CAPITULO 1: FAMILIA
POV BELLA
Como se vio la situación esto no se vio muy bien que digamos. Estaba con todos los accionistas y demás personas en la sala de juntas. Continuábamos, con el mismo problema que se presentó en cuanto mi esposo y yo nos entregamos el poder de toda la empresa. Suspire, en el instante que yo moví mi silla, y los instantáneamente estando desde la cabeza. Si, yo estaba en un cargo de esta reunión; ya que Edward tuvo que viajar con Sam de manera urgente un tema de negocios.
Estaba moviendo el lapicero más rápido de lo que acostumbro; porque los accionistas tardaban en ponerse de acuerdo, sobre los próximos contratos que tenemos. Sobre todo, por la imagen que tienen algunas empresas sobre nosotros. Se supone que debimos tener más contratos y más inversionistas a nuestro favor, pero no todo resultó como pensábamos.
A mi celular llego un mensaje, pero no pude tomarlo; puesto que Nick me comento algo que me hizo deslizar mis vistas hacia su dirección.
- Por eso, señora Masen, deberíamos tomar en consideración que no están bien plantados para la empresa - comento el más pesado de todos en la reunión, quien trata de desafiarme siempre, el joven Josep
- ¿A qué se refiere? - pregunte parando abruptamente el lapicero y dejarlo al costado de un documento - ¿Cree que los últimos negocios que estamos haciendo no están acorde con la imagen de la empresa?
- La imagen está en riesgo sí, pero sobre todo deberíamos tener cuenta sobre las nuevas contrataciones, tener negocios con empresas más grandes - susurro Thompson
- O que por lo menos parar de tener contratos con empresas medianas - volvía hablar Nick para ganar la aprobación de todos
- Masen Enterprise, es una empresa que está en el rubro tecnológico y comercial. Tenemos puntos de ventas en varios estados - comente para hablar fuerte, así todos me iban a ver - Nos dedicamos a vender tecnología de última generación, por algo tenemos conversaciones perennes con Microsoft y Apple, muy aparte que vendemos sus productos, diseñamos y fabricamos los nuestros.
Estaban en silencio, cuando impulse mi silla hacia adelante para que puedan ver mi molestia.
- Nosotros creamos continuamente material como aplicaciones, portales web y entre otras cosas, entonces - mencionae para mirar disimuladamente el reloj de Gucci que me regalo Rosalie. Marcaban las cinco y medios, hora de terminar con esta reunión. - podemos manejar contratos con diferentes empresas y no manejar solo con compañías grandes.
- Claro señora Masen, pero tenemos que entender que nosotros también tenemos que verla por la productividad de la empresa - comento bajando su volumen de voz una vez que tiene mi actitud. Definitivamente, Joseph se bajó, en una.
Me levante para que todos vieran el poder que tiene la señora Masen. Puse una mano en el escritorio y la otra en mi cintura.
- Señores, nosotros siempre hemos contactado con la directiva para saber y aprobar los contratos de cada cliente - mencione porque nos basamos de algunas aprobaciones de la sala en pleno para continuar con negocios exactos. - Sin embargo, la familia Masen, somos los dueños completos de la empresa y decidimos con quienes trabajamos y con quienes no.
- ¿Está minorizando, nuestro rol en la empresa? - pregunto el pesado de Austin
- No, solo quiero hacerles recordar que la última palabra lo tenemos nosotros, ustedes pueden intervenir hasta un punto, no deciden con quienes trabajamos, solo si conviene o no el contrato que hacemos
Guardaron silencio. Algunos asintieron y otros refunfuñaron. Claro que, de igual manera, me dio igual las cosas que pensaban. Nosotros somos propietarios que debemos respetar y sobre todo a mí. No porque mi esposo no está pasando por encima mío.
Los despache a todos, siendo la primera en salir a mi oficina para una vez tomar mi cartera y retirarme. Kate y Chelsea como siempre son las ultimas en irse cuando hay reunión, al menos esta vez no permití que nos quedáramos pasado las ocho. Me informaron sobre las tareas para mañana pero ya no quería saber más de la empresa, apenas comente que preparativos podría hacer mañana y me retiraría hacia el ascensor. Necesitaba estar en la casa en una hora, porque Edward llegaba y además mi hijo me esperaba para poder darle la bienvenida a su biberón. Con el sastre de Chanel que tanto le gustaba a mi esposo, me dirigí al estacionamiento que ya tenía la puerta abierta Demetri. Me converso un poco durante el trayecto, mientras estaban por el espejo, el otro carro de seguridad donde estaban Mike y Félix. Un pedido mío, le comenté a mi esposo que mejor no tener tantos guardaespaldas que solo estarán los que ya conocemos. Sin embargo, Edward nunca quiso eso, y mando a Tyler para que cuidara de mí también. Nunca me iba a costumbrar a tener tantas personas cerca de mi alrededor, es más esperado que mi hijo podría tener ningún problema porque Edward ya me ha llegado en cuanto comenzará a caminar teniendo su propio cuarteto de seguridad. Es exagerado creo yo, sin embargo, para una persona como mi esposo, para llevar a cabo la contra. es más esperado que mi hijo podría tener ningún problema porque Edward ya me ha venido en cuanto comenzará a caminar teniendo su propio cuarteto de seguridad. Es exagerado creo yo, sin embargo, para una persona como mi esposo, para llevar a cabo la contra. es más esperado que mi hijo podría tener ningún problema porque Edward ya me ha venido en cuanto comenzará a caminar teniendo su propio cuarteto de seguridad. Es exagerado creo yo, sin embargo, para una persona como mi esposo, para llevar a cabo la contra.
El portón enorme de madera y súper asegurado se desliza hacia un lado y nosotros entramos, como es de costumbre saludamos al portero, y entramos como siempre. Me espera en cinco minutos ese jardín que tanto me gusta ver, sobre todo por los tulipanes que me regalo Edward y la pila que me mande hacer para que le diera un toque especial, el camino estaba hecho de pequeñas piedras para que tuvieran un realce. Nos estacionamos frente a las escaleras que daban la entrada directa de la casa. El sol dio los últimos rayos que podrían, y yo ingresé acompañado de Demetri, por protocolo mi asistente personal y mi guarda espalda a la vez, tuve que acompañarme hasta el interior de la casa, mientras lo sustituye en el volante Mike, que ya había bajado del segundo carro para llevarse el mío y el resto hacia la cochera.
