Hola a todos, aquí les traigo otro fic de mi colección y el cuál wattpad también se encargo de borrar. Pero bueno...

El siguiente fic esta hecho con el fin de entretener, pido disculpas por cualquier ofensa o falta de respeto. Disfruten la lectura.

Los personajes de The Loud House son propiedad de Nickelodeon. (Aviso de lemon y lenguaje inapropiado, por favor leer con discreción).


Capítulo 1: La transformación.

Era un día normal en la casa Loud, pues los sábados son de los únicos días en donde los Loud pueden hacer todo el ruido que deseen y descansar de sus ajetreados días de escuela.

Pero un chico de cabello blanco, de once años, de nombre Lincoln se empezaba a hartar de todo esto. No sólo por ser el único hermano varón en la familia, si no por que nunca era el centro de atención en una familia tan grande, sus padres siempre le prestaban más atención a sus hermanas que a él.

Sus padres siempre le explicaban que todos tenían el mismo tiempo de atención y que no había preferencias para ninguna de ellas. Incluso le daban más tiempo después del incidente de la mala suerte. Puesto que Lincoln todavía estaba resentido con algunas de sus hermanas.

Ahora era él, el que pasaba menos tiempo con cualquiera de ellas y se limitaba a decir NO, cuando le pedían algo algunas veces.

Pero todo iba a cambiar gracias a ciertos factores; Una hermana mayor bravucona, una vergonzosa discusión y el entrometimiento de una niña genio.

Lincoln abría lentamente los ojos, tardó unos segundos en despertarse completamente y ver donde estaba, se encontraba en su habitación, se sentó en su cama y se disponía a salir, no sin antes hablarle a la cuarta pared.

—Oh hola, no los había visto. Pues verán, hoy es sábado en la casa Loud y lo que significa, que podemos disfrutar de un día en familia y haciendo lo que nos guste hacer... —terminaba de decir Lincoln.

Salía de su habitación y notó la fila de hermanas que se formaba siempre para entrar al baño.

—Buenos días Luan —saludo a su hermana, la cuál estaba de última.

—Buenos días Lincoln —saludo la comediante a su ex asistente, puesto que Lincoln renunció a seguir siendolo. Luan vio una oportunidad de interacción con su hermano y decidió contarle un chiste. —Oye Lincoln, sabes que le paso al gato que...

No pudo terminar su chiste Luan, ya que fue interrumpida por un grito de su hermana mayor.

—¿¡Se puede saber quién tomo mi labial rojo de edición limitada!? —gritaba Lori saliendo de su habitación.

Todas se giraron, Lincoln rodó los ojos. Él sabía muy bien que ella no estaba enojada por eso, la realidad era que Lori estaba irritable por que estaba en sus días.

—Oh no, hagan lo que hagan, no hagan contacto visual —le susurro Luna a sus hermanas.

Todos miraron hacia el frente esperando a que la fiera se fuera, cuando paso al lado de Luan y Lincoln. A este último se le hacia tonto la actitud de su hermana y decidió no prestarle atención y susurrarle a Luan.

—Psss, oye Luan. ¿Ya escuchaste el chiste de la rubia y el lápiz labial perdido? —le susurro Lincoln.

Luan miró rápidamente a Lori y comprendió el chiste, se tapó la boca para evitar reír pero fue imposible.

—¡Jajajajaja! —se río.

Mala idea, Lori se volteó y la miró de forma asesina, Luan dejo de reír al instante en que vio a Lori acercarse de forma amenazadora.

—¿Hay algo gracioso que nos quieras contar, boba? —le dijo Lori.

Luan agachó la cabeza, Lori siempre era muy grosera y muy bravucona cuando estaba en sus días.

Lincoln se molestaba cada vez más con ella, se supone que debe cuidar y querer a sus hermanas y no humillarlas, él sabía que Luan sufría de bullying en la escuela y era demasiado sufrirlo en la casa, así que decidió defenderla.

—A parte de una rubia tonta que busca un disque LABIAL perdido... no, no hay nada más gracioso que eso —dijo Lincoln, haciendo énfasis en la palabra labial.

