Ladies and Gentlemen!
Desde que conocí los intereses románticos de Seigi por Tanimoto, no pude evitar quedarme pensando y esperando que cierto evento se pudiera apreciar en el anime pero a falta de esa parte, es que he decidido escribir algo relacionado a lo que realmente me hubiera gustado ver. Saber cómo sería la primera reunión o como es que se conocerían Tanimoto-san y Richard. Siendo sincera, esta idea me agrado bastante y de algún modo, se me hizo un poco divertido por las palabras que Richard pueda tomar. ¡Aquí esta el resultado de aquellos pensamientos!
It's showtime!
Aclaración: The Case Files of Jeweler Richard no me pertenece. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.
* Jewel of love *
En el momento que Tanimoto Shouko conoció a Richard. Esta no pudo evitar reprimir aquel pequeño gesto sorpresivo que no pudo cubrir su pequeña boca que formaba una "o" con sus manos, al igual que levemente sus mejillas se pintaban de un adorable rosado. Los ojos brillosos, era lo que le la hacía delatar más su expresión que no pudo evitar molestarse un poco Seigi y hacer un pequeño puchero de molestia mientras subía sus manos a su pecho y miraba a otro lado un poco molesto. Que aquel primer encuentro entre ellos sea de esa forma, le hizo pensar de una manera un poco tonta que así había sido siempre con algunas clientes que llegan en busca de una bonita piedra y terminan saliendo del local un poco más felices de lo que ya son. Aquellas mejillas sonrojadas como aquella tonta sonrisa en su rostro. Lo había visto en todos los rostros de las chicas pero que esta vez fuera con Tanimoto-san, era un poco molesto.
Aquel pequeño gesto que fue bien percibido por Richard que había mirado con atención a su amigo al momento que llego a su trabajo de medio tiempo junto con su compañera de universidad. Como siempre, la había saludado como caballerosidad y con una gran sonrisa en su rostro al saber que ella era quien ocupaba el corazón de su querido amigo. Claro, estaba acostumbrado que recibir todas las atenciones de las chicas, en especial las jóvenes casaderas que se sonrojaban y sonreían con una gran bella a pesar de que sus prometidos o algún chico que estaba interesada en ellas, estaba justamente a su lado. Lo había visto tantas veces que justo ahora que sucedió, no reprimió una pequeña sonrisita ante aquel nuevo sentimiento que se había formado en Seigi que realmente sería interesante ver hasta donde era capaz de llegar por ella.
Hizo una pequeña reverencia al momento que tomaba su mano y la besaba con cuidado. Un pequeño sonrojo se formo en Tanimoto.
-Es un placer conocerla Mademoiselle -Hablo con suavidad y con una pequeña sonrisa en su rostro al momento de alzar su rostro y poder verla un poco más de cerca. Qué buena elección había tenido Seigi. Era una chica linda.- Es un gusto al fin poder conocer a la chica de la que Seigi no ha parado de hablar desde el momento que la conoció
-¡Richard-san! -Grito un poco Seigi para llamarle la atención.
-¿O es que acaso miento? -Sonrió Richard para dejar con delicadeza la mano de Tanimoto-san y ver a su amigo.- Es una señorita bastante bella, Good for you
-No he hablado mucho de ella -Se quejo Seigi.- Solo te dije que tenía una compañera nueva de la universidad que me acompaña a ver unas piedras preciosas
-Claro que lo hiciste, siempre decías que era una linda compañera -Hablo sin mentir.- Ahora entiendo porque me pides permiso para poder tener unos días más de descanso -Richard subió su mano a su mentón, como si estuviera pensando pero aquella traviesa sonrisa de su rostro, no pudo escapársele a Seigi.- Seigi, si me hubieras dicho con ella, yo hubiera comprendido y te hubiera otorgado más días de descanso, ahora siento que me veo como un mal jefe a los ojos de tu compañera
-¡Richard-san!
Hubieran seguido con aquella pequeña discusión que se formo hasta que se detuvieron por una pequeña risita que se escucho al fondo y que era muy probable, que se olvidaron que había una tercera persona entre ellos. Miraron con atención a Tanimoto que no podía parar de reír, incluso pequeñas lagrimas salieron de sus ojos y se ofrecía un poco de aire con su mano. Tanto Richard como Seigi se quedaron mirando un poco confundidos hasta que fue ella quien detuvo las risitas y limpiaba con cuidado sus ojos de aquellas lagrimas antes de que quisiera escurrir el maquillaje de su cara.
