ok... si... vine con algo mas... lo siento... sigo trabajando en los otros, pero era obvio que hasta que no sacara esta idea de mi cabeza no podria seguir con las otras...

este fic esta terminado, 100% ya, lo subire en dos partes, bueno dependiendo si les gusta, igual el corte puede dejarse alli por si acaso...

notaran la armadura de Iron Man es la ultima vemos en las peliculas, porque? porque me gusto XD lo siento... espero lo disfruten... y en serio amaria leer sus opiniones...

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Estaba rodeado, no tenía escapatoria, aun así continuo peleando con agresividad, el escudo dio de lleno en un soldado de Hydra, y regreso a él, se lanzó al suelo y rodo cuando una bomba aturdidora fue lanzada y la esquivo, se levantó y atesto el golpe en la nariz de otro, una patada, otro golpe, el escudo, más golpes, una corriente eléctrica recorrió su espalda, arranco el aparato de su piel y lo lanzo a otro hombre que no resistió demasiado y cayó al suelo, 15 hombres salieron de otro pasillo, recibió el impacto de un golpe en un costado de su quijada, respondió con otro, se lanzaron sobre él y lo inmovilizaron, una aguja en su cuello, y todo se volvió negro.

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Mal… todo estaba mal, Steve fue llamado por SHIELD, mal; era una misión de reconocimiento en una base que posiblemente era de HYDRA; el equipo acompañaría al soldado eran infiltrados, demasiado mal; para cuando la información llego a los vengadores Rogers ya tenía 2 horas de haber salido del país, Clint manejaba el quinjet a toda velocidad; Natasha ajustaba sus armas, verificando sus municiones, lista para saltar al ataque cuando llegaran; Bruce mantenía la calma por ese momento, también listo para atacar mientras hablaba con Thor en suma seriedad; y Tony, Tony daba vueltas, toqueteaba su reactor con nervios, mientras rezaba a todo lo que estuviera arriba que llegaran a tiempo.

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La batalla se llevó a cabo fuera de las instalaciones, el equipo de HYDRA los había emboscado, la tecnología que usaban era capaz incluso de desviar los rayos que Thor lanzaba contra ellos, Nat disparaba, cada bala llevaba consigo una víctima, abriendo camino para todos, las flechas de Clint daban en los puntos claves listas para activarse a la señal y ocasionar la explosión en la sede; mientras tanto, Hulk gruñía y lanzaba soldados y vehículos por el aire, Ironman sobre volaba el espacio, buscando el punto de concentración de energía que desactivaría el campo que rodeaba el lugar, para así ingresar a la base.

-dos grados a la derecha señor – la voz de la IA resonó en su casco y se ilumino frente a él la ubicación exacta del punto, apunto según instrucciones un pequeño misil, y la explosión ocasiono que el lugar brillara en azul y el escudo desapareciera.

-bien hecho Jarvis… -atravesó una de las ventanas entrando a una habitación vacía, donde varios uniformes de sus enemigos estaba regados – perfecto – dio dos toques a el reactor y la armadura se recogió en el, rápidamente se puso el uniforme, una gorra y salió del lugar infiltrándose con cuidado por los pasillos, corriendo entre sus enemigos.

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-necesito apoyo… - la voz femenina de Nat resonó en los aurículas de sus compañeros – alguien ha visto al grandote? – el gigante verde hizo aparición saltando sobre una guarida camuflada y destruyendo las armas – olvídenlo ya está…

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Tony se movía con sigilo entre los pasillos, escuchando entre las puertas, un grupo de hombres sacaba a uno con bata de una habitación.

-no… fue un accidente… creí funcionaria… -lo llevaban a rastras mientras suplicaba.

-tu trabajo era debilitar el suero…, sacar la sangre para usarlo…, no hacer lo que hiciste, HYDRA no perdona…

El terror inundo los sentidos de Stark, siguió a esos hombres y escucho el disparo que acabó con la vida del otro.

-esto no le agradara al alto mando, lleva los resultados arriba – gruño uno de los tipos – informa lo que paso, yo vigilare el cuerpo

El cuerpo? Acaso Steve estaba?, no… ellos estaban molestos por algo, algo había salido mal, no era lo que querían, el otro hombre salió del lugar y en silencio lo noqueo quitándole los papeles, entro a ese cuarto y disparo al otro, regreso sobre sus pasos al cuarto de donde habían salido, un laboratorio, camino hasta la camilla del medio donde estaba el sujeto, el traje se veía holgado como si el cuerpo dentro no fuera tan grande para ajustarlo, rodeo la camilla y abrió sus ojos con sorpresa.

Imposible…, un largo cabello rubio, rodeaba unas facciones femeninas y delicadas, acerco su mano al rostro y abrió sus parpados solo para comprobar un azul destellante tras ellos, el cuerpo se movió al tibio tacto, y parpadeo confuso.

-Tony? – la voz era suave y delicada –

-Cap?... –susurro aun en shock

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Había activado la armadura y tomado el delicado cuerpo, saliendo de la base, el equipo acabo con lo que pudo y ahora iban todos en la nave rumbo a la torre, se había informado a SHIELD de lo que había pasado, omitiendo el asunto principal, Bruce leía lo que Tony había sacado de la base.

-pues básicamente según esto intentaron crear algo que contrarrestara el poder del suero, quería debilitarlo para poder inducir alguna clase de control en su mente y volverlo un arma... o quizás algo peor… - el doctor suspiro-

-esto es…. Es… -la viuda observaba a la chica aun adormilada entre los asientos, recostada en el hombro de Stark-

-increíble… no sabía que en este mundo tuvieran la capacidad de hacer estas cosas –completo Thor con sorpresa- así que básicamente el amigo Steve es ahora una amiga? –Murmuro con una sonrisa-

-esto no es broma grandote – por primera vez Stark no estaba para juegos o chistes, observaba a la chica dormitar en su hombro con preocupación, Jarvis había escaneado el cuerpo y había detectado gran cantidad de sedantes en el mismo, por eso la chica se mantenía en ese estado – no sabemos aún que más cambios puedan traer… y no podemos tampoco regar esta información… Steve está en riesgo hasta que logremos saber que pasa…

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Cuando llegaron a la torre el equipo, como familia que era, empezó a trabajar. Clint se comunicó con la agencia informando que todo era un éxito, copiaron los informes robados y los llevo a la agencia como evidencia de lo que querían hacer y no lograron; Nat y Thor en cuanto garantizaron el éxito de misión, se escabulleron y regresaron a la base de HYDRA para buscar evidencias o algo que les ayudara a revertir lo que había pasado.