— Señora Isabella, Buenas tardes – menciono muy agradable Hans que ya me tenía la puerta abierta y los brazos extendidos para tomar mi abrigo y mis zapatos.
— ¿Qué tal Hans? – hable animada, otro protocolo que teníamos es dejar de hablar de temas de la empresa cuando estemos en la casa. – tengo que apurarme porque Edward está por llegar.
— Por cierto, señora, ya está la cena – sonrió para verme desde la puerta hacia arriba ya que me encontraba subiendo a las escaleras
— Esta perfecto – le grite un poco para que me escuchara – bajare con Ethan en un instante.
Una vez puse un pie en el segundo piso, vi como toda la decoración de la casa había quedado terminado, las luces daban un tono cálido, el ventanal que pusimos para que el sol pudiera entrar y nos llenara con ese calorcito. Ni que decir, del color de las cortinas, agradecía a Edward que me dejara cambiar los colores de la segunda planta. Cuando compramos la casa y nos dirigimos directamente aquí con Ethan, me gustaba mucho como se veía la sala, el comedor y la sala de estudio, pero los cuartos y demás, no tenía un buen diseño, con Rosalie me encargue de toda la decoración y vaya que me gusto.
Quería ver a mi pequeño primero, estaba con unas ganas enormes de compartir con él, quería abrazarlo y darle su biberón que seguro ya está en la mesita de noche que Sue me dejaba solo para que lo agitara. Abrí suave la puerta y entonces me encontré la imagen más tierna que pude ver. Edward se encontraba de pie, acunando a mi hijo mientras le daba su biberón y lo veía con un amor tan grande que hasta a mí me enternecía. Deslizo sus ojos hacia mí y sonrió para decirle a Ethan
— ¿Quién acaba de llegar?
Ethan solo veía con atención, pero estaba segura que solo quería su biberón.
— La señora Masen, acaba de llegar, Ethan y como siempre con los pies descalzos
Me acerqué a ellos y una vez estando en frente, le di un beso en la frente a mi pequeño de apenas ocho meses de nacido para luego pararme derecha y morder mis labios delante de mi esposo.
- Hay que decirle a mami - comento Edward al dejar a nuestro hijo en su cuna - que vamos a reprenderla cada vez que camine sin zapatos. No queremos que se enferme
- Como también hay que decirle a papi que debe de avisar que llega mucho mucho antes
Edward se volteó para verme y rodearme con sus brazos. Automáticamente coloque mis brazos en la posición de siempre, pegado a su cuello. Me sonrió y comento están cerca mío.
- El señor Cullen quería darle una sorpresa a su querida esposa
- Si que me la diste.
Pego su frente a la mía, y entonces sus labios chocaron con los míos para darnos el más tierno beso. Lo había extraño en esta semana que estaba fuera, lo que más tenía que nunca, pero teníamos que guardar la compostura; porque estaban con Ethan.
- Te extrañe tanto amor - mencióno para darme besos en la frente
- También yo, mi amor - comente para abrazarlo más - ¿Te parece si vamos a cambiarnos?
- Claro - comento para soltarme a penas y ver que Ethan termino su biberón con velocidad - pero este pequeño, tiene que primero botar su airecito para que no tenga molestias después
De alguna manera, mi hijo sonreía cada vez que escuchaba a su padre, y conmigo siempre tenía que hablar, ya que movía su boquita. Me acerque para cárgalo un poco, Edward dejo el biberón y me puso la toalla en mi hombro.
- De eso yo me encargo - nos sorprendió Sue para verla entrar a la habitación. Estaba ya con Ethan pegado a mi pecho y es algo tanto único, que definitivamente ser padres es un símbolo de amor muy grande.
Sue tomo la toallita y me nos vio con ternura a los dos, le pase a Ethan y ella menciono:
- Ustedes tienen que cambiarse, es hora de cenar
Como su fuera una mamá, nos mandó a nuestro cuarto. Edward inmediatamente me tomo de la mano y yo saco arrastras de ahí para dirigirnos hacia nuestro gran cuarto. Solo se detuvo cuando cerró la puerta y entonces se apegó a mí para poder continuar con ese beso que nos habíamos dado. Sin despegarse de mí, nos dirigimos hacia la cama Quinn que teníamos y yo echo con una velocidad, se encargó de desabotonarme el sastre y yo su tan ajustada camisa.
- Uy, el Chanel que me gusta - mencionao para pegar sus labios en mi pecho y se me escapa un gemido
- Sabía que te gustaría, así como me gusta esta corbata - le indicaría para garlarlo un poco mas
- Un regalo de mi esposa - Sonrió con coquetería y me hizo reír un poco
Sus manos ya estaban debajo de mi falda y cuando estaba a punto de quitarle por completo la camisa, alguien rompió la magia.
— Edward, Bella ya estamos aquí
No soy una persona que gruñe por estas cosas, pero sin duda los dos pusimos una cara de pocos amigos.
— Shhhh – me dijo para llevarse un dedo a sus labios – sino hacemos ruido se ira
— Sue ya me dijo que están aquí
Volvió a comentar la persona que nos venía a visitar y formaba parte de nuestra familia.
— Yo en serio adoro a mi hermana, pero no en estas ocasiones – me dijo para pararse a regañadientes y yo también
Edward se acomodó la camisa y yo me entre a closet para ponerme una ropa más holgada.
— Rosalie la próxima vez que interrumpas así, prometo quitarte tus acciones en la empresa
— Eso me tiene sin cuidado
Se escucho como abrió la puerta, y los tacos de Rosalie sonaron en mi cuarto. Me apresure en poner un vestido azul y dejarme el cabello suelto. Busque los zapatos bajos que compre una boutique y salí para darle la oportunidad de que Edward se cambiara a su gusto. Distraje a Rosalie en el instante que salimos de la habitación para ver como Sue tenia a Ethan en los brazos y me lo dio; ya que estaba algo activo hoy. Bajamos con mucho cuidado y comentábamos como había estado la semana. Hoy no solo volvía Edward sino también Emmett, que había viajado para algunas inversiones personales que tenía. Al estar en el primer piso, me di cuenta que la cena se iba a dar el gran patio que teníamos porque aun el sol estaba alumbrando. Coloque a Ethan en su lugar de juego, para su edad, es algo más grande y eso le daba una ventaja ya que podía sentarse solo. Veía como se distraía solo, me preocupe porque su vestuario estuviera algo abrigador para que no tomara un resfriado, ya que son en esta etapa que tiene que activar sus defensas, pero con lo preocupado que es Edward mejor prevenir. El amplio jardín brindaba una vista despreocupada, tal cual me gustaba, con los adornos necesarios y otra pileta que hacía juego. La casa que escogimos es grande; puesto que más adelante teníamos nuestro establo, una piscina y hasta una cancha de tenis con una de básquet. Cada vez que podíamos jugábamos, claro que a mi esposo se entretenía más con el tenis que yo, pero bueno.
