Dudosamente tomó la mano de la menor mientras sonreía levemente, había empezado a caminar, Marinette lo seguía de cerca. La leve sonrisa se transformó en una genuina, y cariñosa mientras escuchaba a su novia murmurar algo como 'Es vergonzoso Adrien...' y, girando su cabeza para mirarla, vio el enorme sonrojo en el rostro de Marinette.
"No importa, Princesa." le aseguró Adrien, haciendo referencia al hecho de que no le importaba que estuvieran sostenidos de la mano en medio de una concurrida calle. "No me importan los demás. Y a ti tampoco debería importarte." continuó, su agarre se apretó un poco más para remarcar sus palabras.
"Yo...no..." dijo Marinette, sintiendo que el sonrojo se extendía en todo su rostro cuando Adrien se giró hacia ella y le sonrió amorosamente. Era la primera vez que veía al mayor así de seguro, desde que empezaron su relación hacía unos meses atrás.
Flashback
"Disculpa. Se te cayó esto." Marinette escuchó una suave voz y sintió que tocaban su hombro. Giró rápidamente, como si estuviera apurada, queriendo aclarar algo, pero tragándose sus palabras mientras el rostro del chico era captado por sus ojos.
El guapo hombre frente a ella parecía que era unos años mayor que ella y toda su apariencia atraía a Marinette y la hacía perder el hilo de sus pensamientos.
"Es tuyo, verdad?" dijo el mayor extendiendo un USB negro con figuras de flores. Marinette miró el objeto e instintivamente llevó su mano a su casaca, verificando que aún llevaba el suyo. Sus ojos se abrieron de sorpresa cuando se dio cuenta que no estaba ahí y que debía haberlo dejado caer en su prisa por reunirse con su amigo. "Vi que se cayó." el guapo chico le explicó pero todo lo que Marinette podía ver eran esos gruesos labios moviéndose ante cada palabra dicha. "Este...me he equivocado?" el chico regresó a Marinette de su ensoñación y la hizo centrarse en el tema.
"Um...sí, es mío." las palabras salieron en un tono suave, poco más audible que un susurro mientras que sus ojos se enfocaban en las hipnotizantes orbes verdes de aquel extraño por un segundo. Podría jurar que había dejado dicho objeto en su casa, en la seguridad del primer cajón de su escritorio.
"Ten" el mayor se acercó y tomó su muñeca, depositando en la mano de Marinette el pequeño objeto, mientras le sonreía amistosamente. "Que tengas un buen día. Y trata de ser más cuidadosa la próxima vez, sí?" Dijo gentilmente y después de darle una señal de paz, se giró listo para irse.
"Espera!" casi grita, sorprendida de que su voz haya salido a tal volumen, haciendo que el chico se detuviera y girara para verla. "Necesito agradecerte apropiadamente. Has salvado mi vida, lo sabes?" trató de recobrar la compostura de su cuerpo, el cual le gritaba que haga algo para obtener la atención de este chico. Y en algún momento, logró hablar al tono de siempre.
"Oh, en serio? Cómo así?" dijo el mayor alzando una ceja, cruzándose de brazos.
"Por qué no lo hablamos mientras tomamos una taza de café? O una copa de...lo que quieras..." ofreció Marinette, aunque un poco temerosa de ser rechazada, con una gran sonrisa plasmada en sus labios.
"No tenías prisa?" preguntó el mayor, con tono burlón.
"Puede esperar. Con una rápida llamada retrasaré mi encuentro." Contestó casualmente, aunque eso requería de todo su autocontrol.
"Ok. Si crees que es lo correcto. Además...no es como si yo quisiera rechazar a una chica atractiva como tú..." rió al ver el sonrojo en el rostro de Marinette.
Fin de flashback
Nunca pensó que llegarían a volverse así de cercanos. Nunca pensó que lograrían pasar ese obstáculo, superándolo con valentía y permaneciendo juntos. Ella era ingenua en ese entonces, inocente y desesperada por amar. De hecho, ella no creía en el amor a primera vista, y aún ahora no estaba tan segura de ello, pero de hecho, se sentía cerca de eso desde que sus ojos encontraron los de Adrien.
"Sabes qué? A la mierda con ellos. La única que me importa en este mundo...eres tú, My Lady." confesó Adrien, agregando dos palabras que hicieron que su corazón diera un salto. "Te amo." Y sus ojos reflejaron la veracidad de sus palabras.