Todas las hermanas se sorprendieron al escuchar esas palabras de su hermanito. Incluso Luan quería decirle sus cosas pero no era muy buena enfrentando a personas mayores que ella.

—¿Que dijiste bobo? —le dijo Lori acercándose y poniéndose en frente de Lincoln.

—Lo que oíste, rubia tonta —dijo Lincoln, estaba un poco intimidado pero no había marcha atrás.

—Tienes un minuto para disculparte y buscar mi labial perdido, o si no... —Lo sujeto de la camisa y lo levanto. —¡te convertiré en un pretzel humano!

Termino de decir Lori y lo soltó. Lincoln cayó sentado y después de unos segundos, se levantó y se fue directo a la habitación de Lori, salió un par de segundos después con tres labiales en sus manos.

—Encontré estos, tal vez sean los que buscas —dijo Lincoln con una sonrisa, para luego acercarse a Lori. —Encontré uno que dice "estoy menstruando" —Se lo arrojó a Lori en el pecho. —También hay otro que dice "Estoy en mis días" —también se lo arrojó, ella se cubrió. —Y por último y el más importante, "Uso un pretexto para comportarme como una tonta bravucona con mis hermanas menores".

Ese no lo arrojó por que era de Leni.

Todas las hermanas estaban con la boca abierta, no por que fue capaz de enfrentar a Lori, bueno si, pero también por lo grosero y poco sutil que fue al mencionar esas palabras.

—¡Pero como te atreves, pequeño mocoso! —gritó Lori sonrojada.

—¡No, tu como te atreves! —le dijo Lincoln arrojándole el labial y dándole en el brazo.

—¡Oye estoy... Ya sabes, en esos días! —se defendió.

—¡Lo sé, todos en la casa lo saben! —le gritó.

—¿¡Y tu que sabes!? ¡solo eres un bruto chico que no entiende nada de emociones! —Lori empezaba a perder los estribos.

—¡Pues si yo fuera una chica, no me comportaría como una tarada cuando este en mis días! —se acercó a Luan, la cuál aun estaba dolida por como le habló su hermana y le acarició su mejilla para hacerla sentir mejor. —En vez de eso, las trataría mejor de lo que se merecen, ya que aun siendo un chico las quiero a todas por igual y les brindo todo mi apoyo y ayuda. Entonces, si fuera una chica, sabría mejor lo que les pasa y me sería más fácil entenderlas, brindarles mi apoyo y cuidarlas mejor. Pero como no lo soy, doy mi mejor esfuerzo para hacerlas sentir bien consigo mismas.

Volteó a ver a Lori quien no sabia que decir al escuchar todo lo bueno que él decía.

—Literalmente... Tu no puedes... —Tartamudeaba y Lincoln continúo.

—Se supone que eres nuestra hermana mayor y debes protegernos, pero no, aprovechas cada oportunidad para ponernos sobre nombres y como sabes que te queremos mucho y jamás te faltaríamos el respeto, nos aguantamos... —Dijo Lincoln agachando la cabeza.

Las palabras de Lincoln habían dado directo en el orgullo de Lori, no sabia que decir, ahora ella estaba arrepentida, lo que él decía era cierto, se estaba pasando un poco con su mal humor, miro hacia atrás y pudo ver la mirada de desaprobación que le daban las demás mayores, menos Leni, ella aun no se había dado cuenta que estaba pasando.

—¡No es mi culpa, es solo q...!

—¡Cállate que no he terminado! —gritó Lincoln, haciéndola retroceder. —Pues ya no vamos a soportar esto, bueno yo no lo soportare más.

—Lincoln por favor, déjame explicar...

—¡Cállate que no he terminado! —volvió a callarla. —No, ya esta decidido Lori Loud, no voy a hablarte hasta que pienses en una disculpa lo bastante creíble para cada uno de nosotros.

Dijo Lincoln mientras se cruzaba de brazos y se disponía a irse.

–¡Claro que no voy a hacer es...

