¡Disfruten!

Disclaimer: Ni Kaleido Star, ni sus personajes no me pertenecen son de Junichi Sato.

Solo escribo por hobby. No lo hago con el fin de lucro, solo los utilizo para sacar toda mi imaginación.

"Sonrisa"

Convertirse en la nueva estrella del Escenario Kaleido fue un reto para la mismísima Sora Naegino. Es verdad que paso por muchas aventuras, tristezas, alegrías que nunca espero que llegaran y que nunca pensó pasar por ellas, tal vez tuvo tropiezos desde un principio pero gracias a ello pudo salir adelante y no importase lo que le costara, solo quería salir adelante superando cualquier obstáculo que se le apareciese en el camino, ahora sabía el duro camino que le deparo el destino para convertirse en la nueva estrella de Kaleido Star. No obstante, en el proceso, logro hacer grandes amistades y que sin ellos no hubiera logrado llegar hasta donde ahora está.

Si bien, su sueño tan anhelado se cumplió, Sora logro su objetivo… la cual consistía en tener un escenario en la cual no hubiera rivalidad entre los acróbatas en donde pudieran convivir amistosamente compartiendo el escenario, logrando así despertar los corazones angelicales de todos. Empero, Sora creo un escenario perfecto donde logro transmitir una energía tan cálida, una sensación que nadie podía explicar al sentirse inquietos por la interpretación de la chica Japonesa con el papel de Odette con la técnica angelical. Finalmente, para todos, el mensaje de la acróbata Naegino, quedo claro.

Recostada en la colchoneta, Sora seguía recordando los acontecimientos de hace ya algunos meses atrás, instalo una gran sonrisa en sus labios que para su compañero no pasó desapercibido. Su pecho subía y bajaba con rapidez con respiración entrecortada, acto que hizo que se limpiara el sudor de la frente con el antebrazo de su brazo derecho, cerró sus ojos ya que entendía perfectamente que estaba exhausta pero conocía a Leon Oswald quien pedía perfección en cada actuación, no solo eso sino que también exigía en las acrobacias un alto nivel de dificultad.

Leon estaba sentado a unos cuantos centímetros alejado de su compañera la cual la observaba atentamente notando la gran sonrisa en el rostro de la chica de ojos marrones. El peligris la imita dibujando una pequeña sonrisa en sus labios, dirigiendo su mirada hacia el techo blanco, empezó a divagar un poco, no negaba que esa chica era muy especial porque siempre daba lo mejor en cada espectáculo, lograba sacar lo bueno de cada quien, en verdad era una chica de admirar.

Empero, Leon no podía descifrar con exactitud las sensaciones que la chica japonesa le provocaba desde hace un tiempo no muy lejano. Sabía perfectamente que desde un principio no la trato muy bien… pero ahora era su compañera de acrobacia y eso había cambiado completamente sobre lo que pensaba sobre ella. Admitía que era una chica simpática pero no solo eso… también era hermosa aunque tenga sus defectos.

Sora gira su cabeza, fijando su vista en el acróbata la cual no pasó desapercibida para ella la sonrisa que enmarcaba en el rostro de Leon. Anonadada, lentamente se incorpora y gatea hasta quedar frente a su compañero sin que este la notara― ¿Joven Leon, en qué piensa? ―dice sentada a unos escasos centímetros de su compañero ya que se dio cuenta de que estaba sonriendo y eso no era común en él; un chico serio, orgulloso, arrogante y exigente como según ella lo consideraba pero a la vez un buen compañero.

Leon dirige su mirada gris a la chica quien le sonreía jovial esperando una respuesta de su parte― en nada ―desaparece la sonrisa de sus labios y regresa a su expresión de costumbre.

Arquea aún más las cejas― ¿Esta seguro, joven Leon? ―ladea la cabeza algo confundida.

Leon se levanta sin decir nada, el joven acróbata camina a las bancas a buscar entre sus cosas una botella de agua para hidratarse. Mientras tanto, Sora lo seguía con la mirada expectante a cada movimiento que hacia sin entender el cambio de humor del acróbata experimentado.

―Es todo por hoy, Sora ―agarra el morral del asa y dirige sus pasos a la entrada del salón de práctica no sin antes aconsejarle a la joven― te recomiendo que descanses, mañana practicaremos más de lo debido, entendido ―le echa un último vistazo a la chica de cabello violeta.

― ¿Eh? Si, como usted diga joven Leon.

―Bien ―tomando la perilla de la puerta cerrándola detrás de él, saliendo del salón de práctica.

― ¿Ahora que hice? Si lo único que quería saber era en qué pensaba el joven Leon ―recostándose nuevamente en la colchoneta―. Me alegra ver al joven Leon sonreír, nunca lo hace ―Sora coloca una mano en su pecho, la cual podía sentir como latía su corazón. Sintiéndose extraña por primera vez en su vida, por primera vez que podía experimentar sentimientos hacia otra persona― será que… ―sonrojándose.

-o-

Recargado en el barandal de su dormitorio, sus ojos grises admiraban el espléndido paisaje que le regalaba aquella tarde, un espectáculo que la naturaleza le regalaba, si bien, había olvidado el disfrutar del atardecer desde que su hermana Sophie falleció desde ese entonces su vida no había sido la misma. Sintiendo una mirada encima de él, voltea hacia su derecha y observa a unos tres balcones separados a Sora quien le sonreía amigablemente. Enderezándose sin cambiar de expresión se dirige hacia adentro.