"Yo también te amo, Chaton." dijo con una sonrisa, sintiéndose la persona más feliz del mundo por tener a alguien como Adrien a su lado. Tomó firmemente la mano de Adrien, demostrándole la veracidad de su respuesta, mientras que su mente viajaba al pasado, esta vez...su mente fue al día de su primer beso.
Flashback
"Quieres decir...que nunca has besado?" preguntó Adrien sorprendido, aún sin creer lo que escuchaba.
"No, nunca." contestó, sonrojándose profundamente, evitando su mirada por un momento. "Eso si...no tomas en cuenta el beso de Nathaniel en el kindergarten." Continuó mirando sus manos en lugar de mirar a Adrien, demasiado avergonzada para encararlo.
"Eso no cuenta, princesa. Hablo de un verdadero beso, con lengua y todo..." trató de explicar pero fue cortado por la menor.
"Pero él lo hizo!" casi gritó. "Fue lo atrevido suficiente para meter su lengua hasta mi garganta! Casi me hizo atorar!" dijo comportándose como una niña y haciendo un puchero. Y en más de una forma, ella aún era una niña, aunque cuando su edad verdadera no eran 6 sino 19 años. Adrien se rió y la acercó a su cuerpo.
"No puedo creer que nunca nadie haya besado...tus adorables labios..." levantó el rostro de Marinette para mirarla a los ojos. Como muchas veces antes, Marinette se perdió en los profundos ojos verdes. "Y...me siento honrado...de ser el primero en hacerlo." Susurró, inclinándose y sellando sus labios, sintiendo la suavidad de los labios de su novia, mientras anhelaba más tacto.
Marinette instintivamente cerró los ojos mientras aquellos labios gruesos tocaban los suyos, el toque de seda acariciaba sus sentidos así como el aroma único de Adrien invadía sus fosas nasales. Se sentía agradable y no pudo evitar pensar que si ese toque casi fantasmal se sentía bien, entonces lo que vendría en su momento se sentiría celestial.
Se sentía divino, la lengua de Adrien gentilmente lamió su labio inferior, obviamente demandando acceso, el cual Marinette instintivamente cedió, perdiendo el control de su cuerpo, sus manos subieron y se cerraron alrededor del cuello de Adrien, mientras que las del mayor descansaban en la pequeña cintura de Marinette.
Cuando sus lenguas se tocaron, los ojos de Marinette se abrieron de golpe, dándose cuenta que ella no sabía qué hacer. El firme agarre de Adrien en su cintura la jaló, pegándola a su cuerpo, dándole la dosis de confianza que necesitaba, como si el calor del cuerpo de Adrien le diese el coraje para ser más atrevida. Cuando el liso músculo acarició gentilmente el suyo, le tomó algunos segundos para estudiar los movimientos del mayor y pronto, ella misma estuvo imitándolo con finura.
El gemido amortiguado que escapó de los labios de Adrien fue todo lo que necesitó para ser más atrevida, probando el néctar del mayor, perdiendo cada uno de sus pensamientos cuerdos mientras sus ojos se cerraban otra vez. Ni siquiera en sus más salvajes sueños se había imaginado la increíble sensación que estaba experimentando ahora, las mariposas en su estómago y la felicidad que la embargaba, hacían que sus rodillas temblaran. Se sentía fantástico. Y debido a que Adrien era el que la estaba besando, se sentía natural.
Fin de flashback
Era uno de esos pacíficos días en el cual todos salían y disfrutaban de la compañía de su ser amado.
Ellos, frecuentemente, hacían largos paseos, ambos disfrutando de pasar tiempo juntos, pero esta vez era diferente. Esta vez era especial.
Caminando entre la gente rumbo a la playa, de la mano, ambos sonriendo y sin mirarse tanto. Se sentía como una cita.
Y esta vez, no, a Marinette no le importaba 'el qué dirán'. Porque la persona más importante en su vida...estaba a su lado, apretando firmemente su mano y llevándola a la no-tan-concurrida-playa.
Era inicios de abril, aún hacía un poco de frío, pero el sol en el cielo parecía estar sonriéndoles. Los ojos de Marinette resplandecieron de felicidad, en cuanto pisaron la arena, como si en ese instante todas sus preocupaciones y cosas malas, estuvieran desvaneciéndose.
