Los personajes pertenecen al mundo de Sailor Moon. Pareja principal Minako/Kunzite.

Minako sabía que era ser reconocida a nivel mundial, aunque fuera bajo la máscara de superheroína, había visto como vendían artículos de ella, también había notado enormes pancartas con la imagen de Sailor V y, posteriormente, como Sailor Venus.

Pero ella quería ser reconocida por su identidad civil, por eso se encontraba ante la puerta de una pequeña compañía disquera, dónde se había citado con el productor.

La joven tenía 21 años, un cuerpo digno de una diosa, aunque había escogido para la entrevista una camisa manga larga color rosa viejo y unos pantalones sueltos negros hasta la cintura, además había agregado un par de centímetros a su estatura con unas plataformas negras. Todo para causar una buena primera impresión, aún recordaba al último manager que intentó propasarse con ella.

La verdad su cuerpo no era lo único que invitaba a pecar, poseedora de unos hermosos ojos azul cielo, impactaban ante el maquillaje ahumado oscuro que llevaba esa mañana, podían tener un brillo pícaro que discrepaban con su angelical rostro.

Decidida a cambiar su futuro, y rezando porque este nuevo agente notara su talento como cantante, tocó la puerta.

Ser un "caza talentos" no es tan fácil como muestran en esos reality de televisión, entre diez concursantes se podrían considerar que dos no tienen talento en lo más mínimo, seis tienen un talento increíble y los otros dos son un prodigio y pasan a la siguiente ronda.

Tampoco es así de rápido que en un día puedes llegar a ver 100-200 personas. Pero cuando por fin encuentras a una estrella frente a ti la reconoces, aunque sea un diamante en bruto, sabes que pueden sacarle brillo y tendrá un futuro espectacular (con suerte como manager podrás acompañarla)

Su compañía discográfica había pasado por momentos tormentosos, estuvo una temporada en coma, prácticamente sus ahorros y de la familia se invirtió en mantenerlo vivo.

Cuando despertó, no había discográfica y tenía una gran deuda que saldar, pero después de 5 años, dónde el economizar fue un factor importante, teniendo que volver a vivir con sus padres y consiguió abrir una pequeña discográfica, pero a todos tomó por sorpresa ver dónde la ubicaría: Tokio.

Así, Saitou regresó a su país natal (aunque no había pisado esta tierra desde que tenía 3 años) algo lo llamaba y le decía que su futuro estaba ahí, en Juuban.

Minako empujó la puerta de vidrio y notó infinidad de instrumentos, también artículos electrónicos para música, piezas de repuesto y otros productos en exhibición. En el fondo notó un joven cercano a los 20 años, estaba sumamente concentrado en escribir en su cuaderno, lo que llamó su atención fue el cabello rosa chicle, imposible dejar de pensar en Chibiusa, aquella niña revoltosa futura hija de su mejor amiga.

-Buen día-saludó amablemente-Vengo a una entrevista con el señor Saitou.

El joven no levantó la mirada del garabato que hacía en el cuaderno, simplemente señaló un pasillo ubicado en el lateral, Minako caminó por el corto corredor, sentía los nervios de un primer encuentro, estuvo parada frente a la puerta donde se leía el rotulado: Saitou Kazuyuki, respiró profundamente y repitió la acción cinco veces más. Cuando aceptó que sus nervios no desvanecían, tocó de manera decidida la puerta.

"Adelante" escuchó una masculina y potente voz desde el interior de la oficina, al tocar el pomo de la puerta lo supo: algo increíble le deparaba el destino.