Mientras tanto Bruce estaba en el laboratorio, había tomado una muestra de sangre de la ahora capitana y estudiaba los informes obtenidos en base a eso.

Y Tony estaba en el cuarto de la misma, al parecer el suero seguía funcionando en parte porque su cuerpo había desechado el sedante demasiado pronto, aunque seguía medio atontada en la cama, el traje estaba tirado en una silla a su costado, Nat se lo había cambiado y le había puesto una de esas franelas blancas que ahora quedaban enormes en el frágil y pequeño cuerpo, sentado a su lado detallo a quien era su amigo hasta hace unas horas.

El cabello rubio era liso, brillante y largo, había notado cuando la levanto que llegaba a el inicio de un perfecto trasero, al menos eso no se había perdido; los labios eran ligeramente más gruesos y se veían suaves al tacto, pestañas más largas y negras delineaban su ahora más redondeados ojos, el color tampoco se había perdido; el rostro era netamente femenino, no quedaba nada masculino en él, su cuello era largo, estilizado y fino; un par de pechos de buen tamaño se escondían bajo las sabanas la cubrían, se veían perfectos aún bajo la seda, trago grueso y se levantó de donde estaba sentado, salió al balcón y se apoyó en el barandal cerrando los ojos.

-qué diablos piensas Stark – se reprendió a si mismo mientras miraba a la nada.

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Steve se observaba en el espejo, cuerpo completo, era más alta que antes del suero, pero más baja que con él, de eso estaba seguro, pero era… era una mujer… un par de ojos grandes y expresivos se abrieron con sorpresa, una mano fina y delicada imito el movimiento que mandaba su cerebro y acaricio su mejilla, pómulos marcados, facciones suaves, labios carnosos, bajo por su cuello, su piel seguía siendo su piel, tal como la recordaba, pálida y suave, pero MAS suave, bajo sus dedos por su costado, cintura femenina, sus ojos se recorrieron hacia abajo, un par de piernas firmes y estilizadas salían de debajo de la larga camisa llevaba, para completar en un par de pies pequeños y delicados como sus manos, subió su vista de nuevo, sus manos rodearon su pecho y abrió más sus ojos si era posible, haciendo que sus mejillas adquirieran un tono sonrosado.

-podrías dejar de hacer eso? Me estas excitando – Tony estaba junto a él, en apoyo, trato de soltar la frase con su toque juguetón para relajar el ambiente, pero no contaba con el sonrojo que inundo esas bellas mejillas, craso error, era jodidamente adorable.

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Uno diría que después de 2 días del incidente se acostumbraría a tener a una Capitana América, pero no.

Bruce a penas dormía, evaluando químicos y frascos que Nat y Thor habían recuperado de la base, la mujer se encargaba de que el hombre descansara y se alimentara correctamente y le apoyaba en su trabajo hasta donde su conocimiento daba.

Thor por su lado había regresado a Asgard, en busca de libros que según el contenían información sobre prácticas del cambio de cuerpo y a consultar a su hermano Loki que conocía todo ese material.

Clint por su parte se mantenía cerca de SHIELD cumpliendo sus misiones y la principal, resguardar el secreto de su ahora "amiga", manteniendo informado al equipo de posibles sospechas.

Mientras tanto Steve llevaba mejor ropa, para comodidad de ella y para desgracia de su niñero Stark que había descubierto que efectivamente su ahora compañera tenía un increíble cuerpo llamativo y seductor por donde se viera, las blusas eran holgadas pero aun así sus pechos resaltaban; sus caderas más pronunciadas se veían provocativas en los Jeans ajustados que Natasha le había conseguido, y ese maldito cabello, siempre lo llevaba recogido pero él sabía que era una cascada de oro en la que se moría por pasar sus manos…, ajustar sus dedos en ellos, obligarla a alzar el rostro y besar esos carnoso labios, saboreando esa boca y haciéndola gemir su nombre con esa perfecta voz que ahora poseía.

-de nuevo lo haces… -Tony parpadeo confuso cuando la dulce voz de Steve lo saco de su ensueño- de nuevo te me quedas viendo fijamente, tus ojos inexpresivos como si no lo hicieras, perdido en tu cabeza

Anthony suspiro y se levantó de su asiento, murmuro una disculpa y regreso a su taller, definitivamente debía controlar su cabeza delante de él.

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La noche era hermosa, suspiro resignado y entro de nuevo a su cuarto, salió del mismo y camino a la cocina, se sentía solo, sola, ya ni sabía cómo referirse a sí mismo, lo cierto es que no tenía como ocultarlo, era una chica, lo supo en la primera ducha que tomo, aun el recuerdo la hacía sonrojar, tenía ahora un cuerpo fino, más ligero, la ventaja sin duda era que aún conservaba su resistencia y agilidad, así que podía defenderse, lo malo es que de alguna forma extraña se sentía frágil, entrenaba todos los días, pero ahora su cuerpo se marcaba a los golpes, sufría los maltratos y no tenía tanta fuerza en sus puños, suspiro de nuevo mientras cocinaba.

