1. Llamada Extraña
Es otro día tranquilo en la gran ciudad.
Todo es normal para la gente que compra en el mercado y es atendida por Bobby y el abuelo; es normal para gente que vive en el edificio; y también resulta ser un día normal para la mayoría de los Casagrande. Para casi todos a excepción de la integrante femenina más joven de la familia: Ronnie Anne Santiago.
La muchacha de piel morena y cabellera oscura recogida en una coleta, se encuentra inmensamente confundida y pensativa luego de la videollamada que recibió de su amiga Sid, tras pasar días sin comunicarse con ella.
Mientras da vueltas inquietas por su habitación, Ronnie Anne trata de recordar cada uno de los detalles de la llamada que tuvo con Sid antes que la conexión se perdiera, una de las desventajas del lugar en donde su amiga se encontraba de excursión.
— "¡Yujuuu. Hola, mejor amiga!"— desde el comienzo todo pareció extraño, la enorme sonrisa llena de emoción de Sid demostraba que se moría de ganas por darle una increíble noticia.
Y tal como sus recién adquiridos instintos femeninos la alertaron, no se trataba de otra cosa que de un chico; pero ahora no era el momento de pensar en ello.
— "¡Vamos, dilo de una vez!"— Ronnie Anne adelantó en su mente el saludo animado que le dio a su amiga, así como la ligera conversación que mantuvieron tratando de restarle atención al asunto; y se concentró en las exactas palabras que articuló para que la sonrisa de Sid dejara de crecer desmesuradamente por la emoción y soltara la noticia de una vez— "¿Encontraron una ciudad perdida o la fuente de la juventud?"— aquellas preguntas sarcásticas resultaron graciosas en su momento, debido a que la familia de su amiga fue a acampar en uno de los bosques de Michigan… El cual no se encontraba ni remotamente cerca de Royal Woods; aquel detalle retumbó en la cabeza de la muchacha latina antes de proseguir.
— "Es sólo que fue algo increíble… Digo, nunca antes pensé que ocurriría algo como esto… ¡AHH!... Es que todavía no puedo creerlo…"— por supuesto que la emoción de Sid la contagió, aquella semana sin noticias de su amiga y la preocupación por la predicción de su abuela, fue borrada por completo de su mente por los escasos segundos que aguardo a que la muchacha en el monitor se recompusiera— "yo… yo… Yo… ¡TENGO NOVIO!"— la sorpresa fue tremenda para Ronnie Anne; recordaba haber gritado de emoción al igual que Sid, pero no tan fuerte para que toda su familia se asomara por su puerta para ver si estaba bien.
— Les di una excusa a mi familia, los saqué de mi cuarto y regrese a charlar con Sid…— rememoró Ronnie Anne, utilizando los dedos para enumerar las acciones que realizo luego de aquel bochornoso momento— Y le pregunte por el nombre de su… novio— tras aquellas palabras la muchacha latina se concentró en poner a su mente a recordar con máximo lujo de detalles.
— "Él también esta de vacaciones con su familia… Vive en Michigan… ¡Y tenemos la misma edad! ¿No es increíble?"— ante las elusivas de su amiga, Ronnie Anne se vio en la necesidad de solicitar nuevamente el nombre de aquel misterioso muchacho— "Es… que… no… lo sé"— fue la respuesta avergonzada que Sid le dio tras unos segundos de silencio.
— "¡QUÉÉÉÉÉ!"— La exclamación de sorpresa que dio por aquella noticia, hizo que la familia Casagrande entera reapareciera en la puerta de su cuarto. Y nuevamente tuvo que dar excusas para sacarlos y recuperar la tan codiciada privacidad que necesitaba en ese momento.
— "Pero el tampoco sabe mi nombre"— fue la respuesta que Sid se apresuró a añadir a modo de disculpa en cuanto quedaron solas de nuevo y frente a frente en el monitor— "Ambos nos pusimos nerviosos al conocernos y cada vez que nos encontrábamos, así que decidimos dejar nuestras identidades envueltas en misterio. ¡Fue tan romántico!"— la muchacha latina recordaba haberse alegrado por su amiga y encontrar el suspiro que dio como algo tierno; pero ahora una capa de incomodidad enterraba aquel agradable momento, pues se acercaba al punto en que aquella conversación se tornó alarmante para ella.
Tras unos minutos escuchando pacientemente los atributos geniales de aquel muchacho de parte de Sid, los cuales le recordaban a alguien que no identificaba en ese momento; la muchacha latina recibió la noticia que apenas esa misma mañana, su amiga y el misterioso muchacho, se dieron su primer beso. Lo cual provocó una nueva de ola de gritos y un momento incomodo con la familia Casagrande. Entonces Ronnie Anne llegó al momento del recuerdo donde su sonrisa desapareció al instante y cada palabra de su amiga parecía ponerle un peso inmenso sobre los hombros.
— "¡Oh! Casi olvido lo más importante. Él tiene diez hermanas… ¿Puedes creerlo?... Y yo pensé que solo una era demasiado. Je,je,je"— tras aquellas palabras la llamada comenzó a entrecortarse, debido a la espesura de los bosques era común que las comunicaciones sufrieran cortes de tiempo en tiempo. Pero ahora parecía tratarse de una artimaña del destino para molestarla.
Ronnie Anne recordaba haberse quedado en silencio intentando sopesar las posibilidades de aquella tremenda coincidencia; y el porque imaginar que fuera posible la enfadaba como nunca. Durante ese tiempo Sid continuó hablando, pero sus palabras apenas llegaron a sus oídos; por lo cual la muchacha latina tuvo que estrujar su cerebro para recordar lo que Sid dijo.