Solo basto unos diez minutos para que toda la familia estuviera sentada en la mesa, y comenzáramos a comentar, como nos fue en la semana. Salude a Emmett con mucha emoción porque no lo había en dos semanas, traía un look más relajado. Estaba acorde con mi cuñada, ambos se le veía muy bien. Cada uno tomo su lugar en la mesa y empezábamos hasta Sue y Hans también estaban con nosotros a pesar que les apenaba. Los demás encargados de la casa estaban atendiéndonos, al traernos los platos de fondo. La conversación estaba siendo amena hasta que Emmett menciono algo que me hizo sentir incomoda y mirarlo con ganas de querer darle un golpecito en el brazo.
— ¿Así que es cierto? – pregunto Edward para verme y dejar su cubierto y con su mano derecha tomarme de la mano
- Olvídalo, son cosas de la empresa que no me gusta hablar aquí - acomodar mi silla para verlo con paciencia, pero no iba a lograr nada, sabía que era más que con ganas de saber que paso
- Sé que no te gusta hablar de la empresa, pero si se trata de fallar el respeto, si es un tema de conversación - mencionao para ver un Emmett y analizar un poco sus palabras - porque con ese comentario me da entender que no te respetan
- Por favor Edward - podría Emmett al tomar su vaco con agua - estamos hablando de Bells, ¿Quién podría fallar el respeto a la señora Masen?
Finalizo cuando tomo un sorbo y lo dejo a un lado. Rosalie para apaciguar la conversación de Río un poco, pero a Edward con eso no se le iba a quitar la duda, y por eso sabía que iba a seguir preguntando, sobre todo porque su mirada estaba tan tan exigente como siempre.
- Solo fue una reunión algo pesado - mencione para verlo y calmarlo. A mi esposo no le gustaba que se metieran conmigo
- Necesito un poco más de información, alguien va a hacer despedido - comento para ver a Emmett; ya que sabíamos que iba a conversar con él hasta que le diera nombres
Suspirar.
- Hoy, estuve con los accionistas y algunos socios. - susurre para limpiarme las orillas de mi boca y terminar de comer.
- ¿Joseph, nuevamente? - ladeo la cabeza para considerar sus palabras
- Si, el sucesor de su padre, es un joven intrépido, le esta enseñado el negocio y tiene que asistir a las reuniones - realmente así es también su padre, le estaba enseñando bien
- Mañana habla con este joven - comento en un tono no muy amigable, sabíamos que Josep es menor que Edward por dos años, pero no estaba del todo maduro.
- Creo que deberías tomar en cuenta que puede ser un buen aliado - mencione para verlo con profundidad - estoy seguro que tiene potencial
- ¿Quieres decirme que prefieres hablar tu? - Su postura paso a ser un poco molesta. Celoso, seguro.
- Solo sugiero - el instante que lo tomó la mano para acariciarlo suavemente - que podemos conversar con él. Su padre ya se retira, es un inexperto.
- Está bien - asintió dándome un beso en el dorso de mi mano - como tu gustes
- Gracias - le di un beso volado y sonrió con timidez. Supo que teníamos público una vez que Emmett garraspo un poco la garganta
- Es para mantener más personas a nuestro favor - respondió como defensa y entonces una risita de Rosalie salió y tomo la copa de vino para llevárselo a sus labios, comento.
- Claro, y no se te noto lo celoso que eres
- ¿Desierto? - Susurro Brandon para luego ver a su esposa - Yo también lo vi, a pesar que Edward tiene 32 años y Bella en sus…
- Cuidado que me aumentes - mencione para enarcar una ceja
— 28 años – termino por decir – el pobre de Masen sigue celoso
- Como si el ultimo inversionista, no te molestas porque tienen más de mi hermanita
Emmett frunció el ceño y tomo el agua que estaba enfrente de él
- Ya calma chicos - dijo Sue pasándonos su mejor plato, puré con pollo dorado.
La reunión paso sin más contratiempos, y dimos paso para disfrutamos de nuestro fin de semana como lo habíamos planeado. Emmett y Rosalie decidieron pasar un tiempo juntos, yéndose a la playa por unos días. Nosotros decidimos quedarnos en casa para estar junto a nuestro Ethan. Últimamente, Masen siempre quería grabarnos para luego tenerlo como recuerdo. Sé que llego a un acuerdo con una compañía para que tenga memoria ilimitada en su cuenta principal, ahí guarda todas las fotos y videos de la familia. Suspiraba por lo tierno que es. El tiempo pasaba tan rápido que apenas en la noche teníamos energía para nosotros, aunque de alguna manera Edward siempre termina ganando. A veces, nos quedamos tan exhaustos que nos despertamos tarde.
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Sentía como el sol entraba por la ventana sin permiso. Me removí en la cama con las ganas inmensas de un bostezar, pero los fuertes brazos de mi esposo me impidieron moverme un poco si quisieran. Comenzó a refunfuñar como es de costumbre, me reí un poco antes de ponerme de perfil y observar su rostro tan pacífico. Acaricie sus cabellos, luego su rostro mientras me perdía en sus increíbles facciones. Suspire, mientras recuerda que solo ha pasado un año desde que por fin reconocimos que nos amamos y que ahora teníamos un pequeño de apenas ocho meses, el cual nos esperaba en su cuarto increíblemente decorado por parte de Sue y Rosalie.
Me aproximadamente un frente de Edward para darle un beso y así puedo liberarme, pero solo obtuve un refunfuñar de su parte un poco más fuerte y abrazarme más. Un gruñido salió de mi esposo, estaba queriendo quedarse en casa.
— Vamos amor – mencione para darle algunos besos, pero no estaba apto a seguir mis palabras
— ¿Sabes que somos los dueños de una gran empresa?
Me comenzó a besar un poco por la frente, por mi rostro y entonces supe que estaba en peligro.
— Edward…
— ¿Sabes que no pasara nada si faltamos un día?