Aun a pesar de todo estaba agradecida, sus compañeros la protegían de cualquier curioso, y aunque no podía salir de la torre, se sentía segura, además ellos estaban dando todo por solucionar lo que había pasado, mientras cocinaba algo para ella y Tony; que eran los únicos estaban en la torre, salvo Bruce que no salía del laboratorio; regreso sus pensamientos hasta hace unos días… entre preguntas y respuestas todos estaban tratando de entender el cambio, lo incomodo llego al hablar de su cuerpo, obviamente tuvo que explicar que TODO era femenino ahora, y un examen exhaustivo comprobó que si, efectivamente ella era una mujer en cualquier aspecto interno o externo, Bruce estaba anonadado al ver los resultados, pero aun así le apoyaron en todo, Nat era su apoyo principal, explicándole todas las cosas femeninas ella debía saber.

Camino silenciosa por el lugar hasta llegar al taller, Jarvis le dio el acceso cuando ella no pudo marcar el código por llevar una bandeja con alimentos, si bien ella era más fuerte que una mujer promedio, no lo era tanto como debería, al parecer el suero ya no existía en cantidad en su organismo como antes, era obvio, su recuperación no era rápida, era como si el mismo bajo su calidad en ese nuevo cuerpo, eso según palabras de Banner.

-Tony… -saludo caminando hasta la mesa y coloco la bandeja junto a él, miro curioso los planos en los que el genio trabajaba, al parecer era una versión femenina de su antiguo traje, no pudo evitar sonrojarse y sonreír con ilusión– y eso?

-pensé que mientras estés así, no se… deberías tener algo que usar y que te proteja… -murmuro sin mirarla, últimamente solía evitar esos preciosos y cautivantes ojos – ya sabes, no queremos malograr ese lindo cuerpo, y como Bruce no está muy seguro del asunto del suero pensé en hacer una aleación de tela con metal, algo como una armadura que te cubra.

-gracias – susurro en voz baja, sabía que tras esas bromas y sarcasmo Tony lo hacía por preocupación real y sincera, se sentó en el borde de la mesa observando el trabajo y de forma natural cruzo sus piernas.

El moreno desvió sus ojos a eso, y los clavo en sus muslos, trago grueso de forma inconsciente, y subió por el cruce que hacían sus piernas hasta sus caderas; mientras evaluaba la nueva posición, ella usaba un jean ajustado, que marcaba a la perfección su silueta aunque la larga y grande camisa usaba no ayudaba mucho a ver más que eso.

A Steve le parecía completamente fascinante la forma como la manzana del cuello de Tony subía y bajaba cuando tragaba la comida había llevado, la piel morena siempre había destellado de esa forma? Y además, que era ese aroma embriagante que rodeaba al hombre, ese aroma masculino, combinado con olor a metal, café y grasa de trabajo.

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-la magia del centro es algo que no conocemos del todo, incluso Loki no logra entender el asunto, combinaron sus experimentos con el poder del centro y debido a eso…. –Thor hablaba con calma y seriedad mientras tenían el libro abierto en la mesa de la sala y todos observaban.

-no es posible revertirlo…. –la suave voz de Steve rompió el silencio, extrañamente tenía ganas de llorar, después de un mes de investigación tratando de entender todo, habían dado con un punto muerto y clave, magia y ciencia combinados, como diablos saldría de esa ahora.

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Ella ahora estaba en el balcón del pent-house, la noche estaba frente a ella, hermosa y burlándose con su calma, durante el día estuvo escuchando los reclamos del director Fury, al fin le habían informado la verdad, después de todo no tenían a donde escapar si el asunto era permanente, aunque se había acostumbrado a ser mujer y se había aceptado como eso, la pequeña esperanza de regresar a lo que era se había esfumado dejándola vacía y sin nada, justo como cuando despertó del hielo, habían movido todo tan rápido, nueva identidad, nuevo guardaropas patrocinado por Pots y oficialmente era Stephanie Rogers, le abrumaba lo fácil con que se habían olvidado de Steve.

-Steve – la voz masculina la había sacado de su letargo, giro su rostro y se encontró con Tony, él se veía cauteloso y reservado como si temiera cometer un error – se cómo te sientes….

-no… no lo sabes… -respondió de vuelta en un suspiro frustrado, no quería pagarla con él, Stark la había apoyado en todo, la había cuidado, y aun así no podía evitar su tono.

-tienes razón… no lo sé… -el moreno se sentó a su lado en el mueble y observo donde ella miraba antes, admirando los rascacielos que tenían de vista – pero puedo saber que te sientes perdido, puedo leerlo en tus ojos, por eso creo que es bueno recordarte que a pesar de todo sigues siendo tu… es… bueno solo es otro cuerpo si?... – hablaba nervioso como si quisiera animarla pero sin saber cómo – ya sabes… velo de esa forma… eras un flacucho enfermo, te pusieron el suero y adquiriste un cuerpo grande fuerte y musculoso, y ahora, bueno ahora tu….

-otro cuerpo dices? –no pudo evitar reír sincera, sin duda él tenía razón en un punto, él había pasado muchos cambios en su vida y su cuerpo, este no era si no otro más, le sonrió con sinceridad – gracias… ya sabes… -llevo una mano a su cuello nerviosa intentando responder a la duda en los ojos de su acompañante – por apoyarme en todo, por cuidarme… a pesar de todo siempre estuviste más que todos… y sin burlas… en serio lo agradezco…

Él tenía que decir algo, en serio tenía, pero esa risa tan suave, esa sonrisa hermosa, y esa voz agradeciéndole, diablos Stark… di algo, y respóndele.

-para eso estamos –susurro, y entonces los ojos chocolates conectaron con los azules, y de alguna forma, supieron todo estaría bien.

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Pepper sin duda era una gran mujer, y gran ayuda, con ella y Nat había aprendido a sobrellevar y entender el nuevo funcionamiento de su cuerpo, por ejemplo, la CEO le había explicado que cada menstruación era diferente, que nunca se sentiría igual, y que sus hormonas seria diferentes cada mes; eso le explicaba el porqué de repente estaba llorando en su habitación por el simple hecho de que Tony no le había dicho que se veía linda con su nueva blusa, mientras que los demás la habían elogiado.

