ShikaHina
/Tu Sombra/
Protagonistas:
Hinata Hyuga
Shikamaru Nara
Genero: Romance/Lemon/Drama
Disclaimer:
Los personajes son propiedad de kishimoto-sama, la historia a continuación es solo el producto de mi imaginación, sin fines de lucro, mas que solo un momento de entretenimiento.
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El atardecer dejaba el cielo en una mezcla de colores cálidos que al contemplarlos generaban ese sentimiento de paz que desde hace un tiempo se vivía en la aldea de la hoja, Shikamaru observaba atento el tinte del cielo, le gustaba esa vista, pero ese día no podía quedarse mucho tiempo como espectador, era su turno para cuidar a la pequeña Mirai, se lo prometió a Kurenai, así que su trabajo de medio tiempo como niñero empezaría en unos minutos.
La puerta del departamento de Kurenai se abrió, dejando a su vista a la azabache de ojos perlados, no esperaba verla, pero ser recibido con esa sonrisa tan cálida ya característica de la joven Hyuga era agradable.
— Buenas tardes Shikamaru-kun, pasa— le invito al moreno, abriendo mas la puerta, para permitirle entrar— es bueno tenerte aquí tan pronto, Kurenai-sensei regresara hasta mañana, puedes quedarte con la pequeña Mirai, mientras yo voy a hacer algunas compras, regresare para hacerles la cena— comento, al tomar su bolso.
—Esta bien— respondió el moreno, al ver a la chica salir.
Se tomo su tiempo, para jugar un poco con la pequeña Mirai, estaba creciendo muy rápido, ya tenía tres años, los monosílabos eran mas comprensibles, pero claro, su actitud destructora estaba en pleno apogeo. Cuidarla le hacía ver lo aterrador que es ser padre, se aseguraría de no tener hijos hasta mucho tiempo después, era un fastidio no tener paz mental, por estar pendiente de cualquier travesura de la pequeña, aunque cuando dormía se veía tan linda, si tan solo pudiera hacerla dormir mas horas.
Se recostó en el sillón con la pequeña Mirai en su pecho, haciéndola dormir un momento, el también quería aprovechar y dormir un poco, pero ver a su alrededor todo el tiradero de juguetes le hizo darse cuenta que como adulto era quien debía ordenar todo.
Todo era un fastidio... todo tan problemático, ser adulto no era divertido, pero era el precio por cuidar la descendencia de su sensei.
Con cuidado de no despertar a la bebe, la acomodo en el sofá, colocando una manta sobre ella, por lo menos no sería tan difícil con ella dormida.
Escucho la llave ingresar en la cerradura de la puerta, era Hinata, ya estaba de vuelta con las compras, silenciosa ingreso a la sala, encontrándose con Mirai durmiendo plácidamente y Shikamaru en el piso con el cabello desordenado, recogiendo los juguetes, en seguida coloco las compras en la mesa y le ayudo a su amigo a recoger el desorden de la niña.
Una vez recogido todo, ella amarro su cabello en una coleta y empezó a hacer la cena, Shikamaru solo observaba sus movimientos, era la primera vez que convivían de esa forma, pro lo general cuando el llegaba, ella ya tenia todo listo y no pasaban mucho tiempo juntos, pero esta ocasión fue diferente, permitiéndole ver una faceta nueva de la tímida Hinata, aunque estando con él no era tan tímida.
—¿Necesitas ayuda?— ofreció al verla tan ocupada.
—Shikamaru-kun— sonrió— no te preocupes, terminare muy pronto, puedes regresar a cuidar a la pequeña Mirai—
—No creo que necesite ser vigilada en este momento, ademas estoy un poco aburrido, dime con que puedo ayudarte—
—En ese caso, puedes ayudarme con las papas y zanahorias— dijo, entregándole la bolsa con las verduras mencionadas.
Al girar de nuevo hacia la estufa torpemente tropezó con sus propios pies, resignada a quemarse solo cerro los ojos en la espera del ardor en cualquier parte de su cuerpo debido al agua hirviendo con la que chocaría, pero no sintió chocar con nada, mas que solo la calidez de un brazo al rededor de su cintura.
—Cielos Hinata, debes tener mas cuidado— exclamo un tanto asustado el pelinegro
—Gracias por sostenerme— agradeció avergonzada por el accidente auto provocado, era un horror tener al parecer dos pies izquierdos.
Las orbes oscuras del Nara se fijaron un leve instante en los perlados ojos de su compañera, era la primera vez que la tenía así de cerca, sabía que la Hyuga era bonita, pero observando bien su rostro, era mucho mas linda de lo que parece a primera vista.
La soltó, dejándola continuar con sus labores, mientras el pelaba las papas y las zanahorias.