Después de todo, ella estaba en el único lugar donde podía sentir verdadera paz, con la persona que más amaba.
Era de hecho...perfecto...
"Ves? Te dije que un día te traería aquí." dijo Adrien, admirando las facciones de Marinette, la enorme sonrisa en su rostro mientras miraba el extenso mar frente a ellos.
"Por fin. Ahora todo es perfecto." Dijo ella, virando hacia su novio. "Gracias, Adrien."
"No, yo debería agradecerte." Dijo Adrien sacudiendo su cabeza mientras lo musitaba.
"Por qué?" preguntó Marinette, desconcertada.
"Por estar aquí conmigo. Por estar en mi vida, a pesar de..." sus palabras murieron en su garganta, instantáneamente su mirada cayó del hermoso rostro de Marinette hasta sus pies.
"Ya no importa eso. Lo que importa es lo que tenemos ahora." Dijo dándole una reconfortante sonrisa y continuó. "Todo es parte del pasado y eso no me importa. Estoy anhelando el futuro..." Llevó una de sus manos y ligeramente acarició el rostro de Adrien, haciendo que su pareja lo mirara. "Un futuro contigo, Adrien." dijo firmemente e hizo que los labios de Adrien se curvaran en una genuina sonrisa. Eso fue todo lo que necesitó para olvidar todos esos malos recuerdos y momentos oscuros por los cuales habían atravesado.
Era fácil no pensar en ello cuando Adrien estaba a su lado, pero no podía evitar que su mente divagara hacia aquellos momentos. Cuando estaba dolida y sola. No podía fingir que nada había pasado. Era difícil, incluso para Marinette.
Flashback
Dos meses después de su encuentro y de su primer beso, se volvieron novios. Había sido tan natural después de todos esos encuentros y estar juntos la mayoría de sus días libres, ya sea en la casa de Adrien o de Marinette. Ese día no parecía ser diferente de los otros, cuando Adrien había ido a la residencia Dupain-Cheng, y Bridgette se había acercado a él para hablar mientras esperaba por Marinette, quien estaba vistiéndose para su cita. Su hermana mayor parecía sentir simpatía por Adrien, para deleite de Marinette. No le había dicho a su familia más de lo necesario, solo por precaución. Tanto mientras les cayera bien este 'amigo', todo estaba bien.
Ella bajaba las escaleras, feliz de poder ver a Adrien después de una semana, en el cual el mayor había estado en un viaje estudiantil.
Justo cuando estaba por bajar el último escalón, las voces de ambos la hicieron detenerse. Pero la conversación que estaban sosteniendo hizo que el corazón de Marinette se detuviera por unos segundos.
"Eso no era parte de nuestro trato." escuchó la voz de su hermana y decidió esperar un poco y escuchar de qué iba todo, solo por curiosidad.
"Bueno, entonces me niego a seguir haciendo esto." Escuchó decir a Adrien con un tono de voz alto.
"Oh, vamos, Adrien! Los dos sabemos que te pagué para que salieras con ella, para que la tomes de la mano pero no para que te la tiraras!" las palabras de su hermana perforaron su corazón. Se sostuvo del pasamano con fuerza, sintiendo sus rodillas debilitarse.
"Lo sé! Pero ya no quiero seguir haciéndolo!" Marinette escuchó a Adrien contestar. Fuerte y claro. Adrien estaba confirmándolo.
"Ella estaba sola y tu accediste a hacerlo. Se suponía que debías ser su acompañante, y luego irte en algún momento. Creo que te has pasado!" contestó Bridgette secamente mientras bajaba el tono de su voz un poco.
Marinette trató de reprimir las lágrimas que amenazaban con caer en cualquier momento, y reunió lo que le quedaba de fuerza para que pudiera enfrentar a ambos chicos.
"No! No entiendes, yo..." Adrien no pudo terminar de hablar ya que Marinette descendía los últimos escalones y entraba a la sala, encontrando a ambos en completo shock, mirándola a ella.
Los ojos de Adrien estaban llenos de algo que nunca antes había visto, pero no podía descifrar qué.
Shock, culpa y algo más. Pero eso no importaba mientras iba en dirección a Adrien, golpeando su rostro, haciéndolo tambalear y caer.