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Con el paso de más días Tony tenía que admitir que se portaba estúpido, el mismo había dicho que Steve seguía siendo el, que solo era una clase de cuerpo diferente, y aun así, allí estaba tomando las medidas al cuerpo de un Steve Rogers femenino, y no solo eso, era el jodido mejor cuerpo femenino que se hubiera atravesado en su camino, que mierda le pasaba? Él era un playboy, entonces? Porque diablos sus manos temblaban sobre la cinta métrica, cada vez que rodeaba la cintura, los brazos o sus, joder en serio eran hermosos pechos, como sería verlos sin nada de por medio?

Mientras tanto Steve se mantenía firme, evitando moverse demasiado, sabía lo importante que era ahora que el traje quedara perfecto, ya había aceptado su nuevo cuerpo y había aceptado el hecho de que Tony se preocupara y le dijera que ahora el traje era prioridad; pero sobre todo evitaba moverse porque el calor que desprendía el cuerpo de su compañero la atraía como un imán al metal, el moreno se agacho a sus pierna, rodeo el muslo con la cinta, ella solo usaba un short suelto y ligero para aligerar el trabajo, entonces… paso.

Sin querer la mano del hombre rozo la fina y suave piel, había evitado por todos los medios hacerlo para no incomodarla, pero lo que jamás imagino fue ese cosquilleo en sus dedos a ese roce, y menos aún la corriente eléctrica que los hizo temblar a ambos, incluso más intensa que aquella existía desde que se conocieron.

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-ritmo cardiaco constante – la voz mecanizada de la IA iba dando el reporte, mientras Tony y Steve peleaban en el rin, el ultimo llevaba en su mano el pequeño brazalete que enviaba la información a Jarvis – su pulso es estable, y sus músculos se mantienen firmes de una forma saludable, es efectivo, el cuerpo de la srita Rogers ha recuperado su fortaleza y se adecuo de forma perfecta al suero recuperado por el doctor Banner.

El reporte los hizo sonreír a ambos, en vista de que al parecer no tendrían solución al nuevo cuerpo, en los tubos recuperados en aquella misión hace meses, Banner encontró muestras de la sangre de Steve antes del cambio, por lo que pudo generar nuevamente una versión del suero de súper soldado, así que ahora, lejos de ser una chica algo fuerte para su complexión, volvía a ser un miembro activo de los vengadores.

Tony aprovechando el descuido de su compañera, pateo sus rodillas para hacerla perder el equilibrio, ella se recuperó y lanzo un golpe, el otro, una patada de ambos, el sudor que corría entre ellos cayó al piso haciendo que el hombre perdiera el equilibrio, en un acto impulso como siempre, Steve tomo su cintura y se posiciono debajo de el para amortiguar la caída con su cuerpo, olvidando que ahora era más pequeña. El moreno apoyo sus brazos contra el piso evitando malograrse ninguno, quedando sobre una sonrojada rubia que lo miraba con sus impresionantes ojos azules, demasiado cerca el uno del otro, aspirando el aliento y aroma del contrario.

-ritmo cardiaco acelerado, la sangre bombea demasiado rápido y sus hormonas acaban de descontrolarse – la voz de la IA rompió el momento, ambos se separaron y un Steve completamente sonrojado salió huyendo.

-bien hecho Jarvis… - susurro el castaño con sarcasmo

-de nada señor – fue la inocente respuesta de su fiel sirviente.

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Tenía sentido el reporte de Jarvis, su periodo acababa de dar inicio, y aun así la vergüenza no se iba, no solo era el reporte y que la IA la delatara de esa forma tan natural, fue el hecho de que la cercanía de su cuerpo con el contrario no se sintió nada mal, era el hecho de que quería estar más cerca y que en un acto impulso estuvo a punto de alzar su rostro y unir sus labios a los del otro.

Mal, demasiado mal, no entendía que pasaba con ella, si bien era cierto siempre sintió una extraña conexión con el moreno que jamás comprendió, ahora era mucho más intensa, al principio lo acepto como algo natural al estar tanto tiempo juntos, quizás agradecimiento a el apoyo del otro, o quizás solo parte de su naturaleza ahora.

Lo cierto es que desde hace muchas noches esos ojos marrones e intensos se aparecían en sus sueños, gruño mientras apretaba la comprensa contra su vientre, acostada en posición fetal en la cama, ella odiaba ese malestar del primer día…

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Demasiado intenso… mientras tomaba su correspondiente ducha seguía reviviendo el momento, el calor que siempre había desprendido Steve era algo que siempre le molestaba, siempre que él llegaba se hacía notar de alguna forma, antes con su tamaño, con su bondad y su sonrisa que inspiraban confianza, su voz de mando y su carácter particular, de alguna forma él siempre se movía en torno al rubio, como si fuera una polilla encandilada a un luz brillante, una luz que envolvía todo, que te hacía sentir seguro, que olía maravilloso siempre aunque no usara perfumes y que imponía su presencia de forma agradable.

Pero él ahora era una ella, y aunque eso no había cambiado en absoluto su poder de hacerse notar, si había que agregar que ahora era automático el hecho de que él debía o más bien quería estar siempre cerca, como si fuera ahora una necesidad, el aura de Rogers siempre lo había llamado pero ahora era incluso su aroma, mientras se duchaba suspiro resignado, ok, él siempre le había gustado, y jamás dijo nada o actuó diferente porque no sabía la orientación sexual del hombre, lo que ahora le planteaba un debate moral, ella era una mujer, pero seguía siendo el, si Tony decía algo quizás lo tomarían a que se sentía atraído a su cuerpo, después de todo, ella era hermosa, y eso le hacía preguntarse, realmente sus sentimientos incrementaron porque él era una ella ahora?

