Prólogo: Una simple chica del mundo moderno.
2 de febrero, 2017.
Lugar: XXXXX
Este era un dia como cualquier otro, un jueves cualquiera. En una casa común y corriente, una alarma despertador de un teléfono sonó sobre una mesa de noche. Al lado se encontraba una cama como cualquier otra, y debajo de sus sábanas, una chica igual de normal que todo en su alrededor se encontraba dormida. O al menos, eso hasta hace unos momentos antes de que su celular sonara.
-Uuuuuh.- Soltó un gruñido mientras, muy cansada, se empezaba a levantar para tomar el teléfono. -Callate, maldita cosa.- Dijo mientras apagaba la alarma.
Bueno, era un jueves común. Era hora de levantarse.
Fue hasta su baño para lavarse la cara, y noto su cara algo cansada, sus cabellos castaños y largos totalmente desordenados, las ojeras algo visibles bajo sus ojos celestes. Se había quedado despierta hasta tarde la noche anterior para lograr terminar unas tareas que tenía de la escuela. Hoy tendría que comprarse un café para poder aguantar sus dia. Encogiendo los hombros, decidió ir directamente a la ducha.
Después de unos minutos, la chica salió, y se vistió con el uniforme de su escuela, y sobre este un hoodie blanco con detalles plateados. Se peino el cabello, recogiendolo en una coleta, se puso sus gafas, y salió a la cocina, dispuesta a tomar su desayuno.
-Buenos días, Mamá.- Saludó a la mujer, la cual en ese momento se preparaba para ir a trabajar.
-Buenos días, Kiran. ¿Dormiste bien?- Cuestiono su madre, mientras esta toma un plato, donde estaba el desayuno de la chica.
Kiran no sabria que hacer sin su madre, la cual se levantaba temprano para prepararles el desayuno a ella y a su familia, además de prepararse ella misma para ir a trabajar.
-Dormí bien, muchas gracias.- Tomo el plato y se sentó en la mesa a desayunar.
-Que bien, linda. Espero que no te hubieras quedado hasta tarde haciendo tarea o jugando tus jueguitos como siempre.- Soltó una risita la mayor, mientras se dirigía a la sala para tomar sus llaves.
-¡Mamá!- Se quejo la chica. Aunque no podía negar que era verdad, porque siempre, si no era por sus tareas, era porque se quedaba jugando videojuegos o leyendo hasta tarde. Además, su madre podía leerla perfectamente.
La mujer solo ríe y se acerca a darle un beso de despedida en la frente a su hija. -Cuidate mucho y mucha suerte en tus clases. Te amo.- Se separa y sale de la casa.
-Gracias. Nos vemos en la tarde.- Dice mientras la puerta se cierra, y suelta un suspiro, terminando de comer su desayuno.
Se levanta y deja su plato en el lavavajillas. De cualquier forma, o ella o su hermano, según quien llegue primero, se encargará de lavar los platos, pues sus padres llegaban tarde del trabajo, era lo minimo que podian hacer.
Fue hasta su habitación a recoger su mochila y su teléfono, y al revisar este último, lo vio.
2 de Febrero.
¡Hoy era el dia!
-¡Es hoy!- Gritó emocionada, mientras se sentaba en la cama. Hoy era el dia donde saldría la aplicación, el juego gacha de una de sus sagas favoritas. Fire Emblem.
Cuando vio en ese directo que sacaran un juego donde podría jugar con los personajes de esa saga, se emocionó tanto que no podía contener sus gritos de emoción (y ganándose también un regaño por parte de su hermano). Poder jugar con Lucina, Ike, Ephraim (aunque estos últimos no esten aún confirmados…). Eso le emociona casi tanto como la salida de Shadows of Valentía (Ya que tuvo que jugar una versión extrañamente traducida de Gaiden, pero eso es historia de otro dia).
Abrió la App Store y escribio el nombre del juego. Aún tenía algo de tiempo antes de ir a la escuela, asi que decidio descargar la aplicacion. Después de uno o dos minutos, la aplicación estaba lista para ser abierta.
Pero al momento de entrar a esta, la pantalla de inmediato se oscureció.
-¿Uh? Que raro, tal vez se corrompió la aplicación.- Intentó salir del modo de pantalla completa para poder regresar a home, pero su teléfono no parecía reaccionar. -Tal vez se apagó…- Apreto el boton de apagado, pero tampoco reacciono.
Se estaba preocupando, no por no haber podido instalar la aplicación, si no porque ¡¿Y si se había quedado sin teléfono?!.
En eso, su movil empezo a hacer un ruido extraño. De la impresión soltó esta, y parecía que al momento de caer al suelo… ¡¿Eso es un portal que salió del aparato?!
-¡¿Que que caraj-?!- Antes de que pudiera decir algo, el portal pareció empezar a arrastrarla hacia este. -¡No, no, no, no!- Estaba entrando en pánico. ¡Eso no debía ser normal! -¡Ayuda!
Finalmente, la chica acabó entrando al portal, y justo entro, la habitación quedó en silencio, no habiendo rastro alguno de ella.
Antes que nada, esta es la primera vez que hago un fic en mucho tiempo, y mucho menos, de Fire Emblem. Realmente espero que hayan disfrutado del fic, y si hay alguna sugerencia o algún error que tal vez se me pasara por algo, no duden en dejar un comentario.
También, esta historia la empece a escribir como una forma para desaburrirme, ademas de que no soy alguien constante, debido a que generalmente tengo muchos deberes. Intentare de cualquier forma ir escribiendo esta historia si es que a la gente le gusta.
Muchas gracias por leer y nos vemos en el siguiente capitulo~.