"Tú..." dijo entre jadeos mientras la ira y el dolor le hacían imposible respirar correctamente. "Fuera de mi casa. Y de mi vida." Dijo señalando la puerta sin mirar al chico tocar su sangrante labio.
"Bichito...escucha yo..."
"No me interesa escuchar tus excusas!" gritó, mientras las lágrimas empezaban a caer "Largo de mi vida!" luego se giró hacia su hermana y, con una mirada asqueada y penetrante se refirió a ella. "Aprecio tu preocupación, pero la próxima vez por qué mejor no me dejas manejar mi propia vida en lugar de hacer cosas tan rastreras?!" tomó un profundo respiro, limpiando sus lágrimas. "Solo porque eres mi hermana mayor no significa que tengas derecho de jugar con mis sentimientos. No eres mejor que él." Dijo señalando a Adrien antes de salir de la habitación, de la misma forma en la que llegó.
Fin de flashback
Si tan solo el mar limpiara todo el dolor que sintió en aquel momento, pensaba Marinette mientras estaban sentados en la arena, mirando el mar, mirando las olas que rompían en la orilla. Si solo fuese así de fácil. En ese momento, la traición de su hermana le dolió como si miles de agujas penetraran su corazón. Pero la traición de Adrien le había dolido más. Había roto completamente su corazón en miles de pedazos, trayendo a la luz sus propios demonios. Todas esas noches sin dormir y todos esos pensamientos oscuros invadían su mente día y noche llevándola al borde de la desesperación.
Ella estaba desesperada por amar pero...había escogido a la persona equivocada. Si solo el agua pudiera lavar todo ese sufrimiento...
Adrien pasó un brazo alrededor de su hombro mientras la brisa helada aumentaba, sintiendo casi el mismo dolor que sintió en aquel momento. Pero el tacto de Adrien era cálido, delicado; acariciaba su cuerpo y mente.
Se sentía tan bien, sentados ahí, estando en los brazos de su pareja.
Si tan solo Adrien pudiera haber usado sus roces mágicos y aliviado su sufrimiento en aquellos días...
Flashback
Una semana después,Bridgette se atrevió a tocar la puerta de la habitación de su hermana, para anunciar su presencia.
Se sentía mal y directamente responsable de lo que había pasado. Las raras veces en que Marinette salía de su habitación durante la semana, la había evitado como si no estuviese ahí, y esa fue pista suficiente para la mayor saber que tenía que dejarla asimilar las cosas. Había tratado de hablarle en más de una ocasión pero Marinette se iba en cuanto escuchaba que Bridgette la llamaba.
No había pasado desapercibido por el resto de la familia, pero ninguno de ellos se había atrevido a contar lo que estaba pasando, por eso, ellos asumieron que ya se arreglarían luego, como muchas otras veces en el pasado.
Y ahora era el momento.
Marinette, quien estaba sentada jugando con su USB de flores, se giró y miró penetrantemente a su hermana, esperando a que dijera algo.
"Mari, lamento mucho lo que pasó." Susurró Bridgette, verdaderamente avergonzada.
"No más que yo." contestó secamente, mientras seguía mirando a su hermana con esa mirada que le decía que la mataría en cualquier momento. "Habla rápido. Necesito estudiar." puso el USB en la mesa y miró la tarjeta que su hermana sostenía.
"Mira...hay algo que deberías saber..." dijo Bridgette, pero se detuvo al escuchar a su hermana.
"Si es sobre ese chico, ahórratelo." su mirada se endureció, y sus labios tomaron forma de un puchero.
"Pero necesitas saber esto, Marinette. Es por tu propio bien."
"Mi propio bien, huh? Qué? Ahora vas a pagarle para que tenga una relación seria conmigo? O vas a pagarle para que se acueste conmigo y así ya no me sienta tan miserable?" lo dijo casi gritando, llena de frustración y enojo. "No vengas a decirme qué me hace bien! No tienes derecho, Bridgette!"
"Lo sé, pero tienes que escuchar la historia entera antes de decidir algo. Él me dijo que..." trató de decirle pero fue interrumpida.
"No quiero escuchar más mentiras. No quiero que lo defiendas. No quiero ser parte de su juego!" dijo Marinette.
"Me dijo que te ama!" dijo de frente Bridgette, antes de que Marinette pudiera decir algo más o la echara de su habitación.
"Qué dijiste?"
