Estrellas


Disclaimer: Los Tres Caballeros pertenecen a Disney


Guitarras


Sumary: A Donald le interesaba la música desde que era niño, pero antes de conocer a Panchito y a José prefería ser un solista.


El primer instrumento que Donald aprendió a tocar fue la guitarra. No fue algo que él eligió, sino una casualidad. Poco después del funeral de sus padres, durante el tiempo en que estuvo viviendo en casa de su abuela, se había encerrado en el ático, demasiado molesto con el mundo como para permitir que alguien se le acercara.

Encontró una guitarra y unos libros de música. Comenzó a practicar y lo hacía muy mal, tanto que eso sirvió para que su hermana y abuela decidieran darle un tiempo a solas. Con el paso de los meses fue mejorando y escucharlo tocar la guitarra dejó de convertirse en una tortura. La granja pasó por una fuerte crisis económica y, aunque Elvira hizo todo lo posible por mantenerla a flota, tuvo que cederle la custodia a Scrooge McDuck.

—Puedes conservar la guitarra —le dijo Elvira el día de la despedida —, se nota que la atesoras y aquí solo acumulará polvo.

Donald abrazó a su abuela como forma de agradecerle por todo lo que había hecho por él. Della se unió al abrazo poco después. Donald pudo sentir una humedad en su rostro y no supo quien lloraba, todo aquello resultaba tan doloroso.

Donald y Della se enteraron de que Elvira Coot estaba enferma cuando era demasiado tarde para hacer algo. Ella murió poco antes de que se cumpliera un año desde que se habían mudado a la mansión McDuck y todo resultó tan dolorosamente obvio. Durante los últimos meses ella se había visto tan apagado y nunca quiso contarles que sus días en el mundo de los vivos estaban contados.

Con el paso del tiempo Donald se fue interesando por otros tipos de instrumentos. Descubrió en casa de Scrooge un piano que creía abandonado y comenzó a tocarlo cada vez que podía, algo que hacía con menos frecuencia desde que su tío comenzó a llevarlo a él y a Della en sus aventuras. No era algo que le molestara, incluso cuando había ocasiones en las que creía que no volvería a ver un nuevo amanecer.

Pasarían varios años antes de que descubriera que Scrooge McDuck acostumbraba a tocar el piano cuando nadie lo veía y varios meses antes de que los dos hermanos pudieran hacerle co.

Había ocasiones en las que Della solía sentarse al lado de Donald y escucharlo tocar. Como solía aburrirse con suma facilidad se distraía creando canciones para las melodías que su hermano tocaba. Pocas veces terminaba una canción, no por falta de interés sino por el hecho de que cambiaba la letra constantemente. La canción que le cantó a sus huevos antes de marchar al espacio era una de ellas. Ella había creado la letra y Donald la melodía.

Cuando Donald comenzó la universidad no estaba interesado en hacer amigos. Debido a cierto incidente en el que no le gustaba pensar su voz se había hecho inentendible y eso había provocado que se metiera en más de una pelea. Cansado de comentarios mal intencionados decidió que solo hablaría cuando fuera necesario.

Durante sus ratos libres solía sentarse debajo de un árbol y tocar un instrumento. A veces era la guitarra, otras veces el bajo e incluso la flauta, aunque esta última era su opción menos favorita. Cierto día notó la presencia de un loro y de un gallo. Continuó tocando el acordeón sin prestarles atención, esperando a que se marcharan, algo que nunca pasó.

Ambas aves sacaron sus instrumentos y lo acompañaron en su canción. Donald estaba por decirles que se marcharan y que él tocaba solo, pero escuchó a Panchito cantar y no pudo hacerlo. Le gustaba su voz y la canción que cantaba a pesar de que no lograba entender gran parte de lo que decía.

Durante varios días esos encuentros se convirtieron en algo rutinario. Donald ni siquiera había hablado con ellos, pero eso no evitaba que todos los días a la misma hora lo acompañaran en el mismo lugar a tocar la guitarra. Con el paso del tiempo dejó de ser molesto para Donald y el pato incluso se encontró disfrutando la compañía de ambas aves.

—Deberíamos formar nuestra propia banda —comentó Panchito de pronto.

—Será divertido y a las gatinhas les gustan los músicos.

—Ni siquiera sabemos nuestros nombres —comentó Donald sin disimular su molestia.

Inmediatamente se arrepintió de haber hablado. Estaba seguro de que sus compañeros de instrumento no entenderían lo que había dicho y que, en el peor de los casos, o el más probable dada su mala suerte, se burlarían de él como muchos otros lo habían hecho en el pasado.

—Eso se puede solucionar muy fácil, mi nombre es José Carioca.

—Mi nombre es Panchito Romero Miguel Junípero Francisco Quintero Gonzáles III, pero pueden llamarme Panchito Pistolas o simplemente Panchito.

Donald no sabía qué era lo que más le sorprendía, si el hecho de que Panchito tuviera un nombre tan largo, que ambos hubieran entendido lo que dijo o que a ninguno de los dos parecía molestarle sus problemas para hablar. Eso lo hizo feliz.

—Soy Donald Duck.

Tres meses después los Tres Caballeros tuvieron su primer concierto.