Harry Potter sabía muy bien lo que estaba sintiendo y no entendía porque ¿Cuándo había comenzado? Su cabeza le daba vueltas y no dejada de jalarse el cabello en busca de respuestas, disponía de un breve momento de privacidad en el cual podía aclarar sus pensamientos y sentimientos, pensaba en contarle a Sirius sobre todo esto y así aclarar sus dudas.
Rápidamente tomo un trozo de pergamino y una pluma, tomo asiento sobre su cama y comenzó a redactar:
Querido Sirius:
Gracias por tu última carta, realmente fue agradable leer que te encuentras bien, aunque ahora tengo algo que confesarte, y es que por algún extraño motivo he desarrollado cierto interés por una chica de Ravenclaw llamada Luna Lovegood, se que suena raro pero ha decir verdad no se como ni porque ocurrió, estos últimos días he estado conviviendo mucho más con ella, cuando estoy con ella me provoca una extraña calma y hace que mi estomago se remueva ¿Esto es normal?
Espero entiendas mi inquietud.
PD: Te envió mis mejores deseos, espero verte pronto.
Harry
Leyó y releyó la carta hasta que finalmente se convenció a si mismo de ir y así poder entregarla, cuando se disponía a salir del dormitorio hacía la sala común se encontró con Ron, se sobresalto un poco al verlo y rápidamente escondió la carta en su bolsillo.
- ¿A dónde te diriges con tanta urgencia? – Inquirió Ron al notar el nerviosismo visible de Harry – Iré a ver a Hedwig- Respondió de manera rápida y se encamino hacia la salida, Ron fue detrás de él y siguió interrogándolo - ¿Vas a entregar alguna carta? – El chico de cabellos pelirrojos lo seguía con rapidez y esto comenzaba a irritar a Harry - ¿Es para Sirius? – Harry se volteo bruscamente hacía Ron y espeto – Si, es para Sirius, pero no es nada importante ¿Hay algún problema con eso? – Sin esperar una respuesta del pelirrojo, salió corriendo hacía la lechucería.
Cuando finalmente llego encontró rápidamente a Hedwig quien lo recibió gustosa -Necesito que envíes esto a Sirius, llévalo con mucho cuidado, es importante para mí- Una vez amarrada la carta a la pata de Hedwig, esta se despidió mordiendo con cariño la mano de Harry y emprendió el vuelo hacía Sirius, Harry seguía nervioso ¿Qué es lo que le respondería? ¿Le daría algún consejo? ¿Se burlaría de el al tener pensamientos tan absurdos como ese? No lo sabía, pero aún con todo eso decidió que debía de actuar por su cuenta, volvió hacía el castillo y comenzó a buscar a Luna por todos lados, sabía que no la encontraría en la sala común de Ravenclaw, por lo que busco en diferentes sitios.
Estaba por entrar en la biblioteca cuando se encontró a Hermione saliendo de esta, quien al verlo se aproximo hacía el con paso decidido - ¡Harry! ¿Se podría decir porque nos estas evadiendo a mi a Ron? En la mañana te notamos extraño, además de que no fuiste al Gran Comedor como de costumbre ¿Ocurre algo extraño? – La expresión de Hermione era de preocupación, por lo que Harry no pudo evitar sentirse culpable ante esto, pero aún no se sentía preparado para contarle la verdad – No Hermione, todo esta bien, solo que he estado algo ocupado estos días…- No pudo terminar de hablar cuando vio que Luna iba caminando por el pasillo, Hermione pareció darse cuenta de esto ya que cuando volvió a mirar a Harry esta lo miraba con una mirada de interrogación – Harry ¿Me puedes explicar que esta pasando?- Pero Harry ya no estaba, en su lugar caminaba apresuradamente hacia Luna quien se encontraba leyendo un libro al revés - ¡Prometo contártelo después Hermione!- Con una sonrisa Harry de despidió de Hermione, quien al parecer ya se había dado cuenta de lo que estaba pasando, pero solo negó con su cabeza y se apresuro hacía la Sala Común para conversar con Ron sobre esto.
