"Como no tenía amante como su amigo Zenitsu, Tanjirou tenía permitido fantasear con el delicioso profesor de historia ¿Verdad?"
Los personajes son de Koyoharu Gotouge, sólo los tomo sin fines de lucro. Y con amor, obviamente. Espero que les guste porque es lo que he estado planeando y que mejor que esto. _
Ser amigo de Zenitsu puede ser bueno, eso era obvio pero cuando éste le contó que se había acostado con el profesor de arte, para Tanjirou fue algo muy desconcertante.
-¿Cómo fue que ocurrió?
-¿Con detalles?
-No, sin detalles pero ¿Cómo fue que pasó? Si antes decías que era un idiota- estaban sentados en la cafetería de la escuela. Inosuke no prestaba atención porque comía como un cerdo la comida de Zenitsu y Tanjirou.
Pero ellos no prestaban atención a eso.
-Bueno, no sé cómo decirlo. Es sexy pero al enterarme que tiene tres esposas pues… Me desanimé. Me quedé en su clase porque no lograba encontrar mi pincel, ahí me abrazó y me dijo que estaba loco por mí. Me hizo feliz y me dejé llevar.
-Vaya…- Tanjirou no dejaba de imaginarse a su amigo rubio en los brazos musculosos del atractivo profesor de arte.
-¿Y no tienes a alguien que te guste?- aprovechó el momento para hablar de personas masculinas y sexys.
Podían ver a los chicos que estaban platicando de otras cosas y más en el campo jugando básquet.
-Bueno, a mi me agrada Genya.
-Pero Genya es aterrador- Zenitsu sintió escalofríos.
-¿Entonces?- Tanjirou no podía creer que Zenitsu creyera que Genya lo era si era un pan de dios.
-Mira mejor a su hermano Sanemi, Iguro, Himejima… Oh incluso Kiriya.
-Kiriya es muy chico- rió un poco Tanjirou aunque no negaba que Kiriya era lindo- Además Genya es bueno.
-¿Y qué me dices del profesor Rengoku?- el rubio señaló al profesor de historia que caminaba rodeado de varias jovencitas.
-Mm bueno es lindo.
-¿Sólo lindo?- el rubio no daba crédito a lo que decía su amigo de cabello rojo oscuro- No creas que no te he visto como lo miras.
-Por favor Zenitsu no digas eso, está bien es sexy pero no lo digas de ese modo, no lo ando viendo todo el tiempo.
Pero es que estaba mintiendo.
Kyoujuro Rengoku, el profesor de historia era un dios. Tenia cabello rubio que le llegaba hasta los hombros, cuerpo marcado (era obvio que entrenaba en el gimnasio) y piernas bien trabajadas más ese trasero redondo que cargaba. Sería mentira, ya que Tanjirou no paraba de mirarlo.
Se esforzaba para sacar nota máxima en la asignatura y ver como la sonrisa del profesor Rengoku amentaba y lo felicitaba por su esfuerzo.
Pero las cosas comenzaban a empeorar cuando soñaba despierto. Era una completa locura, ya que veía boquiabierto el trasero bien formado de su profesor en frente ya que este estaba corrigiendo a Kanao Tsuyuri en una prueba.
Trataba de concentrarse pero las ganas de poner su rostro en ese lugar eran fuertes.
-Kamado, mi chico no estas poniendo atención.
-Oh, lo siento profesor.
-Se ve que te gusta.
-¿Eh?
-Puede que te guste esto- ni corto ni perezoso se iba quitando la camisa blanca de una manera lenta, como si estuviera haciendo striptease. Tanjirou estaba rojo mientras soltaba su lápiz de la impresión que ocasionaba ver el pecho desnudo de su profesor favorito.
Pero la cosa no acabó ahí porque en ese momento Rengoku se iba quitando el pantalón lentamente y Tanjirou estaba fascinado en querer saber que ocultaba en su pantalón…
-¿Me estás escuchando?- Zenitsu chasqueó sus dedos frente a Tanjirou, éste se sobresaltó mientras esa fantasía se iba desvaneciendo.
