-Edward termino su especialidad, vuelve a casa- es lo que se repetía dentro de mi cabeza desde el sábado pasado. Hoy estaba aquí, en el aeropuerto, donde su familia y cuñados me había obligado a venir aun en contra del ataque de nervios que había sufrido hace una semana.

Flashback

-hola mi amor- le sonreí a Edward, mi novio hace ya dos años cuando entré a su cuarto.

-hola- sonrió levemente. Me acerqué hasta la silla del escritorio en la que estaba, me senté en sus muslos y lo besé.

-ocurre algo?-pregunté al alejarme.

-tengo… quiero hablarte de algo- murmuró.

-qué ocurre? Podes contarme lo que sea- lo tranquilicé acariciándole el pelo. Cerró los ojos y respiró hondo.

-me ofrecieron una beca- dijo aun con los ojos cerrados- en Inglaterra- completó abriéndolos.

-In-Inglaterra?-pregunté de forma ahogada. Asintió.

-yo… quería contártelo porque… no estoy seguro de aceptar- murmuró.

-es una buena oportunidad?-pregunté

-profesionalmente es estupenda- respondió- es la especialización que quiero y también me la incluyen en la beca pero… serían 7 años-

-no creo que debas pensarlo demasiado-respondí jugando con mis manos en mi regazo.

-no puedo irme-susurró.

-claro que puedes- dije levantándome de sus piernas y caminando hacia la cama- es una buena oportunidad, no tienes aquí ninguna responsabilidad- dije girándome - nada te lo impide- aseguré.

-aquí estas tu- respondió poniéndose de pie viéndome

-pero no soy una responsabilidad- negué sonriendo faltamente- se lo que amas la medicina y lo cara que es la carrera, te dan una beca completa en una gran universidad y con la especialización que queres. No podes darte el lujo de rechazarla Edward-

-tu… tú quieres que me valla?-preguntó acercándose a mi

-yo solo quiero que seas feliz- murmuré. Parpadeé rápidamente evitando las lágrimas.

-tengo hasta el mes que viene para decidir- se encogió de hombros- no hace falta que confirme aun- sonrió inclinándose sobre mí para darme un intenso beso. Pasé mis brazos por detrás de su cuello y no dudé en tirar de él hasta la cama.

Esa noche cuando me dejó en casa tomé la decisión más difícil y triste de mi vida, solicité el pase de la universidad de New York a la que habíamos aplicado Edward, Alice y yo hacia la de Florida donde vivía mi madre. El resto de la semana me mostré un poco más distante de Edward avisándole del golpe que estaba por venir y cuando obtuve la confirmación de mi nueva universidad fui a verlo a su casa.

-hola preciosa- me sonrió besándome al abrirme la puerta de su casa- te extrañé esta semana, sé que estas molesta y triste pero voy a rechazar la beca y-

-quiero que terminemos- dije interrumpiéndolo.

-Que-e?-preguntó en un murmullo.

-no puedo con esto, ni con una relación a distancia. No es tan fuerte lo que siento por ti para hacer algo así- mentí

-tenes que estar jugando- rió nervioso.

-no. Tampoco voy a ir a la universidad de Nueva York. Me mudo a Florida, ya hice mi pase allí y la aceptaron, vuelvo con mi madre-

-no, no amor, escúchame. No debí haber siquiera solicitado mi beca y-

-no es por ti Edward, no quiero más esto. Ningún romance continúa luego del instituto. Ya lo sabíamos-

-pero Emmett y Rose, ellos pudieron! Estudian juntos y Alice y Jasper-

-se amaran más que nosotros- me encogí de hombros volviendo a interrumpirlo.

-Bella cariño- me sonrió Esme- pasen, se van a congelar aquí afuera- aseguró.

-no Esme, gracias- le sonreí falsamente- ya me iba-

-no podes hacernos esto Bella- protestó Edward con la voz entrecortada.

-es más fácil para todos, suerte en Inglaterra Edward- dije girándome sin siquiera animarme a ver a Esme.

Una vez en casa lloré como nunca antes, mi celular sonó tanto que tuve que apagarlo, todos me llamaban. Cuando Charlie llegó también intentó hablar conmigo, al parecer Edward estaba tan desesperado que había llegado a los gritos a la estación buscando la ayuda de mi padre. Lloré aún más cuando me contó aquello. Esa noche dormí con Charlie llorando por haber lastimado al amor de mi vida.