—¿Ya le dijiste a tu padre de tu relación con Naruto?— pregunto el Nara, rompiendo el incomodo silencio que había entre los dos.
—No... creo que aun no es el momento para hablar con mi padre, no me malentiendas— trato de explicarse ante la mirada del Nara sobre ella— estoy feliz con Naruto-kun a mi lado, pero cuando se lo diga a mi padre se que querrá casarme cuanto antes y bueno, no creo estar preparada para casarme—
—Que fastidiosas son las relaciones...— comento despreocupado al notar las complicaciones que habían de por medio— Los padres siempre harán eso, mi madre intenta hacerme ir a citas a ciegas, quiere que me case cuanto antes, pero...— pauso al darse cuenta que estaba siendo muy suelto con sus cosas personales.
—Pero, tu quieres a Temari, pero al igual que yo, quieres disfrutar mas antes de un compromiso tan grande— concluyo ella, afanada en la cocina.
—Vaya, Hinata, no sabía que eras ese tipo de chica— comento en doble sentido, haciendo crispar a la morena, ante el análisis de su respuesta, evitando el tema de Temari.
—Me refería a salir con amigos y tener tiempo para pasatiempos y cosas así...— se excuso en total nerviosismo.
—Tranquila, solo estoy molestándote—
Ambos rieron con tranquilidad, en verdad el ambiente entre ellos era muy tranquilo y fácil de llevar, quizás fue por el carácter de Hinata tan apacible que Shikamaru sintió confianza de seguir hablando sobre cosas personales.
Ese fue el inicio de muchas conversaciones y tiempo juntos, las misiones de Kurenai fueron en aumento, haciendo que Hinata y Shikamaru cuidaran mas tiempo a la pequeña Mirai.
El Nara se sentía cómodo con la compañía de la morena, tanto que las ansias porque Kurenai tuviera una misión le molestaban a diario, el tiempo que pasaba con Hinata era muy agradable, al inicio creyó que solo era una niña llorona, pero la estuvo conociendo mas a fondo, dándose cuenta que aparte de ser sumamente hermosa, también es muy inteligente, gentil, amable y perfeccionista.
Era la compañía perfecta, ella hablaba poco, solo necesario, aveces le hacia una que otra broma, pero sin pasar los limites, difícilmente se enojaba, es mas, no recordaba haberla visto molesta nunca, en una de sus muchas noches de niñeros el cometió el error de botar toda la comida que ella hizo, esto fue por estar jugando Mirai, la comida quedo inservible en el piso y algunos platos hechos trizas, cerro los ojos esperando un golpe de su parte, pero la reacción de ella, fue simplemente recoger el desastre y volver a cocinar, dando hilo a la charla como si no hubiese sucedido nada grave.
Ese suceso le causo un poco de culpa, pues era como haber ofendido el esfuerzo de ella, estaba mas que seguro que si eso hubiese ocurrido con Ino, Sakura o Temari, lo hubiesen golpeado y gritado por el descuido de tirar la comida, pero Hinata no, ella no era agresiva, tampoco violenta, ella era paz.
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Era tarde, Hinata corría al departamento de Kurenai, era la tercera vez en una semana que ella se atrasaba, su sensei esta vez tenia una misión mas larga.
Llego cansada, saludo sonriente como siempre, pero esta vez Shikamaru la noto extraña, no era la primera vez en esa semana que la veía así, espero a que Mirai se quedara dormida para charlar con ella.
—Antes de que te vayas, ¿quieres hablar de lo que sucede?— pregunto directo.
—No se a que te refieres...—
—No me molesta que vengas tarde, pero me gustaría saber que te ocurre, tienes los ojos rojos y es la tercera vez en esta semana que sonríes de forma obligada ¿Alguien te esta molestando?—
—...—desvío el rostro avergonzada, se sentía tan expuesta al ser leída con tanta facilidad por Shikamaru.—No es nada grave, solo... es solo que... no es nada, solo le estoy dando demasiada importancia a algo que no debería...— confeso por fin, sin atreverse a mirarlo.
—¿Es por Naruto?— insistió en su interrogatorio, no entendía el porque pero ese día se sentía molesto.
Ella lo miro sobresaltándose al quedar al descubierto tan pronto. Bajo de nuevo su mirada callando cualquier palabra al respecto.
Shikamaru bufo fastidiado, en verdad las mujeres eran problemáticas, la incomodidad por ver a Hinata triste le molestaba, pero sabía bien que ella no colaboraría de buenas a primeras a confesar sus problemas.
Le irritaba sentirse responsable por hacerla sentir mejor, era un genio, pero en esa ocasión no comprendía que le estaba pasando, ni el porque de sus reacciones hacia la Hyuga.