-Lo lamento -Se disculpo Tanimoto-san.- Pero es que, realmente me alegra que realmente ustedes dos se llevan demasiado bien -Sonrió.- Estaba un poco preocupada sobre cómo era la relación entre ustedes dos pero al parecer, son más que solo amigos, parecen como mejores amigos -Hizo una pequeña reverencia.-Mucho gusto en conocerte Richard-san, Seigi me habla mucho de ti como de este maravilloso trabajo de medio tiempo que tiene, es realmente un honor al fin poder conocerte, el hombre de hermoso rostro pero que las joyas, pueden tener el significado apropiado para los sentimientos de las personas que ayudan a unir y descubrir verdades
-Al contrario pero por favor, pasa y siéntate -La invito a pasar, se hacia un lado y le ayudo a sentarse. Inmediatamente se sentó frente a ella, desabotono algunos botones de su saco y se acomodo en el pequeño sillón.- Y cuéntame todo sobre tu persona, me gustaría conocerte un poco más -Miro a Seigi con una pequeña sonrisa.- ¿Podrías preparar un poco de té? Creo que sería una muy buena idea que ella probara la especialidad de la casa -Le guiño el ojo.-Te lo encargo
Seigi solo suspiro mientras caminaba un poco desganado a la cocina. Escucho la pequeña risita de Tanimoto-san y como hablaba en voz baja a Richard. Con aquella educación que le hacía presumir en ese momento, de aquellos buenos modales de los que era merecedor. Ahora podía comprender muy bien cómo es que a las chicas que siempre llegaban como de las que siempre solía encontrarse cuando caminaban por las calles, siempre sonreían con aquella boba sonrisa. Por primera vez en la vida, fue que sintió el pecho dolerle un poco. Aquellos celos que empezaron a molestarlo mientras más escuchaba a Tanimoto-san soltar. Prefirió soltar un suspiro pesado y caminar a la cocina. Si quería jugar con fuego, así seria.
-Seigi es un buen chico -Hablo Richard una vez que Seigi realmente se fuera a la cocina.- Con mucha paciencia y cariño, ese chico torpe pero con buenos sentimientos de superhéroe, se convertirá en un excelente partido -Tanimoto sonrió.- Se muy bien que te ha dicho sus pensamientos y no creas que hago todo esto para ayudarlo aunque de cierta manera, así es, puede llegar a ocultar sus sentimientos, puede llegar a sentirse solo, lo único que necesita, es una buena mano que le ayude a seguir caminando y estoy seguro que a tu lado, seguramente cumplirá con cualquiera expectativa como plan a futuro que un día llego a planear
-Parece que lo conoce realmente bien -Sonrió la chica, miro aquella ventana de la pequeña salita.- Seigi ha sido un buen chico desde que lo conocí, nunca sería capaz de hacer daño, es una persona muy importante para mí como también se que lo es para ti, prometo cuidarlo solo pido un poco más de tiempo así que hasta entonces ¿Podrías cuidarlo por mi?
-Seria un honor señorita Tanimoto-san
Seigi llego con varias tazas de té como con variedad de bocadillos que a Richard no pudo evitar que la boca se le hiciera agua al ver aquel pudin. Era un verdadero festín que no pudo evitar soltar un grito de satisfacción, sonreía en cada pequeño bocado y empezaba hablar sobre algunas otras cosas. El ambiente se volvió un poco más cómodo entre los tres que entre broma y broma, empezaban a olvidar lo que había pasado desde un principio. La chica realmente quedo impresionada ante aquel té, sin duda, era realmente delicioso y la selección de dulces, había sido estupenda. Miro a Seigi de reojo mientras sonreía ante algunas palabras de Richard, realmente se esforzaba. Pensar que él era el chico perfecto que le podría enseñar sobre lo que era el amor, no le resultaba nada mal. Una cara conocida para un trabajo realmente complicado. Tanimoto-san fue la que se ofreció a llevar las pequeñas tazas a la cocina como para lavarlas. Richard se llevo a un lado a Seigi quien solo negó divertido, al no poder comprender lo que su jefe estaba pensando, escucho soltar un pequeño suspiro y como lo miraba.
