Muy atrasado con respecto a la fecha que se llega a nombrar pero espero que les guste :D
My Hero Academia no es mío.
Every time I look at you.
Capítulo 1.
Debido a su dura infancia, Shoto Todoroki nunca le daba a ese día un significado especial, sabía que las mujeres le daban chocolate a los hombres que apreciaban em San Valentín porque lo había visto en la televisión y porque su hermana Fuyumi le daba uno a escondidas de su padre cuando su madre ya no estuvo con ellos; ella siempre le pedía que se lo comiera a escondidas para que no fuera castigado porque sabía que al pequeño Shoto le esperaría algo muy desagradable si se descubría que algo tan simple como el chocolate lo distraía un poco. A decir verdad, era de las pocas golosinas que de verdad disfrutaba y siempre estuvo temeroso de que Eiji lo encontrase comiendo, así que se lo zampaba de una sola vez para no dejar evidencias que le provocarán un castigo para él y su hermana.
No recordaba nada de la secundaria mas que lo aprendido en los libros y las clases pues el enfoque de sus metas no incluía el tener amigos ni siquiera conocidos.
Así que ahora estaba descubriendo un mundo nuevo al acercarse la dichosa fecha, para la que faltaba una semana. Todos parecían centrarse solamente en ese tema.
Las pocas chicas de su clase estaban más animadas que de costumbre, hablando de la mejor receta para preparar chocolate: que si mejor comprado, que si amargo, que si con leche, que si con nueces o cacahuates. Era interesante escucharlas, Shoto lo hacía por mera curiosidad, no como otros de sus compañeros que hasta parecían estar tomando nota de lo que hablaban ellas. El barullo calló cuando Aizawa entró al aula pero siguió al iniciar el descanso, como si se le hubiera puesto pausa a una ruidosa canción.
- ¿Quieres almorzar con nosotros?- preguntó Midoriya a Todoroki cuando lo vio sacar su almuerzo. Allí también se había acercado Iida.
- Seguro.
- ¿Vamos a la cafetería o aquí está bien?- volvió a preguntar el de cabellera verde con amabilidad.
- Es mejor aquí, supongo- respondió el muchacho de ojos bicolor así que los otros dos acomodaron las bancas cercanas para comenzar.
Los tres comenzaron una amena plática sobre lo visto ese día hasta que la plática del resto de sus compañeros elevó los decibeles gracias a Bakugo.
- ¡CÁLLATE Y MUERE!- gritó el mencionado a un pobre Mineta tan asustado que corrió a esconderse detrás de Kirishima ante la amenazante seña que le hizo el rubio con la mano como si fuera a arrojarle una de sus explosiones.
- No es para tanto Bakugo, creo que aquí todos hemos recibido solamente el chocolate de nuestra madre el día de San Valentín- comentó alegremente el pelirrojo pero los demás simplemente bajaron la cabeza.
Shoto notó entonces que en el salón de clases solamente estaban puros chicos, que aunque no estaban sentados juntos, parecía que todos tenían una conversación.
- ¡Como si a mi me importaran esas estupideces!- dijo Katsuki y se fue de allí hecho una furia.
- Creo que la madre de Kacchan no lo hace...- murmuró Izuku pensativo al recordar el carácter de la sra. Bakugo. Notó que el chico bajito y Kirishima lo miraban interesados por lo que decidió callar antes de decir algo que provocara que lo golpeasen como de antaño.
- ¿De qué hablan?- preguntó Tenya para saber del tema y ver si podía hacer algo al respecto pues parecía que los compañeros de clase estaban muy preocupados, quería ayudarlos.
- San Valentín- dijo Kaminari como si le diera repulsión decirlo.
- Oh- exclamó el chico de lentes mientras cruzaba los brazos y bajaba un poco la cabeza.
- Ya veo- dijo Midoriya haciendo lo mismo. No quería recordar la secundaria, donde fue más que ignorado por el sexo opuesto y por ende, nunca tuvo motivo para esperar con ansias la fecha.
De pronto un ambiente lúgubre cubrió la zona aunque Todoroki no sabía muy bien por qué tanto pesar.
- ¡Pero ustedes no tienen por qué preocuparse este año, seguro que Uraraka les da chocolate!- señaló Kaminari algo envidioso porque había escuchado a la muchacha insinuarlo pero no se los afirmaría.