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Habían tenido una cena agradable y solitaria, pollo al horno, acompañados de comentarios y anécdotas divertidas, y mientras Stark escuchaba esa risa suave y sincera, miraba esos ojos destellar y lagrimear de diversión, y escuchaba las historias antiguas y nuevas entre ellos, se dio cuenta que no… el jamás se sintió atraído a su cuerpo; ya fuera el musculoso e irresistible que lucía como si fuera a romper cada camisa se pusiera, o que se ajustaba de forma exquisita al último traje el diseño, el de espalda torneada que marcaba cada musculo perfecto al entrenar juntos o por separado; ni al delicado que ahora tenía, ese que destellaba bajo la luz tenue del comedor, el de pechos firmes que resaltaban con cualquier ropa, el de caderas y cintura perfecta; no… él amaba a Steve, se había enamorado; porque si, ahora admitía estarlo; de su inocencia, de su forma de ser, de cómo cuidaba de todos antes que de sí mismo, y de esa nostalgia que el ocultaba bien, incluso adoraba esa dependencia a tener a alguien a su lado, solo porque odiaba sentirse solo.

Mientras sonreía al escucharla una nueva pregunta se plantó en su mente, Steve como se sentiría respecto a el?

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Fascinante, Tony siempre había sido fascinante para él, acostada en su cama, después de la cena empezó a pensar de nuevo en el cómo cada noche; le agradaba y divertía, incluso después de años tenía que admitir que le agradaban sus peleas y sus sarcasmos, si bien al principio no se llevaron como ahora, con el paso del tiempo el moreno demostró ser digno de confianza, y que era un hombre de valores que se escondía tras una máscara de sarcasmos y soberbia; Steve más tarde pudo alardear de ser contado como uno de los pocos que conoció al verdadero Anthony Stark, contándose entre sus tres grandes amigos, Happy, Pepper y Rodney; y para ser sinceros el jamás supo cuando exactamente empezó a sentirse atraído al hombre, el jamás en su vida experimento algo así, intentaba compararlo con lo que una vez sintió por Peggy pero no, esto era diferente, más intenso incluso, pero el jamás pondría a Tony en una mala situación; si bien sabía que el hombre no tenía escrúpulos en con quien se llevaba a la cama, no era como que Steve fuera tan fascinante como el, o mereciera más de la atención recibía, no, él era conforme, aceptaba eso y sonreía sincero al disfrutar cada momento compartía con el genio.

Pero ahora era mujer, y aunque llego a pensar que quizás así Tony le daría la atención el quería, no esperaba nada más, no hizo nada diferente, después de todo, aun siendo mujer seguía siendo alguien demasiado inocente y torpe en muchos asuntos, como diablos alguien como Tony Stark se fijaría en alguien tan soso como Steve Rogers?...

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La cena de esa noche fue suspendida, Pepper había llegado temprano en la tarde exigiendo al dueño de la torre que se vistiera para la ocasión, una gala benéfica que el repetía haber olvidado, así que entre risas por la escena Steve oculto su decepción al saber cenaría sola esa noche.

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La luz del televisor era lo único iluminaba la estancia, estaba acurrucada en el sofá envuelta en una cobija grande, con una taza de leche tibia entre sus finas manos, observaba las cientos de cámaras, el personal de las revistas y la prensa, el auto estaciono y lo vio bajar, sonrió para sí, realmente lucia muy guapo con su traje negro de rayas doradas, le daba un toque elegante y superior, suspiro, el jamás pudo lucir de esa forma confiada con un traje elegante, Tony sin duda sabia lucirse, era el rey en eso.

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Tony dio el discurso que su amiga había preparado para él, hablo con gracia, hizo algunos chistes y ahora estaba entre el público buscando un trago que tomar, fue cuando la vio, un perfecta rubia sentada en la barra, cabello suelto a la altura de los hombros, pechos perfectamente fabricados, cintura estrecha y sonrisa coqueta, sonrió divertido y soltó el botón de su chaleco Armani mientras caminaba a ella.

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Sus labios mordisquearon los contrarios, sus manos se aferraron a esa fina cintura pegándola a él, escucho el pequeño gemido que escapo de la boca ajena y no pudo evitar sonreír, hacia cuanto que no hacia esa clase de cosas? Quizás unos meses, no quizás más, meterse a un baño con alguna chica o chico, saborear sus labios, juguetear un poco y quizás luego salir a algún motel barato, dependiendo la necesidad y el deseo que tuviera, su boca se deslizo por ese cuello, saboreando la piel y olfateando su perfume caro, sus manos recorrían su cuerpo, apretando sus caderas, su cintura y rozando sus pechos, y aun haciendo eso, el no despertaba, solo se mantenía allí intentando concentrarse en los gemidos de la chica entre sus brazos.

Su mente jugo sucio, una traición cualquiera.

Cerró sus ojos intentando concentrarse, y entonces paso, los pechos se convirtieron en algo más suave y natural, el cabello era más largo, los labios más gruesos, y cuando abrió sus ojos buscando sus labios de nuevo, estuvo seguro de que vio un destello azul en los ojos que antes eran marrones.

-que dijiste? –la chica se apartó de sus labios y de su cuerpo, visiblemente ofendida por algo.

-perdona? – la miro curioso, sacudió su rostro intentando despejarse, no entendía que diablos había pasado.

-me llamaste Steve… que mierda te pasa?… - la chica lo miro ceñuda, y al no obtener más que una cara de sorpresa y shock del hombre frente a ella se marchó del lugar más que enojada, dejando a un Anthony Stark completamente anonadado a lo que su mente había hecho con él.

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Abrió sus ojos adormilada, miro la hora y eran las cuatro de la madrugada, estaba segura que quizás Tony ya había llegado y seguro estaría borracho, porque escucho claramente algo rompiéndose, se levantó y toco el frio suelo con sus pies descalzos, tembló al contacto y busco sus pantuflas, se estiro aun sentada en la cama.

-Jarvis? –dio un bostezo esperando la respuesta a la pregunta no formulada.

-el señor Stark llego hace poco más de 30 minutos a la torre, en un estado de ebriedad que tenía mucho sin ver – la voz de la IA soñaba extrañamente divertida – será mejor que se apresure a ayudarle, está murmurando incoherencias y acaba de romper un florero del salón al tropezar con sus propios pies.