— Ed…Edward – decía mientras mi voz se convertía en un hilo; ya que sus manos estaban viajando por todo mi cuerpo.
— Vamos solo por un día
Estaba comenzando a ceder, pero nuestros celulares comenzaron a sonar. Recordándonos que teníamos labores pendientes. Sabía que teníamos trabajo que hacer, la mañana arranco y como todo lunes, la empresa ya aclamaba nuestra cita con ese edificio que se convirtió prácticamente en una extensión de la casa.
— ¿Quién llama a estas horas? – decía Edward para estirar su brazo y ver quien había mensajeado
Copie la misma acción y entonces suspiramos al mismo tiempo. Nos miramos y con un poco de fastidio tuvimos que levantarnos de la cama.
— El celular nos levanta más veces que Ethan – se quejó por enésima vez Edward, una vez cruzamos la puerta para ir al cuarto de nuestro hijo. – te aseguro que después de la junta que se llevara a cabo en cuatro meses, nos iremos de viaje amor.
— No podemos tomar vacaciones, Ed – le dije para que pudiera recordar la última vez que intentamos salir por unos días de viaje. Ni siquiera pudimos salir de la casa. Hasta casi media empresa iba hacer despedida.
Caminamos un poco más rápido para entrar a la habitación de nuestro hijo y entonces su atención se dirigió a nosotros. Desde la puerta se podía ver como estaba llevándose nuevamente su pie a su pequeña boquita. Ese hermoso color de ojos, verdes, como los de Edward y su piel tan pálida como la mía. Nos sonreía cada vez que nos veía, pero aun así no dejaba de ponerse en la boca su pie. Mi esposo siempre lo saluda con un ¿Cómo amaneció mi campeón? vez que lo tenía en sus brazos. Acunándolo un poco mientras yo traía su ropita para cambiarlo.
— Tiene un buen ánimo cada vez que nos ve – musite para dirigirme hacia ellos con la ropita que escogí para mi pequeño y sus pañales.
- Eso es el saco de ti - comento mi esposo cuando lo llevo hasta el cambiador y lo dejo ahí - mi amor, descuida esta vez me toca a mí atenderlo, tú puedes ir cambiándote
- ¿Seguro?
- Claro, mi Bells, tu tranquila - me sonrió para darme un beso en la frente y quitarme las cosas
- De acuerdo - me acerque a mi hijo para llenarlo de besos - que tengas un grandioso día pequeño, suerte con papá, sino de seguro ahora llega Sue - comente rápidamente mientras me alejaba
- Hey te escuche - dijo riéndose mi esposo - ese accidente solo tuvo una vez.
Edward se había descuidado un poco una vez, mientras lo cambiaba, no se había dado cuenta que el pañal no estaba bien puesto y al cargarlo Ethan había hecho de las suyas. Yo me quedaré viéndolo, evitando reírme, pero mi hijo nos ganó. Su primera risita salió a flote. Fue un día para recordar.
Inmediatamente me di una ducha fugaz ya que hoy tocaba reunión con los inversionistas. Puse en la cama, la ropa de Edward para que viniera a cambiarse y poder salir rápido. Felizmente ya tenía todo seleccionado, vestido, cartera y zapatos. A medida que pasaba los meses, me había acostumbrado al horario de la empresa y combinarlo con los de mamá. También nos costó mucho adaptarnos a levantarnos en la madrugada para atender a Ethan o correr lo más rápido a una casa para no perdernos las cosas que hacia mi pequeño. El día se nos hizo largo, con tantas reuniones y cosas que atender. A pesar que teníamos a nuestra familia para poder ayudarnos a tener falta de manos. Rosalie muchas veces se turnaba en venir a la casa para ver su sobrino favorito, eso me hizo recordar la charla que tuvo conmigo una tarde.
Desde que Ethan llego, Rosalie supo que tenía que tomar una decisión muy personal que terminaría repercutiendo en la familia Masen. Una vez que nos mudamos a nuestra nueva casa, Edward rápidamente había invitado a Rosalie a quedar a vivir con nosotros junto con Emmett, pero ella tenía otros aviones. Su independencia es lo que más anhelaba ya pesar que tenía casada, sabía que en algún momento querría valerse por sí misma. Obviamente a Edward le costó mucho trabajo aceptar esto, pero fue de esperarse, Rosalie tuvo una fuerte razón que su hermano no pudo debatir. Ella, pensó que estaba a la sombra y cuidado de Edward, simplemente quería que mi esposo dejara de sentir que tenía una responsabilidad con ella. Fue una decisión muy dura ya que Edward nunca se había alejado de Rosalie, pero ella ya había madurado.
- Ha llegado más temprano hoy - comente al terminar de acomodar la blusa de Gucci que me habían regalado en navidad, de color blanco, seda con un diseño único.
- Claro, es lunes y además tenía ganas de ver a mi sobrino favorito
- Es tu único sobrino - Edward una vez que traía en brazos a nuestro hijo
Ella volteo y lo saludo entonces sostuvo a mi hijo para llenarlo de besos.
- Hola Ethan, ¿Ya ensuciaste a tu padre?
- Que solo fue una vez - Dijeron Edward mientras empujaba un poco a Rosalie
- Mi amor, tu ropa ya está en la cama, corre - le dije señalando el cuarto
Con rapidez entro dejándome antes de un beso para luego entrar.
- Sin duda, hijo una hermosa familia - deja Rosalie mientras baja con cuidado las escaleras
- Tú también formaras la tuya - comenzando a decir en el instante que vi que se ruborizo
Si Rosalie puede ser muy madura pero aún le quedaba rastro de aquella pequeña chica que no tenía mucha participación.
— ¿Cómo van los preparativos para tu luna de miel? – pregunte una vez estuvimos en el primer piso
Los Brandon al igual que los Masen no pudimos tener luna de miel, grandes cambios se dieron la empresa y la familia tenía que estar más unida que nunca.
Teníamos unos esposos de maravilla, pero aun así necesitábamos tiempo para nuestra familia. Nosotros sabíamos que hasta que Masen Enterprise pueda seguir sus labores sin que tuviéramos que asistir las 24 horas, recién comenzaremos a tener el horario de una familia. Eso va para los Brandon y Masen. Rosalie, me comentaba mientras preparaba la comida de Ethan y ella lo ponía en su mecedora, que considerara realmente irme de viaje con ellos, un respiro para poder traer nuevas ideas. Le conteste que mejor atendemos a la empresa para luego tener ver cuantos días podemos estar libres pero la reacción de Rosalie me tomo desprevenida.