—¡Cállate que no a terminado! —le grito Leni saliendo de la fila para el baño y acercándose a ella.

Lori la volteó a ver con una cara de enojo extremo, mientras apretaba los dientes.

—Con permiso —dijo Leni mientras se iba corriendo a su habitación.

Lori la ignoró y volteo a ver a su hermano, la ira la invadió y mezclado con el enojo de su estado, no pensó muy bien lo que iba a hacer. Corrió hasta Lincoln, él estaba al pie de la escalera, listo para bajarla y no se dio cuenta de que ella se acercaba hacia él.

—¡La única disculpa que te daré, es esta! —dijo Lori.

—¿Ehhh? —se volteó Lincoln.

Al hacerlo vio como el puño de Lori se acercaba hacia él. El golpe fue muy fuerte, a Lincoln se le desprendieron dos de sus dientes y por la fuerza del golpe cayó escaleras abajo, no supo si el golpe lo noqueó o la caída, pero no se movía, quedándose en el suelo inconsciente.

Lori se dio cuenta de lo que hizo, se llevó las manos a la boca y se quedó inmóvil al pie de la escalera.

—¡Oh por dios... Lincoooln! —fue Lynn la que grito, mientras bajaba a toda prisa, solo para ver a su hermano con toda la cara ensangrentada. —¡Despierta, despierta, despierta!

Lo agitaba de un lado a otro, intentando hacerlo reaccionar. Lisa bajó corriendo para revisarlo.

—¡Lincoln! —gritaron las gemelas, acercándose a él.

—Por favor Lincoln, te necesito aquí, por ahora no quiero tener que comunicarme contigo en el otro mundo —dijo Lucy apareciendo a su lado, nadie se asustó por que estaban muy concentradas en su hermano.

Lily empezó a llorar por ver a su hermano lastimado.

—¡Rápido, hay que llevarlo a mi habitación para hacerle un chequeo médico! —dijo rápidamente Lisa.

Por lo que Lynn intento levantarlo.

Lori estaba aún inmóvil al pie de la escalera, hasta que un empujón y un gritó la saco de su trance.

—¿¡Pero que mierdas te pasa!? —gritó Luna, muy molesta, volviéndola a empujar bruscamente.

—¡El no se merecía ese golpe! —le gritó Luan también, le iba a seguir gritando pero vio que Lynn estaba teniendo problemas para cargar a Lincoln, así que fue a ayudarla a cargarlo.

Lori no sabia que decir, al parecer se sentía muy miserable. Solo pudo salir corriendo, quitando a Luna del camino y huir a su habitación. La castaña la siguió para darle un golpe, pero ella se encerró en su habitación.

—¡Tarde o temprano, darás la cara Lori! —Dijo Luna mientras golpeaba la puerta.

La rockera dejó de golpear la puerta al poco tiempo para ir con sus hermanas a ayudar a Lincoln.


Unas diez horas después, Lincoln aún estaba inconsciente. Sus dientes regresaron a su normalidad y su herida en el cachete sanó. Todo gracias a las extrañas curas de Lisa.

Se encontraba profundamente dormido, Lisa les dijo a todas que lo dejarán descansar. Al principio todas se negaron, Lynn y Luan eran las más cercanas a él, no querían separarse de su lado. Pero después de una explicación de Lisa, acerca de que los cuerpos en reposo desean estar en reposo y en un lugar tranquilo. No les quedo de otra que irse de allí.

Ya eran las once de la noche en la casa Loud, los señores Loud se dieron cuenta de lo que su hija mayor hizo. Rita no lo soporto y le dio una fuerte cachetada a Lori.

El señor Loud le dijo solamente, que fuera a su habitación y que mañana hablarían severamente de lo que hizo. Cuando ella llego a su habitación, Leni salio de esta, decidió dormir mejor en el sofá, antes que dormir con una bravucona.

Lori no podía sentirse más miserable, no sabia como le haría para solucionar este problema. Ese era el trabajo de Lincoln, pero sin su ayuda, no sabia que haría.