- ¿Crees?- preguntó el usuario del One for all poniéndose rojo como tomate debido a la emoción. Ni de amigos había recibido nada el pobre, así que tan siquiera imaginarse algo así lo ponía contento.
- Supongo, Uraraka-kun es nuestra amiga- dijo Iida pensativo y un poco aliviado por dentro.- ¡Pero esa no es su obligación ni de ninguna chica darnos algo si no quiere!- declaró moviendo sus brazos.
- Ya lo sabemos, es solo que nos estamos previniendo para la decepción- dijo Sero y Sato asintió.
- Así que por eso dijimos que al menos tendríamos el chocolate de nuestra madre- explicó el pelirrojo.
- Tú no sé por qué intentas consolarnos si también tienes asegurado ese día, Ashido te conoce y es muy muy seguro que te dé uno- lo acusó Kaminari.
- Bueno, sí pero...
- ¡Y todo comenzó por tu culpa!- dijo Mineta señalando a Shoto, interrumpiendo al otro que sólo quería ser empático.
- ¿Mi culpa?- preguntó el chico completamente sorprendido.
- Claro, apuesto a que ese día te llueven kilos de chocolate por donde sea y no va a ser diferente aquí, todos vamos a ver tus montañas de dulce de todas las chicas hermosas de la escuela mientras nosotros nos sumimos en la miseria anhelando una mísera chispa de chocolate y atención- dijo el pequeño pervertido con tal resentimiento que parecía que le recriminaba ser el culpable del cambio climático.
- Bueno, yo...- intentó defenderse Todoroki pero Mineta prosiguió con su discurso.
- ¿Y sabes qué es lo peor?- le preguntó poniendo una cara de desprecio absoluto.
- No- respondió el de cabello bicolor sin saber como responderle porque no entendía nada.
- Que seguramente vas a recibir un fino, caro, exquisito y dulce chocolate de Yaomomo. ¡Cómo te odio!- le dijo el chico bajito y le dio la espalda dramáticamente.
- ...
¿Que el iba a recibir un qué de quién?
- Sí, seguramente.
- Ajá.
- Claro.
- Sin duda.
Todos coincidieron, hasta Tokoyami, y de allí comenzaron a contar sus desventuras de ese día en los años pasados.
Aunque hablaban el mismo idioma, Todoroki no podía asociar alguna palabra con la situación. ¿Como por qué iba Yaoyorozu a querer darle un chocolate específicamente a él? Eran buenos compañeros y hablaban a diario pero él no sentía que entrara tanto en la categoría de amigos como lo era Midoriya y ahora el presidente de la clase. Es decir, no era menos que ellos pero nunca había entablado una relación más personal con Momo así que no se creía merecedor de un presente de la chica del día de San Valentín.
Tras este pensamiento, quiso desmentir a Mineta pero le entró otra duda: ¿Por qué los demás estaban tan seguros de que recibiría algo de ella? Lo comprendía de Uraraka, ella sera muy apegada a los dos chicos que almorzaban con él en ese momento, y de Ashido porque conocía a Kirishima hace tiempo, pero que Momo le diese algo, le sonaba a locura junto con el hecho de recibir mucho chocolate ese día.
Siguió la conversación del resto en silencio porque no podía aportar nada, ni una mala experiencia más allá de lo que pasaba en casa pero ese no era lugar para exponer esos recuerdos.
Notó que Midoriya lo miraba de vez en cuando porque se dio cuenta de que Shoto no decía nada, solo terminaba su almuerzo en paz sin tener la intención de intervenir en algún momento, ya hablarían más tarde.
- ¿Y qué pasa si alguno es alérgico a las nueces o a alguna cosa que lleven?
- Pues habría que preguntarles.
- Pero así se darían cuenta de lo que queremos hacer.
Esa era la 'discusión' que llevaban a cabo las chicas en la cafetería de la academia. Debido a los infortunios que habían ocurrido a lo largo del ciclo escolar, querían darle algo a todos los muchachos en ese día tan especial, pues no sólo era día del amor, sino también de la amistad por lo que decidieron hacer felices a todos y darles tomo-choko para que ninguno se sintiera excluido porque era probable que si alguna se llenaba de valor y daba el paso a declararse, el resto no dejaría en paz a tales personas.
- Pero ¿sí están todas de acuerdo?- preguntó Jiro algo insegura ya que por ella no había problema de preparar el chocolate.
- Claro, será divertido hacerlo con todas ustedes- celebró la chica invisible moviendo efusivamente las manos aunque solo se vieran las mangas de la ropa.