—Bien como quieras...— menciono despreocupado— solo quiero que sepas que aunque sea algo problemático te escuchare sin juzgarte, todos necesitamos soltar nuestros problemas de vez en cuando— La morena solo asintió, ante las palabras del Nara.
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La ultima vez que Shikamaru convivió con Hinata fue hace mas de tres semanas, solo la veía de vez en cuando en las calles de la Aldea, Kurenai, no tenía misiones por el momento así que no los requería como niñeros.
Esa tarde cuando decidió ir a dar un pequeño paseo, escucho un sonido en uno de los callejones, los sonidos se escuchaban lastimeros, la zona estaba prácticamente sola, es por ello que los ruidos eran audibles para él, se acerco un poco mas con curiosidad, pensando que alguien podría necesitar ayuda, su sorpresa fue grande al notar a Hinata acurrucada en en callejón, llorando de una forma tan triste que le hizo volcar el corazón, haciéndolo sentir pequeño.
Se acerco lo suficiente hasta sentarse a la par de ella, al sentirlo, levanto la mirada dejando visibles sus perlados ojos inundados en lagrimas que se deslizaban una tras otra formando un torrente sobre sus mejillas.
—¿Entonces... ahora si dirás que sucede?— pregunto recostando su espalda en la pared y apoyando su cabeza con los brazos, haciendo un soporte.
—...dijo... él... no... — intentaba con gran esfuerzo formular las palabras— él dijo que, que— sus sollozos la interrumpían— que... el dijo que... necesita tiempo... no esta seguro de sus sentimientos— confeso por fin, volviendo a bajar su rostro, cubriéndolo con sus manos.
Shikamaru no necesitaba mas información, era suficiente para deducir que Naruto había cortado con ella.
—¿Él te lo dijo?— pregunto. Ella negó con su cabeza.
—Lo escuche...—el silencio luego de su pausa le dio a entender que el moreno esperaba el relato completo— Fui a Ichiraku ramen, al entrar el confeso que no estaba seguro de lo que sentía, que fue un error iniciar una relación tan pronto... dijo que necesita tiempo para saber que siente...—
—Tienes que hablar con él y pedirle una explicación coherente, no te dejes llevar solo por algo a medias, preguntale y si después de eso ese tonto sigue con dudas no es necesario que vengas a llorar aquí, debes aprender a no derramar lagrimas por quien no las merece, tu eres muy especial, estoy seguro que cualquier hombre en esta aldea estaría encantado de invitarte a salir...— le extendió la mano al ponerse de pie, —Vamos que esos lindos ojos no deben estar ocultos—
Sin pensarlo, Hinata se abrazo fuertemente a Shikamaru, era la primera vez confesando sus problemas, era la primera vez recibiendo palabras de apoyo y halagos por alguien que no fuese Neji, estar en los brazos del Nara le hizo recordarlo y sentirse apoyada, lloro de nuevo sacando esa angustia que por días la venía consumiendo.
—No es solo eso— confeso con mas confianza— desde hace varios días viene olvidando nuestras citas, he esperado por hablar con él, pero me evita, cuando me ve en la calle me ignora y cambia su rumbo, sería muy masoquista de mi parte si me sigo aferrando a una ilusión... él no quiere y yo no voy a obligarlo—
Se quedaron así unos momentos mas, mientras ella seguía sacando su dolor.
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El grupo Ino-Shika-Cho estaban reunidos en la barbacoa, los compañeros del Nara se veían un poco confundidos, llevaban un rato hablándole al moreno pero el parecía estar sumergido en sus pensamientos, comía por inercia con el ceño fruncido, algo le aquejaba, pero como era su costumbre no compartiría sus molestias con nadie, así que se limitaron a seguir comiendo.
—¿Ya se enteraron del romance entre Naruto y Sakura?— pregunto captando la total atención del moreno— Me da cierta lastima por Hinata, ella es demasiado buena para Naruto, al menos creo que debió ser sincero con ella, después de todo ella lo a amado desde hace mucho—
—¿De que hablas?— pregunto Shikamaru, dejando sus palillos sobre la mesa.
—Sakura se confeso a Naruto y al parecer el le correspondió, no se bien los detalles, pero no creo que esa relación termine bien, ella solo lo hace por el rechazo de Sasuke...—
—¿Estas bien?— pregunto Chouji al ver la expresión sombría del Nara.
Se puso en pie y dejo a sus compañeros allí, no entendía el porque, pero enterarse de eso le causaba una gran molestia, quizás el haber visto la sonrisa de Hinata marchitarse justo frente a sus ojos y la tristeza deslizarse por esas mejillas de porcelana le afectaba.
—Shikamaru...— la voz de Temari lo saco de sus cavilaciones, volviéndolo a la realidad.
—Temari... cuanto tiempo ¿Quieres ir por un té o ir a dar un paso?— sugirió al ver a su novia molesta.