No salió ni al baño para lavarse, se quedó encerrada en su habitación y se quedó dormida profundamente.


Ya eran las dos de la mañana y Lincoln empezaba a reaccionar. Lentamente abrió sus ojos, pero se levantó rápidamente al recordar el puñetazo que Lori iba a darle.

—¡No te atrev...! —susurró un poco fuerte Lincoln, pero el dolor en su boca lo detuvo. —Auuu, mi cara... Y mi espalda.

Sollozo un poco, lo que causó que los sentidos sobre protectores de Lisa se activarán, haciendo que se levantará rápidamente y lo fuera a revisar.

—Hermano mayor, te recomiendo que no te muevas y te relajes un poco —dijo Lisa, volviendolo a recostar.

Lincoln se relajó nuevamente, aun le dolía mucho el cuerpo. Entonces recordó el golpe que Lori le dio y se sintió mal.

Paso un rato, Lisa había terminado de revisar a su hermano.

—Al parecer solo debes descansar y el dolor pasará —dijo Lisa.

—No es justo... —Dijo Lincoln de repente.

—¿Ehhh...? —Preguntó Lisa.

—Ella no tenía que enojarse de ese modo —dijo Lincoln de brazos cruzados.

—Es normal que un espécimen como nuestra hermana mayor, se moleste de esa manera, más aún si ve que alguien más trata de darle ordenes y menos si es alguien de sus hermanos menores —dijo Lisa, simplificando lo mejor que pudo.

—No lo sé Lisa, creo que a veces ella exagera, Lynn es una chica ruda, pero hasta ella se controla cuando está en sus días —dijo Lincoln, recordando como su hermana más cercana y ahora ya no tanto, se aguantaba a no golpearlos.

Lisa escuchaba atentamente, su hermano a veces podía ser algo torpe pero no lo culpaba, era un chico y ellos no saben mucho de las emociones y estados del cuerpo femenino.

—A veces me pregunto como será ser una chica —eso llamó la atención de Lisa. —Recuerdo el sueño que tuve, en donde me mandaste a otra dimensión y tenía diez hermanos, y cuando logre escapar de ellos, volví a la misma dimensión y resultó que era una chica de cabello blanco y muy largo, llamada Linka, jajaja... Buaaaaa...

Bostezo él. Lisa pensó en eso último así que sin perder tiempo, se dirigió a su escritorio y de un cajón con hielo, sacó un frasco con una etiqueta que decía "XX". Se dispuso a sacar el líquido con una jeringa y se acercó a Lincoln.

—"Usaré este momento de confusión, para probar este nuevo invento" —Pensó Lisa.

—Hermano mayor, antes de dormir. Necesito aplicarte una ultima inyección para relajar tus músculos y así curarte por completo —dijo Lisa.

—¿Es necesaria? —Preguntó Lincoln.

—Por supuesto... —los ojos de Lisa vieron hacia un lado y luego hacia el otro para después sonreírle a Lincoln de forma extraña.

Lincoln la miraba con el ceño fruncido y con los brazos cruzados, Lisa se dio una bofetada mental al recordar que él podía leer sus pensamientos por medio de sus gestos, como en esta ocasión por su sonrisa extraña.

—De acuerdo, gracias Lisa. No se que haría sin ti, mi doctora particular. Probablemente moriría jeje —pero esta vez no pudo leerla.

Lisa se sonrojo un poco al escuchar ese alago de su hermano. Así que no perdió tiempo y decidió inyectarle el líquido extraño.

—Auch... —se quejo Lincoln al sentir la inyección.

Después de un rato Lincoln dormía plácidamente, Lisa lo observaba dormir. Quería saber que tan rápido hacia efecto el líquido que le suministro a su hermano.

—Al parecer el sujeto de pruebas, tiene un agradable estado de suspensión —dijo Lisa a una grabadora.

Lincoln se movía un poco entre sueños, Lisa lo observaba fijamente. Después de un rato, el sueño empezó a invadirla. Quería dormir, pero debía vigilar.

