Adrien estaba emocionado, sería su primer día de clases en su segundo año de kinder y por eso, despertó muy temprano y empezó a guardar sus cosas en su mochila de gatito negro.

"Veamos. Lápices. Check!"

"Crayones. Check!"

"Marcadores con gel brillante. Check!"

"Borrador. Check!"

"El cuaderno que me hará la niña más genial de todo el kinder. Check!" una enorme sonrisa adornó su rostro cuando terminó de guardar sus cosas.

Giró y vio la mariquta de peluche que estaba en su cama.

Su mejor amiga, Marinette, entraba a su primer año de kinder, y él quería que se sintiera cómoda y tuviera algo para abrazar por si tenía miedo o se sentía nerviosa.

Cuando fue a comprar sus útiles con su mamá, vio el peluche de mariquita y estaba dispuesto a cruzar el cielo y el infierno para conseguirlo.

Después de varios pucheros y de 'mami por fa~', obtuvo el peluche para su Bichito.

"El peluche de mariquita para mi Bichito. Check check check~!!" el pequeño Adrien abrazó el peluche y empezó a imaginar el rostro sonriente de Marinette cuando reciba el peluche.

Estuvo metido en su imaginación mucho tiempo y cuando vio el reloj, notó que ya era hora de irse.

Esa mañana iría con Mari y su mamá, ya que estaban en el mismo kinder solo que en secciones diferentes.

Así que, se apresuró a vestirse emocionado y luego bajó corriendo las escaleras, sosteniendo el peluche con fuerza mientras iba a la puerta.

Al abrirla, corrió a la entrada y vio a la pequeña Marinette, con su mamá claro, usando su uniforme de kinder.

"Hola Bichito!! Adien tiene un regalo para ti, así no te sentirás sola!!" dijo extendiéndole el peluche, pero...no obtuvo la reacción que esperaba.

Marinette estaba de pie, mirándolo en shock.

"Ma-Mari...estás bien?" preguntó preocupado.

"U...u...um...A- Adien...tus..." balbuceó señalando las piernas de Adrien.

El pequeño Adrien, bajó la mirada y se dio cuenta.

Había olvidado colocarse los pantalones.

"P-pantalones...no check..."

Oficialmente, llegaría tarde a su primer día de clases, se había puesto en vergüenza y había asustado a su Bichito mostrándole los pequeños pantaloncillos que usaba como pijama.