- ¡Harry! Que sorpresa – La voz de Luna resonó en sus oídos a la vez que esta le sonreía, Harry no pudo evitar sonrojarse un poco ante tal acción -Hola Luna, que casualidad que caminaras por aquí- Luna lo miro con curiosidad - ¿Estas bien Harry? Tu rostro esta algo rojo- Luna llevo su mano hacía el rostro de Harry y lo tocó con delicadeza, ante esta acción Harry se sonrojo mucho más, pero trato de ocultarlo fingiendo una tos - ¡Claro que si Luna, estoy mejor que nunca! - Sonrió con nerviosismo y al notar que se encontraba bien, Luna le devolvió la sonrisa.
Pasaron un rato paseando por el castillo y alrededores, incluso cuando pasaron por enfrente de la cabaña de Hagrid pudo notar como es que había movimiento dentro de la misma, cuando presto más atención pudo notar que Ron y Hermione lo observaban junto con Hagrid, que solo se secaba las lagrimas de la barba y levantaba el pulgar en señal de aprobación.
Fue en ese momento que le sugirió a Luna que fueran al Gran Comedor por algo de comida y volvieran a salir para seguir con su plática sobre la vez que Luna vio un unicornio a las afueras de su casa, caminaron juntos hacía el Gran Comedor y Harry caminando de manera apresurada hacía la mesa de Gryffindor tomo algunas empanadas de calabaza y sándwiches, mientras que Luna encontró jugo de calabaza, tostadas y un par de salchichas.
Encontraron un lugar a las afueras del castillo y ahí pusieron toda la comida, pasaron el resto de la tarde comiendo y charlando, Luna comentaba cosas algo extrañas de vez en cuando, pero aún así Harry la escuchaba con atención y prestaba atención a los gestos que esta hacía inconscientemente, la forma en la que se movía cuando hablaba de algo que le gustaba, la forma en la que sus ojos brillaban y sobre todo la forma en la que le sonreía le hacía sonrojarse hasta las orejas.
Cuando la noche finalmente llego, se apresuraron a entrar nuevamente al salón y esta vez acompaño a Luna hasta su sala común - ¡Gracias por pasar la tarde conmigo Harry! Fue mejor que escuchar a los demás llamarme lunática- Harry iba a reponer que no era necesario, pero Luna se acerco hacía el y deposito un gentil beso sobre su mejilla, esto lo dejo estático mientras observaba a la chica de cabello largo entrar hacía su sala común.
Todo el camino que realizo hasta llegar a la sala común de Gryffindor solo tuvo un pensamiento en su mente y fue aquel beso que le había robado el alma, se sentía demasiado feliz y en su estomago solo podía sentir aquella sensación de "mariposas", cuando finalmente entro se encontró con Hermione y Ron hablando a susurros, pero eso no le importo ya que se encamino hacia los dormitorios, pero antes de subir escucho la voz de Ron gritarle -¡Hedwig llego con una respuesta Harry, esta en el dormitorio!- Y efectivamente, cuando llego pudo observar a la lechuza dormitar tranquilamente, se encamino hacia ella y con cuidado tomo la nota que había amarrada a su pata.
La abrió y fue entonces que pudo leer la respuesta de Sirius.
Querido Harry:
Me alegra recibir noticias tuyas ¡Y que sorpresa me he llevado! Parece que el amor ha llegado a ti de la manera menos inesperada, la hija de Xenophilius Lovegood pudo flecharte, esto si que me sorprendió, siempre te imagine con la menor de los Weasley pero si es la chica Luna quien hace latir tu corazón, sabes que tiene mi aprobación inmediata.
Un día puedes invitarla para que pueda hablar con ella y conocerla un poco mejor, estaré encantado de conocerla Harry.
Mis mejores deseos para ti.
PD: Disfruta de tu primer amor, no toda la vida tienes uno.
Sirius
Harry guardo con cariño la nota y se recostó sobre su cama, pensando en lo que había vivido aquel día ¿Así que eso era sentirse enamorado? Era una sensación que le calmaba demasiado y lo hacía sentir despreocupado, el solo estar con ella le hacía sentirse bien, pensar en ella y ni hablar de aquel beso que fue propinado con cariño.
Sin duda alguna quería seguir disfrutando de aquella sensación por más tiempo, quería pasar más tiempo junto a su primer amor.