Evité a Edward las 3 semanas que permaneció aquí, aun contra sus insistencias y la de su familia. No quería irme a Florida antes que él, ya había hablado con mi madre y estaba feliz de que fuera a vivir con ella y a estudiar en Florida aun cuando sabía de mis razones. Me había prometido que me iba a mantener tan activa con ella y Phil que no iba a tener tiempo de llorar. Lo cual agradecía.

La mañana en que Edward se iba desperté temprano y me di uno de los baños más largos de mi vida, había decidido no ir a despedirlo, a último momento me subí a mi auto tan rápido como mi camioneta me permitía hasta el aeropuerto de Port Ángeles.

-Edward!- grité cuando terminaba de despedirse de su familia. No me escuchó.-EDWARD!-volví a gritar mas fuerte cuando estuve más cerca. Esta vez sí me escuchó, se giró viéndome asombrado y abrió sus brazos para mí. Corrí hasta él y estampé mis labios en los suyos.

-viniste a pedirme que me quede?-sonrió contra mis labios

-no, vine a decirte que te amo más que a nada en este mundo y que por eso quiero que te vayas- dije acariciando sus mejillas- conviértete en el mejor pediatra por mí, de acuerdo?-pregunté besando reiterada veces sus labios

-sabes que nuestro amor es lo suficientemente fuerte, no?-insistió

-claro que lo sé, vete- dije besándolo de nuevo.

-te amo-

-te amo-respondió.-bajo tu almohada dejé algo para ti. Tu eres libre, yo no- dijo dándome un largo e intenso beso.

-última llamada para los pasajeros del vuelo 511 con destino a Inglaterra- dijeron por el altavoz.

-eres libre, vete- repetí.

-soy tuyo- dijo con un último beso antes de tomar su bolso de mano del suelo y cruzar la puerta de abordaje.

Me mantuve firme allí hasta que dejé de verlo. En cuanto sentí los brazos de Emmett rodeándome mis piernas fallaron, lloré todo el camino hasta casa. Charlie ya me esperaba allí preocupado desde que notó que me había ido.

Casi sin despedirme de nadie subí a mi cuarto y metí mi mano debajo de mi almohada. Allí había un sobre con una carta y un anillo de plata con un precioso zafiro esmeralda

"sé que todo lo que me dijiste cuando terminaste conmigo era mentira, y se porque lo hiciste. Entiendo que nuestras vidas en este momento están separadas, pero no puedo aceptar algo así. No es una promesa, es una tal vez. Si nuestras vidas vuelven a unirse prometo que ese anillo se va a convertir en mi promesa, sino sucede ese anillo es un recuerdo eterno de lo más maravilloso que me ha pasado y lo que ha hecho que tenga una adolescencia completamente perfecta. Tu eres libre, si encuentras a alguien, adelante y se feliz. Del mismo modo en que tú me dejaste ser libre para hacer lo que amo es que yo te dejo libre a ti si decides amar a alguien más. Sé que en lo que mi respecta eso no va a ocurrir, te amo Isabella Marie swan.

Siempre tuyo, Edward Anthony cullen.

PD: aunque el camino cambie siempre voy a buscar volver a ti"

Fin del flash back.

Yo también siempre había buscado volver a él, por eso al terminar mi licenciatura en lenguas inglesas había vuelvo a Forks

No había usado el anillo en cuanto Edward se fue, no había querido alertar a su familia o a Charlie de lo que Edward me había dejado, por eso lo comencé a usar en mi nuevo hogar, solo mi mamá sabía quién me lo había dado.

Hoy había decidido no usar el anillo, me sentía extraña sin el, había sido mi compañero por más de 6 años, pero no quería hacer las cosas con Edward más incomodas y extrañas aun. No habíamos hablado nada estos 6 años. Todo lo que sabía, lo sabía por su familia. Ellos si habían ido unas cuantas veces a visitarlo y el cada vez que podía también venía. Es esos momentos agradecía aún más, haberme mudado a florida, no podría haberme despedido de Edward cada varios meses.

-tranquila cariño- me sonrió Carlisle pasándome un brazo por los hombros.-estas a punto de comenzar a brincar-

-eso me gano por ser amiga de Alice- reí nerviosa

-allí esta!-gritó Alice señalando la multitud. Temblé cuando noté a Edward entre la marea de gente. Carlisle amablemente se quedó junto a mí frotando mis hombros mientras su hijo recibía los saludos y abrazos de la familia hasta que fue turno de su padre.

