DISCLAIMER: Los personajes aquí mostrados no me pertenecen, pero sí a Atlus. A mí solo me pertenece la historia.

Habían pasado cerca de dos años después de los eventos dónde encontraron un robot malvado capaz de derrotar personas, todo tenía que ver con Kirijo Corp, por eso tuvo que ir ella personalmente. Esa fue la última vez que vio a Akihiko, quién seguía boxeando como deporte, supo que le había ido bastante bien, pero no se atrevía a acercarse. De alguna u otra manera, Mitsuru sentía que si regresaba a su vida, Akihiko podría sentir que las cosas malas del pasado habían regresado. Por su parte ella seguía encargada de todo aquello que tuviera que ver con la corporación, a los 22 ya era presidente de la junta ejecutiva, tenía una gran carga a sus hombros. Y por alguna razón, sentía una necesidad de ver a Akihiko que no le cabía en el pecho, se habían distanciado mucho, pero ella quería tenerlo cerca, después de todo el día trabajo siempre terminaba pensando en él.

Por supuesto que tenía pretendientes. Era una joven empresaria con un capital inmenso, pero no se daba el tiempo para esas cosas, Mitsuru solo podía pensar en un hombre, y ese era Akihiko Sanada. Así que era una guerra constante consigo misma para olvidarse de molestarlo. Pero su destino se había cruzado con el de él. Una rama de la empresa había propuesto generar un fondo deportivo para carreras en ascendencia, que así contarían como patrocinadores. En la lista pendiente estaba un nombre que a Mitsuru le hizo dar un salto de nervios, emoción... Estaban todos los consejeros apoyando la moción, y ella estaba de acuerdo que si podía ayudarle al menos así, lo haría.

Todo se arregló para los "beneficiados" con el programa Kirijo. Pero ella se mantuvo al margen, apoyó pero no daría señas de nada, solo vería todo a lo lejos.

Una tarde estaba preparando los últimos archivos para una investigación nueva que se crearía para investigación de pequeñas entradas de "shadows" Mitsuru estaba segura que ella podía contenerlas, nada para alarmar a los demás. Un escalofrío le recorrió la espalda. Todos aquellos que seguían una vida más normal, solo ella que tenía que seguir vigilando la entrada para proteger a las personas, ya a ellos mismos del horror de ver a personas amadas morir. Se prometió a sí misma que lo que le pasó a Arisato no le pasaría a nadie más. Y sin embargo la vida le pedía que cruzara miradas con Akihiko una vez más, pues él requirió que la presidenta de la corporación hablara directamente con él, o eso fue lo que dijo. Le mandó una entrada para la pelea de esa misma noche, él era la pelea principal contra el campeón actual de japón en peso pluma.

Tendría que ir, pero le daban nervios el poder verlo de nuevo, el corazón se le aceleraba por eso. Aunque aún así iría, en la oficina no usaba su ropa de summoner, nada que ver, parecía una ejecutiva más, lo único notorio era su cabello rojizo cayéndole hasta media espalda. Pero alcanzaba a ir en su moto hasta el departamento que había comprado para llegar muy temprano a la oficina. Ahí se vistió con unos jeans negros, blusa blanca con corte V, su chaqueta de cuero y botas de piel sintética. Solo traía lo básico en la bolsa para pasar, algo de dinero y su celular. No parecía algo normal en Mitsuru, el lucir así, el no llevar el protocolo, sin embargo no quería llamar la atención, vería la pelea a lo lejos y hablaría con Akihiko para convencerlo de unirse al programa Kirijo.

El asiento era de primera fila, era un casino enorme con un centro de entretenimiento, había mucho dinero disputado en esa pelea, las personas juraban que el campeón conservaba el título, no muchos confiaban aún en Akihiko, al menos no para el título tan pronto. Mitsuru había dejado su moto estacionada y avanzó a pie hasta el lugar, mostró su boleto y entró. El lugar estaba reventar, las luces iluminaban el cuadrilátero pero poco a las personas, aún así la primera fila estaría visible. Se sentó al lado de una rubia muy bonita, y del otro lado estaba un apostador, compró una bebida mientras observaba, pasaron dos peleas primero, la función estelar estaba por empezar.

La música acalló de nuevo, el presentador habló de nuevo, haciendo que las bocinas resonaran con fuerza e intensidad. Mencionó los nombres, primero el retador, ese era Akihiko. Sintió como un hueco en el pecho, en algún momento iba a pasar pero no pensó que sería tan pronto. Su rostro se mantenía impasible, como siempre, pero sus emociones desbordaban en lo máximo. Habría llorado de poder expresarse, pero no. Iba ahí como la directora de Kirijo Corp. La mujer rubia a su lado empezó a aplaudir y gritar, Akihiko caminó hasta el ring y subió, se veía tan alto y fuerte, ya no era el mismo muchacho, ahora era un hombre, uno lleno de cicatrices y ella no pudo evitar sonrojarse, mucha gente le aplaudió, incluso Mitsuru, pero la mujer parecía desbordar emoción por las dos, él se medio giró y le lanzó un beso a la chica, pero vio a su amiga, a la pelirroja a su lado, por un momento se quedó helado, y ella también.

Por supuesto, la chica era su novia. Por un momento se sintió sumamente tonta, hizo un gesto de condescendencia consigo misma e intentó reincorporarse, él no esperaba que realmente hubiera ido, menos aún lo que sintió al verla. De inmediato anunciaron al campeón vigente, así que la sala explotó en ánimos y emoción. Ya no se podía ver nada del rostro de Akihiko o Mitsuru, cada uno se dedicó a lo suyo a partir de ahí, y lo de él era batirse a golpes en combate por un título. Cada instante de la pelea fue captado por ella, preocupada cuando un golpe ajeno conectaba y feliz internamente cuando él lograba hacer un combo que lastimara al oponente. Hasta el round doce, el último pactado, Akihiko dio un golpe tan bien centrado, que el oponente cayó en un KO definitivo. El lugar fue un caos, pero así fue como Mitsuru se escabulló, después le enviaría a otro representante, ahora debía hacer algo más.

Se dirigió hasta el bar del casino, mandó una botella de la champagna más costosa al ganador, también pidió algo para escribir una nota.

Cuando Akihiko llegó al fin a su camerino, se encontraba en hielo una botella, sobre la mesa dos copas y un plato con uvas verdes, queso y otros aperitivos. Con una nota dentro de un sobre, la sacó, él mismo sabía antes de quién era, pero no dijo más, su novia estaba complacida y quiso celebrar con él. Pero primero él vio la nota: "Grupo Kirijo le felicita por su triunfo, recibirá noticias de nosotros pronto. Sinceramente Mitsuru Kirijo". Su novia quiso ver la nota, pero él la guardó.

— Es una felicitación de parte de mis nuevos patrocinadores, quiero conservarla.

Ella ya no discutió más y empezó a comer uvas, pero algo dentro le decía que había algo mal, que Mitsuru se fue sintiéndose mal y no podía con la culpa. Pero aquella noche era de celebrar, finalmente estaba saliendo adelante de todo aquello que habían pasado juntos. Ella solo fue a casa a pensar en que evidentemente todos habían superado sus traumas, habían superado el pasado y en algún momento sería su turno de de dejar la guardia. Cuando las sombras no atacaran más, ella podría tal vez considerar que su corazón debería estar ocupado por alguien más, alguien diferente.

{ Solo hago mi OTP canon porque pues en el juego no pasó nada jaja (?) }