—No, no quiero hacer ninguna de las dos opciones, seré directa contigo— dijo acercándose a él... "problemático" pensó Shikamaru, ese tono le confirmaba que lo sería— Pasas mas tiempo con tus amigos que conmigo, si no tienes tiempo para mi, es mejor que terminemos—
—¿Estas loca? ¿Como se supone que terminamos por algo tan bobo? Tu vives en Suna y yo aquí, no puedo descuidar mis deberes cada vez solo porque tu sientes celos, sabias desde el inicio que sería difícil y aceptaste, no me vengas ahora con...—
...Slap...
Una fuerte bofetada interrumpido al exaltado Shikamaru.
—Por eso mismo lo estoy terminando, porque me aburrí de esta situación— le grito molesta.
—¿eso es motivo para que me golpearas?— pregunto tranquilo, sobando su mejilla que aun ardía por el impacto.
—Si, lo es, es lo mínimo que podía hacer, vamos Shikamaru, tu ni siquiera me quieres en verdad, estos últimos días te la pasas pensando en quien sabe que cosas, yo he dejado de ser importante, solo hay que ponerle un final... El golpe fue para aliviar mi angustia, lo siento— sonó arrepentida, se marcho con la esperanza de ser detenida, pero el moreno al igual que ella, siguió su propio camino.
Estaba exasperado, ese día todo iba mal, desde que se levanto su madre empezó a gritarle como siempre, el trabajo con el Hokage era extenuante, todo era mas complicado porque no lograba sacarse a Hinata de la cabeza, la noticia de Ino, solo lo hizo desesperarse aun mas y para terminar, Temari lo golpea.
—Oi Shikamaru— exclamo el rubio que se acercaba a él, al verlo rodó los ojos, la cereza que faltaba...—¿Has visto a Hinata por casualidad?— su respiración sonaba entre cortada— llevo un rato buscándola, pero no se donde se metió—
—¿Que le hiciste?— pregunto con molestia y directo al punto, el solo verlo lo irrito— ¡Pregunte que le hiciste!— grito, tomándolo por el cuello de la camisa.
—Oye, cálmate...— le sugirió un poco asustado, era extraño ver alterado a Shikamaru.
—Eres un idiota, ¿que pretendes? ¿porque diablos te esfuerzas tanto en hacer sufrir a esa pobre chica?— todo su malestar exploto, dejando a Naruto estupefacto— Idiota, tienes suerte que alguien como ella se fijara en ti y no has logrado valorarla— lo soltó, dando un leve empujón al rubio, estaba muy molesto, tanto que sabía que a la mínima provocación se iría con sus puños encima de él.
—Supongo que lo sabes... — la voz triste de Naruto le hizo pausar su andar— Yo, le dije a Sakura que no puedo corresponderle, por un momento me vi tentado a hacerlo, pero no puedo, aun así lo intente... hace un momento le confesé a Hinata que la engañe con Sakura, quería decirle que lo siento, por eso la estoy buscando, para pedirle perdón... para pedirle que no me deje...—
El puño de Shikamaru impacto con tanta fuerza el rostro de Naruto que lo hizo dar un fuerte golpe en la pared con la que choco por la fuerza empleada en el puño.
—Eres un idiota— la mirada del Nara causaba pavor, nunca en toda su vida, Naruto vio esa mirada antes, era como si deseara matarlo en ese instante.
No se quedo a seguir discutiendo, no entendía el porque, pero su interior ardía en furia al mismo tiempo que su corazón parecía volcarse desesperado por encontrar a la chica de ojos perla, lo mas seguro era que estaría llorando escondida en algún callejón.
Camino por mucho tiempo, revisando en cada rincón de la aldea, buscando a Hinata, con el pasar del tiempo sin tener noticias de ella, se desesperaba aun mas ¿Que significaba ella para ponerlo en esa situación?
Es cierto que pasaron muchas noches juntos cuidando de Mirai, pero nunca pasaron a nada, solo pasaban el tiempo respetando el espacio de cada quien, incluso ella le gano tres veces jugando Shogi, algo que la hizo admirarla y respetarla aun mas.
Pero aparte de eso ¿que otro atractivo había en ella para hacerlo desesperar y preocupar de esa forma? ¿Su amabilidad? ¿Belleza? Si, aceptaba que era muy linda y su forma de ser tan sencilla y dulce la hacía ver aun mas hermosa.
Se detuvo un instante pensando en todo el recuento que llevaba sobre ella ¿Acaso le gustaba la ex heredera del clan Hyuga?
Entonces lo supo, al llegar al mismo callejón de días atrás, solo le basto verla hecha un ovillo descargando toda la tristeza que le hizo darse cuenta como su corazón se comprimía al verla en ese estado, le estaba doliendo verla sufrir.