"En cuanto te fuiste...me dijo que quería terminar el trato, porque te ama. Dijo que me devolvería todo el dinero y que quería salir contigo apropiadamente..." explicó Bridgette con un tinte de tristeza en su voz.
"Y le creíste?" Marinette infló sus mejillas y dejó salir una sonrisa amarga. "Eres aún más ingenua que yo."
"A decir verdad, no le creí en ese momento. Es por eso que le dije que se fuera y que no regresara nunca. Pero ahora le creo..." dijo extendiéndole la tarjeta. "Le creí después de que vino y trajo esto..." se lo dio a Marinette y golpeó su hombro. "Haz lo que creas conveniente." dejó salir antes de irse de la habitación de su hermana.
Marinette tomó la tarjeta, sintiendo que su corazón latía más rápido ante el solo pensamiento de que Adrien pudiera sentir algo así de fuerte por ella.
Sacudió su cabeza y miró la tarjeta. Era un mapa, dibujado por Adrien, con todos los lugares importantes para ellos, señalados. Sus labios se curvaron en una sonrisa mientras lo veía, observando el USB con flores como punto de entrada, con un curioso texto debajo que decía 'El USB que cambió mi vida'. El mapa tenía cada punto exacto, tenía todos los lugares en los que habían estado juntos y lo que significaba para ellos. El siguiente punto en el mapa era un vaso, justo donde debía estar el restaurante al cual fueron después de conocerse. Debajo del dibujo decía, 'El mejor té con la mejor persona'.
Su sonrisa creció mientras leía el texto debajo del bowl de ramen – 'Fideos celestiales' – lugar donde comieron el mejor ramen, no tan lejos de la casa de Marinette. Miró todos los divertidos dibujos hasta llegar a un par de pantalones con el texto 'Sexy Buginette con pantalones de cuero' – fue del día en que fueron de compras y Adrien no pudo dejar de mirarla de una manera rara cuando se probó unos pantalones de cuero. Luego vio el gracioso dibujo de un cachorro que más parecía conejo con el texto que decía 'Maru es más lindo que Ran-chan', eso fue del día en que fueron al refugio en el cual adoptaron a Ran-chan.
Su corazón se apretó cuando vio el dibujo de unos labios, ubicado en donde debía estar su casa, con el texto 'Los más dulces labios'. Siguiendo los dibujos, llegó a un brillante corazón ubicado en el dibujo de la casa de Adrien con el texto 'El más valioso recuerdo'. El corazón de Marinette latió fuerte cuando leyó el texto, recordando la primera vez que hicieron el amor, dicho recuerdo también era el más valioso para ella.
Las lágrimas empezaron a reunirse en sus ojos y ya no pudo contenerlas.
Dejó caer la tarjeta y las lágrimas llenas de dolor, alivio y amor se deslizaban por sus mejillas. Estaba sorprendida que el mayor recordara todos los detalles, algo que le confirmaba que su hermana estaba en lo cierto: las palabras de Adrien eran verídicas.
Una persona que no estaba enamorada, no recordaría todas esas cosas solo por dinero. Si Adrien no sintiera al menos atracción por ella, no trataría de recuperarla con tantas llamadas y con esa tarjeta.
Si no le importara, se iría, aliviado de que todo haya terminado. Pero Adrien estaba intentando llegar a ella de todas las maneras posibles. Adrien de verdad estaba interesado en ella. Adrien de verdad la amaba.
Tomó el teléfono y marcó un número bastante familiar.
Fin del flashback
"Tengo algo para ti." dijo Adrien de pronto, sacando una pequeña caja de uno de sus bolsillos.
"Vas a proponerme matrimonio?" Marinette se rió ligeramente, mirando la joya.
"Algo así..." contestó el mayor, abriendo la caja y sacando dos medallas, cada una de ellas llevaba un anillo.
Él las miró un poco y luego se lo puso a Marinette. "Esta es mi forma de mostrar mi compromiso contigo, Marinette. Porque el amor que siento por ti no puede expresarse en palabras." Dijo y puso la otra medalla en la mano de Marinette "Ahora es tu turno."