— Bella – me dijo con este tono de voz difícil te ignorar – es necesario que ustedes compartan como familia. Después que Edward y tu tomaron la gerencia, no han parado. Ni si quiera tomaste un respiro cuando estabas con el embarazo y de eso ya paso más de ocho meses.
— Tú sabes que, si nos detenemos ahora, la empresa se puede ver perjudicada. Desde que Esme se retiró por "voluntad" Carlisle tomo la batuta de los dos y eso que casi no lo vemos mucho, anda de viaje y eso no le gusta a Edward. Sin contar que ahora… bueno… — me costaba decir su nombre en mi casa
— Lo sé, solo pide reportes vía correo, ese no se volvió aparecer en la empresa desde ese día que Alice le entrego todo el poder a Edward – musito para mover un poco su té.
Rosalie tenía razón. Así es, los bancos recién reconocen a Edward como dueño de todo y con los problemas que hubo pueden desconfiar un poco, la estabilidad de la empresa Masen depende de cómo nos comportemos en los próximos cinco meses que restan, por el contrato que firmo Edward con cada uno de los bancos que tenemos como acreedores. Ellos ahora reconocen a mi esposo como dueño de todo y están apostando por nosotros. Sino tienen una imagen clara de Edward que está dando la cara por la empresa y que sigue siendo el responsable, la empresa puede tener complicaciones. Eso es algo complicado. Tomaba un poco de té y mientras le daba un mordisco a mi pan, me ponía en acción para hacerle el biberón de Ethan.
— Lo entiendo, pero tu matrimonio, tu familia y tu esposo dependen de como estén de unidos, no cometas el mismo error que en algún instante Edward.
Sus palabras me hacían pensar, sé que Edward por un tiempo, tenía la empresa como su mundo entero, pero ahora estoy con él, las cosas ya son diferente.
— A veces creo que Elizabeth puso todas esas cláusulas para que mi hermanito no se olvidara lo que verdaderamente importa. Para mi madre, la empresa fue muy importante, pero al fin y al acabo solo es una estructura conformada de bases, columnas y paredes de concreto. – Rosalie parecía que hablara para sí misma, suspiro y con una intensidad me dijo – Prométeme que lograran tener un tiempo para ustedes.
Estiro su mano para tomar la mía y entonces pude comprender un poco lo que me decía. Su razón es válida, mi familia es importante, lo tengo bien en claro, pero tampoco quiero que se pierda todo el esfuerzo de mi esposo.
— Tratare – mencione siendo lo más sincera y ella sonrió.
- Bueno tratándose de ti, creo que puedo con eso.
De pronto nos interrumpió Sue diciéndonos que la próxima la levantáramos para que nos ayuden a preparar la comida. Me encargue que supiera que nosotras podemos solitas; ya que Ethan le robaba las energías a nuestra nana. En un instante a otro la cocina se llenó de la familia Brandon. Emmett vino a rescatar a su esposa y ella como siempre molestado con el tema de la fiesta de soltera que nunca tuvimos. Mi hermano es un celoso de primera porque su gesto no puede ocultar muy bien la molestia cuando habla de esa fiesta.
- Solo es una reunión de chicas, Emmett - Le dije para seguir la corriente a Rosalie
- Pues que pena, porque no tendría nada de eso - soltó un poco Rosalie, poniéndose algo serio y moviendo un poco su corbata, manía que también tenía Edward cuando estaba realmente tensionado.
Rosalie se volteó a verlo para dedicarle una sonrisa cautivadora y yo me apoyaba en la isla de la cocina para ver como ese par arreglaba el tema. Sin embargo, un espectador mas se unía a nuestra conversación.
- ¿No habrá qué? - declaró Edward mientras entraba a la cocina y dejaba su maletín y la pañalera en la silla más próxima. Su traje lo hizo ver tan varonil, que, si no fue porque mi hijo está aquí y mi familia, es probable que le haya dado una demostración de todo mi amor como le gusta.
- Aja, así que bajaste la pañalera - comento Emmett mientras señala la bolsita
- Es la de Ethan ¿Por qué?
Yo comencé a reírme, al recordar lo que había sucedido hace algunas semanas y mi hermano no pudo evitar preguntar.
- ¿Entonces estas limpio ... o ...? ¿Mi sobrino hizo de las suyas?
- Una vez más, y lo voy a decir para todos los Masen y Brandon ... - Comento para levantar solo los dedos índices - Ethan solo me mojo una vez.
Y entonces disimuladamente Sue saco un papelito de su bolsillo y Rosalie, Emmett deslizaron un billete de veinte dólares a nuestra nana.
- ¿Pero qué ... ustedes apostaron? - Dijo Edward sorprendido y hasta fingiendo ofensa, colocando sus manos en su cintura.
- Debo decir que nosotros nos fuimos los únicos - Dijo Sue para tomar todo lo recaudado y pasármelo a mi
Lo tomé rápidamente y lo puse en el bolsillo de mi vestido, que el mismo Edward había escogido para mí.
- ¿What? ¿Tú también? - dijo para acercarse a mi trato de querer hacerme cosquillas
- Espera, amor - comente para detenerlo - Yo no aposte en contra de ti, sino un favor. - dije para alcanzar sus manos antes de que me atrapé
- Hoy no te salvas Isabella - musito para robarme un beso rápido - ya todos los demás gracias por confiar en mi destreza
Su ironía fue bien recibida por parte de nosotros que comenzamos a reírnos y hasta mi bebe sonrió complacido. Nuestra reunión familiar paso muy rápido; ya que teníamos reunión a primera hora. Realmente me preguntaba si algún momento podremos tener algo más tranquilo. Poder disfrutar de la familia como dijo Rosalie.
Mis pensamientos me acompañaron hasta que llegamos a la empresa que tantas veces nos hemos visto entrar temprano y salir tarde. Los empleados nos recibieron una vez más con el rostro en alto, sonrientes y correctamente vestidos. Sabían los cambios que dicto Edward y con eso fue suficiente para que internamente, se sintiera mejor el clima de trabajo. En cada rincón de este estado, había puesto al tanto que ahora somos los Masen que manejamos la empresa, y eso nos dio un aire de superioridad. Pensar que solo hace un año, me convertí en ajena a todo esto, ahora yo también formo parte del inventario de esta compañía. Llegamos a nuestro piso para la reunión habitual, estaba algo distraído hasta que Emmett tuve que comentar algo fuerte mientras salíamos del ascensor.