-hola- me sonrió Edward cuando Carlisle lo soltó

-hola- sonreí levemente.

-venia preparado para verte pero…-se acercó un poco más a mí-no creí que vinieras a recibirme, me agrada- aseguró

-no vine por voluntad propia- admití.

-pero viniste- se encogió de hombros. Abrió los brazos para mí- no me vas a abrazar?-preguntó con un puchero. Reí abrazándolo por la cintura. Lo sentí suspirar apretando sus brazos fuertemente a mí alrededor.

-bienvenido-susurré contra su cuello

-hola preciosa- respiro en mi cabello respirando hondo. Lo imité tomando una buena dosis de su colonia, seguía usando la misma que en la adolescencia. La amaba. Alguien se aclaró la garganta a nuestro lado. Nos alejamos incomodos.

-lamento interrumpir muchachos, pero deberíamos irnos- se disculpó Carlisle.

-claro, vamos papá- dijo Edward soltándome por completo. De repente sentí frio y Edward pareció notarlo-puedes con mi maleta Emm?-le preguntó pasando su brazo por encima de mis hombros.

-claro que si- asintió Emmett.

-bien, porq de cualquier modo estoy bastante cansado como para llevarla yo- rió conduciéndonos hacia fuera del aeropuerto.-viniste en tu auto?-me preguntó

-nop, con Alice.-respondí.

-tiene sentido- sonrió.

-solo tienes ese equipaje?-pregunté

-ya envié el resto el jueves, debe estar llegando entre hoy y mañana, esas dos eran las importantes- me sonrió una vez llegamos al auto. Me besó la frente con dulzura antes de dejarme ir al auto de su hermana.

-y? qué tal?-me preguntó Alice una vez en el auto. Jazz iba de copiloto y Rose a mi lado. Emm y Edward viajaban con Esme y Carlisle en el mercedes.

-nada- respondí.

-Allie, amor, acaba de verlo, no le sumes más cosas en la cabeza- le pidió jazz

-bien-bufó Alice. Le agradecí a Jasper por el espejo retrovisor y me sonrió. Por algo era mi mejor amigo desde que Edward se fue, aun cuando los viera tan poco, era de las personas que con solo una mirada sabe cómo te encuentras.

Una vez en la casa Cullen, Edward pidió darse una ducha antes de contarnos sobre Inglaterra.

Edward's pov.

Suspiré sintiendo el agua caliente relajando mis músculos, los asientos del avión sumado a mi ansiedad por volver a casa, ver a mi familia y más aun a Bella son una mala combinación.

No podía creer lo hermosa y cambiada que estaba. Siempre había sido hermosísima, pero ahora ya no quedaba nada de esa adolecente que tanto había amado, ahora había una hermosa mujer. A la que también amaba. No tenía dudas de ello.

Sabía que probablemente muchas cosas hubieran cambiado en ella, en sus gustos, en su cuerpo e incluso en su forma de pensar, pero seguía siendo Bella y estaba segurísimo de lo que sabía por mi familia que su esencia seguía siendo esa misma niña que me había enamorado. La misma niña con la que me había dado mi primer beso, la misma adolecente con la que había hecho el amor por primera vez y muchas otras veces después, la primera y única mujer con la que había estado.

Había buscado en sus manos el anillo que le había dado ya hace tanto tiempo, pero no podía esperar que llegara con el puesto y vestida de novia aunque fuera lo que yo mismo quería.

Una vez fuera de la ducha le envié un wp a mi hermana haz que bella se quede a dormir envié, luego de terminar de cambiarme recibí su contestación hecho. Se queda

Sonreí. Si bella sentía algo mínimo por mí no iba a irme de su lado así ella misma me lo pidiera.

Tomé los regalos que tenía para todos y bajé. Estaban en el sillón de la sala con chocolate caliente.

-ten cariño-dijo mamá pasándome una taza una vez me senté

-gracias-dije dándole un sorbo

-que es eso hermanito?-pregunto Alice

-eso? A nada, regalos para ustedes-me encogí de hombros

-y que esperas para dárnoslos?-preguntó Emmett poniéndose de pie

-Emm, tenes 26 años-resalté

-y eso que? Regalos son regalos!-dijo Alice respaldándolo

-que niñitos son-dije rebuscando entre los regalos entregándoles los suyos, luego a mamá, a papá, a jazz y rose, por ultimo a Bella.-espero te guste-le sonreí

-estoy bastante segura de que si- me contestó ruborizada antes de que me volviera a mi asiento. Vi a todos desenvolver sus regalos y recibir sus gracias pero la reacción que más me interesaba era la de bella, con esa bola de nieve iniciaba mi plan. Lo primero era saber si ella aun sentía algo por mí.

