¡Hola!

les traigo un nuevo One-Shot

04-04-2020


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-Demonios.-susurró escondiendo su nariz de nuevo en el libro de matemáticas. Ella estaba sonriendo de nuevo.

¿Por qué tenía que ser tan endemoniadamente linda?

Debía estar celebrando con sus compañeras del equipo de Fútbol Soccer la victoria de ayer en la noche. Aunque no le gustaban los eventos tan concurridos y menos cuando se trataba de deporte había hecho un esfuerzo descomunal por presentarse.

Ella estaba allí corriendo por toda la cancha con el balón entre sus pies, fue un momento muy lindo verla anotar el gol ganador, verla sonreír mientras todo el mundo le aplaudía, mientas ella miraba a la gente con auténtica felicidad.

¿Debía decirle lo feliz que le ponía verle triunfar en las cosas que ama?

No.

Ella ni siquiera sabía de su existencia.

La observó sacudir su corta melena de un lado a otro, con la intención de amarrarla en una coleta y sonrió al ver que se dio por vencida, pues su cabello no era lo suficientemente largo como para sujetarlo aún.

-Si no dejas de verla así seguramente lo notará-La voz a su lado le hizo dar un brinco en su asiento, volteó para observar con terror a una de sus mejores amigas; Miyako la rubia más popular de Pokey Oaks-De por sí ya hay rumores por allí-

-Yo no…-Intentó negarlo, pero la rubia sonreía.

-Sabes no lo sabrá si no le hablas.-la rubia recargó su cadera en su asiento, su inútil intento de esconderse aún más en el libro estúpido de matemáticas no estaba funcionando.

¿Acaso debía llegar con ella y decirle lo endemoniadamente feliz que la hacía el sólo hecho de verla sonreír?

Pero la rubia no tenía intenciones de permanecer en silencio mucho tiempo.-Ese libro está al revés.-observó a la chica con temor.-Tranquila Akatsusumi, de todos modos no es un secreto que odias las matemáticas y sólo vienes a verla estudiar.