El peli blanco sonrió mientras dormía, al parecer tenía un bonito sueño.

Sueño de Lincoln.

Se veía a Lincoln corriendo por un campo de flores. Pero no estaba solo, una chica de pelo largo de color blanco con camisa naranja lo perseguía.

Ambos reían y se veían muy felices.

—¡Te tengo! —grito la chica al momento de abalanzarse sobre Lincoln, derribandolo y haciendo que ambos rodarán por una colina..

—Jajajajaja, eso fue divertido —dijo Lincoln mientras reía y la extraña chica se sentaba sobre él para luego darle un beso en los labios.

Lincoln correspondió como si ya se conocieran desde hace mucho y fueran enamorados.

De pronto la chica colocó ambas manos en el cuello del chico, empezó a apretarle fuertemente.

—Lincoln... —Lo llamo la chica.

—D-dime... L-Linka —se empezaba a poner morado por la presión.

—Desaparece de una vez para así conocer a mis hermanas... —Habló de forma seria.

Lincoln empezó a reír como loco mientras convulsionaba, lágrimas empezaron a salir de sus ojos y la risa se empezó a detener a medida que perdía sus fuerzas. Ella lo soltó cuando por fin estaba inmóvil.

—C-cuidalas... M-mucho por mi... ¿si? —dijo Lincoln mientras su cuerpo se desvanecía.

Linka lo miró con ojos serios y asintió de mala gana.

—Descuida, seré la mejor hermana del universo —habló con malicia.

—C-claro... Q-que lo serás Linka, claro que lo serás... —El cuerpo del albino se desvaneció y no quedo ningún rastro de su existencia.

Linka caminó por el campo de flores con una sonrisa en su rostro, pero algo malo pasaba. Todo el campo empezó a volverse negro a medida que ella avanzaba, hasta que solo quedó pura oscuridad.


Lincoln abrió los ojos y volteó hacia un lado, miró a Lisa cabeceando mientras intentaba mantenerse despierta.

Una sonrisa se formó en su rostro, se levantó de la cama y se acercó a ella.

—Ven Lisa, te acostare en tu cama —la cargo y ella opuso una leve resistencia.

—N-no... No puedo... Dormir, debo... Vigilaaaaaa... —se acomodo en los brazos de su hermano y se quedó dormida.

Lincoln la depósito en su cama... La observó por unos segundos... Para luego darle un besito en la frente. Después se quedo observando su frágil y pequeño cuerpo, la cubrió con las sábanas y le dedicó una sonrisa cálida.

—Buenas noches hermanita, te veré más tarde —dijo Lincoln pero con voz de chica.

Salió de la habitación de las menores y se dirigió a la suya, al entrar empezó a convulsionar, aun tenía esa gran sonrisa en su rostro, cayó en su cama completamente dormido, mientras su cuerpo empezaba a cambiar.


El reloj daba las ocho de la mañana en la casa Loud. Era domingo, el sábado anterior fue un día muy duro para todos los miembros de la familia, ya que pasaron todo el día preocupados por lo que le paso a Lincoln y su pleito con Lori.

Todas las puertas de las habitaciones de las chicas se abrían y una por una iba llegando al baño, siendo Lori la primera en entrar. No podía verlas, pero sentía las miradas de enojo de sus hermanas como si le lanzarán cuchillos a su espalda.

Lincoln se despertaba de un placentero sueño y sonreía de forma alegre. Se levantó; empezó a ordenar su cama, metió la basura en una bolsa, ordenó su ropa y observó con calma lo ordenada que había quedado.

—Perfecto —dijo Lincoln con una voz de chica, era un poco parecida a la de Lynn pero con un toque mas femenino.

Colocó a su conejito de peluche sentado sobre su almohada.

—Muy bien Bun-Bun, si alguien entra a mi habitación... Tu lo matas ¿Entendido? —ordenó Linka a su conejito de peluche con una sonrisa macabra.

—Lo que ordené comandante Linka —habló Linka haciendo la voz de su peluche.