- Podemos considerar esa fiesta si nosotros también compartimos con ustedes - mencionaba para ver a Edward y mi esposo asentía para darle la mayor atención.
Como es de costumbre Kate y Chelsea se aproximaron para darnos las últimas noticias mientras nos poníamos en camino a la oficina. Al igual que Rosalie, su secretaria la abordo hasta que llegamos a la oficina de mi esposo.
- Kate - dijo Edward al poner los papeles en el escritorio - por última vez, solo llámennos cuando realmente era necesario. No tienen que torturarnos desde que sale el sol
Yo lo encontré renegando mientras estaba firmando los papeles y le alcanzaba los papeles a Chelsea. Rápidamente lo recepción y muy hábilmente se retiró. Así que Edward si le iba a decir a Kate que por favor se hiciera cargo de algunas responsabilidades.
- Si señor, lo lamentamos. - se disculpó, al instante que cerraba su agenda y tomaba el lapicero con otra mano - Es que últimamente los bancos se han puesto muy insistentes.
- Mira Kate, Chelsea y tú, son nuestros asistentes personales, nuestra mano derecha de mi esposa y mío. - Estaba algo molesto ¿Pero porque tanto? - No por algo la ascensión del puesto, las cosas básicas se pueden dejar a las secretarias del piso. Necesitamos que estén más listas, que se anticipen por favor
- Kate - le dije para intervenir ya que las miradas de Emmett y Rosalie me daban la señal que Edward estaba cayendo en ser pesado nuevamente - lo que Edward quiere decir, es que disfrutaremos mejor nuestras mañanas si al menos las noticias menos frecuentes pueden recibirlos ustedes . Confiamos en su capacidad, por eso podemos tomarnos unas horas más para llegar a la empresa. Sé que es difícil, pero hagan el esfuerzo para que nosotros también tengamos un tiempo a solas
- Claro señora - mencionao firme, mostrando que puede hacer lo que se le pidió. - Me paso a retirar.
- Antes cítame con Joseph - comento mientras que algunos papeles.
Rosalie tenía razón, solo un poco más de calma, pero Edward no puede entender esa palabra, no cuando está relacionado la empresa y la familia. Siempre le gustaba protegernos y pasar un tiempo más con nosotros. Sin embargo, tuve que bajar la guardia. Solté con suavidad sus manos y me puse delante de él. Lo vi con un poco ternura para ver si en algo ayudaba
- De acuerdo.
Bingo, pensé para sonreír.
- Respirare un poco más - se acomodó en su silla y se quitó el saco - bueno continuando con nuestra conversación. Ustedes señoras, no tienen ninguna noche de chicas, ni nada por el estilo
- ¿Por qué no? - pregunto Rosalie sin entender.
A mí no me llamaba la atención en salir así que me encogí de hombros
- Porque esas noches siempre terminan terrible - me miro, y yo sin entender porque y comento - no creo que quieras sentir una fuerte resaca
Iba a preguntar a qué se debe ese comentario, pero grabe la última vez que salimos, al final Edward y Sam nos tienen que recoger del restaurante y ni qué decir de Emmett, ese día su avión aterrizaba y se fue directamente a ver a Rosalie en nuestra casa porque se enteró que celebramos más de la cuenta.
Al final tenemos que acceder ante la cena que nuestros esposos propusieron para poder salir todos.
La mañana se pasó en un pestañar, yo la pase entre reuniones virtuales y contestar llamadas de nuevos inversionistas como proveedores que insisten en entrar en nuestra empresa. Masen se reunió con Joseph y al parecer le fue como le habíamos sugerido. Sin duda, somos la compañía que todos quieren estar, que todos gustosamente quieren participar, pero aun así no somos tan sostenibles para los bancos.
- Por supuesto señor White nosotros estamos bien con negocios muy rentables - dicho mientras movía mi silla de un lado a otro.
Llevaba más de treinta minutos hablando por teléfono con este señor. Sin duda este es una persona con quien más él pataleado para convencerlo. Con todas las reuniones que vengo dando, esta es la más pesada. Ya había caminado por casi toda la oficina mientras traía el auricular bluetooth para seguir conversando el señor. Los tacos ya comenzaban a doler y detectaron como mi espalda recibí todo el soporte de mi lata por andar en la oficina caminando sin parar. Volví a mi silla y decidí sentarme para al menos relajar los tobillos.
- . De eso no tengo dudas, señora Masen - musitaba atrás de mi auricular inalámbrico con un estilo inglés único - me han llegado reportes que me comentan lo grandioso que les van en la venta. Sin embargo, el banco por ahora no cuenta con la credibilidad suficiente para brindarle una cuenta más alta.
Me pare con molestia de mi silla para ver por el ventanal enorme que tenía mi oficina y ver como el sol estaba a todo dar. ¿Qué se creó creado White para hablarme así? ¿Se olvido que está hablando con la señora Masen, que es suficientemente reconocida en el mundo de las finanzas?
- Señor White - controle mi tono para que su nombre en mis labios no sonara a insulto - contamos con más firmas ahora. Estamos viendo como expandir nuestra empresa, tenemos años con ustedes.
- Discúlpeme que la interrumpa señora Masen, entiendo su postura, nosotros creemos en la empresa Masen, sin embargo, nuestros accionistas están algo recelosos por la parte administrativa de la empresa. Al señor Masen se le ha visto envuelto en problemas molestos. Recién están teniendo el poder completo y la familia Cullen también han tenido que ser desplazados. En general hasta que dejen de tener tantos problemas, por ahora el banco ...
- Quiere decir que no tenemos una buena imagen - masculino tratando de recordar que tiene más abejas con miel que con vinagre.
- Nuestra imagen es lo más importante, señora Masen, cuando podemos solucionar sus relaciones públicas, entonces nos contactaremos para entablar una reunión. Espero tenga buenas tardes
- Claro hasta luego
Corte la llamada apretando el botón de mi auricular y luego lo arroje con fastidio al escritorio. Gruña, me puse las manos en mi cintura. ¿Cuántas veces Edward me considerará que somos prácticamente el dueño del mundo, que con la empresa bastaba y sobraba para que cualquier persona específicamente se pusiera a nuestros pies? Y cuando por fin se tiene todo para seguir adelante, a los bancos y demás nos dan la espalda.