"Oh." Fue lo único que Marinette musitó, sobrecogida por las palabras del chico. Miró el anillo y se dio cuenta que había algo grabado. 'El amor lo conquista todo' y una pequeña mariquita estaba tallada al lado. Miró a Adrien, expectantemente y sin dudas colocó el collar alrededor del cuello de Adrien, siendo capaz de decir sus votos. "Llegaste a mi vida como una tormenta y derrumbaste todas mis barreras y mis inseguridades. Rompiste mi corazón, pero también fuiste quien reunió cada trozo y me hiciste más fuerte. Gracias por todo." Se inclinó y besó los labios de Adrien, antes de ver el texto de su anillo 'El amor cambia a las personas'.
"Listo." Dijo, mirando al hombre frente a ella, con una sonrisa perfecta. Esa sonrisa iluminaba su vida. Esa sonrisa reconfortante que puso fin a toda su miseria y dolor.
Flashback
"Cómo estás Adrien?" preguntó, sosteniendo fuerte su teléfono, escuchando la voz que tanto amaba.
"Miserable, avergonzado y culpable." dijo y después de una pausa, respiró profundamente antes de continuar "Lo siento tanto, Bichito...no quise..."
"Por qué no me lo dijiste?" preguntó con voz quebrada, casi al borde de las lágrimas. Era más difícil de lo que pensó, escuchar la voz de Adrien...dolía...
"Lo siento...yo..." balbuceó, obviamente necesitando encontrar las palabras adecuadas.
"Y aquí estaba...amando tu franqueza y tú estabas escondiendo lo más importante." musitó Marinettte, levantando la tarjeta. "También te pagaron para hacer esta tarjeta? O para recordar las veces que estuvimos juntos?" preguntó, queriendo confirmar el hecho de que Adrien se interesaba en ella.
"No!" casi gritó en el teléfono. "Lo has malentendido. Fui a tu casa ese día para decirle a tu hermana que..." trató de explicar, pero fue cortado por Marinette.
"Lo sé. Pero eso no cambia el hecho de que aceptaste ese trato, verdad?" Marinette presionó la herida, sintiendo que su corazón se apretaba, recordando cómo se sintió cuando supo la verdad.
"No tengo excusa. Y no busco una. Solo quería que supieras lo importante que eres para mí." susurró Adrien con voz temblorosa. "No puedo cambiar el pasado. Desafortunadamente."
"No, no puedes. Pero puedes...puedes hacer que el futuro sea brillante, verdad?" Marinette le dio fuerzas con una voz casi animada.
"Quieres decir que..."Adrien empezó a decir, pero se detuvo al darse cuenta que ella estaba dándole una segunda oportunidad. "Puedo verte? Ahora mismo?"
"Eh? Ahora?" preguntó Marinette, completamente sorprendida. "Dónde estás, Adrien?"
"Frente a tu casa...Cruzando la pista." Contestó Adrien y Marinette se apresuró a abrir la ventana para confirmarlo.
Y ahí estaba. Adrien, el mismo chico atractivo que conoció en la calle, llevando la misma sonrisa brillante que aligeraba sus miedos; la misma sonrisa que hizo a Marinette enamorarse de él.
Y eso fue todo lo que necesitó para reírse sinceramente, todas las preocupaciones y dolor fueron olvidados. Tanto mientras la sonrisa de Adrien iluminara su día, nada de eso importaba.
Fin de flashback
"Recuerdas la primera vez que te dije 'te amo'?" preguntó Adrien, sacándola de sus recuerdos.
"Sí, fue después de que me viste en la ventana. De hecho me lo dijiste cuando aún estaba al teléfono." Marinette se rió un poco, colocando su cabeza en el hombro de Adrien.
"Me dejarás estar a tu lado para siempre...diciéndotelo cada día?" preguntó Adrien, colocando una mano alrededor de la cintura de su pareja, atrayéndola más a su cuerpo.
"Solo si prometes que mantendrás esa sonrisa en tu rostro y me la mostrarás cada día." Alzó la mirada, sintiendo de pronto, que el hombre a su lado era más interesante que el mar frente a sus ojos.
"Te amo." susurró Adrien, inclinándose para besarla amorosamente.
"Yo también te amo, Adrien." contestó cuando terminó el beso, perdiéndose en esos profundos ojos verdes que tanto amaba.
Y eso fue todo lo que hizo falta para que Marinette olvidara todo el dolor en su corazón. Aquellos ojos y esa amplia sonrisa, la calidez de Adrien y el amor que sentía era más que suficiente para saber que el futuro sería mejor de lo podría imaginar.
Fin.