Salió de su habitación y vio la fila que se hacía siempre para entrar al baño. Suspiro con una sonrisa, mientras se acercaba y saludaba.

—Buenos días, Luan querida ¿Como amanecistes? —saludó.

Luan se volteó rápidamente con una ceja levantada, no reconoció la voz de quién la saludo y quiso ver quien le habló .

Grande fue su sorpresa al ver a una chica de pelo blanco, con dientes de conejo, un poco más alta que Lynn y de su misma estatura, usaba la pijama naranja de Lincoln, pero se veía apretada del busto, tenía las piernas un poco tornificadas, pero si, se le notaba que su figura empezaba a desarrollarse.

—Disculpa ¿T-te conozco? —preguntaba Luan con miedo en su voz.

Lincoln no supo a que se refería, así que preguntó con una sonrisa.

—Luan, soy yo. Tu hermano Lincoln, duh—le dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

—¿¡QUEEEEEEEE!? —Gritó Luan.

El grito hizo que todas las hermanas voltearan a ver y se acercarán a ver que paso. Lisa se acercó rápidamente a su hermano y lo revisó.

—Sorprendente, al parecer mi suero "XX" funciona a la perfección —dijo Lisa con mucha emoción.

—Lisa cariño ¿de que hablas? —preguntó Lincoln poniéndose a la altura de su hermana menor.

—Pues debes verlo por ti mismo en un espejo —dijo Lisa, acomodándose las gafas.

—De acuerdo —dijo Lincoln mientras se dirigía al baño, pero al llegar la puerta se abrió y de esta salio una Lori con la cabeza gacha.

Lincoln la ignoró, pasándola de largo, entró al baño y se miró en el espejo. Lori miró raro a la chica que acababa de entrar al baño, las otras hermanas también. Se olvidaron de el enojo con Lori y se acercaron a la puerta para escuchar, Lisa solo espero.

—Pues no veo nada raro en mi, será que... —Lincoln saco la lengua para ver si tenia algo en ella. —No, no hay nada.

Se disponia a salir del baño, pero se detuvo a medio camino. Corrió otra vez al espejo y se miro otra vez. Se tocó la cara, luego se vio los pechos, para luego ver su largo cabello.

Tranquilamente tomo un poco de enjuague bucal y se enjuago la boca. Luego se cepillo los dientes y se reviso que estuvieran limpios. Miró el espejo por unos segundos para luego...

—¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHH! —soltar un grito desgarrador que se escuchó varias calles a lo lejos.

Todas las hermanas Loud excepto Lisa, cayeron de espaldas. Todas estaban apoyadas en la puerta escuchando a ver que sucedía en el baño.

Los oídos les dolían mucho, en eso se abrió la puerta del baño y de allí salió una muy furiosa chica de pelo blanco.

—¡Lisa Marie Loud! ¿¡Que hiciste!? —se acercó a Lisa de forma amenazante mientras el piso temblaba con cada paso que daba.

—P-pues te cumplí tu deseo de ser una chica, aunque ahora que lo pienso... Exagere un p-po-poco... Jeje —decía Lisa mientras retrocedía, ya que su hermano se acercaba lentamente hacia ella.

Su espalda chocó contra la puerta de la habitación de Lincoln. Su hermano feminizado se acercó a ella, levantó su mano. Lisa cerró los ojos fuertemente y cuando creyó que le iba a pegar.

Sintió cómo le revolvía el cabello y le hablaba dulcemente.

—Pues, ni modo... Los accidentes pasan —dijo Linka mientras bajaba por las escaleras rumbo a la cocina.

Las demás hermanas y ella, quedaron sin palabras al ver como esa chica se iba. Lisa reaccionó y fue tras ella.

—¡Espera, Lincoln, Lincoln! —le gritaba y cuando llego a la cocina ella le dijo.

—No Lisa, llámame Linka, Linka Loud —le dijo y se dispuso a hacer el desayuno de toda su familia, dejando a Lisa sin palabras.

Continuará...


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Disculpen los errores ortográficos y mi poca actividad. Nos vemos en la próxima ;3.