—Ven, este no es lugar para que estés sola— intento sonar tranquilo, pero la verdad es que se estaba muriendo internamente por buscar un forma de cesar ese dolor que habitaba en ella.
Entre sollozos ella alzo su mano, para sostener la del moreno, dejándose llevar donde sea que fueran, caminaron un rato, hasta llegar a la residencia del Nara.
—Mi madre no esta, volverá en unos días— le dijo, al notar la mirada confusa de Hinata— siéntate, re preparare un poco de té— le indico al guiarla dentro de la sala, ella solo asintió y obedeció sin hacer preguntas.— golpee a Naruto...—musito antes de entrar en la cocina.
Hinata solo apretó sus manos contra la tela de su falda, hablar sobre él le removía todo en su interior, las ganas de llorar se apoderaban de nuevo.
—Disculpame...— Shikamaru se quedo mirándola mientras entraba con las tazas de té— Te he causado problemas... lo siento—
—No tienes porque disculparte— respondió con una leve sonrisa, sentándose a su lado y entregándole la taza de té.
—¿Naruto te lastimo?— pregunto alarmada al fijar su mirada en el moreno y notar lo roja que se encontraba su mejilla.
—No, de hecho fue Temari... terminamos hace un rato atrás, esta fue su forma sutil de terminar las cosas— sonrío nervioso ante el suceso.
—¿Estas bien? Por favor disculpame, yo estoy aquí quitándote el tiempo, mientras tu tienes cosas mas importantes en las que pensar...— "pensar"... se sorprendió al darse cuenta que no había pensado en Temari desde que la vio su única preocupación fue encontrar a Hinata.
—Lo único en lo que he pensado todo el día es en encontrarte— sonrío nervioso ante su confesión— ¿Es extraño no sentir nada después de terminar una relación?— Hinata lo veía sorprendida sin entender exactamente el punto— Ino me contó lo que pasa con Naruto, Sakura y tu...— pauso un momento al notarla tensa— He estado preocupado por ti, no se que me pasa, pero últimamente eres tu quien ronda por mi cabeza, de un momento a otro empece a querer saber si estas bien, si comiste, si estas triste o alegre, si necesitas algo... creo que soy yo quien debe disculparse por querer ocuparme de cosas que no me corresponden—
Hinata alzo su mano hasta llegar a la altura de la mejilla de Shikamaru, en resplandor del chakra concentrado en su mano le hizo sentir cosquillas —No soy tan buena como Sakura, pero por lo menos puedo bajar la inflamación— el moreno la veía con asombro, el palpitar de su corazón lo sentía en los oídos, era lo mas ilógico que había sentido hasta el momento, pero de algo estaba seguro, todo eso solo lo ocasionaba Hinata... la chica de ojos perlas, estaba totalmente embobado con ella.
Acaricio con su mano, la mano de la chica sobre su mejilla, sentir su tacto le hizo estremecer, no había mas dudas, la deseaba, ya no le importaba averiguar en que momento empezó a quererla de esa forma, solo quería la conservarla a su lado por mucho tiempo.
Hinata se crispo un poco al sentir como su mano era tomada por Shikamaru, la imagen del moreno cerrando sus ojos, para disfrutar de tu roce, le pareció la visión mas maravillosa, él estaba allí sin exigirle nada, solo disfrutando de la calidez de su mano.
Con la otra mano él se encargo de llevarla hasta la nuca de la chica, para atraer ese fino rostro hasta el suyo, ella no protesto, tampoco puso ninguna barrera para evitarlo, su corazón latía frenético ante la sensación de tenerla tan cerca, el rubor en las mejillas de la morena se instalo con un suave carmesí, haciendo que esos ojos perlados se acentuaran mas, parecían espejos, mostrándole el interior de su alma, con solo esa mirada tímida tan propia de ella, lo había desarmado.
Noto como los labios de ella tiritaban por los nervios que le provocaban esa cercanía, por Kami, era tan hermosa ¿Como no la noto antes? Necesitaba mucha fuerza de voluntad para no besarla y hacerla suya en ese momento, pero verla morder los labios en un reflejo de sentirse asustada, no hizo mas que sacar ese lado salvaje que no sabía que existía en él.
Acorto la poca distancia con calma, dejando que la calidez de su aliento chocara con el de ella, estaba a tan solo milímetros de saborear esos preciosos labios que parecían estarlo invitando a disfrutarlos, levanto un poco la mirada para observar la reacción de ella, para su sorpresa ella ya tenía los ojos cerrados, los presionaba, esperando que pasara lo que fuese, una sonrisa ladina se dibujo en el rostro de Shikamaru, ella también lo deseaba... fue lo único que necesitaba saber, sin mas, culmino con su deseo, besando despacio y con cautela a Hinata.