-muy bien, pasada la hora de los regalos, llega la comida-dijo mamá levantándose del lado de Bella, Alice siguió a mamá a la cocina y me asombró que bella no, se había quedado jugando con la bola de nieve. Aproveche para sentarme a su lado

-te gustó?-pregunté

-si, es muy linda. Además sabes que siempre quise una de estas-me sonrió

-son las ventajas de haber pasado tanto tiempo contigo-le sonreí-me costó encontrar esa en específico-admití

-por? Que tiene de especial?-preguntó viéndola con las atención

-esa es la vista que tenía desde el departamento en el que viví desde mi segundo año en Inglaterra-dije viendo a bella-y quiero que la tengas tu-admití. Me miró-no vendí el departamento, a pesar de todo es muy lindo y tiene una bonita vista como veras-señalé la bola de nieve

-es verdad, es bonita-asintió acariciando su regalo.-pensás volver allí?-preguntó en un murmullo

-lo he pensado, pero tengo una condición si es que vuelvo-confesé

-cual?-preguntó

-solo sería como turista y lo haría contigo-dije viéndola. Rápidamente clavó sus ojos en los míos-podría mostrarte algunas cosas lindas de Inglaterra, mi departamento de universitario, donde estudie todo este tiempo e incluso presentarte algunos buenos amigos que hice allí-

-tenes que estar bromeando-rió

-no, porq no? Pasé allí varios años, podría ir unos días, unas semanas y mostrarte el lugar-me encogí de hombros

-y no me encontraría con ninguna ex despechada verdad?-preguntó divertida viéndome a los ojos

-no-respondí con intensidad. Se quedó viéndome del mismo modo que yo. Comencé a inclinarme hacia ella hasta que bajó la mirada de nuevo a su regalo. Me aclaré la garganta enderezándome-no es el único regalo que tengo para ti-dije

-a no?-preguntó

-nop, una de las maletas que viste esta llena de tus regalos-sonreí. Me miró – me conoces lo suficiente para saber que soy totalmente capaz de hacerlo-

-estas mas loco de lo normal-aseguró riendo-voy a guardar esto a mi cuarto- dijo poniéndose de pie

-te quedas esta noche?-pregunté aunque ya supiera que si

-eso parece-me sonrió. Le devolví la sonrisa antes de que subiera las escaleras. De adolecente había amado que el cuarto de bella estuviera en frente al mío en el tercer piso, solos. Había sido una de las cosas que mas habíamos aprovechado como adolecentes. Su padre la dejaba quedarse mucho aquí debido a Alice y lo responsables que eran mis padres con nosotros. Charlie no supo jamás que bella tenía su cuarto enfrente al mío, ni mucho menos que fueron realmente contadas las veces que durmió allí. Siempre dormía conmigo y mamá y papá en tanto nos cuidáramos y fuéramos responsables nos lo permitían.

Todavía recuerdo la charla que tube con mis padres y bella cuando empezamos a salir, ellos estaban encantados y nos iban a dejar pasar la noche juntos y todo a cambio de que fuéramos responsables y consientes. Fue vergonzoso por supuesto, pero valió la pena. Dormí muchísimas veces con bella y disfruté cada una de ellas así no hiciéramos nada sexual.

La conversación con Charlie fue… un poco más dramática por decirlo de algún modo. Jefe de policía, hija única y divorciado.

-de que te reis?-me preguntó mamá cuando entré a la cocina. Ella cocinaba y Alice estaba sentada en la encimera.

-me acordaba de cosas-sonreí

-de Inglaterra?-preguntó Alice

-nop, de aquí, lo que vale la pena recordar esta aquí- admití

-hablaste con Bella?-me preguntó Alice

-lo inicié, no se en que momento tendremos un tiempo para nosotros solos- respondí

-tu solo dime y me encargo- prometió Alice guiñándome el ojo.

-de acuerdo-asentí. Mamá y Alice volvieron a charlar entre ellas mientras yo me servía chocolate que aun quedaba y me sentaba en la barra de la cocina detrás de ellas.