-ya voy – se levantó de la cama y salió del cuarto, mejor darse prisa antes que Tony se cortara o algo peor.

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Apretó sus labios intentando no reír, agradecía de verdad mentalmente a Bruce por volver a darle el suero, estaba segura que no podría arrastrar a un genio loco y ebrio, fuera de donde habían vidrios esparcidos.

El moreno se dejaba llevar aferrado a su cintura mientras parloteaba el cómo crearía una armadura de color rosa para Rodney.

-claro Tony… -le seguía el juego divertido por el asunto.

Parpadeo confuso cuando de repente el calor del cuerpo llevaba se apartó del suyo dejando un frio extraño en ella.

-Tony? – miro confuso al genio que se había parado firme observándola de arriba abajo sin expresión alguna.

-mierda… -escapo de sus labios, recorrió sus piernas estilizadas y descubierta, ella estaba usando una pijama de seda, una maldita pijama de seda color azul cielo que resaltaba el tono de su piel, que consistía en un maldito shorcito corto que apenas llegaba a el inicio de sus muslos, y que era una maldita blusita fina que dejaba a la vista parte de su vientre plano y realzaba sus pezones con sutileza, cubriendo el escote con un cuello en c, realzando todo su cuerpo.

-emm… Tony?... –volvió a susurrar en un tono confuso, empezaba a sentirse nerviosa, él no hacía más que mirarla fijamente, subiendo por su cuerpo, y entonces lo recordó, se tensó en el acto y el sonrojo cubrió sus mejillas, había olvidado ponerse la larga bata que cubría la corta pijama que Nat le había regalado.

-que mierda… te crees?... – balbuceo caminando hasta ella, puso un dedo en su hombro descubierto de forma acusatoria – sales así… toda…. –la volvió a mirar, respiro agitado como si hubiera corrido – toda…. Sexy… si eso… jodidamente sensual y sexy –golpeo su hombro con el mismo dedo, empujándola.

-qué?... Que dices?... –tartamudeo nerviosa, el sonrojo se había acentuado más en sus facciones, llegando incluso a su cuello.

-eso… capitana –escupió con sarcasmo, trastabillando mientras se apartaba –estoy cansado de tu actitud… eres jodidamente adorable y linda… y me sacas de quicio sabes? –clavo sus ojos en ella de nuevo, observando como esos zafiros brillaban asombrados –no puedes simplemente venir y meterte en mi cabeza… -camino de nuevo a ella – aparecer en mis sueños… contonear esas caderas frente a mi… -coloco una mano en su cintura y la sintió temblar a su toque, sintiendo esa corriente de nuevo entre sus dedos – no puedes Steve… primero venias con ese porte de macho alfa… y ahora vienes con tu sutileza… a querer… volverme loco –las palabras empezaron a fluir lentas y seductoras, acercándose más a ella.

-Tony…. –trago nerviosa- estas… estas ebrio… vamos a la cama si?... necesitas dormir y… -el moreno sonrió de una forma que la hizo estremecer.

-es una propuesta indecente capitán Rogers?... porque precisamente eso es lo que más anhelo desde que te conocí… -el cuerpo de ambos se movió en sincronía, el, hacía el frente y ella, hacia atrás, retrocediendo e intentado huir, el sofá le jugó una mala pasada y tropezó cayendo sobre el mismo con un genio ebrio sobre ella, sus rostros demasiado cerca, respirando el aliento del otro uno a alcohol y el otro a menta.

El sonrojo en ella era atractivo, demasiado, sus labios entreabiertos y sus ojos expectantes, su cuerpo estaba tenso como si quisiera salir de allí o elevarse y acortar la distancia, Tony trago grueso, cerró sus ojos con lentitud, y cayó a la altura de su cuello roncando con suavidad.

Steve parpadeo confuso, y observo al hombre dormir sobre ella, suspiro resignada, sin duda alguna tendría mucho que pensar esa noche, una vez había escuchado a Clint decir que el alcohol sacaba las verdades, pero todo lo que había escuchado… lo seria?...

Mientras las horas pasaban sus parpados pesaron, el peso de Tony abría abrumado a cualquiera pero para ella no lo era, le gustaba, irradiaba un calor agradable, un aroma suave y masculino, sumado a su perfume caro, cerró sus ojos y se dejó llevar.

Las puertas del ascensor se abrieron y la boca del arquero y la espía llegaron al piso ante la escena veían.

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Unos días después de eso, Natasha vigilaba de cerca cualquier cambio, pero ambos se portaban como siempre, era lógico decir que quizás Stark no recordaba nada; Clint más tarde que temprano había averiguado que el genio había llegado completamente ebrio a la torre; pero Steve? Nat sabía, porque ella siempre sabe, que su rubio ahora amiga siempre se había sentido atraído a su idiota aunque genio amigo, y que el idiota aunque lo ocultara también, lo supo desde la primera pelea, desde la primera vez que sus ojos se conectaron, por eso ahora gruñía de mal humor, porque si Stark la lastimaba, ella lo iba a matar.

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Para el resto del equipo la frustración se hacía notoria, porque al ser una familia en quien confiaban, todos sabían ya lo que estaba pasando, por medio de Bruce se había descubierto que Stark sí que recordaba lo que había pasado, frustrado como estaba le había confesado el asunto a su amigo; Nat había hablado al respecto del asunto con Steve y aunque no le saco mucho más que un estaba ebrio, solo dijo estupideces, sabía que él estaba afectado, era estúpido para todos la situación, ambos se gustaban de siempre, entonces porque diablos no hacían nada?