- Carajo - susurre - que molesto el señor White. Los ingleses pueden ser extremadamente insoportables
- No creo que todos - musitaba una persona que conocía muy poco. Me sorprendió verlo aquí, y directamente en mi oficina. Me compuse con rapidez.
- Jasper Collins - mencione mientras sorprendida un poco
Ladee mi cabeza para ver quien se aproxima y note una avergonzada Chelsea, yo negué con la cabeza y la moví a un lado para que pueda retirarse. Jasper entraba con una sonrisa muy alentadora. El traía su porte singular, tan caballero como siempre y tan empático como una persona normal, relajada. No parece que lleva en sus hombros la dirección de una empresa valorizada en más de 50 mil dólares. Cruzo con agilidad la oficina.
- Solo Jasper, querida Bella - comento para acercarse a mí, esquivando ágilmente el escritorio para darme su mano y estrecharla con la mía en una fracción de segundo - veo que todo va bien
- Isabella - le corregí una vez lo tuve al frente - si, por ahora están marchando bien las cosas.
Nunca me había percatado que Jasper podría relajarte un poco. Ahora que recuerdo a penas solo había cruzado algunas cuantas palabras con él. Para ser más específica, es la primera vez que se acerca a conversar. Le señale el asiento que daba al frente mío, una vez que yo me acomoda el vestido y también me sentaba para poder darle una recepción apropiada.
— Me pareció que discutías con una persona por teléfono – comento una vez se acomodó en la silla que tenía al frente
— Cosas de trabajo
Es cierto que su esposa nos ayudó hace un poco más de un año, pero no significa que podía estar cien por ciento con la guardia baja. Ellos siempre actuaran para su propio respaldo.
— Pensé que estarías con tu esposa e hija en algún país del continente europeo. Debo de admitir que me sorprende que estés aquí, sobre todo tu y no Alice después que tuvo un embarazo algo complicado, ¿Me parece?
Realmente estaba preocupada por eso, yo más que nadie puedo decir que un embarazo no es riesgoso, pero puede ser algo complicado sino se lleva bien.
— Los negocios querida Isabella, hacen que no podamos estar al menos libres por unos meses. Sé que tu preocupación es sincera, y solo por eso te comentare, efectivamente fue un embarazo con muchas emociones, se adelantó mi pequeña, pero a las dos les fue bien.
Sus palabras me hacían sentir que realmente sentía que no podían tener un respiro, lo entendía por completo. Edward y yo estábamos igual pero ahora tengo que concentrarme en su visita.
- Por supuesto, la empresa no se crea sola. Es bueno verte bien, espero que tu familia también este igual
- Desde luego que sí, somo una familia muy dichosa, con mucho trabajo, pero muy dichosa
- Qué bueno - hice una pausa para apoyar mis manos en el escritorio. Tome aire y comente - ¿Entonces mi esposo ya sabe que estas aquí?
- Tu esposo - sonrió mientras me recuerdo - es curioso, escucharte hablar así, con esa autoridad como si fuera tuyo, y sobre todo yendo al grano como siempre.
- ¿A qué te refieres? - pregunte enarcando una ceja
Jasper es igual a su esposa, tan propiamente hablando y haciéndote sentir que estas entre amigos, es una habilidad extremadamente de cuidado. Lo analizaba sin que se diera cuenta pero que también lo hacia él. De todas maneras, esta es la conversación más larga que hemos tenido
- Que ahora, se ven mucho mejor juntos como verdaderos esposos, quién iba a decir que necesita un poco de ánimos - Jasper, refiriéndose a su esposa, de esa manera.
Estaba sonriente y al parecer orgulloso de la señora Collins, se veía a ... Edward cuando hablaba de mí. Claro según Emmett, que siempre venía a decirme que tan bien se portó Edward. Colocar mi peso en mis brazos para poder darle el desafío que necesita para que pueda ver que tomo el tema muy en serio.
- Gracias - mis palabras salían con algo de duda, ya que Jasper no iba al punto, muchos rodeos no son buenos - pero podemos ir al tema principal, como lo es tu visita y sobre todo ¿Por qué la señora Collins, no está aquí ?
- Es visible que tienes toda la escuela de Edward - solo una sonrisita para proseguir - Por supuesto, me di un espacio para visitarlos y además quiero hacerles participe de la invitación a mi ...
De pronto unos golpes en la puerta hicieron que levantara mi rostro para poder visualizar mi persona favorita.
- Mi amor, estamos esperando en la reunión con los ... ¿Jasper?
Edward entraba con un poco de asombro a mi oficina. Se tenso levemente, total, cada vez que tuvo problemas, Alice siempre su respuesta fue automática, pero esta vez es el esposo de una de las antiguas socias que venía a la empresa, y aunque parecía inofensivo igual ocasionaba una gran conmoción. Me puse de pie para darle una señal para que bajara un poco, solo un poco, la guardia. Edward me vio y entiendo así que cambio su postura por una más, amigable. Camino hasta nosotros sin dejar de ver los alrededores, espera que Alice saliera por cualquier lado.
- Edward, que bueno es verte - Llamando Collins para ponerse de pie y saludarlo
- Jasper - comento con gracia para luego volver al mismo tono de siempre
- ¿A qué ha venido? - pregunto un poco más brusco Edward para colocarse a mi lado
Si, solo cinco segundos duro su forzada amabilidad
— Isabella es un poco más diplomática, Edward – contesto el joven alzando una ceja – les traigo una invitación por parte de mi esposa y de mi familia
— ¿Invitación? – preguntamos al unisonamos
— ¿Es que acaso cada vez que aparecen, siempre tiene que ser por una invitación? – decía Edward para ponerse algo molesto
— En si son dos invitaciones
Al mismo estilo de esposa, Jasper ignoro por completo a Masen. Este par siempre se entendía de una manera algo particular.
— Esta es para el cumpleaños de mi hija y la otra es para la primera Pasarella que se llevara a cabo justo en Seattle, claro por parte de Alice
— Definitivamente no – menciono Edward para tomarme por la cintura y atrapar esas invitaciones.
Lo vi sorprendida mientras él seguía negando con la cabeza. ¿Qué tenía Edward? ¿Todas las tardes conversando sobre mi actitud hacia algunos accionistas? De cómo debo tratarlos ya que a veces soy algo ruda.
- ¿Pero qué ...? - Comente en el aire mientras Edward tenía una expresión algo dura y fue entonces que Jasper comenzó a reir un poco, tan suave para no incomodar a mi esposo, puso su mano en el bolsillo.
