿Qué sucede?

-Trato de decirte algo desde hace rato - Respondió Denki

-Vale, vale, te escucho - Habló el pelirrojo

-Te quería decir que... - Una nueva interrupción

-¡Tú, pelos de mierda! - Esa voz

-¡Hay por favor, es en serio! - Kaminari se quejaba

-Lárgate, rata eléctrica - Eijiro estaba congelado, solo había escuchado una sola vez su voz, pero la había memorizado y ahora la volvía a escuchar después de tiempo

-Bien, me voy, pero no me mates - Kaminari se retiró y Eijiro seguía de espaldas a su amor no correspondido, porque estaba seguro de que se trataba de él

-Y...yo también me...me voy - El pelirrojo estuvo a punto de avanzar más una mano lo detuvo

-Vamos - Bakugo lo jaló fuera del salón, algunos lo miraron pero no le dieron importancia

El pelirrojo no respondía, ni si quiera lo había visto, estaba sonrojado y aún impactado; solo se dejaba guiar por el más alto, no tenía idea de a donde lo llevaba, incluso se fijó de que subía algunas gradas, de hecho muchas, así que suponía a un lugar alto, azotea tal vez, estuvo en sus pensamientos tanto tiempo que ni se fijó en que momento ya estaban en dicho lugar, aún no dirigía la vista al rubio cenizo pero si empezó a caminar por su cuenta por aquella parte que recién conocía, estaba admirando el paisaje, se veía hermoso, era muy masculino reconocer cuando algo era precioso y Kirishima lo reconocía.

No fue hasta que sintió unos brazos envolverlo que volvió a la realidad de que no estaba solo en aquel lugar, y que ahora la piel del pelirrojo podía competir con su cabello.

-¿Qué está... - El agarre del contrario solo se hizo más fuerte, sorprendiendo al más bajo

-Te fuiste y nunca supe tu nombre; tienes idea de lo horrible que fue no verte en la academia mientras me preparaba para el ordinario

-¿De qué estás... - Bakugo hizo que el pelirrojo volteara, quería verlo después de tanto tiempo

-No ingresé en el extraordinario y me mandaron al ordinario, supe que ingresaste y que ya no vendrías a la academia, el imbécil de tu amigo se sentaba junto a mi, me parecía un idiota al ver que se la pasaba en el móvil, se la pasaba mirando tu foto de perfil y cuando me fijé que eras tú, me molestaba - El carmín también se asomaba por las mejillas de Bakugo, él nunca había hablado así

-Fue por eso que no te vi - Susurró el pelirrojo - Yo creí que no te agradaba, pensé que me odiabas - El pelirrojo volvió a entrar en razón y escapó de los brazos del rubio

-¿Odiarte? - El rubio dibujó una media sonrisa en el rostro - Si te refieres a que me alejé el último de día de preparación, fue porque tenía problemas conmigo mismo

-Da igual eso, Bakugo; quiero decir, ya sufrí mucho por ti, tuve suficiente de lágrimas, dolor y tristeza, en estos instantes solo quisiera olvidar todo aquello, aunque siga enamorado de ti en realidad yo quisiera olvidarte y no volver a amarte nunca más para poder seguir adelante y encontrar a alguien a quien amar y compartir mi vida con esa perso... - La locuacidad de Kirishima sorprendió al mismo, creo que se juntaba mucho con Midoriya, pero a la vez fue entendida a la perfección por Bakugo; y a causa de lo último dicho el más alto lo había interrumpido

-¡No permitiré eso! - Acto seguido se acercó al pelirrojo, le tomó del mentón y unió sus labios con los ajenos; sorprendiendo al más bajo

Eijiro no se esperaba aquello, pero tampoco se quejaba, de hecho le gustaba aquel beso, no podía creerlo aún, tal vez estaba soñando y dentro de poco despertaría para tener que ir a la universidad, mientras tanto disfrutaría de aquello; correspondió dicho beso y terminó envolviendo sus brazos alrededor del cuello del más alto, este acunó su rostro para profundizar más aquel beso y terminó quitando una de sus manos para lentamente posarla en la cintura y atraerlo más hacia él, mientras que con la otra acariciaba la piel del más bajo, el aire empezó a faltar y tuvieron que separarse, lo hicieron lentamente y pronto el rubio cenizo descubrió que Eijiro estaba llorando.

-¿Por qué lloras?

-No quiero despertar de este sueño - Abrazó al mayor

-No es un sueño, pelos de mierda, no lo es - Kirishima sabía que el mayor decía la verdad, se sentía feliz, muy feliz de verdad

-Soy Eijiro Kirishima, Bakugo - Se separó de él para verlo a los ojos

-Lo sé, idiota, le pedí al imbécil de Tetsutetsu tu nombre y te busqué en la relación de estudiantes de la UA - Eijiro rio y pensar que el había hecho lo mismo, el momento fue interrumpido por el sonido del móvil de Kirishima y la canción que sonaba era aquella que tantas veces había cantado en la academia

-Disculpa un momento - Eijiro respondió la llamada siendo Kaminari el que estaba al otro lado de la línea diciéndole que regresara al salón pronto porque ya iban a empezar las clases - Iremos en seguida - Colgó la llamada - Debemos ir al salón - Se dirigió al rubio con una sonrisa

-Esa canción

-¿Hm?

-¿Cómo se llama?

-Te refieres al de mi tono de llamada - Bakugo asintió

-Something happened to my heart, es coreana en realidad pero busqué un cover de la canción, ¿por qué?

-Por nada, pelos de mierda, vámonos a ahora - El rubio cenizo tomó su mano y empezaron a andar de regreso a su clase; no iba a decirle al pelirrojo que en realidad aquella canción siempre se repetía en su mente debido a que extrañaba la voz de Kirishima cantando para él pero que nunca, hasta ahora, pudo saber su nombre

~Something Happened To My Heart~

"Algo pasó en mi corazón"