-te ayudo en algo Esme?-preguntó bella entrando en la cocina

-has la ensalada si quieres- le pidió mamá

-de acuerdo-asintió. Las miré trabajar y reír de los comentarios de Alice.

-que pasó con el anillo tan bonito que tenías cariño?-le preguntó mamá

-es cierto! No lo estas usando-dijo Alice-no me digas que lo perdiste! Era tan lindo- murmuró Alice.

-no, lo tengo guardado-respondió bella.

-siempre lo usas! Porq lo guardaste? Es precioso. Amo las esmeraldas-dijo Alice. Me atraganté y tosí. Ella usaba mi anillo?

-estas bien?-me preguntó mamá

-sí, si-murmuré aclarándome la garganta-tragué mal- respondí clavando la mirada en la espalda de bella.

-bueno, y bien?-le insistió Alice-no te lo quitas jamás y hoy no lo usas!-protestó

-lo guardé Alice, nada más-respondió en un murmullo pero aun así lo llegué a escuchar

-ve a buscarlo-respondió

-Alice-protestó bella viéndola

-no, no. No se que se te dio por no usarlo hoy, pero apuesto a que lo trajiste, verdad? Me has hecho volver a buscarlo! Recuerdas cuando me metí a hacer velas en las vacaciones que estabas aquí? Te lo sacaste para no estropearlo porq no confiabas en mi y me hiciste volver hasta el departamento por el. Ve a buscarlo!-

-te odio-le susurró y casi corrió fuera de la cocina sin siquiera verme.

-de que anillo hablan?-pregunté intentando que mi voz no delatara mi emoción

-un precioso anillo que bella usa hace muchísimos años- sonrió Alice

-no vallas a asustarte, parece de compromiso pero no lo es-me advirtió mamá

-pero lo usa en el anular?-pregunté sintiendo a mi corazón latir desbocado.

-si, se lo vimos en las primeras vacaciones en las que estuvo acá luego de que se mudara a florida- se encogió de hombros Alice, dirigí mi vista al chocolate. Ella lo habrá usado todo este tiempo?

Bella volvió a entrar completamente ruborizada y sin mirar a nadie volvió a encargarse de la ensalada.

-lo ves? No se porque hoy te lo sacaste-protestó Alice

-podes, por favor, dejar de hablar del tema?-pidió bella entre dientes.

-exagerada-murmuró ella saliendo de la cocina. Todo se sumió en un espeso silencio, mamá un par de veces me miró interrogándome con la mirada y en cada una de esas veces simplemente me encogí de hombros. Estaba feliz, era lo que necesitaba para arriesgarme a todo por bella. Amaba a mi hermana y mamá por haberla delatado.

-tengo que hablar con Emmett!-dijo mamá cerrando la heladera-este chico siempre se acaba todos los huevos cuando esta aquí con sus batidos proteínicos!-protestó -te dejo a cargo de la salsa, de acuerdo bella?-preguntó. Ella asintió antes de que mamá saliera.

Me puse de pie ruidosamente avisándole que me estaba moviendo. Bella también se movió hasta estar delante de la salsa y comenzó moverla. Me puse detrás de ella y con suavidad la envolví en mis brazos por la cintura. Suspiró y se recargó contra mi pecho soltando la cuchara y apretando sus brazos contra los míos. Le dejé un suave beso contra la cien

-yo también te extrañé, muchísimo bella. Estaba volviéndome loco-admití. Se giró en mis brazos y me pasaron los brazos por la cintura escondiendo el rostro en mi pecho soltando un sollozo. Apreté mis brazos mas a su alrededor.

-no tenes idea de lo que te extrañé-protestó.

-claro que lo se amor, te extrañé igual o mas-aseguré sintiendo mis propios ojos humedecerse. Acaricié su espalda hasta que dejó de temblar-mejor?-susurré.

-si-murmuró

-me perdonas?-pregunté apretándola mas contra mí. Se alejó levemente para verme a los ojos

-yo quería que fueras-aseguró. Sequé sus mejillas.

-lo sé, pero aun así quiero que me perdones por todo lo que sufrimos estos años-pedí. Volvió a abrazarme.

-no tengo nada que perdonar, pero si te deja mas tranquilo si te perdono-respondió, respiré hondo su aroma.