― ¿Y ahora? ―se cuestionó la chica― ¿será que le incomode?

―Por lo que vi, es lo más seguro ―el hombrecillo se cruza de brazos.

―Pero no estoy haciendo nada malo, Fool ―voltea a verlo.

―Eso parece ―la mira― pero me da a entender que no te das cuenta de la situación pequeña, Sora.

― ¡Eh! ―ruborizándose. Sora se queda callada, entendía a lo que se refería su pequeño amigo pero ¿Cómo afrontar esa situación?

Incertidumbre.

-o-

Su corazón empezaba a latir más rápido de lo normal, esa chica lo estaba volviendo loco. En primera, esa chica estaba entre sus pensamientos ya que no podía dejar de pensar en ella; en segunda, quería estar más cerca de Sora, y por las demás razones tal vez era obvio para él. No obstante, toma entre sus manos un pequeño libro para pasar el tiempo, sin más sale de su habitación para caminar y despejar sus pensamientos, sin más, estaba dispuesto a aclarar de una vez por todas que sentía por la chica Naegino. Tal vez el destino la puso en su camino para hacerlo feliz, después de todo, ella lo cambio por dentro pero sin que él lo demostrara a los demás.

-o-

Inquietud.

Sora se remueve en su cama, se estaba volviendo loca de tanto pensar, en verdad necesitaba salir a caminar aunque presentía que podría encontrarse al acróbata en el camino. Sin pensarlo dos veces, se levanta y se coloca los zapatos.

― ¡Luego regreso, Fool! ―anuncia.

― ¡A donde crees que vas! ―solo escucho la puerta cerrarse. Suspira resignado.

-o-

Sentado en la arena, Leon leía tranquilamente el pequeño libro que llevaba, disfrutaba de la brisa y el oír del mar al chocar, el ocaso estaba llegando a su fin dando paso al cielo nocturno. No obstante, a lo lejos alcanza a visualizar a Sora quien estaba caminando cerca de la orilla, al verla, noto que estaba feliz. El peligris se levanta y decide alcanzarla para caminar juntos y regresar.

Sora estaba tan ensimismada en sus pensamientos y a la vez jugando con la arena, sin darse cuenta Leon estaba justamente a su lado, lentamente gira su cabeza hacia la izquierda.

― ¿Joven Leon? ―como lo suponía.

―Pensé, que quizás necesitabas compañía ―sin mirarla.

―Gracias... Joven Leon.

La chica Japonesa empezó a ruborizarse y sentir calor en sus mejillas, además de que su corazón empezaba a latir a gran velocidad. Nuevamente aquellas emociones empezaban a apoderarse de ella. Al mirarlo de reojo, pudo observar la pequeña sonrisa que este mostraba.

― ¿Le puedo preguntar algo Joven Leon? Espero no se ofenda ―agacha la mirada.

―Porque debería de ofenderme, no estás haciendo nada malo.

―Bueno… ―coloca sus manos atrás de su espalda para entrelazar sus delgados dedos― es que eso me dio a entender en la hora de práctica, pienso que le incomodo lo que le pregunte.

Leon detiene su andar al igual que Sora― ¿Por qué piensas eso? ―la mira.

―Yo… ―evade la mirada tan penetrante del acróbata.

―Mi sonrisa fue por ti, Sora.

Sora alza la vista, estaba tan sorprendida de lo que escucho― ¿mi… sonrisa? ―dice abriendo los ojos tan expresivos.

―Así es, tú me haces sonreír, al estar cerca de ti me hace estar feliz. Creo que me has cambiado aunque yo no lo demuestre a nadie. Contigo me siento cómodo, así que, deja de pensar que me incomodas. No sé si te lo han dicho, pero eres única.

―Joven Leon, gracias, yo no sé qué decir ―agacha la cabeza― me disculpo por mal entender.

Sonríe― tómalo como un cumplido, si gustas.

Sora sonríe y mira al cielo estrellado― es una linda noche, no lo cree.

Leon asiente. Esa chica siempre lo haría sonreír sin duda alguna.

FIN.

Notas de autora:

Bueno es la primera vez que escribo sobre Kaleido Star la cual es otro de mis animes favoritos, simple y sencillamente me encanta no tengo palabras para describirla. La verdad me fascina la Shipp que hacen Sora y Leon, ya para no aburrirlos más con esto, espero sea del total agrado este one-shot :').

Por otra parte, este fic se lo debía ya hace mucho tiempo a dos amigas a Lesly y a Tania que se interesaron en querer leer este fic; sin embargo, por falta de inspiración y porque me dedique a escribir otros fanfics ya que hasta apenas me digne a darlo a conocer. Espero sea de su total agrado este fic chicas va dedicado con todo cariño a ustedes dos.

Y de ante mano aquel que lea este fic también estaré muy agradecida y espero sea del total agrado. Cualquier comentario, follow y fav son bienvenidos me harían muy feliz saber que les pareció. También acepto quejas, sugerencias, críticas o tomatazos si es que me lo merezco.

Nos vemos.

Hasta la próxima.