El dulzor de su boca le gustaba, torpemente ella intentaba corresponderle, cosa que le agrado aun mas.
Obligados se separaban por escasos segundos para recuperar el aliento y volver a su afanada sesión de besos, pronto dejaron de ser sutiles, para incrementar el fuego entre ambos, al igual que las manos del Nara, dejaron de estar quietas para sosegar ese hormigueo en sus dedos por querer conocer esa piel, por acariciar y tocar todo lo que era ella.
Eran solo dos despechados, dejando que sus manos reconocieran la piel del otro, marcándola como suya, disfrutando entre roces, olvidando sus penurias por un momento de pasión.
Poco a poco se fueron deshaciendo de la ropa que los cubría, parecían estar envueltos en un hechizo que los obligaba a actuar de forma diferente llevando cada acción a un punto sin retorno.
La respiración de ambos se convirtió en jadeos, Hinata no sabía el porque estaba permitiendo que eso fuese mas allá, pero en cada beso su cordura era mas escasa, se sentía tan bien, pronto su cuerpo empezó a querer mas, a desear quemarse mas en ese fuego que el moreno le producía.
Shikamaru se recostó en la pared, colocando a Hinata sobre él, la única prenda que la cubría a ella era su chamarra lila, la red ninja bajo de ella fue rota por las sombras del Nara.
Sentirla así de cerca, poder tocarla era algo sublime, tanto que la erección entre sus pantalones empezaba a molestar, ese palpitar era la señal de que ya era imposible retroceder, contemplo un momento la mujer sobre él, la visión era maravillosa, el sonrojo en ese rostro era hermoso, sin dejar de mirarla tomo uno de los pezones de ella en su boca, haciéndola soltar un gemido que intento cubrir con las manos, pero lo logro esconder los gemidos, pues mientras el disfrutaba saboreando y tocándole los pechos, sus sombras se encargaban de mantener las manos de Hinata alejadas para permitirle al Nara escuchar cada sonido de su boca.
Con ayuda de sus sombras se quito los molestos pantalones que aun estorbaban su cometido.
—E... Es mi... es mi... primera vez— logro articular la morena, al ver el cuerpo totalmente desnudo de su acompañante bajo de ella.
—Tranquila, se bien como hacer para no lastimarte...mucho— musito resistiendo el deseo de embestirla sin piedad de una sola estocada.
Agradecía internamente por haber leído los libros de Icha Icha que Kakashi le presto mas de una vez y claro la experiencia que obtuvo gracias a las amigas de Genma y Kakashi.
Dejo que sus sombras se encargaran de seguir tocando el cuerpo de Hinata, para volver a besarla y posar una mano en la cadera de la chica para sostenerla, con su mano libre se dedico a explorar los pliegues de la intimidad de la chica, estaba tan húmeda que sus dedos se deslizaban con facilidad sobre ella.
La morena se aferro a los hombros de él al sentirse invadida de esa forma, quería gritar pero los labios del Nara sobre los suyos le impedían hacerlo, sentía que las piernas empezaban a flaquear, su cuerpo tiritaba un poco en reacción a ese desencadenante de emociones placenteras que su cuerpo experimentaba por vez primera.
La invasión de los dedos en su cavidad intima la sobresalto, haciéndola removerse un poco, provocándole espasmos por su movimiento, se aferro tan fuerte a los hombros del Nara, hasta enterrar un poco las uñas en esa piel.
El moreno seguía con su vista fija en ella, cada reacción lo enloquecía, quería tener mas de esos gemidos, sin perder el contacto, elevo los dedos que recientemente habían estado explorando la intimidad de la chica, llevándolos hasta su boca y saborear los jugos impregnados en ellos.
Hinata enrojeció aun mas al ver la acción del moreno, pero internamente aquello la hizo sentir mas calor en la parte baja de su vientre.
Sus rodillas se deslizaron un poco debido al sudo que empezaba a perlar su cuerpo, haciendo que su sexo se rozara levemente con el de su amante, un gruñido salio de la boca del Nara al sentir esa fricción sobre su erección palpitante y lista para arrebatarle de una vez la inocencia a la chica.
Hizo uso de su Jutsu de sombras de nuevo, para mantenerla en una posición en la que le permitiera poder jugar con ella un poco mas, deslizo la punta de virilidad en la intimidad de la morena, haciéndola gemir un poco mas fuerte, repitió los movimientos las veces suficientes hasta lograr empaparse de los jugos que salían de ella, hasta por fin empezar a hundirse en ella despacio pero sin pausas, haciendo fuerza en las caderas de ella, para hacer entrar toda su erección dentro de ella.
