La noche era fría, el sonido de gente y autos pasando era común, no era molesto... En realidad era común, muy cómodo

El confort de almohadas estaban posadas encima de su cabeza y poco a poco caía más en sueño. Aunque... Juraba haber visto una cosa... Oh más bien. Alguien fuera de las ventanas

- Eh... Perla?

Creyo. Lo juro pero no la vio... ¿Tan siquiera era posible? Digo. Por la hora y clima que abría... Mas escucho otros toques en la ventana

- Mn... Le abra pasado algo a Steven?

Claro. Supo ella tenía ya un teléfono y normalmente no era escrito al menos que le hubiese ocurrido algo a Steven, pero... Podía ser una emergencia.

Fue a abrir la puertas de la van pero... Se impresionó con lo que vio.

Esa figura delgada parecida a la anterior mencionada. Eh igual de blanca... Pero sus prendas... Como su cabello, su rostro... Ese rostro que por algún motivo mas que asustarse, hizo preocuparse por la falta de su ojo, eh lo que parecía un daño en cierto estilo

- Oh dios mio! -. Grito el señor Universe. - Estas bien?... Qui-Quien eres

No pensó bien su pregunta pero lo que si vio, fue que ella no parecía dolida en sí... Mas bien, ella... Sonrió en calma

- Greg? Señor Universe...-. Musito la Perla Suavemente dando una pequeña reverencia-- Me permitiría pasar?

Podía meterse en serios problemas, sobretodo si el hijo de este oh su Perla se enteraban que en ves de ir al Planeta Madre directamente. En realidad se fue a ver a alguien... Esta era no sola mente era el creador de el hijo de su Diamante sino también una de la razones de ella cual abandono todo... ¿Porque? ¿Porque Rosa abandonó todo por ese simple humano si no le contó cosas que podrían ser "Buenas". Que era eso que se llamaba... ¿Amor? Por la cual ella abandono su forma física...

Apenas tuvieron que atender otro tema se fue sin ser notado fuera del templo y se dirigió a aquel vehículo terrestre era conocido como "auto". Notando su preocupación. Y le dio... Cierta gracia

- Un gusto señor Universe... Me llamo. Bueno, me conocen como Perla Rosa... Puedo. Pasar y que Hablemos?

Quién diria, que lo que sucedería ahora influiría tanto...