– ¡Feliz cumpleaños a nosotros! –exclamó un niño de ahora recién cumplidos seis años, a su lado se encontraba otro niño totalmente idéntico a él.
–Sí. Feliz cumpleaños a nosotros –rio el otro acomodándose sus gafas, ambos estaban en una habitación oscura, solo siendo iluminados por un muy interesante artículo muggle, una lamparita de noche.
Ese día, 31 de Julio, era el cumpleaños de aquellos gemelos, Harry y Hernán Potter. Probablemente era medianoche, o incluso un poco más tarde, no tenían un reloj con ellos pero algo les decía que ya era su cumpleaños.
– ¿Cuándo crees que venga papá? –preguntó Harry viendo a su gemelo
–No lo sé, espero que rápido…
–A mí tampoco me gusta estar con los Dursley.
Hernán cerró sus ojos y se recostó sobre el hombro de Harry Potter, él acarició su cabello y permanecieron en silencio durante un buen rato. Probablemente, ambos pensaban lo mismo, la razón por la que habían sido llevados a casa de sus tíos.
No era la primera vez que los visitaban, iban cada año por el cumpleaños de su primo Dudley, aunque ambos sabían que no eran realmente apreciados en aquella casa, Dudley solo los aguantaba por los regalos que le llevaban. Pero no era el cumpleaños de su primo, eso ya había pasado y ya lo habían visitado. ¿Entonces que hacían ahí?
–Hernán… ¿Hernán? Oye, hermano… –Harry sacudió al menor de forma leve, solo lo suficiente para que abriera los ojos y murmurara alguna cosa inentendible– Vamos a dormir.
Se levantó y ayudo a parar a su hermano, caminaron hasta la única cama de la habitación y se recostaron juntos, abrigados por las cómodas cobijas de la cama.
La mañana llegó con ávida rapidez, Harry como siempre solía ser, fue el primero en despertar, con sumo cuidado paso por encima de su hermano y palmó todo su alrededor hasta hallar una mesa en la que había colocado sus lentes antes de dormir, se colocó sus gafas y respiro tranquilamente, ahora que veía todo se sentía mucho mejor, miro a su gemelo menor.
–No sabes lo que te espera en el futuro…–dijo acariciando el cabello de su hermano, sus dedos fueron a parar en la frente del contrario, levanto el pelo que había allí y dejo a la vista una cicatriz en su frente, era una línea perfectamente recta que atravesaba su frente, acarició esa parte recordando la conversación que había escuchado algunos meses atrás.
FLASHBACK
– ¿A qué te refieres Albus? –escuchó Harry a su padre decir, por alguna clase de razón, optó por esconderse y seguir escuchando la conversación–La cicatriz en la frente de Hernán, ¿Qué tiene de malo?
– Esa marca es la prueba de que él, Hernán Mauvais Potter, es el niño que vivió, el salvador del mundo mágico. Pero esa marca no es todo lo que dejó Voldemort, Hernán perdió la capacidad de hacer magia esa noche.
– Estás diciendo que… ¿Hernán es squib? No es posible…
–Lamento decir que si…
FIN FLASHBACK
Harry no había sabido que era "squib" o quien era "Voldemort", pero con un poco de investigación en la biblioteca familiar que había en la mansión Potter, pudo descubrir que Squib era alguien nacido de padres magos pero que de alguna manera no había heredado la magia, normalmente, los squib suelen separarse de sus familias mágicas y vivir como cualquier muggle.
–Harry… Deja de hacer eso –Harry se sobresaltó al escuchar la voz de su hermano, inmediatamente quitó su mano de la cicatriz de su hermano.
– ¿Hacer qué? Yo no hacía nada
–Acariciaste mi frente, es raro
– ¿Sabes que es raro? Tu cicatriz
– ¡Oye! Eso es grosero. ¿Qué tiene de rara?
–Te la hiciste cuando bebé pero aún es muy notable. –La cara de Hernán era de una clara confusión, realmente no sabía que había de raro en su cicatriz de la frente– Hace un mes de cortaste en el hombro. Y esa cicatriz ya es casi invisible. Por eso esa cicatriz que tienes allí en la cabeza es extraña, ya debería ser solo una pequeña raya casi invisible, pero es muy notable tu cicatriz.
–Pfft, dijiste muchas veces cicatriz.
Harry frunció el ceño, la risa de su hermano termino por ser contagiosa, ambos rieron a la vez. Ese parecía que iba a ser un buen día.
Aunque Harry no sabía que ese sería el último día en que disfrutaría riendo junto a su hermano.