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Siendo Tony como era, se sentía estúpido, toda su vida fue un casanova, playboy como se llamaba así mismo, las revistas de chismes adoraban a su persona, conocían y hablaban siempre de cada nueva conquista, o lo que ellos creían lo era; entonces, le parecía estúpido que ahora no pudiera ver a su compañero a los ojos después de lo que había hecho, porque sabía que básicamente esa noche él había confesado todo, y estuvo cerca de besarla, Steve era Steve, su mente era de él, del hombre le gustaba, en un cuerpo de mujer que le gustaba mucho más, seguía siendo su amigo, seguía conociéndole tanto con Rodney y un poco menos que Pepper, entonces… porque demonios no podía hablarle o invitarla a salir, después de todo había escuchado en los pasillos que él le gustaba a ella.

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Para Steve cada día era peor, después de esa noche veía a Tony siempre de pasada, el genio se ocultaba en su habitación o en el taller, siempre más en su cuarto ya que Steve a veces lo iba a buscar al santuario del moreno y este alegaba trabajar en algo y escapaba, últimamente suspiraba más cada día, se sentía frustrada y de mal humor y todo lo atribuía a ese hombre, es decir, venia le confesaba esas cosas y luego la evitaba? Es decir tan tonta no era… ella sabía que el sabia, era obvio por como huía cada vez ella entraba a algún lugar donde el estuviera, ya no entrenaban juntos, y si bien tener a los espías de nuevo en la torre hacia la diferencia, a ella le habría gustado justo en ese instante regresar a estar solos, quizás así sería más fácil afrontar eso, en privado, o quizás Tony no se ocultaría de ella para no dejarla sola.

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-en una estupidez en serio, Nat dice que tiene casi dos semanas en este juego… no son niños Tony….- Pepper siempre fiel y leal estaba allí para regañarle, uno siempre podía contar con la hermosa y peligrosa mujer para saber todo lo que pasaba y hacer que Anthony se sintiera estúpido.

-y que quieres haga? No puedo simplemente ir y hablarle normal después de lo que hice y dije. Pep… tu no estabas allí, casi la beso… ni siquiera sé cómo se siente ella con eso –el genio pasaba las manos por su cabello frustrado

-y no lo sabrás si no hablas o le preguntas… Steve no es un niño, o una niña –la mujer sacudió el rostro confundida- el punto es que es una adulta, sabe lo que quiere, y si no hablan no solucionaran nada, ella también está afectada… -el hombre al fin la miro a los ojos buscando la verdad tras esas palabras – lo está… -ella le miro con seriedad para que viera la verdad en sus ojos - Nat y Clint dicen que ahora está deprimida, se culpa, dice que a lo mejor hizo algo mal, casi ni está comiendo bien, y hace días que ni pisa el gimnasio… apuesto a que no pensaste en ella cierto? –lo miro ceñuda – siempre en ti y olvidándote de que pueda sentir ella.

-pero… que hago entonces?... es decir? Al menos le gusto? –la miro confundido, por primera vez en su vida no quería arruinar las cosas.

-Tony… para ser un genio a veces eres muy tonto… -Pepper suspiro, se sentó en el sofá del taller y cruzo sus piernas – ella te gusta… EL te gusta –recalco con diversión – ambos sabemos eso, y es obvio que ella siente algo por ti, no sabría decir que es, pero es obvio algo existe porque si no, no dejaría eso la afectara cierto? Así que es sencillo… –sus labios dibujaron una sonrisa perversa, esa clase de sonrisas que Tony sabia traerían problemas, grandes planes, y que en definitiva él no podría salir de eso.

Trago grueso y empezó a sudar frio, definitivamente no… el no saldría vivo de lo que esa mujer estuviera planeando.

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Acababa de salir de la ducha, se puso una bata de baño mientras con la toalla secaba su cabello, tocaron a la puerta y camino a ella descalza, abrió y parpadeo confusa.

-Tony? – si era el, estaba allí mirando al piso, ligeramente sonrojado en esa hermosa piel bronceada, sacudió su rostro al pensamiento, definitivamente estaba mal por todos esos días sin el genio.

-mira… lo siento si, fui un estúpido, no tienes culpa de nada, y para compensarlo yo –alzo sus ojos a ella después de respirar hondo, era estúpido sentirse nervioso, solo era Steve, solo era una chica más, solo… solo era ella, en bata de baño, semi abierta, mostrando el inicio de sus pechos y el medio de ambos, su cabello húmedo pegado a su cuello y parte del rostro, oscurecido por el agua, y ese par de perfectos ojos azules mirándolo confusa.

-para compensarlo tú? – se sentía ansiosa por algo, él se había quedado en silencio de nuevo, y ella en serio lo había extrañado y quería terminar de escucharlo, había extrañado incluso su voz, su aroma, en serio olía bien, fuerte, penetrante, que querria decirle, no estaba enojado con ella, se estaba disculpando, y Tony jamas se disculpaba.

Trago grueso, sentía la boca seca, respiro hondo y la miro sincero –quería invitarte a cenar… - listo, pudo decirlo.

Su corazón palpito furioso, y se sonrojo ante eso, con el silencio había en su cuarto de seguro él podría escucharlo, asintió con demasiada emoción mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro después de semanas sin hacerlo.

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Toco a la puerta con suavidad, moviendo su pierna nerviosa.

-Steve? Que paso? – Nat abrió la puerta y la observo curiosa, su ahora mejor amiga estaba sonrojada, y nerviosa, sonrió para ella al detallarla, sus ojos brillaban por algo y tenía una sonrisa realmente linda en sus labios.

-Nat… necesito tu ayuda….

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-no es demasiado? – murmuro apretando sus labios con nervios, había pedido ayuda a su amiga, que a su vez había llamado a Pots por apoyo, ahora ella estaba sentada en un banco, frente a ese par de demonios que se hacían llamar su apoyo femenino, siento torturada, la habían peinado alisando su cabello solo para luego hacer ondas en él, habían aplicado algo pegajoso en sus pestañas y ahora las sentía más largas gruesas y pesadas, habian aplicado cremas extrañas en su cuerpo, y definitivamente ella estaba muy adolorida cuando la cera se había secado y habían alado llevándose consigo los finos vellos de sus piernas y axilas.