La escucho gritar junto al ardor en sus hombros al ser arañado con fuerza, pronto logro romper aquella barrera virginal que le impidió el paso por un momento, las manos de ella temblaban ante la invasión en su intimidad, respiraba mas agitada, empezó a hacerla moverse despacio con ayuda de sus manos, cada movimiento, hacia que los pechos de ella golpearan levemente su rostro aprovechando a morderlos y lamerlos en cada acercamiento, le encanto verla de esa forma, los mechones de cabello estaban pegados en el rostro y cuello de la chica debido al sudor en su piel.
La coloco sobre el piso, para poder embestirla de la forma que quería, ya se había atormentado lo suficiente con los suaves movimientos, era momento de ir con mas fuerza, fue entonces que Hinata supo que era justo allí entre los brazos de Shikamaru, el tiempo parecía detenerse, debajo de su cuerpo era donde podía respirar, entre esos besos sentía sus angustias menguar. cada embestida era un goce que la llevaba a la gloria.
Durante un tiempo mas prologaron lo mas posible esa entrega, las noches siguientes fueron igual, Shikamaru llevaba a Hinata a su casa para poder hacerla suya.
Era feliz teniéndola a su lado, pero sabía que no podía solo pasar el rato con ella, era la primogénita de un clan muy poderoso y antiguo de Konoha, si harían algo debía ser en serio, tenían tan solo 19 años, quizás era muy pronto para compromisos, pero se había decidió, pediría su mano, lo comentaría con su madre y aunque esta se opusiera iría a enfrentar a Hiashi, debía un tener un buen plan, para ser merecedor de esa chica que lo tenía delirando a cada minuto.
Sus encuentros duraron unos cuantos meses, ambos estaban teniendo cuidado para no tener hijos tan pronto, y claro mientras buscaba la mejor forma para enfrentar a Hiashi.
Seis meses después, dejo de ver a Hinata, simplemente ella al parecer no quería verlo, la angustia empezó a invadirlo creyendo haber hecho algo mal, la extrañaba tanto que incluso mando a Kiba a averiguar sobre ella en la mansión, ya que cada vez que el aparecía le decían que ella no podía recibir visitas, pero tampoco Kiba tuvo suerte.
Fue hasta una tarde que recibió de Naruto una tarjeta, parecía tan feliz que andaba entregando esas tarjetas a todos sus conocidos, había guardado la suya sin revisarla pues no le interesaba mucho lo que el rubio festejara, el solo tenia una cosa en mente, ver a Hinata.
—Oye, Shikamaru, ¿ya recibiste tu invitación?— pregunto Ino al verlo pasar por la florería.
—Si, ya la recibí— dijo sin darle mayor importancia.
—Quien lo diría... ahora empiezo a creer que el amor lo puede todo... al final lo logro— fijo su vista en la rubia al no entender a que se refería— Hablo de Naruto y Hinata— le confirmo al notar la expresión confusa del chico.
Sintió un frio recorrer su cuerpo, no necesitaba ser un genio para comprender las palabras de Ino, de inmediato saco la invitación que había guardado en su bolsillo, para encontrarse con la peor noticia.
"Uzumaki Naruto y Hinata Hyuga, acompáñanos a la boda Uzumaki-Hyuga..."
decía aquella invitación, Shikamaru se golpeo la frente y empezó a reír a carcajadas, Ino lo miraba asustada al no comprender que le pasaba, lo vio dejar salir un par de lagrimas.
—Shikamaru... ¿Estas bien?— le pregunto preocupada.
—Si... lo estoy, estoy bien— su risa pronto se transformo en una mueca de dolor, no quiso hablar con mas con Ino, tiro la invitación al suelo y continuo su camino.
Lloro hasta el cansancio en la oscuridad de su habitación, odiaba a Naruto, no comprendía el porque de esa decisión, se suponía que estaban bien, pero ahora ella se casaría con alguien mas, su madre le pregunto lo mas amable que pudo sobre lo sucedido, pero el solo la ignoro, ni siquiera el sabía que pasaba.
Paso las dos semanas antes de la boda de Hinata encerrado en su habitación, no quería ver a nadie, le dolía el pecho, nunca creyó que estar enamorado y destrozado sería tan problemático.
No asistiría a la boda, tampoco quería estar en la misma aldea con los recién casados, así que le pido a Kakashi, le diera sus vacaciones, se fue a un hotel con aguas termales, esperando pasar en tranquilidad y refrescar su mente antes de volver a la realidad.
La noche se hizo presente, salio del agua, para dirigirse a su habitación, coloco la llave en la perilla de su habitación, al momento de que sus ojos se clavaran en una hermosa melena azulada en la habitación contigua.
—Shikamaru...— susurro la chica al verlo frente a ella. después de tanto tiempo, tenia la dicha de verla de nuevo.— ¿Estas de vacaciones?— intento hacer conversación sin mirarlo a los ojos se sentía tan avergonzada.