El esfuerzo se vio recompensado, sin embargo, las palabras de Sid no se trataron de otra cosa que comentarios acerca de lo nerviosa que se encontraba de conocer a la numerosa familia de su novio y si les caería bien, al menos a la mayoría.
— ¡Rayos! Creí que dijo algo importante de esas misteriosas hermanas…— se lamentó Ronnie Anne, sintiéndose furiosa. Por un segundo imaginó que la pista clave de la identidad del novio de Sid llegaría en ese momento perdido. Pero todo apuntaba a que ese misterio no se resolvería hasta que su amiga regresara a casa.
¿Es que acaso no podía existir otra familia tan numerosa en todo Michigan? ¿Estaba siendo paranoica? ¿Realmente importaba si, por pura casualidad, el novio de Sid resultaba ser Lincoln?
¿Por qué la imagen mental de Sid besando a aquel patético oprimía su pecho y la dejaba sin aliento?
— ¡Ya basta!— se recriminó Ronnie Anne a si misma, agitando los brazos para alejar esas absurdas imágenes de su mente. Realmente deseaba poder verse de frente para golpearse a si misma y dejar de actuar de aquella forma tan ridícula. Si Sid y Lincoln eran novios ahora, aquello no le importaba para nada. Únicamente sí ese fuera el caso, pero no estaba segura de nada; y existía una pequeña posibilidad que el novio de Sid resultara ser otra persona— ¡Aghhh! ¡Y no es que este esperanzada que sea el caso! ¡Dije que ya basta!— la muchacha latina nuevamente se recriminó por aquellos sentimientos que estaban obligándola a actuar de aquella forma tan extraña.
Era cierto que en todo el tiempo juntas, la muchacha latina ni una sola vez le habló a Sid acerca de su amistad con Lincoln, a pesar de haberle contado acerca de casi toda su vida en Royal Woods. ¿Pero de que habría servido decirle aquel detalle? Lo más probable hubiese sido que Sid malinterpretara la situación y creyera, al igual que toda su familia, que el muchacho peliblanco era su novio.
Pero de haberle contado, y si resultaba ser Lincoln a quien Sid conoció en el campamento. Ronnie Anne estaba segura que su amiga nunca habría intentado un desenlace romántico con el muchacho peliblanco.
("Pero a pesar de no conocerlo, no tenía porque besar a mi novio")
— ¡Basta, basta, basta!— exclamó Ronnie Anne a las paredes de su habitación; luego que una vocecilla molesta en su cabeza expresara aquellas absurdas palabras— ¡Es ridículo! ¡Lincoln no es mi novio!— exclamó sintiéndose irritada y más furiosa que nunca.
La muchacha latina se recostó en la cama de su habitación con pesadez, y procedió a golpearse la cara con la almohada repetidas veces. La predicción de su abuela no se haría realidad por culpa suya, Ronnie Anne estaba decidida a no arruinar su amistad con Sid por culpa de Lincoln; y no arruinaría su amistad con Lincoln únicamente por atravesar un momento de locura. Aquella era la única explicación posible para todo lo que hizo antes que la llamada de Sid terminara. Y a pesar de no querer recordarlo, una parte de su mente parecía estar deseosa de continuar molestándola.
— "Amiga par…ce que la llam…da esta a punt… de cortarse… ¿Te encuent…as bien?"— la mirada preocupada de Sid únicamente logró que la muchacha latina se sintiera más extraña. Las pistas encajaron en el acto. La imagen de Lincoln y el beso que se dieron en el restaurante Franco-Mexicano JeanPaul inundaron su mente, únicamente para distorsionarse y terminar por mostrarle a su amiga enredada en los brazos del muchacho peliblanco. Por un segundo su antiguo lado de bravucona se abrió paso en su mente para mostrarle la infinidad de posibilidades de bromas pesadas que podría jugarle a su amiga en venganza. Pero la urgencia de conocer la identidad del novio misterioso la ayudó a recuperar la compostura.
— "Si, estoy bien. Sid, esto es urgente ¿Cómo luce aquel muchacho? ¿Tiene el cabello blanco? ¿Te dijo el nombre de alguna de sus hermanas?..."— antes de que Ronnie Anne pudiera hacer otra pregunta el monitor se congeló mostrando las palabras "conexión perdida". La muchacha latina quedó en silencio dentro de su habitación por varios minutos, antes que una inmensa ola de furia la obligara a reaccionar y a dar vueltas por su habitación igual a una fiera enjaulada.
Enseguida se imaginó llamando a Lincoln para exigirle una explicación. Pero la idea de verlo en aquel campamento junto a Sid, la congeló en el acto; sobre todo porque tendría que explicar a su amiga como obtuvo el número telefónico del muchacho peliblanco. Por más que intentaba pensar no encontró otra solución que recordar la conversación con Sid para obtener todos los detalles y ver si se trataba verdaderamente de Lincoln.
Después de todo Ronnie Anne no tenía otra forma de saber el paradero de Lincoln o de su familia sin terminar avergonzándose… Unos ligeros golpes a la puerta sacaron a la muchacha latina de sus pensamientos.
— Nini… La abuela dice que es hora de cenar… pero si quieres puedo traértela a tu habitación— la voz tímida de su hermano mayor a través de la puerta hizo que Ronnie Anne saltara de la cama. Una ola de adrenalina recorrió el cuerpo de la muchacha latina al darse cuenta que tenía un contacto directo con la familia Loud y lo olvidó por completo.
Mientras tanto. En un campamento en uno de los bosques de Michigan; un joven muchacho llamaba la atención de sus hermanas al no dejar de sonreír y suspirar de manera sospechosa, mientras devoraban la cena que su padre preparó.