-claro que no y cierra la boca – ambas mujeres hablaron a la vez y se sonrieron de una forma macabra que la hizo temblar, porque había pedido ayuda? Ah sí… porque Tony Stark la había invitado a cenar, cuando Post llego salto de emoción al saber dónde seria, y Nat repetía la palabra "cita" con demasiada frecuencia, tanto que realmente ahora ella estaba nerviosa, es decir… si era verdad seria su primera cita… y con nada más y nada menos, que quien le gustaba.

Ella realmente ya no sabía cuántas veces se había sonrojado ese día.

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Las revistas de moda le aterraban, había visto cosas muy raras y que se veían incomodas en ellas, pero en serio, en serio, en serio, le gustaba mucho lo que le habían puesto.

El vestido era sencillo y liso, largo hasta sus tobillos, no entendía entonces porque la tortura con la cera, ah claro, tenía una abertura hasta su muslo derecho, un corte suelto y que se abría suavemente, azul, un azul claro muy bonito.

Se miraba en el espejo asombrada, realmente era ella? Su cabello se veía más corto por las ondas que saltaban de forma natural cada vez se movía; se veía alta por los zapatos de tacón, al menos Pepper le había enseñado hace tiempo a como caminar con ellos; su cuerpo se veía completamente marcado bajo esa tela, no solo era la abertura en su pierna, también tenía un escote no tan descarado, pero si mostraba la piel de sus pechos, que se sostenían a los dos finos tiros que rodeaban sus hombros; el único maquillaje usaba era la cosa habían puesto en sus ojos, algo negro que los hacia ver más grandes y expresivos; y antes de salir, en serio se sintió nerviosa.

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Maldita sea él tenía que decir algo, donde diablos había dejado su voz?, tenían 10 minutos en el auto, entre bajar el ascensor, entre ayudarla a subir, entre mirarla como idiota, habían pasado 10 minutos y el seguía mirándola con ojos como platos; y a todas estas, porque ella sonreía así? Como si estuviera satisfecha por algo.

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Para cuando llegaron al restauran había dicho al menos 2 oraciones coherentes, la había alagado como caballero, y luego le ayudo a salir; su mesa era un privado, les abrieron la puerta y le ayudo a sentarse, rodeo la mesa y se sentó frente a ella, y mientras miraba sus ojos y pedía algo de tomar, empezó a disculparse enserio.

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Para cuando iban al segundo plato, las risas resonaban en ese pequeño cuarto privado, se habían relajado a sobre manera y habían aclarado todo volviendo a ser ellos mismo, obviando claro está el asunto que los puso en esa situación desde el inicio.

Cada vez ella reía la sonrisa en él era grande y sincera, y poco a poco entre charla y chistes, la botella fue duplicada y luego triplicada.

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Para cuando el postre llego la confianza en ambos había vuelto, incluso más que antes si era posible, estaban sentados más cerca, se supone el alcohol no le hacía nada a Steve, se supone el suero la cuidaba de eso, pero sin embargo sus mejillas estaba ligeramente más coloradas que antes y ella hablaba tonterías y reía por todo, quizás y solo quizás, el nuevo cuerpo al ser más pequeño absorbía mejor lo que antes no, después de todo desde que Steve era mujer no comía tanto como antes.

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Definitivamente si hubiera sabido lo que pasaría Tony Stark no habría pedido tantas botellas, así habría evitado llevar a una rubia que lo volvía loco demasiado cerca de su cuerpo, sujetando su cintura porque se tropezaba con los tacones llevaba; habría evitado también que esa misma rubia que olía exquisito de forma natural y ahora más con ese perfume channel, se recostara en su hombro cuando había logrado subirla al auto; y sin duda habría evitado que en el trayecto del ascensor, ella arrojara sus tacones al piso, se hubiera parado en puntillas, abrazado su cuello, y hubiera juntado sus labios en un beso torpe, pero cargado de demasiadas cosas para él.

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Así que ahora estaba allí, en el cuarto de Steve, sin saber bien como había llegado al mismo, saboreando esos labios con los que soñaba hace tanto, labios que se movían siguiendo los suyos, aprendiendo con cada beso nuevo que iniciaban cuando recuperaban algo de aire; una de sus manos acariciaba su cabello, perdido en esas hebras doradas, la otra estaba en su cintura, pegándola a él, necesitando el contacto y temiendo que ella se apartara, lo cual sería imposible dado que justamente ella estaba como fusionada a su cuerpo.

Una pequeña parte de su cerebro hizo un click, activando su sentido racional, no… él no quería… bueno era obvio si quería, su erección palpitante se lo gritaba, pero no de esa forma, no de una forma en que Steve no recordara nada, o en una donde él se sintiera un violador… Ella estaba ebria, no era justo para ninguno, pero esos condenados labios se habían separado de los suyos y ahora bajaban por su cuello, demasiado cálidos, demasiado perfectos, como si supieran exactamente lo que a él le volvía loco; cerro sus ojos de nuevo perdiéndose, no, no debía.

Y por primera vez en su vida, Anthony Stark hizo lo correcto, con una fuerza de voluntad que no conocía aparto el cuerpo más pequeño de él, tomando sus hombros, un par de ojos azules lo miraron confundidos, ojos brillantes y excitados, labios entreabiertos respirando agitados, mejillas coloradas por la actividad y el alcohol aún tenía su cuerpo.

-hice algo mal? – esos preciosos ojos se llenaron de lágrimas, sus labios temblaron en un puchero adorable que hizo al genio gemir y abrazarla.

-claro que no… jamás harías algo mal… - el moreno beso su cabello y la cobijo contra el – mañana hermosa… mañana hablaremos… - sus palabras fueron un susurro suave y cálido a los oídos de ella.

-quédate…. – fue la muda suplica, antes de cerrar sus ojos a la calidez que emitía el cuerpo del hombre la abrazaba, llevándola a un sueño profundo e inmediato.

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y? si les gusto? en serio diganme... nos leemos pronto con el final... que como dije antes... esta listo :3

o quizas no...