-te dije mil veces que-escuché a mamá hablar. Bella se alejó rápidamente de mí girándose hacia la salsa de nuevo. Refregué mis ojos rápidamente también limpiando cualquier rastro de humedad antes de volver a la barra con mi chocolate de nuevo. Mamá y Emmett siguieron su conversación viéndome con una mirada de disculpa. Negué con la cabeza despreocupándolos. No era momento aquí con todos dando vueltas el mejor lugar para hablar.

Bella no volvió a hablar o mirarme en lo que la cena estuvo lista. En la mesa quedó exactamente frente mío, pero sospechaba que había sido obra de mi familia y no suyo.

-que tal es vivir en Inglaterra?-preguntó papá

-es lindo, no voy a decir que es un feo país o que no esta bueno vivir allí. Pero no es para mí-admití

-muy conservadores?-preguntó

-no-respondí-si son diferentes y ese humor británico nunca me terminó de agradar. Pero se trata de algo más personal, supongo que aquí me siento mejor. Tengo lo que quiero, Inglaterra no es para mi-repetí viendo a bella a los ojos. Bajo la mirada a su cena dando otro bocado, la imité.

-y la parte académica?-preguntó jasper

-de eso no tengo quejas-admití sonriendo-son increíblemente avanzados, los profesores son estupendos y el practico es increíble. No saben el equipo que tienen en el hospital del practico-suspiré-el de aquí se le acerca bastante, de hecho… envié mi solicitud para el hospital que esta en Port Angels-les conté

-te respondieron?-preguntó papá

-si-le sonreí-el viernes tengo una entrevista-

-felicitaciones-me sonrió orgulloso-es el hospital de clínicas verdad? Es estupendo ese hospital-

-ese mismo-le sonreí-y si, es uno de los mejores de la zona -asentí viendo a bella. Me sonrió.

Luego de comer hablamos un poco mas con el postre antes de que me despidiera de todos, estaba realmente cansado y mañana tenía que despertarme temprano, tenía muchos planes.

[Necesito a bella lista para la 1, crees poder con ello?] Envié a Alice una vez me acosté

[Por supuesto, donde la vas a llevar? Necesito un vestuario acorde]

[Ponle jeans y zapatillas, va a necesitar ir cómoda]

[No seas malo! Donde la vas a llevar? Jeans y zapatillas? Edward! La vas a llevar a un McDonald o qué? Que poco romance!]

[No fastidies. La voy a llevar a un lugar nuestro y para llegar hay que caminar. Necesito que la dejen sobre la 101. Que la lleve Emm así es menos sospechoso, mañana le programo el GPS. Que la deje exactamente donde le indica el GPS] pedí

[Es todo lo que me vas a decir?] Preguntó

[Es todo. Luego, si todo sale bien, Bella va a contarte donde la llevé.]

[Solo porque los amo a ambos y quiero verlos juntos de nuevo]

[Tambien te amo enana, gracias. Buenas noches]

A pesar del sueño que tenía no pude dormirme rápidamente. Frustrado me levanté de la cama y salí del cuarto. Con mucha suavidad abrí la puerta del cuarto de Bella y entré. Me senté en el suelo viéndola dormir y acaricié con suavidad su mejilla. Sonreí al ver que estaba usando mi remera favorita. De seguro había entrado a mi cuarto a buscarla en algún momento. Por alguna razón Bella siempre sabía cual era mi remera favorita y terminaba como su pijama.

-hay cosas que nunca cambian preciosa-hablé en un suave susurro-y prometo que nunca, nunca voy a permitir que cambien-aseguré. Acaricié con suavidad su anillo y besé su cien mientras me ponía de pie para salir del cuarto rumbo a mi cama.

Al otro día me levanté de la cama y me cambie para bajar.

-buenos días, que huele tan bien?-pregunté entrando a la cocina

-bella preparo tortitas con frutas!-rio Emmett.

-dios, hace cuanto no como de esas- dije yendo a la encimera donde estaba Bella

-todas tuyas-dijo pasándome un plato. Le sonreí acercándome a ella

-otra de las muchas cosas que extrañé de ti-confesé besando su frente con dulzura antes de irme a sentar a la isla de la cocina junto a Bella con los demás

Luego de desayunar, despedirme de bella y de lavarme los dientes estaba listo para salir. Fui hasta el prado que había encontrado de chico y donde habían sido muchos momentos increíbles y especiales con Bella. Me tenía que asegurar de que aun recordaba como llegar a el y de que estuviera igual que antes de traer a Bella.