-Sí, claro… Bueno, es mejor que comamos algo o Inosuke se terminará todo.
-Mm de acuerdo- el rubio no estaba muy convencido, ya que veía la expresión de Tanjirou algo perdida pero de una forma algo extraña. Como si estuviera viendo una porno o algo.
Que extraño.
Tomaron sus mochilas una vez que terminaron y acordaron ir a los videojuegos después de clases.
Tanjirou estaba emocionado ya que podía jugar pacman una vez dejar el aula.
La clase de historia dio comienzo, todos saludaron al profesor Kyoujuro Rengoku una vez que este entró al aula.
Este pasaba tomando lista, mientras pasaba por el aula y Tanjirou estaba perdido porque no podía evitar verlo. Ahora ese profesor poseía unos anteojos que lo hacían parecer bastante diferente a como era en las clases. Pero ocurría siempre que este pasaba lista.
Rengoku puso a toda la clase a leer las páginas del libro, mientras éste escribía en la pizarra, Tanjirou no podía evitar observar esas manos grandes que pasaban el pizarrón como si las acariciaba.
Tenía que concentrarse así que bajó su mirada hacia esas letras pero algo era seguro y era lo que había estado contándole su amigo Zenitsu.
No dudaba de él ya que éste olía al perfume del profesor Uzui. Eso indicaba muchas cosas pero dudaba que algo así pudiera pasarle.
Sería una completa ridiculez porque era algo sumamente imposible. Rengoku era un hombre guapo y sexy que no se fijaría en él. Y no dudaba de su apariencia ya que Rui, un chico de otro grado le dijo que era guapo y eso halagó mucho al chico de frente amplia. Pero bastaba con imaginarse como ese hombre que tanto quería le estaba dando un espectáculo.
Por muy ridículo que sonaba y se veía. Era una imaginación tan increíble que Zenitsu se reiría si le contaba.
La clase estaba avanzando y posó una mano en su barbilla en tono pensativo cuando tomaba los apuntes. Cerró sus ojos imaginando como el profesor Rengoku estaba besándolo, cerca de una cama. Era su casa.
La reconocía no solo de vista sino por el olor. Pero lo que más importaba es que estaba cerca como para sentir cerca su pecho grande y esos besos tan increíbles y realistas.
Rengoku posaba sus grandes manos hacia su espalda y Tanjirou sentía esas manos tan bien que parecía ser recorrido por corrientes eléctricas que lo hacían excitarse.
-Rengoku…
-Kamado mi chico, dime Kyoujuro. No estamos en clases- Sus besos eran mágicos que Tanjirou podría desmayarse inmediatamente.
Tanjirou pasaba sus manos hacia la espalda ancha, aferrándose temblorosamente por la camisa blanca del increíble profesor. Pero a medida que los besos se iban intensificando, esas manos que tanto le gustaban bajaban a sus glúteos y eran apretados de una forma que lo hicieron sobresaltarse.
-Si te incomoda, podemos parar- comentó Rengoku al romper el beso, para tomar aire.
-No, es que es la primera vez que alguien me toca. No te preocupes.
-Ten confianza mi chico, sería incapaz.
-Sí, tengo confianza es que no soy bueno en esto.
-Oh no te preocupes Kamado, mi chico- acostaba al chico en cama, este se incorporaba.
Tanjirou observaba, fascinado como ese profesor tan delicioso se quitaba esa camisa y la bajaba lentamente.
Quisiera ver esa espalda tan ancha y trabajada que incluso sería capaz de pasar la lengua.
Tanjirou tragó saliva porque sería su primera vez. No entendía o más bien no sabía cómo desnudarse.
Tampoco era que su cuerpo era tan impresionante. Se conocía bastante, claro por las duchas que tomaba en casa pero esa vez su profesor iba a verlo desnudo.
-No pasa nada, yo te ayudaré-Rengoku comenzaba a quitarle todo y Tanjirou se dejaba hacer. No podía ante esa sensación en donde le daba cosquillas todo pero le causaba una sensación de orgasmo en su interior que se sonrojó intensamente.