-No estoy interesado en Tanimoto-san y lamento si lo que hablábamos sonaba como alguna burla o reto para ti -Sonrió.- Es una chica bastante linda pero sé que el corazón de ella ya está ocupado, realmente me alegro que decidieras ser feliz con ella, aunque ahora se vea como un plan a futuro, espero que nunca abandones este sueño -Le dio una pequeña palmada en el hombro.- Te mereces lo mejor y como tu amigo, te apoyare en todo lo que sea necesario, se feliz Seigi, nunca dudes de ello
Seigi sintió retumbar aquellas palabras en su pecho. Se sentían como las palabras que un hermano mayor le dice a su pequeño hermano de aquellas platicas de infantes donde solo veían el atardecer y prometían el seguir siendo amigos y compañeros. Donde realmente quería ver crecer a su pequeño hermano y si fuera posible, que este alcanzara una cima mucho más alta de la que él se encontraba. Seigi no pudo evitar soltar una pequeña risita y se lanzaba abrazar a su amigo extranjero. Tal vez sean aquellas pequeñas costumbres que se le estaban pegando pero poco le importaba.
-Gracias por apoyarme siempre Richard-san -Murmuro. Se separaron con cuidado y volvió a sonreír.- ¿Podría irme antes? Me gustaría acompañar a Tanimoto-san hasta su casa o a la parada más cerca
-Adelante -Sonrió.- Sigue peleando Seigi
Richard se despidió de Tanimoto-san con la promesa de que la próxima vez, de igual manera pudieran hablar como lo había sido este día. Ella siempre sería bienvenida, incluso si algún día, ella decidiera entrar por esa puerta como una cliente más en busca de una joya preciosa para un día especial. No pudo evitar pensar en ese momento, que tipo de joya sería mejor en ella. Subió su mano a su mentón para pensar. Bueno, aún tenía mucho tiempo para pensar en ello. Soltó un pequeño suspiro. Tener a una mujer tan increíble a su lado, junto con un hombre tan fuerte y heroico como Seigi, realmente sonaba como un buen final de un cuento de hadas.
-Una mujer a su lado -Murmuro. Aquel primero amor que encontró con aquella dulce y tierna joven que su familia se encargo de espantar. Sin duda, nunca haría lo que sus padres hicieron con él. Tal vez se tarde en encontrar a la indicada. No podía ser ahora pero tal vez mañana. Encontrar a una mujer increíble que decidiera quedarse a su lado por amor y no por interés. Sonrió.- Tal vez algún otro día pueda encontrar a esa joya preciosa que ilumine mi camino y me ayude a no caerme, eres realmente afortunado de encontrara una mujer así, buena suerte mi querido amigo
Soltó una pequeña risita. Se metió al pequeño cuarto que estaba cerrado bajo llave y empezó a buscar catálogos de joyas. Ralamente le emocionaba eso.
¡Muchas gracias por leer!
Si, realmente me hubiera gustado ver algo así en el anime pero ya que no lo pasaron. ¡Para eso existe la imaginación y las palabras! Para poder plasmar aquellas ideas o pensamientos que se nos ocurren. ¿Piensan igual que yo?
No olviden seguirme en mi página de Facebook : Anzuzu Dragneel.
El Link de mi página, como el demás redes sociales, la encuentran en mi perfil de fanfiction.
Por cada comentario el escritor desvelado tendrá una gran sonrisa en su rostro y más energías al seguir escribiendo.
Nota importante: El sitio de Wattpad, es usado como medida de precaución ante el anterior robo de historias que se sufre. Por favor, de apoyar a su escritor favorito, nunca intenten copiar las historias en otros sitios y usarlos como suyos, recibirán grandes sanciones por parte de la comunidad como la falta de respeto que se podrían ganar. Solo obligan a que nosotros como escritores, ya no confiar en ustedes, dejar de escribir y en caso mucho más grave, eliminar nuestras historias.
¡Nos vemos a la próxima!
Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Viernes 27 de Marzo de 2020