- Es que a lo mejor alguien quisiera dar un chocolate especial a alguien y hacerlo colectivo interferiría un poco ¿no?- coincidió Tsuyu y casi todas las presentes voltearon a ver a Uraraka quien desvió el rostro silbando.
- ¿Yo? para nada, ¡estoy de acuerdo en cooperar para los chocolates de los chicos!- dijo la chica como si nada.
- Bueno, ya aclarado eso, creo que es mejor no ponerles algún fruto seco o crocante, no queremos un incidente- comentó Momo quien hacía las anotaciones en una libreta.
- ¿Qué tal arroz inflado? es barato y queda bien con el chocolate, nunca me he encontrado con alguien alérgico- opinó Mina.
- No es muy nutritivo- dijo Asui ladeando la cabeza.
- Son golosinas para regalar, no algo que requiera aprobación de la OMS- se defendió ella.
- Por el precio no hay problema yo...- iba a decir Yaoyorozu pero Kyoka la interrumpió.
- No sería correcto dejar que pagaras, todas queremos aportar algo más que el hacerlos ¿no es así?
- ¡Sí!- dijeron las otras cuatro.
Ya para cuando estaba a punto de terminar el almuerzo, tenían determinado exactamente qué hacer, cuándo y cómo, junto con lo más importante que era pedir permiso tanto como para hacerlos así como para entregarlos pues no estaban seguras de que se pudiera así que Mina, Tsuyu, Tohru y Ochako fueron con el director a preguntar mientras que Kyoka y Momo fueron con Aizawa a la sala de profesores.
- No está prohibido pero no es recomendable que se haga- dijo el profesor encargado de su grupo sin mucho interés mientras revisaba unas cuantas hojas que tenía frente a sí.
- ¿Se puede saber el por qué?- cuestionó Yaoyorozu con seriedad.
- Causa humillación pública, depresión, falta de atención en clases, y una vez hubo disturbios- contestó Present Mic al escucharlas, él estaba allí también preparando su clase.
- ¿Cómo pudo haber disturbios sólo por ello?- preguntó Jiro sin alcanzar a imaginar la causa.
- No quieres saber- respondió Eraserhead encogiéndose de hombros.
- Supongo que es por la proporción, solamente pocos reciben algo ese día así que produce esos efectos, sin embargo nuestra idea es obsequiar a todos nuestros compañeros un pequeño presente, hemos pasado por mucho en nuestro poco tiempo aquí y nosotras queremos hacerles saber que cuentan con nuestra amistad de esa manera. Así también quisiéramos obsequiarles algo a ustedes con la misma intención- aclaró Momo.
Ambos docentes se miraron sorprendidos por la explicación de la muchacha, Shota elevó una ceja y Hizashi sonrió.
- Está bien, pueden tener el permiso para prepararlo fuera y entregarlos aquí con dos condiciones- dijo el de cabellera negra aclarándose la garganta.
- Sí- respondieron las estudiantes a coro.
- Que para ellos sea al final de la última clase y que cada que le obsequien algo a un profesor, sea al inicio de su horario. Lo toman o lo dejan- declaró él sin cambiar la expresión indiferente en su rostro.
- Como usted diga- respondió Kyoka sonriendo a su compañera quien hizo una reverencia para dar las gracias. Luego de decir lo correspondiente, ambas salieron de allí todavía más animadas.
- Eres cruel- dijo Present Mic riendo un poco.- Si nos dan algo antes que a sus compañeros, ellos van a sentirse mal.
- ¿Yo soy cruel? su plan de regalar algo con esa intención es macabro, va a cortar muchas esperanzas. Pero ese no es asunto mío, solamente querían permiso y se los di. Así es esto en tiempos modernos- respondió Aizawa y luego bostezó.
- ¿Por qué no les contaste que el disturbio de ese año fue porque te pegó la adolescencia y muchas chicas decidieron darte chocolate al mismo tiempo así que terminaron peleándose?
- No necesitaban saber eso. Ya van a comenzar las clases, me voy- señaló el de cabellera negra tomando los libros que ocuparía y se levantó para irse mientras su compañero se desternillaba de risa.
Espero que les haya gustado, no pienso que lleguen a ser más de dos capítulos, no me da para más la trama u.u pero con gusto leeré sus comentarios :D
Ojalá que todo les vaya muy bien en estos días.
¡Cuídense mucho!
Que la fuerza los/las acompañe.