- Descuida amigo, esta vez no habrá ninguna subasta en el after party
Con eso eso te parece, pensé. Apreté mis labios para que no salía las risitas, sin embargo, no podía dejar en el aire la invitación.
- Creo que podemos aceptar la invitación a la fiesta de tu pequeña, pero a la pasarela… - Sabía que Edward no iba a permitir que nos involucramos con los Collins - tenemos que pensarlo hay mucho trabajo aquí - mencione siendo amable. Además, porque nosotros no tenemos por qué ponernos de una forma completamente altanera con Jasper Collins.
- Lo entiendo.
Sintió un poco el desagrado por parte de nosotros. Sus ojos delataban quizás un poco de tristeza, algo muy extraño en él. Sin embargo, al segundo regresó a ponerse sonriente.
- Solo quería invitarlos, ya que por más que ustedes nos firmaron un poco, su enemigo, realmente los consideraban como parte de mi familia - musito siendo sincero - además creo que podría sumarles algo a su favor ante las relaciones públicas.
Edward y yo nos miramos ya que este tema, ha comenzado a molestarnos sobre todo Rosalie que dirige este asunto más que otros. Suspiramos Todo parece que Jasper también puede manejar la conversación a su antojo y eso, acaba dejarlo ver. Ahora entendimos porque vino él y no ella. Es más fácil decirle un no a un conocido, que a uno por conocer. Sobre todo, si te trata de ser tan educado. Edward y yo nos miramos, nuestro talón de Aquiles, lo sabían los Collins, y si lo sabían, es más probable que todas las personas de nuestro entorno ya estén más que enterados.
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- Edward, hermano, es más que necesario considerar la invitación de Alice - comenta una vez más Rosalie, cuando camina por el corredor de la empresa
- Rosalie, ya dije que no - dijo mientras la observaba al entrar a la recepción.
Yo me envié en los sillones para terminar de revisar algunos documentos mientras esperaba que este por tomara una decisión de ir al restaurante o almorzar aquí. Movía mi pastel porque también estaba de acuerdo con mi cuñada, claro que no me gustaría tener una mansión y todo eso, pero Rosalie tenía un buen punto.
- Sabes que la empresa tiene problemas con la imagen - susurraba por enésima vez - podemos ayudarnos con esto
Traía las invitaciones en la mano para verlas con entretenimiento y luego enarcar una ceja. Rosalie vio algo que nosotros no
- ¿Segura que no hay otra manera que puedas colaborar con la imagen de la empresa? - La vio a Rosalie con un poco más de intensidad - Eres la relacionista publica severamente
- Si, lo soy, voy a hablar con la persona invitada - menciono mi cuñada mientras caminaba hacia a mi
- ¿Persona invitada? - contestaba al ver hacia donde iba su hermanita
Yo la vi y ladeé la cabeza para un lado, cogiendo la invitación, ella me viola mientras yo enarcaba una ceja y Edward fruncía su ceño. Definitivamente, no le gustara.
Extra:
POV EDWARD
Prácticamente baje corriendo del auto, por fin podría estar en casa. Sin duda, estaba a tiempo para darle una sorpresa a mi preciosa Bells, pero no queria correr ningun riesgo. A veces, ella podia intuir algunas cosas que hago. Durante el avion, solo pensaba en mi familia, veia todas las fotos que me habia mandado mi esposa. Mi hijo cada vez crecia mas y no queria que perderme de nada que tenga que ver con el pero tengo trabajo y mucho. Suspire, porque en serio consideraba que la empresa nuevamente esta absorbiendo nuestro tiempo. Sin embargo, hoy no queria pensar en nada mas, mi sonrisa se amplio cuando Hans me recibió el maletín que tenía en la mano derecha. Tenía una expresión con una sonrisa enorme y le di un fuerte abrazo.
- Es bueno verte, Hans - le contesta una vez nos separamos
- Ah estado casi una semana fuera de pensamos que vendría después de que la señora
- Uy - musite subiendo las escaleras - la señora, seguro me tiene una sorpresa
- Vaya que si - grito porque ya estaba casi en el segundo piso
- Campanas no tarda en llegar que nadie le diga que llegue.
Me dirigí al cuarto donde estaba lo más preciado para nosotros. Abrí la puerta y justo ya estaba por salir Sue, traía esa compita que le regalo Bells. Se volteo y me dio un enorme abrazo, la salude con emoción, mientras ella me recibió el saco que ya estaba quitándomelo, entonces estire mis brazos para Ethan.
- Esta muy feliz - comentaba Sue cuando lo cargaba y mi hijo soltaba algunas risas
- Lo extrañe tanto, mi campeón - lo acune en mis brazos y tome el biberón
- Hola, sabes que Isabella le gusta darle la bienvenida
- Quiero darle una sorpresa - mencione para distraerme con hijo - por cierto, sé que llegara
- Está bien - inmediatamente se fue. Cerro la puerta con cuidado y yo quedé con Ethan estaba jugando con él, hasta que le di el biberón. Hoy esta despierto, me dejaré con tal admiración.
- Algún día te contare como tuve la suerte de conocer a tu mamá, la mujer más hermosa que he visto. Te amamos un montón, eres lo mejor que nos ha pasado y estoy seguro que la convenceré de darte hermanos, así como yo tengo Rosalie y también Seth. no le vayas a decir nada, pero estoy organizando un viaje para estar los tres, ¿Quieres viajar?
Solo sonreía y apretaba más fuerte mi dedo pequeño. Podía quedarlo viendo, tenía esos ojos, y esa piel tan pálida como mi Bells.
- Mamá ya viene para estar con nosotros, no hay ruido para poder darle la sorpresa
De pronto se escuchaba los pasos de mi esposa, prácticamente también estaba corriendo. Abrió la puerta de un golpe y yo voltee para que viera que estaba con nuestro hijo. Se quedo quieta por unos segundos y entonces me brindo esa mirada que tanto amaba.
Hola a todos los lectores! Hey, que bueno es compartir mis historias con todos ustedes. Agradezco su apoyo con todos los fics, que pongo en fanfiction. Si gustan el pdf de completamente mia que es la primera parte, pueden escribir en los comentarios su correo para que pueda enviarselos.
Siempre juntos, ha sido modificado, solo tiene 10 capitulos, lo colgare los jueves y domingos. Espero les guste!