Su temperatura iba en aumento y eso a Rengoku comenzaba a excitarle. Viendo el torso desnudo de su alumno le hacía querer poseerlo de inmediato pero de una forma mágica y única para que este supiera que con él estaba dispuesto a todo.
Tanjirou se dejó desnudar, pero también quería ver a su profesor como dios lo había traído al mundo, se deshizo un poco del temblor en sus manos y comenzaba a quitarle el pantalón de vestir con cuidado al momento que quitó su cinturón.
El hombre rubio y de mirada penetrante sonreía ante esa acción porque comprendía que, aunque el chico demostrara tener el deseo fogoso de hacer el amor con él, también era puro de corazón.
Y eso le gustaba de alguien.
Se puso encima de él, aunque llevaba todavía su ropa interior de color negro. Tanjirou llevaba la suya de color blanco, haciendo lucir sus muslos hermosos, grandes y suaves.
Pasaba su mano, con algunas venas visibles por esos muslos y procedía a besarlo esta vez con lentitud pero la pasión estaba presente esa vez. La lengua pasaba y se juntaba con la del menor y esos besos intensos eran una señal para pasar a otro nivel.
-Me vuelves loco…
-Y usted a mí- confesó Tanjirou con esa sensación en el corazón, retumbando en su pecho.
-Me alegra saberlo- contestó el mayor mientras tomaba el cuerpo del menor entre sus brazos, las caricias volvían loco al mayor de los Kamado.
Continuaron con el espectáculo besos y en la habitación no se escuchaba otra cosa que el sonido de los besos. Tanjirou poco a poco iba perdiendo el miedo en decepcionar a Rengoku asi que empezó a acariciar esa espalda tan deseada al mismo tiempo que juntaba su miembro duro, cubierto por su ropa interior con el del mayor, que lo superaba.
Ese cuerpo que tanto deseaba estaba encima suyo, y esos besos invadían su cuello de una manera que lo hacían desear más y más.
-Kyoujuro…
-¿Sí?
-No pares… No pares- rogaba Tanjirou.
Los vellos de su piel estaban erizados ante el roce de aquellos ardientes labios. Esas manos recorrían su cuerpo que serían capaces de hacerlo venirse.
Por su parte, Rengoku disfrutaba ver como su chico comenzaba a retorcerse de placer ante sus caricias y choque de pieles desnudas que poco a poco estaban empapadas de sudor al momento de preparar la entrada del chico al mismo tiempo masturbarlo.
Ese interior era su perdición ya que el punto de placer de su alumno era lo más nuevo y erótico de su vida y no estaba dispuesto a dejarlo así.
El pene del chico estaba duro a medida que lo movía de arriba hacia abajo.
A continuación sacó sus dedos y observó como Tanjirou jadeaba después de esa sesión de placer en la que estaba seguro que nadie sería capaz de igualar.
Se abrazaron intensamente, juntando lo posible y mirándose con el deseo que antes solo existía en sus fantasías.
Los ojos de Kyoujuro eran como el fuego mismo mientras estaban mirándose y esa sensación de ser uno con él, era algo pasional que ansiaba con ganas. Pero aunque estaba ansioso no deseaba apurar al mayor.
No sería correcto parecer desesperado.
Kyoujuro tomó ambas piernas de su alumno, de su chico y comenzaba a incorporarse en medio de ellas. Su cuerpo bien formado, esculpido por los dioses enfrente de su alumno y verlo como lo miraba embobado era algo que no tenía precio y la pasión incrementaba de manera incontrolable.
Sentía como el miembro de su profesor entraba en él, haciéndolo sudar nervioso ya que era la primera vez, aparte que dolía un poco. Pero esos besos ardientes iban a sus ojos para brindarle seguridad y calma; escuchaba cerca como este le susurraba que se relajara, que todo estaría bien.
La intromisión fue algo nuevo para él ya que ese pedazo de carne estaba dentro y se sentía raro. Pero aquella sensación iba desapareciendo conforme las atenciones cariñosas de Rengoku estaban presentes.
-Puedes moverte, Kyoujuro…
-Suena bien.
-¿Qué?