—Algo así..— sonrío nervioso, no puedo evitar notar los ojos y nariz roja de la chica, se notaba que había estado llorando, algo dentro de él se rompió al verla tan desdichada.— ¿Tu, estas bien?— Ella negó con su cabeza.—¿Quieres tomar algo?— pregunto con temor a ser rechazado mientras abría la puerta.
La vio abrazarse a si misma, escondiendo su mirada en el flequillo, suspiro resignado, pensando que lo mejor era dejarla sola, para su sorpresa ella lo detuvo, para ingresar junto a él a la habitación.
Se sentaron en la sala de esa habitación sin hablarse por mucho tiempo, ambos estaban con el corazón hecho pedazos, ninguno se atrevía a decir nada, pese a que por dentro estaban siendo lentamente torturados por tenerse cerca.
—Te he extrañado—
—Debes olvidarme... por favor ódiame Shikamaru yo te lo suplico, no guardes ni un solo recuerdo de lo que paso... solo ódiame por favor— las palabras de Hinata eran crueles pero su tono no le ayudaba, se notaba como se estaba quebrando con cada frase proclamada.
—No lo pensé antes, pero existe mucha maldad en ti— soltó sus palabras con dolor, paso mucho tiempo guardando ese dolor, ya no podía seguir escondiéndolo mas tiempo—hiciste que tus labios me robaran la cordura, me condenaron a amarte, ahora son los mismo que me dicen que debo olvidarte ¿Como se supone que debo encontrarle la lógica a eso? Te estas llevando mi vida y mi amor también... Tu olor, tu tacto, tus caricias, tus besos, todo esta tan impregnado en mi, incluso tu sombra esta sobre mi piel... Hinata tu no puedes decirme que deje de amarte, son mis sentimientos, eso lo resolveré por mi cuenta—
—Yo... — las lagrimas bajaban con avidez por sus mejillas, provocando un nudo en su garganta— Solo... odiame, sera mas fácil para ambos de esta forma—
—¿Porque? ¿porque ahora eres la señora Uzumaki?— exclamo con enojo.— Dime, ¿ese idiota ya probo tu cuerpo? Quiero saber si te hace sentir lo mismo que viviste conmigo— las lagrimas no se hicieron esperar, la verdad es que no quería escuchar la respuesta, pero por un impulso estúpido escupió esas palabras.
—No...— al igual que él ella seguía llorando, aferrando las manos en su pecho, de lo contrario sentía que su corazón se saldría de su pecho— No he consumado nada con él... tampoco me siento igual...—
—¿Entonces porque te casaste? ¿Porque no esperaste a que yo fuera por ti? Fui a buscarte incontables veces incluso obtuve el permiso de mi madre para pedir tu mano... ¡diablos Hinata! yo si me enamore de ti...—
Hinata sentía como la culpa se movía en su interior, lo había evitado justo por esa razón, esa conversación simplemente no terminaría bien, pero ahora su corazón dolía tanto, ver esos ojos negros tan tristes y vulnerables era algo que no podía soportar.
En un intento desesperado por calmarse y menguar un poco la desesperación en el chico lo abrazo.
—Shikamaru Nara, yo te amo...siempre sera así—dijo entre sollozos, no pedía perdón, solo debía ser sincera con sus sentimientos por una vez.
Shikamaru sintió como su piel se erizo ante esas palabras, la corriente eléctrica que recorrió su cuerpo al sentirla de nuevo tan cerca le hizo saber que es allí en esos brazos donde su alma pertenece.
La beso con vehemencia como si no existiera un mañana, necesitaba sentirla suya por una vez mas — No soy tu esposo, pero esta noche consumaras conmigo la promesa que pudimos hacer frente al altar— susurro para seguir besándola cada vez con mas intensidad.
Y así fue, esa noche volvió a hacerla suya, sin importarle que Naruto estuviese durmiendo en la habitación de la par, esa mujer le pertenecía, podría llevar otro apellido, pero seguía siendo suya, esa noche sus cuerpos lo confirmaron en una entrega que duro hasta el amanecer.
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Cada quien volvió a su vida normal, Hinata como la señora Uzumaki, pues era una verdad irremediable, con el tiempo Shikamaru se entero que el matrimonio de Hinata fue algo obligado dentro del clan, eran asuntos en los que él no podía interferir, no podía vivir con la mujer que amaba, se obligo a conformarse con las pocas noches que ella podía darle, porque pese a que ella siguió como esposa de Naruto y el se termino casando con Temari, era inevitable no reunirse por lo menos dos veces en la semana, para amarse como deseaban, siempre encontraban la excusa perfecta para que sus parejas no sospecharan, ese era su secreto, siempre entre las sombras se amaban sin control, recordándose a quien pertenecían.
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