Sonreí al volver a ver el prado, tan especial para nosotros, intacto. Aquí el tiempo parecía no haber pasado. Esperaba que pudiera darnos un poco de su magia también a nosotros. Volví a casa luego de pasar allí unos minutos, bajé del volvo y programé el GPS del jeep de Emm para que lo guie hasta el prado antes de entrar a casa.

-buenos días cariño-me saludó mamá cuando entré a la cocina

-buenos días- la saludé con un beso en la mejilla antes de tomar unos sanguichitos de la heladera-los demás?-pregunté

-papá en su estudio, las chicas en el cuarto de Alice y los chicos creo que con la Xbox-respondió

-Emmett jamás madura-reí

-es un buen arquitecto-lo defendió

-sé que si ma-rodé los ojos-es consiente al menos-reí- es solo que… aquí de nuevo, todos juntos y con Bella me siento yo de 17-admití-como si estuviera antes del viaje-

-es un gran cambio volver-aseguró

-lo se, lo se- suspiré tomando gaseosa. -Bella y yo no almorzamos aquí-le avisé

-de acuerdo, van a hablar?-preguntó

-inicialmente Emm la va a secuestrar para mi, luego veremos-le sonreí-y ahora me voy a duchar-dije besándole la mejilla antes de correr hacia mi cuarto.

Una vez ya duchado tomé una frazada y volví a subir a mi volvo, tomé la desviación y estacioné al costado del camino, como hacía siempre, antes de adentrarme por el bosque al prado y me recosté allí en el centro. De chico me encantaba estar así y varias veces me había quedado viéndolo con Bella dormida sobre mi pecho.

Mi móvil vibró dentro de mis jeans. Lo agarré

[Emm acaba de ir con Jazz a dejar a Bella] Alice

[Perfecto duende, gracias] respondí.

Me levanté, dejé la frazada a un costado del prado e hice el camino de regreso hacia mi volvo quedando escondido detrás de la primera hilera de árboles. No quería que Bella me viera en cuanto bajara del jeep pero ciertamente no iba a dejarla llegar al prado sola, ella no era la persona más ágil del mundo. Me senté sobre una roca a esperarla.

[Acabamos de dejar a Bella en el bosque, sino fuera porq estaba tu volvo allí no la dejábamos. La viste ya?]Jasper

[Sabe perfectamente donde me va a encontrar, tranquilos. Gracias chicos]respondí.

Esperé pacientemente a que bella se animara a entrar al bosque. Sentí el ruido de unas pisadas sintiendo mis nervios burbujear con mas intensidad.

-hola-la saludé con una sonrisa

-hola-murmuró

-vamos?-pregunté extendiendo mi mano para ella.

-no… no se si sea lo mejor-admitió-no creo estar lista para hablar y…quiero volver a casa-dijo cerrando los ojos.

-bien, vuelve entonces-dije volviendo a sentarme.

-me trajeron Emmett y Jazz, estoy sin mi auto-

-puedes caminar, no?-pregunté poniéndome de pie de nuevo-siempre puedes esperar a que vuelva-me encogí de hombros dándole la espalda y caminando hacía el prado. -aun así, si usas mi anillo no entiendo porq no queres hablar conmigo-dije dejando sentir todo el dolor que había en mi ante su pedido de volver a casa. La escuché trotar hasta mí.

-solo no esperaba venir aquí tan pronto-admitió caminando a mi lado.

-siempre fue un lugar donde pudimos hablar tranquilos-me encogí de hombros pasándole un brazo por la cintura cuando noté que debíamos pasar por sobre un árbol caído.

-gracias-dijo una vez del otro lado. Caminamos sin soltarla-pero aun así… fue un lugar importante y venir aquí es un golpe bajo-admitió

-a diferencia de ti, venir aquí me hace sentir de 17 de nuevo-respondí.

-ya no tenemos 17-respondió

-eso es bueno, ya cumplí con lo que debía, ahora pienso solo en lo que quiero-aseguré viendo ya el inicio del prado. No respondió. En lugar de eso se alejó de mi brazo caminando mas deprisa entrando primera en el prado.

Que les parece la historia hasta el momento? déjenme un comentario porfi! Es la única forma que tengo de saber si les gusta! También espero criticas constructivas y sugerencias! nos leemos :)