-Mi nombre en tus labios- Rengoku pasó sus labios a los del menor para saborearlos- Te adoro, Tanjirou mi chico.
-Yo lo amo…- estaba rojo hasta por las orejas pero ahora no cerraba los ojos porque sus ojos brillaban, eso demostraba que estaba seguro de lo que quería hacer.
En ese momento Rengoku empezó a moverse lentamente, haciendo que su miembro se moviera dentro de ese interior. Tanjirou jadeaba ya que poco a poco sentía como ese pedazo de carne acariciaba su interior y ese cosquilleo iba en aumento.
A continuación las embestidas aumentaron de ritmo, de modo que hacían que sus piernas se abrieran dando acceso a más. Y eso le encantaba ya que lo hacían perder la razón. Se aferraba a esos brazos fuertes que lo tomaban en fin posesivo, mientras sus gemidos aumentaban de volumen.
Lo que le dejaba loco era la forma en como Kyoujuro, su amado profesor le daba caricias fogosas sobre su cintura, espalda y muslos.
No le desagradaba el hecho de que Kyoujuro se separara para besarle los pies, de una manera tan delicada y esa mirada tan penetrante que lo quemaba. No solo eso sino que también su cuerpo le quemaban de manera pasional.
Gemía cada vez que ese miembro recorría su interior de lento a rápido y golpeaba su punto sensible y las caricias iban en aumento.
Sus ojos veían como el cuerpo musculoso de su profesor de historia estaba sudando y se movía con rapidez, mientras sus gemidos eran tan increíbles que sentía su corazón retumbar más fuerte.
-Sí…así- pedía al sentir como esos testículos golpeaban descaradamente sus nalgas y sus manos sobre su cintura para asegurar el agarre.
-Mi chico…-gemía cerca del oído de su oído y los vellos de cuello se erizaron al instante.
No hacía falta decir nada ya que Tanjirou miraba sin poder creerlo y sólo deseaba ser llenado.
Esos golpes hacia sus nalgas iban más rápido que generaban el sonido más obsceno que nunca se imaginó y estaba al límite. Se notaba porque igualmente Rengoku estaba con expresiones que no eran nada más que placer y ansias de correrse.
Tanjirou no lo podía creer, no podía verse con expresiones, disfrutando del mejor sexo. Su primera vez.
Tenía que decírselo a Zenitsu.
Cuando sintió ese líquido caliente y blanco sobre su interior se despertó cuando sonó la campana que anunciaba la salida. Parpadeó muchas veces y se daba cuenta que el profesor Rengoku recogía sus cosas con tranquilidad y muchos se despedían de él.
-Nos vemos el lunes profesor Rengoku.
-Nos vemos, Kamado mi chico- añadió con una sonrisa.
Como si supiera lo que Tanjirou ha estado soñando durante la clase.
Hizo que Tanjirou se sonrojara y al final saliera, encontrándose con Zenitsu e Inosuke esperándolo.
-Vaya, saliste tarde.
-Tengo que contarte algo.
-A ver dime.
-En como…- se aseguró que nadie lo escuchaba- en como lo hice con el profesor Rengoku.
-A veces creo que tus sueños eróticos tienen más jugo que los míos.
Tanjirou estaba sonrojado cuando su amigo lo dijo y comenzó a narrar todo, sería perfecto para un relato porno en una revista para adultos.
Fin.
Creo que eso es todo, amo esta pareja el KYOTAN mucho, en verdad. Más que hay razones por el manga obviamente. Me encantó poder escribir esto y guardarlo para no perderlo en caso de que se me apagara la computadora.
No sé porque me da miedo hacer fanfics más largos y más con esta pareja. No sé pero espero que este les guste. Ya habrá más KyoTan o de cualquier personaje con Tanjirou. No shippeo a Tanjirou con nadie más que no sean personajes masculinos. Y eso está bien.
Esto es para fans de la pareja y de Kyoujuro Rengoku. Me gusta él y lo sexy que es, más en los fan arts de la escuela Kimetsu.
Y más la relación Maestro-Alumno uff como no tienen idea.
Espero que les guste muchísimo.
Besos. Hasta la otra.
